Breaking News

¿QUÉ ES DE TU VIDA?

¿QUÉ ES DE TU VIDA?

HUMBERTO GARCÉS

Humberto Garcés Santos, nacido en Quito, un 10 de agosto de 1964, fue un futbolista profesional destacado de las décadas del 80 y 90 que tuvo diez años de carrera en la que jugó en siete equipos: Aucas, Liga Deportiva Universitaria, Universidad Católica y El Nacional de Quito, Emelec y Panamá de Guayaquil y Deportivo Cuenca. Estuvo en las selecciones juveniles de Pichincha 1981 – 1982 y de Ecuador de 1983 que disputó dos torneos internacionales: Juegos Cruz del Sur 82 y el Sudamericano de Bolivia 83 . Fue un centro delantero goleador de gran técnica, buen dominio de balón, don de ubicación y supremamente aguerrido y luchador con una fortaleza excepcional en el juego aéreo que lo hacía muy temible en el área rival. Un crack del fútbol de ataño.

Humberto cómo suele suceder en la vida de los futbolistas, inició su pasión por este deporte en la niñez, cuando los torneos escolares eran semillero de nuestro deporte. “Yo me inicié en el fútbol desde muy niño. Oficialmente mi primera participación en mi primer equipo de futbol lo hice a los 10 años, en mi escuela, la Cardenal Spellman de Quito con la que jugué el torneo interescolar. A esa edad con un grupo de amigos del colegio junto al entrenador Mauricio Zambrano que era mi primo a quien luego se le juntó Gustavo Rueda, formamos un equipo infantil que jugó varios torneos de la ciudad. Gustavo, aún está vigente como entrenador de niños con una trayectoria de más 40 años. Fueron mis primeras emociones en ese deporte en el que cada partido era una fiesta que la vivíamos con ilusión”.

El niño fue creciendo, llegó la adolescencia en la que el fútbol seguía presente y esa  presencia deportiva, lo encaminaría años después al profesionalismo. “A los 12 años cuando estaba en primer año de colegio, ingresé a mi primer equipo profesional a las divisiones menores de El Nacional. Allí hice las formativas junto a una gran compañero Luis “Chifle Mosquera” con quien luego con el paso de los años seríamos compañeros en la Selección Nacional Juvenil. Ya de joven, seguí jugando y llegaron los torneos intercolegiales que eran muy famosos en esa época pues eran el semillero del deporte del cual surgieron muchos deportistas que iban a ser observados por entrenadores profesionales. Yo jugaba por el Cardenal Spellman y jugué seis torneos intercolegiales de las diversas categorías. Inferior, Intermedia y Superior. A  los 14 años, con unos primos y unos amigos formamos un equipo llamado La Carolina con el que participamos en varios torneos de las Ligas Barriales. Eso me sirvió para que me convoquen a la selección Juvenil de Pichincha con la que jugué dos torneos nacionales, que luego me llevaron a la Selección Nacional Juvenil y ahí ya empezó mi carrera profesional. Por ese mismo tiempo, en septiembre de 1981 estuve en las divisiones menores de Aucas que es el primer equipo que me registra con ficha en el fútbol profesional. Estuve allí hasta mayo de 1982.”

En la Selección Juvenil de Pichincha, Garcés, jugó dos campeonatos nacionales de la categoría entre 1981 y 1982. “A esa edad era un honor y una gran ilusión jugar por tu provincia. Recuerdo los partidos ante Guayas eran unos clásicos en los que nadie quería perder por lo que eran muy disputados. Yo estuve en dos torneos con Pichincha. En el primero recuerdo a varios compañeros que luego llegaron al profesionalismo en el que tuvieron éxito como el arquero Francisco “Pancho Reinoso, el “Chifle” Luis Mosquera, el “Negro” Danilo Samaniego, Tito Hernández, el “Zura” Zurita, Marcelo Oña, “Wacho” Orquera, el “Ratón” Juan Carlos Ayala, Ricardo Porras  con quien formábamos en la delantera. Con Pichincha siempre disputamos los primeros lugares”

“En mi segunda Selección de Pichincha, continuaron de compañeros Samaniego, Ayala  y Porras y estuvieron otros compañeros que también llegaron a primera como Lenín Moya, el «Colorado» Luis Vásquez. Luego de ese torneo nacional en que nos fue muy bien, me convocaron a la Selección Nacional Juvenil del Ecuador con la que jugué el Sudamericano de Bolivia y los Juegos Cruz del Sur en 1983. Eso fue de gran emoción para mí”

Llegar a la Selección Juvenil Nacional y jugar torneos internacionales, fue una de las primeras satisfacciones de Garcés en su carrera. En 1982 estuvo en los II Juegos Suramericanos denominado Juegos Deportivos Cruz del Sur, organizados por la Organización Deportiva Suramericana (Odesur) que se celebraron en Rosario, Argentina entre el 26 de noviembre y el 5 de diciembre de 1982 en el que participaron los diez países de esta parte del continente en 19 disciplinas deportivas, entre las que estaba el fútbol.

