LA TRI PASÓ SU PRIMER EXAMEN

Previo al inicio de las eliminatorias, el debut de Ecuador tenía un oscuro presagio de los agoreros del mal. Lo expuesto en la cancha dijo lo contrario. Una vez más se demuestra que los partidos hay que jugarlos.

“Rumbo al desastre”, “Cuidado y la goleada bochornosa”, “Mucha improvisación, Alfaro ni los conoce”, “Alfaro dirigirá un equipo armado por otros”. “Ecuador no ha entrenado siquiera y medirá de visita a Argentina y de local a Uruguay, dos de los equipos más duros del continente, se vislumbra una tragedia”. “Prepárense para el papelón”. Comentarios como estos, leí y oí a montones previo al inicio de Ecuador en las eliminatorias sudamericanas al Mundial de Catar 2022. Hasta la coincidencia de una fecha (martes 13) popularizada como terrorífica, contribuía a los malos augurios.

La realidad escrita en la cancha y los resultados obtenidos dijeron otra cosa e hicieron equivocar a muchos apresurados “opinólogos”. Los que esperabas sendas derrotas y por goleada, se equivocaron. En Buenos Aires, en la Bombonera de Boca Juniors, el pasado 8 de octubre del 2020, la Tricolor, perdió 1-0 con Argentina con gol de penal y en Quito, en la Casa Blanca, el pasado martes 13, ganó a Uruguay 4-2. Matemáticamente el inicio fue aceptable, futbolísticamente, igual. Ahora el camino e llena de esperanza. Pero esto recién se inicia.

¿Había que pensar en malos augurios? No y mil veces no, porque el fútbol hay que jugarlo y nadie tiene la bola de cristal para predecir el futuro. Había razones que no nos favorecían, sí. Pero había que ser cauto. Es cierto había varias razones para un inicio atípico en este tipo de competiciones. Primero, la enfermedad que desde marzo azota al mundo, tuvo al fútbol parado por mucho tiempo, tiempo en que los futbolistas y los equipos no trabajaron. Y tanto así que el inicio de las eliminatorias fue aplazado. Cuando se normalizó la situación, Ecuador sufrió algunos inconvenientes.

Empezando por que Ecuador por varios meses tuvo un técnico europeo, Jordy Cruff quien nunca pudo trabajar con el equipo. Por asuntos contractuales que dejaron una millonaria pérdida a las arcas ecuatorianas, el estratega se fue. Y a poco de iniciar el torneo se contrató al director técnico argentino Gustavo Alfaro quien tampoco tuvo tiempo de entrenar, de conocer a los jugadores, de hacer una convocatoria con base a su conocimiento de sus jugadores y los nominados fueron por sugerencias de los estrategas de las selecciones menores de Ecuador.

La misma convocatoria se prestó a análisis de todo tipo. Una convocatoria siempre será discutida por los varios millones de “técnicos” que tiene el llamado “Equipo de todos”. Y esta no fue la excepción. Siempre se cree que falta este o sobra el de acá. Esta vez la convocatoria fue sorpresiva. No hubo los nombres rimbombantes de siempre. A unos pocos experimentados que han sido partes de otro proceso, se sumaron muchos jóvenes de poco trayecto en el fútbol, de reducida experiencia. Incluso hubo varios desconocidos. Se apostó a la base de la Selección Sub 20 que fue campeona sudamericana y tercera en el mundo. Hubo voces a favor pero más en contra. La convocatoria fue discutida. Hoy ya pocos la discuten.

Ya en el plano del trabajo de equipo, Ecuador con Alfaro al mando, apenas  realizó dos entrenamientos, previo a su juego con Argentina. Incluso la misma convocatoria trajo problemas. Hubo que cambiar de arquero a último momento por enfermedad de uno de ellos (Johan Padilla) y el referente de mayor experiencia (Cristhian Noboa) no podía llegar a tiempo para el primer juego por falta de conexiones en su vuelo de Rusia donde juega a Quito. Todo era problemas y el asunto no pintaba bien, pero de ahí a augurar la tragedia, había un gran paso.

La realidad de la cancha

Perder siempre será malo, pero perder con Argentina de visitante 1-0 con todos los antecedentes descritos arriba, está lejos de ser malo. Y no es que se trate de conformarse con la derrota, sino de vivir en contexto realista que ha escrito la historia del fútbol. Seamos sinceros en los cálculos matemáticos no se piensa sumar en visita a los grandes como Argentina o Brasil. Así que pronosticar una derrota no era tan errado.

La derrota se dio, pero el rendimiento de Ecuador sin ser bueno, fue regular y aceptable. Tampoco hay que decir que fue brillante porque no lo fue. Fue aceptable. Tanto es así que hasta el astro del fútbol mundial, Lionel Messi, capitán de Argentina y autor del único gol con el que se ganó a Ecuador, ponderó el planteamiento de la Tricolor.  «Los ecuatorianos) nos fueron a buscar y no tuvieron miedo de presionarnos. Se nos hizo difícil salir jugando y muchas veces tuvimos ansiedad».

Ecuador sorprendió desde el inicio, empezando por la alineación en el que se estrenaron cuatro debutantes en eliminatorias: Érick Ferigra, quien nunca ha jugado en equipo ecuatoriano alguno y se formó en Europa en equipos de divisiones menores; Moisés Caicedo, un joven de 18 años de buen rendimiento en Independiente del Valle y con experiencia internacional en categorías menores con ese club en Copa Libertadores juveniles y ahora poco en la de mayores; además de dos jóvenes experimentados que ya juegan en el extranjero: Pervis Estupiñán y Alan Franco. Saltar a la cancha frente a Argentina con cuatro debutantes no es usual. Al final, la alineación fue una mezcla de jóvenes y experimentados. Al arco fue el canchero Alexander Domínguez. En la defensa: Erick Ferigra, Robert Arboleda, Xavier Arreaga y Pervis Estupiñán; al medio Carlos Grueso, Moisés Caicedo, Alan Franco y Renato Ibarra. En la delantera: Ángel Mena y Enner Valencia. Un equipo balanceado que cumplió buen papel.

