NFL 2020: IGUAL DE LOCA QUE EL RESTO DEL MUNDO

Escrito por Gianluca Brambilla

2020 será recordado por muchos como el año en el que todo se paró. Nos vimos obligados a encerrarnos (o protegernos) en nuestras casas durante meses por culpa de la enfermedad actual, ese dichoso microorganismo que ha segado millones de vidas alrededor del planeta y que aún sigue causando estragos. Las ligas deportivas más importantes del mundo tuvieron que parar toda su millonaria máquina mediática y salvaguardar la vida de sus jugadores. Por suerte para los aficionados del fútbol americano, esto no ocurrió con la NFL gracias a su tardío calendario. Sin embargo, no quedó exenta de las rarezas del caótico año del confinamiento.

La temporada 2020 ya se presentaba como un año extraño y esta sería la tónica a lo largo de las 17 semanas de la temporada regular. La primera jornada se sentía algo raro en el ambiente, no era la misma NFL que conocemos. Los estadios estaban vacíos, no tenían alma; el equipo de Washington perdió su identidad, ya no eran los temibles Redskins sino simplemente Football Team; y Tom Brady tenía una bandera pirata en su casco en vez del clásico “Flying Elvis” que defendió durante dos décadas.

Y no solo eso: la enfermedad actual también hizo acto de presencia en los campos de entrenamiento. Muchos jugadores cayeron enfermos y los partidos que ya estaban planificados en el calendario se tuvieron que posponer. Quién diría que se jugaría un partido de NFL un martes por la noche; ni en los relatos más macabros de Lovecraft se podría leer algo así.

Pero hubo algo que nunca cambió: la emoción por ver el balón llegar hasta la zona de anotación. Casi todos los equipos lo dieron todo por anotar todos los touchdowns y goles de campo posibles para ganar el partido.

Si de emoción hay que hablar, el volver a ver a Alex Smith en un terreno de juego fue el punto máximo de la temporada. Para poner en contexto: hace dos años sufrió una terrible lesión en la pierna, la cual se agravó y a punto estuvo de ser amputada. Después de meses en silla de ruedas e innumerables intervenciones quirúrgicas, el pasado 11 de octubre, pudo pisar el emparrillado y volver a comandar el ataque de Washington. Este hecho se convirtió en la historia de la temporada y muy probablemente sea el ganador del “Comeback Player of the Year” (Regreso del año).

Y qué más emoción pudieron sentir los aficionados de los Cleveland Browns al volver a ver a su equipo siendo competitivos y con hambre de victoria. 18 años después, los de Ohio vuelven a los playoffs y acaban con su nada envidiable sequía. Atrás quedaron esas oscuras temporadas de récords negativos, sin un rumbo claro y con un sinnúmero de jugadores elegidos en rondas altas del draft de los que solo el libro de registro se acuerda. Los Browns han vuelto y su quarterback Baker Mayfield quiere demostrar que son un equipo contendiente.

Los Buffalo Bills son otro de los equipos que han salido exultantes al finalizar la temporada. Tras una buena gestión desde la gerencia general y un gran Josh Allen junto a su receptor favorito Stefon Diggs, los Bills han ganado el título de la división AFC Este, el cual no ganaban desde 1995. Además, son considerados rivales de los Chiefs, actuales campeones de la liga.

Otros que tuvieron algo que celebrar fueron Los Ángeles Chargers. En el draft seleccionaron al joven quarterback de Oregon Justin Herbert, quien en un principio no empezó como titular, pero una serie de circunstancias obligó a su entrenador a ponerlo de titular, hecho que encendió todas las alarmas de la liga al ver a un auténtico pistolero de la zona de anotación. Ha marcado el récord de pases de touchdowns por un novato en 31 y la afición Charger por fin ve a un líder que pueda llevarlos a ganar partidos en la postemporada.