En 1983 jugó el Campeonato Sudamericano Sub 20 Juventudes de Las Américas de Bolivia que se jugó entre el 22 de enero y 13 de febrero de ese año en tres sedes: La Paz, Cochabamba y Santa Cruz. Torneo que fue ganado por Brasil, seguido de Argentina y Uruguay que clasificaron a la Copa Mundial de la categoría realizado en México. Ecuador formó parte del Grupo 1 que lo ganaron los brasileros, seguidos de Uruguay y Chile. La Tricolor fue cuarta, superando a Colombia

“Ser tomado en cuenta para una Selección Nacional es lo mejor que le puede pasar a un futbolista. Es un honor, un compromiso y un orgullo, defender la camiseta de tu país. Ese año, Ecuador tuvo una gran Selección Juvenil en la que se dio un fenómeno pocas veces visto. Todos sus integrantes llegaron al profesionalismo y la mayoría con gran éxito. Usualmente en esta categoría varios compañeros se quedan en el camino, pero en esta, todos llegamos a primera. Entre los serranos estábamos el “Negro” Samaniego, “Chifle” Mosquera, Héctor Lautaro Chiriboga, Pietro Marsetti, el “Ratón” Ayala que era el capitán y Ricardo Porras. De los costeños estaban el recordado Carlos Luis Morales, (+) que fue el golero titular, Rolando Guerrero, era el otro arquero. Además estaban Jimmy Montanero, Joffe “Pájaro” Sánchez (+), Tulio Quinteros, el “Chueco” Jorge Triviño, Jorge Ballesteros, Jimmy Izquierdo (+), David Bravo, Duker Cuero. Pese a tener un buen equipo no nos fue bien, solo le ganamos 2-1 a Colombia y perdimos 3-1 con Brasil que luego fue el campeón y 3-2 con Uruguay y Chile en partidos apretados en el que merecimos mejor suerte. Nos tocó un grupo fuerte del que salieron dos de los tres clasificados al Mundial. A nosotros nos tocó jugar en la sede de Santa Cruz de la Sierra. Fue una gran experiencia”.

Al regresar del Sudamericano, hizo un alto a la carrera deportiva pues se fue a Estados Unidos a terminar sus estudios de bachillerato. “Al regresar al país, al año siguiente volví al fútbol y me incorporé a las divisiones juveniles de Liga Deportiva Universitaria de Quito, pero eran otras épocas, no se prestaba tanta atención a las divisiones menores, no era lo que buscaba en lo personal. Los técnicos tenían muy buena voluntad pero poca preparación. Los equipos de Primera por entonces, no daban mayores opciones para ascender al primer equipo y  me decepcioné del futbol y lo dejé. Entonces me dediqué a trabajar en aerolíneas por que los aviones son mi otra pasión. A los tres años de estar trabajando como asistente de cabina, pude sacar mi pase libre, así, en agosto de 1989 para la segunda etapa, volví al fútbol al Deportivo Quito que era dirigido por el técnico argentino Oscar “Cacho” Malbernart, ya fallecido. Estuve en el Quito hasta abril de 1990 en que pasé a Universidad Católica”.

De esa vuelta al fútbol hay una anécdota. Ese año los “Chullas” hicieron una buena campaña en el campeonato, quedaron terceros y merecieron mejor suerte, pues fue descaradamente perjudicado por la dirigencia que manejaba el fútbol ecuatoriano. Ese fue el año que quedó campeón Barcelona en aquel partido que lo hicieron repetir sin público y que les dio el título de campeón. El juego final, lo iba ganando  Deportivo Quito 1-0 con gol del argentino Carlos Alberto Mendoza, el “Columbo”. Ese triunfo les daba la opción de llegar a la final contra Emelec que le había ganado a El Nacional en Guayaquil. En los minutos finales la hinchada del Quito, producto de la emoción, invadió la cancha, justo en ese momento en medio de la gran confusión que había por la invasión y con la gente en la cancha, anotó un gol Manuel Uquillas para Barcelona, gol que no fue validado por el árbitro Alfredo Rodas, tal como lo puso en su informe y el partido fue suspendido. Luego el martes en la sesión de la Ecuatoriana de Fútbol, ilegalmente, se decidió hacer repetir el partido sin público, cuando lo legal era que se jueguen los dos minutos que faltaban. Pero así se manejaba el fútbol entonces.

