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RAÚL CLEMENTE HUERTA

Una remembranza del Viejo Gallo de Pelea, una figura destacadísima en la historia política nacional. Uno de los hombres más preclaros, más honestos y que entendió a la perfección que el significado de la política es servir y no lucrarse de ella. Un ejemplo de político.

Es considerado uno de los políticos más honestos de la historia del Ecuador. Una lumbrera, un hombre sabio de altos principios morales, grandes valores éticos, honrado y capaz. Hoy vamos a viajar en el tren de la política bien entendida, la de servicio al pueblo, vamos a transitar por los rieles del camino recto y del proceder derecho y vamos a extraer del baúl de la historia, el recuerdo de quien para mí es el mejor político ecuatoriano de todos los tiempos: el Doctor Raul Clemente Huerta Rendón.

Y aquí, permítanme que saque pecho. Si tienes algo bueno que contar ¿Por qué no hacerlo? ¿De algo hay que jactarse, no? El Doctor Huerta fue mi padrino de bautizo. Gran amigo de mi familia, muy allegado a nosotros, pues su esposa, mi madrina, Mercedes Ortega era cuñada de un tío mío y sus hijos, mis primos son primos hermanos de los hijos del doctor. Dicho más entendible son primos de mis primos. Por esa cercanía, con todos los Ortega somos primos y así nos decimos, tratamos y queremos, aunque en realidad no lo seamos. Para ellos, soy el Cocolala, apodo que me puso el padrino, porque de muy niño con lengua mocha, no pude decir que quería la colada de coco. Además mi padre, fue secretario del Padrino, en el Congreso y en sus otras actividades. Así que lo conozco y se quién es y cómo es.

Cuando estudié leyes en la Universidad Católica, carrera que no concluí, trabajé en su estudio jurídico. Apenas entraba, me esperaba con un libro abierto y me llevaba a un apartado de su oficina en la que me ponía a leer. Al final de la tarde me tomaba la lección y charlábamos sobre lo leído. Poco después ya me mandaba a los juzgados a ver cómo iban los procesos que llevaba, todo bajo la guía de su hijo Reynaldo, quien además era mi profesor de Derecho Constitucional. Lujo de personas. Aunque no crean. Aprendí mucho allí.

Por aquel tiempo, él estaba de candidato a la presidencia de la República y junto a mi padre, recorrimos todo el país, haciendo campaña política. Fue la primera de la mi vida y la viví de muy cerca.

Decía al inicio que era un hombre honesto. Podría decirse que no soy objetivo. Pero no lo digo yo. Lo dice también El Universo en un artículo publicado el miércoles 25 de febrero de 2015, titulado “El legado de Raúl Clemente Huerta sigue en la memoria”.

Allí se escribe: “El deseo de servir a la patria y sus conciudadanos, que fue una indiscutible característica en Raúl Clemente Huerta Rendón durante su fecunda vida, merece evocarse y recomendarse con motivo del centenario de su natalicio en nuestra ciudad. El personaje, de una familia identificada con un alto aporte al desarrollo integral del país, hizo de su profesión de abogado y de su trayectoria política un raro ejemplo de constancia y desinteresada lucha que muy pocos han podido realizar con el respeto y la admiración de sus compatriotas… Militante liberal por convicción, jamás se apartó de sus principios y supo difundir la figura y obra de Eloy Alfaro en su real dimensión. Tanto en el estrado como la cátedra y la tribuna de barricada, Raúl Clemente Huerta mostró aguda inteligencia y elocuente y persuasivo discurso. Verdadera figura nacional”.

Sobre su carrera política El Universo escribe: “Candidato a la Presidencia de la República en más de una ocasión, si bien no alcanzó el triunfo anhelado siempre gozó del respaldo masivo de la comunidad que lo ubicó entre los primeros. Uno de esos memorables episodios ocurrió en 1956 cuando terció por el Frente Democrático Nacional y quedó en segundo puesto –con estrecho margen– frente a Camilo Ponce Enríquez. Todo aquello jamás lo hizo amilanar y más bien lo movió a que en memorable ocasión se autocalificara como un ‘Viejo Gallo de Pelea’.

