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LOS VILLANCICOS

Una nota con sabor musical, con olor a Navidad. El villancico, su origen, su historia, su significado y su presencia en Ecuador con sus propias canciones. Conozca lo que debe saber de esta música tradicional y popular.

“Era Rodolfo el Reno que tenía la Nariz”… “Pero mira como beben los peces en el río”…”Noche de paz, Noche de Amor”…”En mi burrito sabanero voy camino de Belén”…… «Dulce Jesús mío, mi niño adorado» … ¿Reconoció estos estribillos de canciones? Si los reconoció sabrá que ya es diciembre, tiempo de navidad, tiempo de villancicos. El villancico es una composición musical popular y tradicional de significado religioso o espiritual que se acostumbra a cantar durante las festividades navideñas. Son cantados  en diversos idiomas como el español de donde es originario, en inglés, alemán, francés, portugués e italiano.

El nombre de villancico tiene un origen, villano. No villano de malvado, sino del villano, aquel ciudadano que vivía en las villas que es un núcleo de población, de un asentamiento de tipo rural destinado a la explotación agrícola. Los estudiosos musicales sostienen que el origen de las composiciones nacen de la  música popular cantadas por los habitantes en las villas, es decir, los villanos que  generalmente eran campesinos y vivían en zonas rurales. Estas composiciones musicales eran cantadas en fiestas populares, originariamente sin temática específicamente religiosa, y los principales temas eran los acontecimientos recientes del pueblo o la región. El género se amplió posteriormente hasta incluir temas diversos.

Más allá de su concepto gramatical o su contexto  histórico, ya centrados en lo eminentemente artístico, el villancico es una forma musical y poética, que consiste en una canción popular breve con estribillo que nació en forma de canción profana, que significa que no es sagrado ni sirve para fines sagrados., sin embargo obtuvo mucha popularidad cuando la gente comenzó a asociarla a la navidad. El villancico más conocido, según los estudiosos es “Noche de paz”.

Origen

Sobre su origen hay diferentes versiones de estudiosos de diversos tiempos. Unos historiadores dicen que se tiene como antecedente del villancico más antiguo que registra la historia de la música, a la canción  «Iesus Refulsit Omnium», (Jesús, luz de todas las naciones) que data del siglo IV, cuya letra se le atribuye a san Hilario de Poitiers, un obispo, escritor, padre y doctor de la Iglesia nacido en Poitiers, Francia, a principios de siglo IV, hacia 315 y fallecido en esta misma ciudad en 367.

En otras versiones, gracias a las investigaciones de estudiosos como Samuel Miklos Stern, un lingüista húngaro nacionalizado israelí y británico, nacido en Tab, Hungría el 22 de noviembre de 1920 y fallecido el 29 de octubre de 1969 en Oxford, Reino Unido, se afirma que las primeras manifestaciones de villancicos aparecen en las cancioncillas mozárabes del siglo XI. Como mozárabe se conoce a la población cristiana hispano-romano que vivía en el territorio musulmán de Al-Ándalus  de la península ibérica durante la dominación islámica. En este tipo de cancioncilla, que hoy se llama villancico, reconocen los críticos el núcleo de la lírica peninsular.

Otros estudiosos afirman que el villancico es nacido en España y creado en el siglo XIV en 1351 por el músico Emilio Fierro Esquivel, que se hizo muy popular tiempo después entre los siglos XV y XVIII. Originariamente eran canciones profanas que tenían un estribillo de origen popular y estaban armonizadas a varias voces. Posteriormente comenzaron a cantarse en las iglesias y a asociarse específicamente con la Navidad. Los estudiosos consideran entre sus mejores exponentes a los españoles Juan de Fermozelle, más conocido como Juan del Encina, un poeta y músico del renacimiento español de los reyes católicos, el sacerdote Francisco Guerrero de Burgos, pionero de la música sacra, Juan Gutiérrez de Padilla, compositor de música barroca y Roque Jacinto de Chavarría; el compositor portugués Pedro de Escobar, también del Renacimiento y el organista guatemalteco y maestro de capilla en Puebla (España), Gaspar de Fernández.

Los estudiosos que afirman que el villancico nació en España en el siglo XIV, sostienen además que en cuanto al origen del villancico, las primeras composiciones que pueden denominarse con este nombre surgieron en España hacia la segunda mitad del siglo XV, durante el Renacimiento como una evolución de formas musicales populares mucho más antiguas. Se trata de la estrofa característica de la lírica castellana de tipo tradicional y está formada por dos o tres versos, con un número de sílabas muy variable; carece, por tanto, de forma fija, por lo que es una composición de enorme flexibilidad, aunque hay una tendencia marcada hacia el esquema abb, con versos de ocho y seis sílabas, que a veces pueden presentar un pie quebrado. El término villancico designa, también, una forma estrófica constituida por la suma de la composición tradicional y su glosa, con que se acostumbró a acompañar las cancioncillas, por lo menos desde mediados del siglo XV hasta el siglo XVII.