Al año siguiente (1990) Garcés pasó a Universidad Católica que por aquellos años estaba en la serie B, tras haber descendido en en 1988. «La primera parte del año, estuvimos en Primera B de la que fuimos campeones y a mitad de año, ascendimos a la serie A. Recuerdo que logramos el título tras superar con dos puntos a Liga de Portoviejo. Ese año, estaban en la B, Audaz Octubrino, River Plate de Riobamba, Deportivo Quevedo, Calvi, y Juvenil de Esmeradas. Ese año, solo perdimos dos partidos y a mitad de año, volvimos a la A. Ese fue el primero de mis tres títulos en el fútbol ecuatoriano. Yo fui campeón en la B y en la A»

«Ya en la Serie A nos fue muy bien. Ese año, en la segunda etapa del torneo, la modalidad era la de dos grupos de seis equipos y en la esa parte, a pesar de estar recién ascendidos, con Católica quedamos primeros superando a Emelec y Aucas. Recuerdo que Barcelona quedó en último lugar, pues fue sexto. Técnico Universitario y Delfín estuvieron sobre ellos. Así clasificamos a la tercer etapa que eran dos cuadrangulares. Ahí ya no nos fue bien, Emelec quedó primero, Barcelona, segundo y Delfín tercero, por lo que no llegamos al cuadrangular final que lo ganó Liga de Quito que fue campeón. Individualmente tuve un gran año  y eso sirvió para que Emelec se interese en mí y me contrate. En la Católica me reencontré con el Ratón Ayala que había sido compañero mío en las selecciones juveniles de Pichincha y Ecuador. Hubo un buen equipo que mereció mejor suerte. Recuerdo que estaban entre otros el arquero Milton Rodríguez, Robert y Juan Carlos Burbano, Wilman Patiño, Ángel Buenaño, Toledo, Nieto, Patricio Corella, Manuel Cribán, Juan Carlos Suárez, entre otros”.

En 1991, su vida da un gran giro futbolístico, cuando dejó el fútbol quiteño y llegó a Guayaquil para jugar en Emelec, en el que estuvo hasta 1994 y en el que le fue muy bien, llegando a ser bi campeón nacional 1993 – 1994. En Emelec fue figura y se ganó el cariño de la hinchada por sus goles y su entrega en la cancha. Sus números avalan su gran calidad y su alto rendimiento. En Emelec jugó 106 partidos (98 de campeonato nacional, dos de Copa Libertadores, dos de Copa Conmebol y cuatro amistosos), anotando 32 goles (30 en campeonato nacional, uno en Copa Conmebol y uno en amistoso). En el campeonato nacional. En su debut en 1991, jugó 23 partidos y marcó ocho goles, en 1992 actuó 33 veces y marcó 10 tantos. En 1993 en 18 actuaciones, marcó cuatro tantos y en su último año en 1994 en 24 partidos, marcó ocho veces,

“Llegué a Emelec en 1991 al equipo que lo dirigía Nito Veiga y la presidente era Ana María Norero, cosa rara, una mujer presidiendo un equipo de fútbol. Entre la dirigencia estaban además Nassib Neme y Omar Quintana. Ese año se reinauguró el estadio Capwell y fuimos campeones del cuadrangular de inauguración ganándole la final al Santos de Brasil 1-0 con gol de Urlín Cangá. Teníamos un gran equipo con Israel Rodríguez y Sergio Vargas en el arco, Mario Saralegui, Juan José Meza, Hólger Quiñónez,  Urlín Cangá, Jesús Cárdenas, Juan Carlos De Lima, Federico Minda, Raúl Avilés, Ivo Ron, Kléber Fajardo, Enrique Verduga, entre otros. En el campeonato no nos fue tan bien y no llegamos al cuadrangular final. ”

De esa temporada tiene una de sus mejores anécdotas en el fútbol. Sucedió un 25 de agosto de 1991, en un partido jugado en el estadio de Chillogallo por el campeonato nacional en el que Emelec perdió 4-3 con Universidad Católica. “Ese año, en un partido en Quito ante mi ex equipo la Católica, me tocó rivalizar contra mi hermano menor, Esteban que jugaba allí. Fue algo especial y anecdótico, enfrentar a tu hermano. Por un lado está la alegría de encontrarte con él en el fútbol de primera y por otra tener que enfrentarlo. Es algo especial, una cosa que siempre recuerdo. Son esas cosas curiosas que te da el fútbol.”