Y no solo lo dice El Universo, también lo dice El Télegrafo, que en una nota publicada el miércoles 25 de febrero de 2001 en la sección Cultura, titulada “Se recuerdan 100 años del natalicio de Clemente Huerta”, se escribe: “Rompió los esquemas del doble discurso de sus antagónicos, demostrándole al pueblo a no creer en falsas promesas hechas en campañas o tener que vivir en el arrepentimiento del voto cada cuatro años. El Gallo de Pelea encaró siempre a sus opositores con el discurso límpido, sin diatribas, esto le permitió ganarse el respeto y la admiración de sus compañeros del Frente Democrático y de sus oponentes. Destaca entre sus pensamientos lo que expresó el 10 de agosto de 1981 en el Congreso Nacional. “… nadie puede sostener hoy el dejar hacer, el dejar pasar, que hace falta intervenciones orientadoras en la economía…

La misma nota, publica un extracto de una entrevista concedida en diciembre de 1990 a su entrevistadora, Rosa Prado de Aldás en la que refleja su pensamiento político: “El Partido Liberal Radical, que escogí como mi ideología, muy distinto de un liberalismo europeo manchesteriano, ni dejar hacer ni dejar pasar sino con el calificativo de radical, de Alfarista, de machetero, de plebeyo”. Ser liberal radical es ser demócrata, sostenía.

¿Quieren más? Esto publica El periódico manabita El Dairio, en una nota publicada el sábado 28 de febrero de 2015 titulada » Raúl C. Huerta, centenario natalicio”, escrita por Enrique Delgado Coppiano: “Raúl Clemente Huerta, una de las mentalidades más preclaras y diáfanas de la accidentada política del país, ideólogo liberal por ancestro… Su mensaje calaba hondo, voz seria y argumentos creíbles, convencía, se convirtió en líder y así se presentó a la faz del país  En Manabí fue ídolo; lo seguíamos con devoción y esperanzasEn la cátedra; su misión era llegar a la juventud con permanentes mensajes de luchar por la justicia en democracia plena y evitar la miseria a los indígenas y campesinos de Costa y Sierra. 

Tal fue su valía que fue un político eternamente reconocido, quien fue objeto de innumerables homenajes en los que era condecorado por su gran labor al servicio del pueblo


Su vida

La vida y obra del doctor Huerta, hijo de don Clemente Huerta Gómez y doña Raquel Rendón, quien creció en el hogar de sus tíos Emilio Clemente Huerta, rector de la Universidad de Guayaquil, y su tía Colombia Alfaro de Huerta, hija mayor de Eloy Alfaro, quien influyó tempranamente en su sobrino el pensamiento liberal humano, se escribe en la enciclopedia virtual Wilkipedia:

Raúl Clemente Huerta Rendón, nacido en Guayaquil el 25 de febrero de 1915 fue un destacado vatedrático y político ecuatoriano

Realizó sus estudios primarios en la Escuela Modelo y secundarios en el colegio Nacional Vicente Rocafuerte y los superiores en la Universidad de Guayaquil en la que obtuvo en 1943 el título de doctor en jurisprudencia. Como dirigente estudiantil fue presidente fundador de la Federación de Estudiantes Universitarios del Ecuador (FEUE).

Entre los cargos públicos que ocupó se cuentan presidente del Tribunal Electoral de Guayas, dos veces concejal de Guayaquil, director del Banco Central del Ecuador y ministro del tesoro durante el gobierno de Carlos Julio Arosemena Tola.

Para las elecciones presidenciales de 1956 se presentó como candidato por el Frete Democrático Nacional  coalición electoral que abarcó a los liberales, socialistas y otros grupos de izquierda. Cuando el presidente José María Velasco Ibarra se enteró de que Huerta encabezaba las preferencias electorales, pronunció su famosa frase “O el frente me tritura a mí, o yo trituro al frente”, y se convirtió en el jefe de campaña de facto del contrincante de Huerta, el doctor Camilo Ponce Enríquez, atacando a Huerta en cada ciudad en que hacía campaña. Ponce ganó la elección con apenas tres mil votos de ventaja.