Ya fuera de ese hecho anecdótico y estadístico, revisando el juego que Ecuador perdió 1-0 con gol de penal materializado por Messo, el equipo dejó apuntes favorables. Ya lo dijo Messi en su análisis del rival. La Selección tuvo un planteamiento  muy táctico que hizo que Argentina no pueda causar daño. Que el planteo fue muy defensivo, sí. Pero dio resultado. Seamos sinceros, Ecuador por todo lo relatado anteriormente, no estaba para jugar de igual a igual Había que tomar precauciones y Alfaro no se equivocó en eso. El equipo cumplió en lo defensivo, en el que destacó el zaguero central Robert Arboleda, con gran solvencia en el manejo de su área y buena cobertura en los cierres. Era tan defensivo el planteamiento, que hasta los atacantes Ángel Mena y Enner Valencia se vieron obligados a realizar trabajo de marcación y recuperación.

Más allá del resultado y al margen del ello, el equipo ecuatoriano cumplió con la consigna de Alfaro. Ecuador fue un conjunto muy ordenado, muy aplicado, que se manejó en bloques muy cortos para no dar espacio al rival, que copó el medio campo y tuvo bien controlados los rivales, pero más allá de ese cerrojo, la Tri tuvo capacidad de saber manejar el balón cuando lo tenía en su poder.

Para la segunda etapa, Ecuador hizo variantes y el ingreso de Ángelo Preciado por Érick Ferigra, Romario Ibarra por Moisés Caicedo, Gonzalo Plata por Renato Ibarra y Michael Estrada por Ángel Mena, mejoró al equipo, apuntaló el ataque al refrescar la línea ofensiva  con lo cual ofuscó a su rival con dos atacantes de oficio y en los tramos finales lo puso sobre las cuerdas, incluso legando a fabricar dos opciones claras de gol. Ecuador al final terminó con buena cara y de no ser la falta penal de Pervis Estupiñán que si existió, quizá, quizá, otra pudo ser la suerte.

El segundo examen

Ya con una imagen más esperanzadora, Ecuador recibió en la altura de Quito a Uruguay y el resultado no pudo ser mejor. Ganó 4-2, cuando hasta pocos minutos antes del final, estuvo goleando 4-0 y pudo escribir una historia diferente. Golear a los Charrúas no es cosa de todos los días. Se perdió la gran oportunidad de hacerlo

Más allá del triunfo Ecuador jugó bien, mereció el triunfo y mostró cosas muy interesantes. El equipo fue ordenado en la defensiva y de local, con la altura y el conocimiento del campo como aliado, fue punzante, rápido, de buen manejo, buen toque y bastante llegada. Tanto así que anotó cuatro goles y pudo anotar un par más, pues creó al menos una decena de opciones muy claras de gol.

En lo individual mostró una figura promisoria que hoy es muy valorado en Sudamérica, el joven Moisés Isaac Caicedo Corozo, nacido en Santo Domingo, el 2 de noviembre de 2001, que hoy es la sensación. No solo que anotó el primer gol al rozar con la cabeza un centro de Ángel Mena, sino que jugó aplomado como si se tratara de un veterano de ml batallas. Corre, marca, apoya, crea, llega, destaca. Un jugador que promete muchísimo.

Y junto a él hay buenas figuras. Domínguez aplomado en el arco, Arboleda, que ha crecido mucho en su juego y es un central seguro, sobrio y de buenas ejecutorias; volantes como Grueso que ha mejorado mucho su accionar y se lo ve más aplomado, eficaz  y productivo y Franco, un volante de buena técnica, mucho talento, gran despliegue y buen juego; la confirmación del buen momento de Mena, Valencia y Estrada que conforman un ataque demoledor en la que destacó el centro atacante (Estrada) que anotó dos goles y  el gran destaque de Plata, hábil, rápido, desequilibrante, incisivo, inteligente que cerró el rosario de goles con una pintura de indor fútbol en que vació la defensa rival.

Que hay que mejorar. Por su puesto. No se puede conceder dos penales, como se lo concedió a Uruguay al final del partido que las capitalizó Luis Suárez. Tampoco se puede desperdiciar opciones claras de gol. Pero lo que mostró, mostró que va por buen camino.

 

 


Fotos: depor.com; fubolred.com; mifutbolecuador.futbol; elcomercio.com; eluniverso.com; rpp.pe; ovaciondigital.com.uy; confidencialcolombia.com; página12.com.ar; elamazónico.com; benditofutbol.com; promicias.ec; expreso.ec; larepublica.pe

Infografia: (Alineación): Studio Futbol

Acerca de Aurelio Paredes

Periodista de Profesión (Licenciado en Comunicación Social, graduado en la Universidad de Guayaquil), ecuatoriano de nacimiento, 59 años de edad y 37 años de experiencia. Empezó en 1982 como reportero radial y escaló posiciones hasta llegar a ser Editor de Deportes de Diario El Universo de Guayaquil, considerado el matutino de mayor circulación en Ecuador; Director de Revista Estadio (Deportiva) y Editor de Revista Vistazo (Política y Actualidad); presentador de televisión en varios programas deportivos; columnista de deportes y páginas humorísticas bajo el seudónimo de Delado; y guionista empírico en algunos programas de la televisión ecuatoriana. En la función pública fue Director de Comunicación de la Procuraduría General del Estado y en la empresa privada, Director de la Federación Deportiva Nacional del Ecuador.

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