LA OLIMPIADA DEL CENTENARIO

Era todo un acontecimiento. Una fiesta deportiva y farandulera de los 70. ¿Quién no anhelaba participar en ella? ¿Quién no quería formar en un equipo, o ir en las noches a los juegos, o asistir a sus fiestas inaugurales y de clausura? Era como un sello de distinción y moda, estar en la famosísima Olimpiada del Centenario. ¿Lo recuerdan? Yo sí. Participé en algunas y hasta tuve mi propio equipo.

Al hablar del barrio del Centenario no se puede dejar de lado una parte histórica y mítica de esa querida zona: Su Olimpiada. La Olimpiada del Barrio del Centenario, nacida de la mente del ingenioso y entusiasta Julio Machiavello, el “Loco”, fue lo máximo. Solo a Julio en sus 15 años de edad se le pudo ocurrir tan magno acontecimiento.

Hubo cinco olimpiadas, una con mayor éxito que otro. Fue tan grande su boom, que la prensa cubría el evento e informaba periódicamente del desarrollo del torneo por lo que su ámbito traspasó las fronteras del barrio. Allá, fueron equipos aniñados de toda la ciudad. Del sur, estaban varios del barrio como La Canchita, El Ringo, Inca, Sunset y Arguelles; de fuera del barrio pero en el sur, estaban: la Ciudadela Nueve de Octubre con la gente del Eloy Alfaro y La Favorita; barrio Tambaco;  Oriente y La Habana, El Seguro, Las Acacias y la zona de los Buitres de Maracaibo y Quito capitaneados por ese grande del fútbol profesional que fue Ricardo “Bocha” Armendáriz y el entonces melenudo Juan Cevallos, quien luego fuera compañero mío en el equipo de leyes en la Universidad Católica. Del Centro estaba la gente de Boca – Nueve y el Agostino, y del norte llegaron equipos de Urdesa, Miraflores, Los Ceibos, la Bolivariana, Orellana, la Kennedy y El Paraíso. Eran muchos equipos, solo del barrio salían más de 10.

Reseñas periodísticas señalan que la primera Olimpiada se inauguró el viernes 10 de agosto de 1973 con la participación de 21 equipos, terminando el viernes 25 de septiembre con una fiesta amenizada por el grupo musical de Roberto Viera. La nota publicada en diario El Universo, reseña que en la ceremonia inaugural, tras el desfile de los equipos con sus respectivas madrinas, hubo diversos actos como las palabras de inauguración del entonces concejal de Guayaquil, el periodista Otón Chávez Pazmiño, el juramento deportivo a cargo del ex basquetbolista de la selección nacional, Omar Quintana Baquerizo; el paseo de la tea olímpica por otro seleccionado ecuatoriano de baloncesto, Ricardo Patiño Aroca.

La elección del equipo mejor uniformado que fueron: Alerto Kilowatio (foto) en la categoría Senior y Subaru Jr. en la división Junior y de  las madrinas del torneo, que fueron María Hidalgo del equipo Copesa en los mayores y Ana Cecilia Alvarado de Jalisco en los menores. Mi zona, el Ringo cuya madrina fue Cecilia “Titi” Trujillo, cumplió gran papel en el torneo, llegando siempre a las etapas semifinales en varias disciplinas.

La Olimpiada del Barrio del Centenario tuvo amplia difusión en la prensa local que informaba noticias y resultados, periódicamente graficando con fotos de equipos, jugadas, madrinas y hasta de las barras (foto). La Olimpiada, era una bacanidad, todo un acontecimiento social y deportivo. Full farándula en medio de sana competencia atlética. En el patio y el coliseo del colegio Cristóbal Colón, se jugaban varias disciplinas: futbol, indor, básquet, vóley, ping pong, tenis, ajedrez y en las calles del barrio se competía en las disciplinas de ciclismo, motociclismo y hasta karting. En la inauguración se hacía una “maratón” (maratón de nombre porque solo se corría cinco kilómetros). Se jugaba en varias categorías según la edad y el sexo.

Ahí jugábamos hombres y mujeres de diferentes edades. Había equipos clásicos como Canchita (foto), River, La Banda, Oriente, Sun Set, El Ringo y otros que en su mayoría llevaba nombres comerciales por las firmas que los auspiciaban. Y también había los equipos con nombres raros y noteros como: All Matracus, Yaga Namos; Bola de Humo, Estilistas, Asociación de Paracaidistas del Centenario (APC) o Caliamvill.

Recortes de prensa detallan la participación de los equipos y sus delegados en las diferentes ediciones.  De los femeninos están: Klar (María Luisa Buraye); Jimbue (Polly Granja); Sal de Andrews (Sabina Machiavello), Jabón Mambo (Franchesca Abad); Constructora Diminich (Olga Castro); Rey Burguer (Patricia Meneses), National Tours (Gianna Machiavello), Culligan (Mónica Argenzio).

