GUAYAS EN LA PUNTA

Los equipos de Guayas lideran el campeonato ecuatoriano de fútbol. Un análisis de los resultados, los partidos y cómo va el torneo.

Como hace tiempo no sucedía en el fútbol ecuatoriano los equipos de Guayas vuelven a estar en la punta y en la parte alta de la tabla de posiciones del campeonato ecuatoriano de fútbol. Emelec y Barcelona en ese orden ocupan los dos primeros lugares igualados en puntos (14 en nueve partidos) tan solo separados por dos goles de diferencia a favor de los “Azules”. El tercero es Liga Deportiva Universitaria de Quito con una unidad menos y el cuarto, para seguir en la onda triunfal, también es de Guayas, el Guayaquil City que tiene un punto menos que los “Albos” y que ayer (domingo22 de noviembre) dejaron escapar la oportunidad de ser punteros al no ganarle precisamente a su más inmediato antecesor. La pelea en la parte alta de la tabla está muy reñida pues entre el primero y el cuarto hay apenas dos puntos de distancia. Puntos que pueden ser fácilmente remontables.

Y si bien, los números y la posición en la tabla, habla bien de los equipos que están en esa ubicación, su rendimiento futbolístico no lo es tanto. Los equipos del Astillero, por ejemplo tienen 18 puntos de los 27 disputados en las nueve primeras fechas, lo que significa que han dejado escapar nueve puntos, cifra que en las matemáticas, puede, y de hecho es positiva, pero que analizando su diferencia en plantel, poderío económico, calidad de jugadores, infraestructura, etc, con los rivales con que cedió puntos, no resulta nada halagador.

Hoy lunes (23 de noviembre 2020) por ejemplo en el cierre de la novena fecha, Barcelona perdió la ocasión de ser líder en solitario al no poderle ganar a Orense en la cancha del Nueve de Mayo. El empate a cero goles, no ayuda mucho, aunque su técnico o sus dirigentes digan que sí. Y es que Barcelona hoy no ganó un punto. Perdió dos. A otro con el cuento que siempre es positivo sumar y que un empate de visitante siempre será bueno. Los puntos ganados o perdidos deben medirse de acuerdo con el rival con que se los logra y entre guayaquileños y orenses hay una enorme diferencia. Barcelona no puede, aunque en la realidad sí pudo, empatar con Orense. Es superior en todos los factores futbolísticos fuera de la cancha (dinero, infraestructura, calidad de jugadores etc) pero en la cancha no lo fue.

Era el duelo del segundo y el noveno y quedó empate. Barcelona debería ganar, debería ser mejor equipo que Orense, debería ganarle fácil de local y visitante, pero resulta que en realidad no es el mejor. En cancha, el equipo del entrenador Fabián Bustos, como se dice en el argot futbolístico, no juega a nada. Su juego es tedioso, cansino, aburrido, inofensivo, sin claridad, sin profundidad, sin individualidades que destaquen. El mejor termómetro de eso para medir la capacidad ofensiva a más de los goles que convierten (hoy no hizo ninguno) es la cantidad de veces que generan jugadas de gol y hoy apenas hubo dos remates el palo, pero ninguna opción clara producto de un juego asociado positivo. Es más, pudo perder, de no mediar una falla escandalosa del árbitro Mario Romero quien no sancionó una clarísima falta penal de Byron Castillo a Bryan Rodríguez apenas iniciado el juego. Claro que antes debe considerarse si se marca el gol al cobrar el tiro, pero al menos le negó esa oportunidad. Y luego hubo dos opciones perdidas por el delantero Martín Alanis, que parecían imposibles de fallar. Opciones que no generaron los Amarillos. Pero bueno, están en la punta y su técnico puede seguir diciendo, aunque no sea tan cierto que digamos, que va por buen camino. Han ganado cinco juegos y no han ganado cuatro, mucha diferencia no hay ¿O no? Pero lideran en compartido la tabla.