Participó en la Asamblea Constituyente de 1966  siendo mocionado como candidato a la presidencia interina de la república. Aunque Huerta era el favorito, acuerdos de último momento llevaron a la victoria a Otto Arosemena Gómez, quien venció a Huerta por cinco votos.

Entre 1968 y 1970 ocupó la presidencia de la Cámara de Representantes.

Durante la antesala de las elecciones presidenciales de 1978 su sobrino, Francisco Huerta Montalvo, se postuló como candidato por el Partido Liberal Radical Ecuatoriano, pero fue descalificado por el Tribunal Supremo Electoral. Raúl Clemente Huerta tomó su lugar como candidato, convirtiéndose en el principal contendiente de quien entonces se perfilaba como favorito, el conservador Sixto Durán Ballén.  Sin embargo, Jaime Roldós Aguilera, candidato del partido Concentración de Fuerzas Populares dio la sorpresa electoral al conseguir el primer lugar en la primera vuelta. Huerta obtuvo el tercer lugar, siendo superado por Durán Ballén por poco más de un punto porcentual.

Para las elecciones legislativas del año siguiente fue elegido diputado nacional por el Partido Liberal Radical Ecuatoriano Posteriormente, durante el gobierno de León Febres.Cordero Rivadeneira, presidió la Junta Monetaria.

Ejerció la catedra como: Fue profesor de Historia, de Economía y Literatura en el Colegio Nacional Vicente Rocafuerte, y de Derecho Romano, Código de Procedimiento Civil y Sociología del Ecuador en la Universidad de Guayaquil. Como escritor, escribió, entre otras obras, El camino de la democracia ecuatoriana, Liberalismo en marcha, La institución del matrimonio en el Derecho Civil Ecuatoriano.

Falleció el 1 de abril de 1991 en Guayaquil.

Anécdotas y Mensajes

En la Enciclopedia del Ecuador, escrita por Efrén Avilés Pino, se recogen una de sus anécdotas contada por el doctor Huerta con respecto a la campaña presidencial de 1956. “La campaña fue muy dura, en ese tiempo no había televisión y los candidatos debíamos recorrer el país entero en jornadas interminable y empleando todo tipo de transportes: unas veces en automóvil, otras en bus y, cuando debíamos visitar algún lugar alejado, donde no había caminos, utilizando frágiles canoas para remontar los ríos. Cuando llegábamos a los poblados, junto a los simpatizantes aparecían también los opositores y entonces se producían los choques personales que en más de una ocasión dejaron como consecuencia final más de un muerto. En todo caso, es preciso destacar que a pesar de todo nunca usamos -como recurso de campaña- el lenguaje vulgar del insulto y la patanería”

Luchador incansable en la defensa de los más altos principios de libertad, verdad y justicia, sólo se rindió ante la muerte. Su memoria se la recuerda con un monumento en su memoria, situado en la calle que lleva su nombre, en la intersección de las avenidas Raúl Clemente Huerta Rendón y 25 de Julio, a la altura del mercado de Las Esclusas, en el sur de Guayaquil. Además tiene un sello postal en su homenaje.

Ese era el Dr. Huerta, un hombre íntegro, ejemplo de vida, al que el país no debe olvidar jamás.

Fotos: Diario El Universo; ecured.com; enciclopediadelecuador.com; mixcloud.com; eltegrafo.com;

Acerca de Aurelio Paredes

Periodista de Profesión (Licenciado en Comunicación Social, graduado en la Universidad de Guayaquil), ecuatoriano de nacimiento, 59 años de edad y 37 años de experiencia. Empezó en 1982 como reportero radial y escaló posiciones hasta llegar a ser Editor de Deportes de Diario El Universo de Guayaquil, considerado el matutino de mayor circulación en Ecuador; Director de Revista Estadio (Deportiva) y Editor de Revista Vistazo (Política y Actualidad); presentador de televisión en varios programas deportivos; columnista de deportes y páginas humorísticas bajo el seudónimo de Delado; y guionista empírico en algunos programas de la televisión ecuatoriana. En la función pública fue Director de Comunicación de la Procuraduría General del Estado y en la empresa privada, Director de la Federación Deportiva Nacional del Ecuador.

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