La evolución del villancico de temática religiosa mantuvo la costumbre cristiana de celebración de la fiesta de Navidad del Señor. De hecho, el villancico religioso representa la evolución de la poesía lírica a lo largo de la historia. Por esto, en la actualidad se denomina villancico a un canto de Navidad, de cualquier clase de extensión, métrica y rima tanto en español como en otras lenguas, siendo Carol en inglés, Noël en francés, laude en italiano, Weihnachtslied en alemán.

Actualmente, tras el declive de la antigua forma del villancico, el término denomina simplemente un género de canción cuya letra hace referencia a la Navidad y que se canta tradicionalmente en esas fechas.

Su Música

En el aspecto estrictamente musical, En su forma clásica en el villancico marca la pauta la melodía del canto apoyada por un acompañamiento en tono grave que forma un buen soporte armónico por parte de las voces internas; el registro superior es el que lleva asociado el texto, el cual sigue la melodía en modo silábico; el cierre de los versos corresponde generalmente a las diversas cadencias. El discurso horizontal se orienta según procedimientos tonales. Por otra parte, hay villancicos construidos también sobre un esquema de danza (sobre todo los más recientes pero también durante el Renacimiento, en el lenguaje tonal) como el passameazzo, una danza del Renacimiento Italiano y la  folía, baile popular originario de Portugal.

En cuanto a su métrica, la forma poética está influida por composiciones tradicionales de origen mozárabe, tales como el zéjel, poesía recitada árabe que alternaba estrofas cantadas por un solista con un estribillo a coro.

La estructura básica del villancico la forman dos elementos: el estribillo y las coplas si bien su estructura es muy variable tanto en el número de versos como en la rima o la alternancia entre estribillo y coplas. El binomio estribillo-copla implica la alternancia coro-solista, crucial en la realización del villancico. Los versos son por lo general hexasílabos u octosílabos y componen un estribillo inicial, a veces con introducción, que consta por lo general de tres o cuatro versos que se repiten a lo largo de la obra.

El género del villancico fue evolucionando a través de los tiempos, hasta legar a la forma en que la conocemos hoy

Su llegada a Latinoamérica

Entre los repertorios musicales hispánicos traídos a las colonias americanas se encuentra el villancico. Este género evolucionó en las colonias por medio del mecanismo de contrafactum, (contrafacción) que en música vocal significa la sustitución de un texto por otro sin cambios sustanciales en la música. Así, se modificaban palabras o breves fragmentos de la cancioncilla popular y se añadían términos religiosos que sirvieran para amenizar las fiestas litúrgicas y, concretamente en las Indias, para facilitar el proceso de evangelización.

Los primeros villancicos que llegaron de la península conservaban el estilo y las temáticas, principalmente religiosas, del villancico español del siglo XV. Sin embargo, poco a poco, estas cancioncillas fueron adoptando características más americanas, conforme se iban asimilando con las celebraciones del Corpus Christi y la navidad, adquiriendo así nuevos motivos asociados a las culturas indígenas como resultado de un sincretismo cultural. Para el siglo XVI, los villancicos ya se escribían en lenguas como el náhuatl de México que contenían vocablos africanos o jerga de los dialectos europeos, además, estos eran interpretados por indígenas. En la región mexicana, la intención evangelizadora del pueblo español hizo que se asumiera a la península como “la nación, hija del Sol”, del rey sol azteca Xochitl, muy importante para las comunidades indígenas del centro y norte del continente.

Dentro de la evolución del villancico en América también figuran los llamados villancicos de negro o negrillos en los cuales se imita el sonido de los dialectos africanos con onomatopeyas .Entre estos, son particularmente conocidos los de Sor Juana de Inés de la Cruz, en los que augura, entre otras cosas, la liberación de la población negra.

Los villancicos en América se difunden principalmente por los maestros de capilla, quienes viajaban desde el Virreinato de Nueva España (hoy Norteamérica y Centroamérica) hacia las regiones del Nuevo Reino de Granada y el Vireinato de Perú, dando lugar a un intercambio literario y musical. 9 En cuanto al desarrollo del villancico, este se dio en dos ámbitos: por una parte, a nivel de la música culta, el villancico adoptó la forma polifónica a capella del Renacimiento español y se transformó en cantata barroca; y, por otra parte, a nivel de la música folklórica, adoptó diversas formas, tales como: la canción infantil, el romance tradicional y las canciones y/o danzas criollas o indígenas

El villancico en Ecuador

En Latinoamérica, el villancico folklórico presenta, dependiendo de su región, diversas características. Vamos a tratar la correspondiente a nuestro país, Ecuador.  En nuestro país hay poca documentación sobre este género. Paralelamente. Se conoce que en la región interandina, el villancico se mantiene en las representaciones del auto de los Reyes magos denominado Historia de Reyes. ​. Sus textos han sido guardados por miembros de la comunidad y la conservación de la tradición ha sido propiciada por las parroquias rurales.