Emelec el líder que ha tenido un repunte inesperado en esta etapa, también ha cedido puntos que de lograrlos lo tuvieran en el primer lugar cómodamente alejado de sus seguidores. Aún se lamentan los cuatro puntos perdidos de local ante los dos equipos ambateños, dos con cada uno. La primera igualdad se dio en la tercera fecha con Macará 0-0 y la más reciente en la séptima fecha (domingo 15 de noviembre) ante Técnico Universitario de Ambato 1-1. Empate del que salieron bien librados, pues pudieron perder de no ser porque su rival no fallaba en la ejecución de un tiro penal cuando el cotejo igualado. Si los Azules hubieran logrado la victoria, como era de esperarse por su condición de local y su superioridad con el rival, en este instante tuvieran 22 y no 18 puntos y otro fuera el cantar. Pero el tuviera no existe, es como decir si mi abuelito no hubiera muerto vivo estaría.

Pero más allá de esos puntos perdidos, el repunte azul es meritorio y su capacidad para salvar “partidos perdidos” es elogiable. Sí, porque Emelec en los últimos minutos de juego ha logrado triunfos angustiosos pero supremamente importantes que lo tienen donde está. Basta decir que en las dos últimas fechas de los seis puntos ha logrado seos. Cien por ciento de efectividad. El pasado miércoles (18 de noviembre) ganó de visitante a uno de sus rivales directos en la lucha por el título, Liga de Quito a quien en el último segundo venció 2-1 tras ir perdiendo 2-0 y ayer (domingo 21 de noviembre) repitió el hecho con Delfín de Manta, al que terminó venciendo 3-2, luego de ir perdiendo 2-0.

Salvar los muebles en el último segundo siempre será meritorio y de júbilo por eso se justifica la celebración alborozada de su gente. La historia de triunfos angustiosos se inició con Liga que le ganaba 1-0, en un partido en que Emelec sufrió la tempranera e injusta expulsión de un jugador (Bryan Carabalí) por una falta que solo la vio el árbitro Oscar Proaño la vio, cuando recién se jugaban 27 minutos. Emelec jugó mucho tiempo con un hombre menos, 37 para ser exactos y eso aprovecharon los Albos para ponerse en ventaja casi al morir la primera etapa con gol del colombiano Cristian Martínez Borja. El partido se equiparó cuando Liga perdió también un jugador (José Quinteros) en el segundo tiempo, a los 64 minutos de tiempo corrido. Ahí Emelec repuntó, anotó el empate al minuto 77 con gol de su mejor jugador, el uruguayo Sebastián Rodríguez, quien con un disparo fuerte venció a Adrián Gabarini. Y cuando ya se pensaba que el cotejo quedaría igualado, en tiempos adicionales (90+5) José Francisco Cevallos hizo cumplir el adagio que no hay peor cuña que la del mismo palo y selló la victoria emelecista de 2-1. Triunfazo por donde se lo mire. Casi nadie lo esperaba, peor luego del empate de Emelec con Técnico y la goleada de Liga a Aucas en la fecha anterior. Pero se dio y los “Azules” nuevamente ganaron en Casa Blanca, novena vez en su historia con lo que nuevamente molestaron con bromas a su clásico rival que jamás ha podido ganar allí en 20 años.

Y sí fue dramático lo que sucedió en Quito, lo fue más con lo sucedido ayer en el Capwell ante Delfín de Manta al que lo vencieron 3-2 en el último segundo de juego (90+4) tras ir perdiendo 2-0. Remontada que vale y mucho. Emelec jugaba mejor, dominaba a su rival y tenía el balón, pero la ineficacia de Roberto Ordóñez quien desperdició una clarísima oportunidad de gol no le permitía estar al frente en el marcador. Y justo después de la oportunidad clarísima que el pierde, sale un contraataque manabita que es traducido en gol, golazo en verdad, con un zapatazo de Francisco Mera a poco de iniciado el juego (12 minutos) 1-0 que parecía injusto.