Y ahora, la otra cara de la moneda: los fracasos de la temporada. Hubo dos equipos que pelearon para ver quién era el más malo de los dos y no fueron otros que los Jacksonville Jaguars y los New York Jets. Cada domingo, los jugadores salían al campo con un despropósito que nada tenía que ver con los elevados sueldos que perciben al finalizar el año. Parecía una carrera por ver quién se llevaba la primera selección global del draft, lográndola al final Jacksonville gracias a su penoso récord de 1-15.

Otro de los grandes batacazos fue el de New England Patriots. Ya de por sí perder al mejor jugador de la historia de la franquicia (y posiblemente de la liga) es un varapalo enorme, no llegar a la postemporada lo es aún más, sobre todo si eres un equipo fijo en enero desde el 2009. El experimento con Cam Newton no funcionó y, sumado a ello, las diversas bajas por jugadores que optaron por no jugar esta temporada debido al riesgo de infección llevaron al equipo a su primera temporada con récord negativo (7-9) desde el 2002.

Por otra parte, lo que se prometía como una alegría en Cincinnati terminó en tragedia. Los Bengals empezaban la temporada con su flamante primera selección Joe Burrow, el quarterback que está llamado a cambiar el rumbo perdedor de la franquicia, pero jugar detrás de una muy mala línea ofensiva tiene sus consecuencias. Tras un duro golpe en la rodilla, la temporada del joven novato terminó estrepitosamente y no se sabe en qué momento de la próxima temporada podrá volver. Siguen sin salir del pozo los de Ohio.

Y la mayor decepción de todas fue la NFC Este, compuesta por los clásicos Dallas Cowboys, New York Giants, Philadelphia Eagles y los renombrados Washington Football Team. Verlos jugar era un goce y disfrute para todos sus críticos, ya que salían a perder cada domingo. Ninguno de los cuatro equipos ha logrado un récord positivo; el mejor récord ha sido el de Washington con un paupérrimo 7-9. Pero, a diferencia de los Jaguars y los Jets, estos demostraban que querían ganar o al menos intentarlo.

Hoy (sábado 9 enero 2021) empiezan los Playoffs con la ronda de Wild Card. Para muchos equipos el llegar hasta ahí es un paso importante para poder seguir creciendo, como los Browns o Washington; para equipos más experimentados como los Saints o los Seahawks, la verdadera temporada comienza ahora. El sábado jugarán los Colts contra los Bills, los Rams contra los Seahawks (duelo entre rivales de división muy atractivo) y los Buccaneers contra Washington; el domingo jugarán los Ravens contra los Titans (revancha de la ronda divisional de la temporada pasada) los Bears contra los Saints y los Browns contra los Steelers (partido estelar entre rivales divisionales). Los Chiefs y los Packers, al haber obtenido el mejor récord de su respectiva conferencia, descansan esta jornada y esperan rival en la Divisional Round de los Playoffs.

El camino hacia la Super Bowl LV ha comenzado.

Foto: Apertura: us.marca.com

GIANLUCA BRAMBILLA Mi nombre es Gianluca Brambilla Emanuel y soy estudiante de comunicación social en la Universidad de Guayaquil. Una de mis grandes aficiones son los deportes, en especial el fútbol y el fútbol americano; también me gustan mucho los temas relacionados con la historia y el arte.

 

Acerca de Aurelio Paredes

Periodista de Profesión (Licenciado en Comunicación Social, graduado en la Universidad de Guayaquil), ecuatoriano de nacimiento, 59 años de edad y 37 años de experiencia. Empezó en 1982 como reportero radial y escaló posiciones hasta llegar a ser Editor de Deportes de Diario El Universo de Guayaquil, considerado el matutino de mayor circulación en Ecuador; Director de Revista Estadio (Deportiva) y Editor de Revista Vistazo (Política y Actualidad); presentador de televisión en varios programas deportivos; columnista de deportes y páginas humorísticas bajo el seudónimo de Delado; y guionista empírico en algunos programas de la televisión ecuatoriana. En la función pública fue Director de Comunicación de la Procuraduría General del Estado y en la empresa privada, Director de la Federación Deportiva Nacional del Ecuador.

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