De los masculinos: De Pratti (Guillermo Alarcón) (foto), Alerto Kilowatio (Enrique Solórzano), Ringo (Armando Patiño), Canchita (Luis Rojas), Braniff (Omar Quintana); Caterpillar (Jaime Chiriboga); Benotto (César Fabbiani); Club Kenedy (Alfredo Parra); Track 2 ( Leonardo Intriago); Caterpillar (Jaime Chiriboga); APC (Jorge Gómez), Schindler (Renato Dongiglio), Ecuacolor (José Jaramillo).

Diorvett (Alfredo Antón, Diorvett Jr. (Fernando Iturralde) (foto); Boutique 33 (Álvaro Solorzáno), Importadora Contreras (Roberto Contreras); Macissa (Joaquín Zeballos); Oriente (Mario Aycart); Generals Motors (James Neale); Durex (Alberto Avilés); Casa Maspons (German Abad), Monterrey (Jorge Neme); Eurodiesel (José Quiroz); Acacias (Pedro Durango), El Paraíso Juan Yu Lee,); Picomalla (José Adell); Zona Libre (Antonio Sánchez).

Sun Set (Roberto Coronel); La Avelina (Esteban Mathueus); Ecuacolor (Gino Falquez), Los Pumas (Moisés Adum), Copesa (José Da Silva); Chasquis (Jorge Loor); Macisa (Mario Ayora); Fioravanti (Pedro Gálvez); Filanbanco (Xavier Grunauer), Vespa (Jorge Madinyá); Caliamvill (Rafael Zevalllos); Orellana (Héctor Chávez); Hempel (Washington Villacís), Otros equipos nombrados aunque sin delegado son: Dicopa, Lanaffit; Motorcraff; Orange Crush; Subaru Jr; Volvo, Jalisco y Picomalla.

Yo jugué varias olimpiadas en diferentes equipos:  Mi primera Olimpiada, la de 1973 cuando tenía trece años, la jugué por General Motors, un equipo formado por unos entonces desconocidos, los hermanos Jimmy y Paddy Neal, hoy grandes amigos, cuya base eran sus compañeros del colegio Americano. Allí nos conocimos y nos hicimos panas, hoy Jimmy es mi columnista en la Revista Delado pues es un master en Economía y Finanzas. A ese equipo de camiseta listada amarillo con rojo, nos llevó a varios cristobalinos de segundo curso A, el ya fallecido Enrique Orcés, compañero de aula y amigo de barrio.

Luego en la tercera Olimpiada (1975) con Jorge Gómez, mi pana de barrio, aula y de toda la vida, formamos nuestro propio equipo, el APC, cuyas siglas reales según Jorge eran Asociación de Paracaidistas del Centenario, mientras que para mí, eran Aurelio Paredes Cazar. Teníamos unos uniformes comprados en el almacén Gerarca el Prado, con la plata que nos donaron el tío de Jorge, don Otto Arosemena Gómez y mi tío Efraín por entonces Jefe de Zona Naval. La verdad, con lo que nos dieron teníamos para uniformes de lujo con calentador y chompa, pero fuimos al revuelo, nos cogimos la plata y llevamos esos uniformes de color amarillo, rojo y negro que se destiñeron en la primera lavada. El equipo era bueno y nuestra figura era Pablo Zatizábal, quien luego fuera jugador profesional de Universidad Católica y de la Selección Juvenil del Ecuador, quien trajo varios compañero suyos de clase, entre ellos Luis Ortega, buen defensa. Hicimos un buen papel y terminamos terceros. El campeón fue Oriente de la zona de Oriente y La Habana en que jugaban varios compañeros de colegio míos como los arqueros Rafael Dillon y Alfredo Sierra, Pepe Prado, Mario Aycart y panas como Enrique Mármol, Lucho Freire. Segundos quedaron De Pratti (Boutique 33) en que estaban otros compañeros como César Bustamante, Galo Romero, Gigi Alarcón y Felipe Valencia. Además estaban varios manes del Inca y del Ringo. Les tapaba mi pana  ringuero Diego Johnson y también jugaba Marcelo Patiño. Con ellos empatamos. La goleada que nos pegó Oriente 4-0 nos mató.

Luego estuve en Euroamérica, formado por el también fallecido Jaime Chiriboga, en el que jugaban la gente menuda del Inca y algunos cristobalinos. Allí estaban mis compañeros de colegio Alex Vélez, Jimmy Robinson y Jorge Gavilanes (+) y mi pana Vicente “Dorian Rodríguez” como arquero. No nos fue nada bien. Era más farándula que deporte.

Bellezas en la cancha

Capítulo aparte dentro de esas Olimpiadas era el personal femenino, como las jugadoras de los distintos equipos,  las madrinas de los mismos y las que asistían como hinchas a hacer barra. Era un desfile de bellezas. Las mujeres más bellas de Guayaquil, estaban ahí para deleitar las miradas y hacer palpitar los corazones. María Hidalgo del equipo Copesa fue la primera reina de la Olimpiada, en 1973.