Pero el fútbol no sabe de justicia sabe de goles y el gol lo hizo Delfín. Poco después la historia se repitió, otra oportunidad desperdiciada por la Tuka y otro contraataque manaba que termina en falta, que es cobrada por el zaguero Luis Cangá que con maestría anotó un golazo de tiro libre a los 28 minutos. Hasta allí 2-0. Era injusto pero era real. Tres minutos después, Emelec descontaría con gol de Romario Caicedo poniendo el 2-1 a los 31 minutos y así terminó el primer tiempo. En la segunda etapa, como “ley de la compensación de la vida”, Emelec que en el partido anterior fue perjudicado por el árbitro, esta vez fue favorecido por una mala decisión arbitral, esta vez del juez…Franklin Congo quien sancionó un tiro penal a favor por una mano en el área muy dudosa, que la televisión no alcanzó a clarificar del todo. La cosa es que a los 61 minutos Facundo Barceló disparó el penal y anotó el empaté 2-2. Y luego drama y angustia, hasta que en tiempo de compensación, nuevamente Barceló convertía y le daba el triunfo y el liderato a su equipo.

El tercero de la tabla es Liga de Quito que ha tenido dos resbalones en las dos últimas fechas, en la que de seis puntos disputados, apenas logró uno por su importante empate de visitante 1-1 justo ante el rival que le sigue en la tabla Guayaquil City. Ese punto, impidió a su rival que alcance el liderato y en alguna manera lo reivindicó luego de su derrota como local ante Emelec, ya comentada en líneas anteriores. Liga se estanca City que de sus últimos seis puntos disputados solo sacó dos, pues antes empató de visitante 1-1 con Delfín de Manta en un partido que igualó casi al final con gol del argentino Ariel Chávez a los 82 minutos, luego de que Garcés a los 46 adelantar a Delfín. Pero por más que sea un punto de visitante, a estas alturas eso no le sirve al Delfín que se ha estancado sacando dos empates en seguidilla, lo que significa que no ha podido ganar sus últimos dos cotejos.

El de Albos y Albicelestes, era un duelo directo de candidatos a ganar la etapa. Los guayaquileños debían ganar porque eran locales, etaban obligados a hacerlo  y era su oportunidad de oro, pero no la aprovecharon. Les faltó ese plus que los equipos necesitan para esta clase de partidos de suprema importancia. Jugaron mejor que su rival, lo dominaron a ratos, fueron superiores en grandes tramos del cotejo, pero no pudieron anotar en el momento preciso y desperdiciaron dos clarísimas opciones de gol en los pies de los extranjeros Gonzalo Mastriani (15 min) y Michael Hoyos (18 min) con remates a boca de jarro que controló el portero Adrian Gabarini. Inmerecidamente Liga se había puesto en ventaja de forma tempranera cuando a los 4 minutos de juego Johan Julio puso en ventaja a los quiteños. A los 24 minutos del primer tiempo Hoyos se reivindicó y puso el empate con el que finalizó el primer tiempo y el partido, pues en la segunda fracción Guayaquil City buscó ganar y no pudo, desperdiciando su oportunidad de ser líder. Lo que se desperdicia pasa factura, por eso el que pudo estar primero hoy está cuarto. Pero está en la lucha. Y así sigue nuestro campeonato en una lucha entre cuatro.

Foto: (apertura) benditofútbol.com; primicias.ec; eluniverso.com; eldiario.ec; azulyplomo.com; radiohuancavilca.com.ec; elcomercio.pe; foto twiter Emelec; primicias.ec; larepublica.pe

 

 

 

 

Acerca de Aurelio Paredes

Periodista de Profesión (Licenciado en Comunicación Social, graduado en la Universidad de Guayaquil), ecuatoriano de nacimiento, 59 años de edad y 37 años de experiencia. Empezó en 1982 como reportero radial y escaló posiciones hasta llegar a ser Editor de Deportes de Diario El Universo de Guayaquil, considerado el matutino de mayor circulación en Ecuador; Director de Revista Estadio (Deportiva) y Editor de Revista Vistazo (Política y Actualidad); presentador de televisión en varios programas deportivos; columnista de deportes y páginas humorísticas bajo el seudónimo de Delado; y guionista empírico en algunos programas de la televisión ecuatoriana. En la función pública fue Director de Comunicación de la Procuraduría General del Estado y en la empresa privada, Director de la Federación Deportiva Nacional del Ecuador.

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