Una nota publicada en El Universo el 12 de diciembre de 2010, en la Sección Cultura, titulada Villancicos con sabor a Ecuador, da detalles de este género en Ecuador. En ella, el músico ecuatoriano Schubert Ganchozo dice que lo religioso y pagano se fusionan en Navidad, y trae a la memoria la fiesta precolombina del solsticio de invierno, el 22 de diciembre, en la que se agradece por las primeras lluvias. “En este mes se celebra al Niño Jesús, pero a su alrededor hay elementos culturales que también invocan lo profano”, acota.

La nota dice lo siguiente: “Pero ¿cuál es el origen de los villancicos y cómo llegaron al país? Unos fueron transmitidos de padres a hijos y se convirtieron en parte de nuestra tradición oral, coinciden los compositores y músicos Schubert Ganchozo y Jorge Luis Bohórquez, y la cantautora Margarita Laso.

Ganchozo sostiene que el villancico se remonta al religioso San Francisco de Asís (1182-1226), quien como parte de la celebración de Navidad recreó el nacimiento del Niño Jesús con un belén o pesebre. Esta costumbre se afianzó en España y de este país a sus colonias en América. Con el armado del belén (nacimiento) llegaron las canciones. “Se transmitía de pueblo en pueblo, que eran considerados villas, y a quienes interpretaban esa música se los llamó villancicos. La denominación fue atribuida luego a las melodías”.

En el libro Chigualito, chigualó, villancicos del Ecuador, su autor, el investigador folclorista Justino Cornejo, indica que la génesis de villancico es villano, palabra que hace referencia a “la copla que cantaba la gente rústica”. Explica que villano es una composición poética popular con estribillo, cuya connotación es religiosa y navideña. “Estos versos romanceados y rimas los hubo por aquí a partir de la fusión de la sangre de España con la de América”, escribe.

Para Ganchozo, la costumbre de interpretarlos se instaura avanzada la Colonia, época en la que todas las manifestaciones religiosas étnicas estaban prohibidas, así como los ritmos autóctonos. “Esta represión artística tuvo su escape a través de los cantos religiosos”.

El investigador musical sostiene que la mayoría de los villancicos ecuatorianos clásicos son sanjuanitos, albazos y ritmos étnicos como “No sé Niño hermoso, Bienvenido seas, Desde el alto cielo, Claveles y rosas y Dulce Jesús mío. “Ya viene el Niñito tiene elementos de pentafonía (sistema tonal) andina”.

Ganchozo cree que los más difundidos son los villancicos andinos, “pero también hay los arrullos, que es el canto del negro al Niño Jesús, y el chigualo, que es la interpretación del montubio”.

Añade que estas manifestaciones musicales van más allá de la religiosidad. “Cantarle al Niño Jesús es un pretexto para cantarle a la vida, a la cultura y a la unidad familiar. El belén enfoca ese concepto”.

En su estructura, la letra del villancico tiene la religiosidad como base, pues debe hablar del nacimiento de Jesús y su entorno. “Esto la diferencia de la canción de Navidad que recoge la festividad, pero no necesariamente detalla el hecho”, dice Jorge Luis Bohórquez, y cita como ejemplo Jingle bells (un clásico anglosajón) y Navidad es Navidad (de José Luis Perales). “Noche de paz es un villancico porque retrata la natividad”.

Según Bohórquez, en ambos géneros la musicalización tiene similitudes. Evoca la ternura, es casi infantil y de cuna; no obstante, su composición no es tan sencilla. “En especial los villancicos, porque en su ego el músico siempre busca lo complicado”.

Ganchozo anota que la composición del chigualo y los arrullos es espontánea, surge en el momento de su interpretación. “El villancico andino es más elaborado y una heredad de los maestros de capilla, quienes enseñaron a sus hijos y nietos”.

Musicalmente el villancico andino se toca con rondadores, zampoñas y charangos; el arrullo, con tambores; y los montubios, con cuerdas, bandolines y guitarras, explica Ganchozo.

Bohórquez, quien recientemente reeditó el disco Alégrate, es Navidad, en el que constan temas que en su mayoría son suyos, dice que los instrumentos se pueden alternar. Él se arriesgó y mezcló la balada pop con el villancico. “Clásico y contemporáneo, con batería, bajo y guitarra. En el pasado solo bastaban el tambor y la pandereta”.