En 1992 las cosas en Emelec mejoraron con la llegada del entrenador argentino Salvador Capitano con quien logró el título de bi campeón nacional de 1993- 1994. «Fue un proceso de trabajo que dio sus frutos con el Profe Salvador Capitano. En el 92 debimos ser campeones. Teníamos un equipazo con jugadores jóvenes que habían llegado del Preolímpico de Paraguay como Danes Coronel, Iván Hurtado, Máximo Tenorio, Ángel Fernández y Jacinto Espinoza, extranjeros como el «Pepo» Morales, Ernesto Campos, el «Bocha» Marcelo Benítez y experimentados como Capurro, Fajardo, Verduga», Minda, Ron, Cárdenas. Jugábamos de lujo. Merecimos mejor suerte»

“En 1993 y 1994  fui campeón con Emelec. Fue mi primer bicampeonato  en el fútbol ecuatoriano. Es una alegría inmensa ser campeón. Es algo indescriptible. El título del 93 lo logramos en Manta ganando a Green Cross e hicimos gran campaña con un equipazo que fue la base del 92. Ese año tuvimos de arquero a Álex Cevallos y Emilio Valencia, seguía como extranjero el «Bocha» Benítez y se sumó el argentino Roberto Oste. Ese título nos dio el paso a la Copa Libertadores de América que fue la primera de mi vida.»

Para la Copa de 1994,  se armó un equipazo con los argentinos Pico, Almada, el brasilero Edú y el Pepo Morales que regresó del extranjero. Nos tocaron Barcelona y los equipos peruanos Universitario y Alianza de Lima. Logramos clasificar a la siguiente fase, pero sucedieron algunos inconvenientes. La directiva separó al técnico Capitano y se trajo al argentino Mario Zanabria. Para la segunda etapa de la Copa, lastimosamente caímos en penales ante Minerven de Venezuela, sacaron a Zanabria, separaron a los extranjeros, trajeron al técnico Carlos Torres Garcés y  la directiva tomó la decisión de jugar la segunda parte del campeonato nacional solo con extranjeros. Al final salimos campeones».

«El técnico Carlos Torres Garcés apostó por un cuadro formado solo por jugadores ecuatorianos y nos concentramos en Quito por varios meses para adaptarnos a la altura porque en la Liguilla se jugaban muchos partidos alá., Fue una buena decisión  porque logramos el título. Teníamos un equipazo con Jacinto Espinoza, Emilio Valencia y Álex Cevallos como arqueros, la defensa de la Selección Nacional con Dannes Coronel (+), Iván Hurtado, Máximo Tenorio y Luis Capurro. Estaban además Kléber Fajardo, Enrique Verduga, el “Tanque” Eduardo Hurtado, el “Jechu” Cárdenas, Augusto Poroso, Eduardo Smith. Un equipazo de puros ecuatorianos Ganamos el título con sobras de merecimiento. Fue mi último título en el fútbol ecuatoriano en el que fui tres veces campeón»

«Mi salida de Emelec a inicios de 1995, luego de ser campeón, fue muy triste, ya que fui engañado y utilizado por determinada persona, que me trajo consecuencias que hasta hoy lamento. Hay personas buenas en el fútbol y también malas. A pesar de ello, soy un agradecido de Emelec, de Nassib, de Capitano, de mis compañeros, de la hinchada que siempre me apoyó. Lo mejor que viví en el fútbol fue Emelec Es es lo mejor que me pasó y soy azul por siempre”.

A su salida de Emelec, fue contratado por El Nacional en el que jugó una temporada, la de 1995. “Hicimos una gran campaña con El Nacional. Quedamos terceros en el hexagonal final y por tres puntos no llegamos a la final que disputaron Espoli y Barcelona que al final fue el campeón. Estuvimos cerca. Teníamos un buen equipo. Allí me encontré con el arquero Héctor Chiriboga con quien compartimos las selecciones juveniles de Pichincha y Ecuador y con mi compañero en Católica, Juan Carlos Burbano. Estaban además el «Tin» Delgado, Franklin Anangonó, el “Chacha” De la Cruz, Dixon Quiñónez, Polo Carrera Jr, Vilson Rosero, entre otros. Me fue bien en El Nacional”.

