“CUÍDATE PARA QUE ME CUIDES”

Escrito por Mariella Chacón Morales

La mirada de mi perro es una de las cosas que me motivan a escribir. Con sus ojos clavados en mí, me dice todo el tiempo: “Cuídate para que me cuides”.

Y es así como el 2020 ha significado un año lleno de acontecimientos que jamás hubiera imaginado que sucederían. Muchas lecciones aprendí y aún lo sigo haciendo. Una de las que se me ha quedado en la memoria y que, sin duda, nunca se me olvidará, es: sin salud, no hay vida.

Si queremos vivir aquí debemos cuidar de nosotros mismos porque si no, ¿quién más lo hará? Si nos cuidamos y tenemos vida podremos entonces cuidar tanto de nuestros familiares como de nuestras mascotas, si no, ¿quién más cuidará de ellos?

Inclusive éstas últimas se han visto afectadas en estos tiempos. Están las que afortunadamente cuentan con dueños responsables y las que, por el contrario, están en completo abandono, ya sea porque sus dueños conscientemente prefirieron dejarlas a su suerte, o porque partieron de esta Tierra sin poder decirles siquiera un adiós.

A continuación, algunos consejos a ser tomados en cuenta para aquellos dueños preocupados que no descuidan la salud de sus compañeros de cuatro patas:

*Evitar el contacto de las mascotas con personas ajenas al entorno familiar. Por cuanto desconocemos si las personas con las que no convivimos en casa toman medidas básicas de higiene, como el difundido lavado de manos, o están siendo portadoras de la enfermedad que nos tiene en zozobra desde inicios de este año, se prefiere evitar el contacto físico de las mascotas con las mismas.

*Hacer que se recreen visualmente. El estar sólo encerrados en casa, o limitados a un patio, puede generar ansiedad, lo que se traduce en alteraciones del comportamiento: se pueden notar irritables y destructores, que ladran con mayor frecuencia, o que marcan territorio innecesariamente. Con esto no quiero decir que esté de acuerdo con quienes dejan abiertas las puertas de sus casas para que sus perros o gatos salgan hechos unos bólidos y encima les dicen: “¡Ve, haz lo que quieras fuera de casa y regresa luego!”.

La interacción con juguetes, los juegos y las salidas bajo vigilancia y responsabilidad de los dueños de mascotas, son parte de la recreación visual de éstas.

*Mantener un correcto aseo. Esto implica realizarles baños rutinarios, limpieza de sus oídos, cepillado regular del pelaje y dientes y lavado de patas, haciendo mayor énfasis en las almohadillas plantares y entre los dedos, con agua y jabón de uso cosmético después de cada exposición fuera de casa.

En caso de no poder realizar un lavado estricto de las patas, también se puede optar por frotarlas con un paño limpio y humedecido con una mezcla de agua y vinagre blanco, en partes iguales. Bajo ningún concepto usar cloro ni ningún otro producto de limpieza, porque podrían provocárseles irritaciones y lesiones de piel.

*Realizar caminatas cortas y cerca de casa. En tiempos normales… ¡mientras más tiempo, mejor! (una hora diaria en promedio, repartida en tres salidas como mínimo). Pero la realidad actual nos obliga a ajustar la duración de los paseos, tanto por el bienestar de las personas como por el de sus fieles amigos.

*Cuidar minuciosamente su alimentación. La idea es ofrecerles alimentos que verdaderamente los nutran, ya que esto hará que su sistema inmunológico se mantenga estable y sean menos susceptibles de enfermarse. Es recomendable consultar a su veterinario de confianza acerca de este tema. ¡Particularmente, opino que no hay nada mejor que la alimentación natural para nuestros peluditos!

*No colocarles mascarilla. La mascarilla es de uso humano, no está indicada para animales. Especialmente, los perros regulan su temperatura corporal mediante el jadeo, para lo cual necesitan abrir la boca y, si la tienen tapada o cerrada todo el tiempo, sería catastrófico, al igual que si se les colocara bozal de forma permanente.

En cuanto a las mascotas abandonadas, consejos para los que alguna vez fueron sus dueños y tienen la dicha de seguir con salud y con sus vidas:

*Revisar dentro sus pechos. Así podrían llegar a sus corazones y descubrir de qué están hechos.

*Reflexionar sobre sus actos. Si pudieron abandonar a seres indefensos que dependían sólo de ellos, no imagino cuán peligrosos pueden llegar a ser con ellos mismos y con sus prójimos.

*No tengan otra mascota. Mientras no generen consciencia sobre lo que significa la tenencia responsable de una mascota, ¡por favor no tengan una!

Y un último consejo para todo aquél que esté leyendo esta nota: Por favor, no baje la guardia, ¡cuidarse y cuidar la salud de quienes le importan es sinónimo de amar!

Fotos: Mariella Chacón


Mariella Chacón Morales

Médica Veterinaria

WhatsApp: 593 984 010 758

E-mail: marielinha20@hotmail.com

Instagram: @mariellachaconmorales

 

Acerca de Aurelio Paredes

Periodista de Profesión (Licenciado en Comunicación Social, graduado en la Universidad de Guayaquil), ecuatoriano de nacimiento, 59 años de edad y 37 años de experiencia. Empezó en 1982 como reportero radial y escaló posiciones hasta llegar a ser Editor de Deportes de Diario El Universo de Guayaquil, considerado el matutino de mayor circulación en Ecuador; Director de Revista Estadio (Deportiva) y Editor de Revista Vistazo (Política y Actualidad); presentador de televisión en varios programas deportivos; columnista de deportes y páginas humorísticas bajo el seudónimo de Delado; y guionista empírico en algunos programas de la televisión ecuatoriana. En la función pública fue Director de Comunicación de la Procuraduría General del Estado y en la empresa privada, Director de la Federación Deportiva Nacional del Ecuador.

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