De su experiencia como intérprete y compositora, Margarita Laso comenta que el nacimiento de Jesús siempre la entusiasmó. Ha hecho suyos los villancicos tradicionales, pero también ha escrito algunos como Gallito verde y Fiesta en el valle, en los que recoge realidades ecuatorianas.

En sus discos, Villancicos y canciones de cuna, Fiesta en Navidad, Villancicos latinoamericanos y Manito de cera, Laso incluye bombas, sanjuanitos, albazos y aguinaldos ecuatorianos, además de canciones navideñas de varios países”.

Villancicos ecuatorianos

Ecuador en su riqueza musical no está exento de crear sus villancicos propios con autoría de compositores nacionales que se apegan más al estilo de la música nacional. En la nota de El Universo, también se menciona la historia de varios villancicos tradicionales ecuatorianos que se escuchan desde hace varias décadas. Uno de los más populares es Claveles y Rosas del lojano Salvador Bustamante Celi (1876-1935). La empresaria musical Lucila “Chafita” Feraud, del estudio Fediscos, empresa discográfica que gerenciaba su padre, Fausto Feraud, cuenta lo siguiente:

“Hubo un disco de Los Pibes Trujillo, un dúo adolescente, que grabaron temas que retrataban en sus letras el nacimiento del Niño Jesús. Esto sucedió a inicios de la década del sesenta en los estudios de Fediscos. El disco de vinilo se tituló Los Pibes Trujillo cantan Dulce Jesús mío… otros villancicos tradicionales del Ecuador y sus intérpretes eran ecuatorianos, así como los compositores de las diez canciones que constaron en el LP. Nueve le son atribuidas al lojano Salvador Bustamante Celi, cuya producción musical incluyó pasillos, yaravíes y marchas. En el disco se señala que además de Claveles y rosas a Bustamante le pertenecen los villancicos Ya viene el Niñito, Entre paja y el heno, Duerme Niño, Lindo Niño, No sé Niño hermoso, Dulce Jesús mío y Niño si el amor. El décimo villancico del álbum es Desde el alto cielo y figura como compositor el otavaleño Guillermo Garzón (1902-1975), y en los arreglos y dirección, el músico ambateño no vidente Segundo Bautista”.

Sobre los interpretes del disco la nota dice: “El dúo empezó a cantar en la radio riobambeña El Prado, refiere el historiador Hugo Delgado Cepeda, mientras que Feraud recuerda que su padre los contactó para producir el disco. “De Los Pibes Trujillo (pibes, por pequeños) no supimos más. Vivían en Quito”,.

Al referirse a otros villancicos ecuatorianos la nota dice: “Ecuador posee una abundante producción de villancicos y canciones de Navidad, muchos atribuidos a autores extranjeros o anónimos, aunque la realidad es que el listado de compositores ecuatorianos dedicados a perennizar en letra y música el nacimiento de Jesús es extenso. Además de Bustamante (foto), Garzón y Bautista figuran, entre otros, Hermenegildo Rodríguez Parra, José Nicolás Rodríguez, José Vanegas, Segundo Cueva y Segundo Moreno. Con ellos, sacerdotes como Hernán Pinzón, John Macías, Medardo Ángel Mora y Hugo Vázquez Almazán, quien pastoreó en Guayaquil y falleció en abril del 2008. Él compuso unos 36 villancicos, en la mayoría de los cuales Ecuador, sus regiones y ciudades eran escenario de la natividad del Hijo de Dios. Por ejemplo, La Nochebuena en San Miguel de Bolívar, Navidad en La Chala, Navidad quiteña y Canción de cuna andina”.

Conocido la historia de villancico, solo le queda cantar. Lo escuchamos.

   

Fotos: Apertura. orientacionandujar.es. Texto: larepublica.pe; wikjipedia.org; fonsado.com; primeroscristianos.com; cambridge.org; orquestadelviento.com; carpetapedagogica.com; elconfidencial.com; caocultura; soymusicaecuador.blogspot.com; eluniverso.com; musixmatch.com; taringamnet; janeth96.wordpress.com; youtube.com; promocionmusical.es

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Acerca de Aurelio Paredes

Periodista de Profesión (Licenciado en Comunicación Social, graduado en la Universidad de Guayaquil), ecuatoriano de nacimiento, 59 años de edad y 37 años de experiencia. Empezó en 1982 como reportero radial y escaló posiciones hasta llegar a ser Editor de Deportes de Diario El Universo de Guayaquil, considerado el matutino de mayor circulación en Ecuador; Director de Revista Estadio (Deportiva) y Editor de Revista Vistazo (Política y Actualidad); presentador de televisión en varios programas deportivos; columnista de deportes y páginas humorísticas bajo el seudónimo de Delado; y guionista empírico en algunos programas de la televisión ecuatoriana. En la función pública fue Director de Comunicación de la Procuraduría General del Estado y en la empresa privada, Director de la Federación Deportiva Nacional del Ecuador.

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