Al año siguiente 1996, pasó al Deportivo Cuenca, en la que cerró su carrera en Primera Categoría. A partir de allí se alejó del fútbol por ocho años y se dedicó a trabajar en la aviación. “Mi segunda pasión fueron los aviones mi vida laboral fue en la aviación, empecé como auxiliar de cabina, luego trabaje en área de carga de Loud Master, en la tarea de pesa y balance. Luego en importaciones, con aviación y transporte de carga. Esa fue mi vida luego del fútbol”.  

No obstante de eso, en 2004, ya cuarentón, volvió a las canchas para jugar por poco tiempo en Panamá de Guayaquil de la segunda categoría. Allí oficialmente cerró su carrera como futbolista profesional. Por un tiempo siguió ligado al balompié como Agente Fifa, en la representación de jugadores y entrenadores.  “El fútbol fue y es parte de mi vida. Tuve momentos buenos y de los otros, pero recuerdo con gran cariño mi paso por el fútbol”

La última vez que se lo vio en la cancha del Capwell fue el 5 de junio de 2003 en un partido de despedida del fútbol de sus compañeros de Emelec, Enrique Verduga, Eduardo Smith y Vidal Pachito. Ese día se enfrentaron los equipos bicampeones del 1993 – 1994 frente a los del 2001 – 2002 que estaban en plena actividad. Allí nuevamente fue dirigido por el técnico Capitano y se reencontró con sus compañeros de antaño. Para sorpresa de todos, el equipo de los veteranos ganó al de los jóvenes 4-2 tras remontar un marcador adverso de 2-0 y allí Humberto volvió hacer sentir su olfato goleador, marcando dos tantos de gran factura que fueron aplaudidos por la hinchada. Sus excompañeros Luis Castillo y Xavier Balladares, anotaron los otros dos goles. “Fue una linda noche de rencuentro, de nostalgia. Fue hermoso jugar en un estadio en el que tantas tardes fui feliz, encontrarme con mis compañeros de siempre marcar goles y recibir el cariño de la hinchada. Son esas osas lindas que tiene el fútbol”

AHORA

En la actualidad Huberto Garcés de 57 años, se encuentra jubilado y casi retirado de la actividad laboral. “Ahora con suerte estoy retirado, he logrado juntar algo por ahí. Hasta hace poco trabajé en el área de seguridad y estuve haciendo negocios con el Ministerio de Defensa. Ahora tengo unos negocios y una posición tranquila, cómoda, próximamente me voy a ir a vivir a Canoa, Manabí, la tierra de mis ancestros. Hoy estoy tranquilo y feliz. Mi vida son mis hijos que ya están grandes, María José vive en Suiza, Carla, trabaja  en TC con Carlos Vera, David está en Estados Unidos con su mamá y solo mi hija María Emilia vive en Quito. Tengo nietos en Suiza y a Luciana hija de María Emilia que es mi pasión y la disfruto mucho porque es la única que tengo cerca. Esa es mi vida. Tranquila”

Como tranquilo, puede estar Humberto Garcés, quien hizo con goles y trabajo su nombre en el fútbol ecuatoriano.

Estadísticas: Arquitecto Simón Estrada Velásquez

Acerca de Aurelio Paredes

Periodista de Profesión (Licenciado en Comunicación Social, graduado en la Universidad de Guayaquil), ecuatoriano de nacimiento, 59 años de edad y 37 años de experiencia. Empezó en 1982 como reportero radial y escaló posiciones hasta llegar a ser Editor de Deportes de Diario El Universo de Guayaquil, considerado el matutino de mayor circulación en Ecuador; Director de Revista Estadio (Deportiva) y Editor de Revista Vistazo (Política y Actualidad); presentador de televisión en varios programas deportivos; columnista de deportes y páginas humorísticas bajo el seudónimo de Delado; y guionista empírico en algunos programas de la televisión ecuatoriana. En la función pública fue Director de Comunicación de la Procuraduría General del Estado y en la empresa privada, Director de la Federación Deportiva Nacional del Ecuador.

Check Also

¿QUÉ ES DE TU VIDA?

DIANA SEDGWICK ANTES Diana Sedgwick, nacida en Guayaquil el 4 de julio de 1977, fue …