Entre varias de las madrinas citadas en las crónicas del periódico se cita a: las hermanas Paulson Elena (Canchita), Silvia (All Matrakus) e Inés (Track II) (foto) que fue la reina de la Cuarta Olimpiada en 1976. A las hermanas Serrano: Cecilia y María del Rosario (National Tours), Cecilia «Titi» Trujillo (Ringo), Bechi Tulín (Alerto Kilowatio), Norka Intriago (Caterpillar), Gioconda Proaño (JBCH); Priscilla Henriques (Yaga Namos); Maritza Valarezo (Club Kennedy); Mitzi Constantine (Lanafit); Maritza Pereira (Motorcraff); Carlota Camacho (Orange Crush); Lourdes Velasquez (Subaru Jr.); María Elena Ycaza (Volvo); Ana Cecilia Alvarado (Jalisco); María del Pilar Sánchez (Picomalla); Roxana Carrión (Bola de Humo), Cecilia Aspiazu (Braniff).

Otra madrinas fueron: Lee Stagg (Pica) (foto), Pierina segale (Casa Maspons), Jenny Ruiz (Boutique 33); Patricia Baquerizo (Sun Set), Maria Luis Buraye (Klar), Cinthya Hernández (Alerto Kilowatio), Balbi Eshcke (De Pratti); Lucy Carrion (Caterpillar Jr), Maria Verónica Lóperz (Eurodiuesel); Ileana Icaza (Acacias); Tatiana Kosille (Paraiso), Daysi Camuzano (Diorvett); Johana Olsen (Picomallla); Gloria Granja (La Avelina); Amparo Roca ( Jimbue); Carla Macchiavello (Sal de Andrews); María Soledad Ramírez (Jabón Bambo); María d Lourdes Alcívar (Constructor Diminich), Lupe Subía (Ecuacolor); María de Los Ángeles Mayorga (Pumas); Elisabeth Álvares (Copesa); Silvia Ponce (Estilistas); Jenny Chávez (Chasquis); Maggy Avellán (Macisa); Gigi Leone (Filanbanco);  Eugenia Franco (Rey Burger); Martha García (Vespa); Martha Ayala (Caliamvill); Gina Torres (Orellana), Silvia Pontón (Hempell)

En cuanto a los equipos, se armaban equipos de barrios y colegios. En el Centenario había dos equipos formados por las chicas del Inca que tenían nombres de las empresas que las auspiciaban. Gioconda Proaño con las hermanas Machiavelo (Gianna y Sabina), hermanas del organizador, armaban sus cuadros con sus compañeras de la Asunción,  mientras que su vecina Cinthia Lingen con Mónica Argenzio y Soraya Ziadé, traían el equipo de sus compañeras del María Auxiliadora. Otros equipos colegiales que participaban eran: Liceo Panamericano, Sagrados Corazones, las Mercedarias, La Asunción, que también enviaban a sus deportistas a una sana competencia.

Culligan era el favorito del barrio. Estaba formado por las chicas del Inca con alumnas del colegio María Auxiliadora, algunas de ellas moradoras del barrio. Entre ellas estaban: María Rosa Aguirre (+), Jackeline Franco, Cinthia Lingen, Brenda Avilés, Mónica Larrea, Jackeline Olvera, Mónica Argenzio, Sol Herrera y Soraya Ziadé.

Otro dato bacán de los equipos femeninos eran los uniformes que  eran de lo más femenino y sensual, con camisetas deportivas, muchas sin mangas porque jugaban básquet y vóley y unas pequeñas falditas shorts que permitían bien el contorno de piernas bien formadas. Tan impresionante era el toque femenino que las crónicas que el diario publicaba sobre el torneo, más allá de ilustrar con equipos o jugadas, lo hacía con fotos de las madrinas que se robaban las miradas y arrancaban suspiros.

Ya en su ámbito farandulero, la fiesta de clausura, en la que se premiaba a los equipos campeones, era un magno acontecimiento social. Muchos romances se forjaron allí, muchas amistades se hicieron entrañables, mucha algarabía y gratos recuerdos. La cancha y el coliseo se abarrotaba cada noche. Era una locura. Cuanto se añora esos momentos. Gracias Julio.

La Olimpiada. Cuantos recuerdos.

 

 

 

 

 

Acerca de Aurelio Paredes

Periodista de Profesión (Licenciado en Comunicación Social, graduado en la Universidad de Guayaquil), ecuatoriano de nacimiento, 59 años de edad y 37 años de experiencia. Empezó en 1982 como reportero radial y escaló posiciones hasta llegar a ser Editor de Deportes de Diario El Universo de Guayaquil, considerado el matutino de mayor circulación en Ecuador; Director de Revista Estadio (Deportiva) y Editor de Revista Vistazo (Política y Actualidad); presentador de televisión en varios programas deportivos; columnista de deportes y páginas humorísticas bajo el seudónimo de Delado; y guionista empírico en algunos programas de la televisión ecuatoriana. En la función pública fue Director de Comunicación de la Procuraduría General del Estado y en la empresa privada, Director de la Federación Deportiva Nacional del Ecuador.

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