LA IMPORTANCIA DE LOS VIAJES DE NEGOCIOS

¿Importa mucho que los viajes de negocios se hayan interrumpido debido a la enfermedad actual. Indudablemente.

Recapitulemos.

Los viajeros de negocios tan sólo representan alrededor del 10 por ciento de todos los pasajeros de las principales aerolíneas, incluidas American, Delta, United, Lufthansa y Singapore Airlines. Sin embargo, según Henry Harteveldt, presidente de Atmosphere Research Group, una empresa de investigación del mercado de viajes con sede en San Francisco, generan nada menos que la mitad de los ingresos de las aerolíneas. Asimismo, estimó que los viajeros de negocios generan alrededor del 55 al 75 por ciento de las utilidades de las principales aerolíneas en todo el mundo.

¿Cómo? Los viajeros de negocios no solo compran boletos más costosos y rentables, sino que también poseen tarjetas de crédito de aerolíneas y adquieren membresía en las salas VIP de aeropuertos, entre otros servicios. Muchos expertos y analistas consideran que los viajes de negocios podrían tardar de dos a tres años en recuperarse por completo.  Otros tantos estiman que dos o tres años pueden ser demasiado optimistas, y que las aerolíneas podrían tardar siete años, si no más. En ambos casos, más tiempo de lo que muchos expertos en viajes predijeron inicialmente.

En cuanto a los hoteles, de acuerdo con información proporcionada por Robin Farley, analista de alojamiento en UBS, los viajeros de negocios producen alrededor del 70 por ciento de los ingresos globales de las cadenas hoteleras Marriott y Hilton.  Ella predice que los ingresos por habitación disponible, a su vez la medida común de la salud financiera de los hoteles, no volverían a alcanzar los niveles de 2019 hasta 2023 o 2024.

Grave.

No obstante, existe un impacto aún mayor.

Lo más probable es que muy pocos extrañen los frecuentes vuelos largos y los modernos hoteles, sin embargo, las investigaciones evidencian que los viajes de negocios impulsan con mucha fuerza las economías internacionales. De hecho, un reciente estudio del Laboratorio de Crecimiento-Growth Lab, de la Escuela Kennedy de Harvard, encuentra un vínculo directo, de causalidad, no de correlación, entre los viajes de negocios entrantes de un país y su crecimiento económico. Cuantos más viajeros de negocios recibió un país, mejor les fue a sus empresas industriales y más subió su Producto Interno Bruto (PIB).

Lo que plantea un serio problema. Al dejar de viajar detenemos el flujo de conocimientos. Supongamos que EE. UU., atrae a muchos viajeros de negocios provenientes de Alemania, un “peso pesado” de la industria automotriz, el estudio sostiene que lo más probable es que la industria automotriz estadounidense también crezca. Asimismo, los investigadores estiman que las economías de Austria, Suiza, Irlanda y Dinamarca son ⅓ más grandes de lo que serían sin los conocimientos técnicos importados.

Los autores del estudio atribuyen este vínculo al movimiento del «saber hacer-knowhow «, una medida que tan sólo existe en el cerebro y se transfiere de un cerebro a otro a través de experiencias vividas, durante años de imitación, repetición y respuesta a situaciones. Es el tipo de conocimiento que no puede escribirse en un libro o definirse mediante un algoritmo, sino que debe adquirirse de otros trabajando junto a ellos. “Mover conocimientos técnicos rápidamente implica mover cerebros”, escribieron los autores, es decir, hacer volar esos cerebros y las personas que los transportan, dirigiéndolos hacia el extranjero, hacia todos los continentes. Una especie de experiencia intangible que crece al juntarse con otras personas.

Esto podría explicar por qué los viajes de negocios siguen siendo fundamentales, a pesar de ser mucho más lentos y más costosos que las comunicaciones digitales.

Después de todo, ¿por qué pagar los gastos de viaje, no solo el costo directo de los boletos de avión y los hoteles, sino el costo de oportunidad del tiempo dedicado a mover personas a velocidades subsónicas, si actualmente, tanto el correo electrónico, Skype, FaceTime y ahora Zoom son capaces de mover terabytes de información a una velocidad cercana a la de la luz?

Para realizar el estudio, los investigadores de Harvard se asociaron con el Centro Mastercard para el Crecimiento Inclusivo-Mastercard Center for Inclusive Growth, utilizando datos de las tarjetas de crédito y débito corporativas de Mastercard, con el fin de rastrear los viajes de negocios de 2011 a 2016.

Con estos datos, clasificaron a los países en cuanto a conocimientos técnicos entrantes y salientes, siendo Alemania, Canadá y EE. UU, los principales países exportadores de conocimientos técnicos.

El equipo también creó una visualización interactiva que muestra los efectos de frenar los viajes de negocios desde cualquier país, incluidos qué países se verían más afectados y cómo cambiaría el PIB mundial. Si los alemanes dejaran de viajar, por ejemplo, Austria, Sudáfrica, Suiza, Nigeria y la República Checa serían los más afectados, al punto que el PIB mundial caería un 4,8%.

El estudio, se encuentra colmado de hallazgos e implicaciones para la actual “era COVID-19”, en la cual, ante la pandemia, los viajes de negocios se han prácticamente paralizado en todo el mundo. “Según nuestro estudio, el mundo se está beneficiando enormemente al movilizar el conocimiento dentro de los cerebros a través de los viajes de negocios. Un cierre permanente de este canal probablemente implicaría una pérdida trascendental en el PIB mundial ”, sostiene Ricardo Hausmann, director del antedicho Laboratorio de Crecimiento de Harvard-Harvard’s Growth Lab.

El PIB mundial se reduciría ~ 1% si EE. UU. (cómo señalamos, uno de los mayores exportadores de conocimientos técnicos) dejara de viajar por negocios.

Un cierre permanente, predicen los investigadores, generaría una pérdida de dos dígitos.

¿Cómo se afectaría Ecuador?

Fuera de esta enfermedad, el estudio también tiene implicaciones para los patrones de crecimiento económico, lo que sugiere que podrían estar determinados por la relativa facilidad de viajar a ciertos países, entre los cuáles se encuentra el nuestro.

¿Por qué?

«Los obstáculos para los viajes de negocios, como los engorrosos regímenes de visas y las conexiones prolongadas, limitan el acceso al conocimiento y limitan las oportunidades de crecimiento, especialmente en los países en desarrollo», afirmó Frank Neffke, director de investigación del Growth Lab.

El “Henley Passport Index-Índice de pasaportes Henley”, perteneciente a Henley & Partners, a su vez una firma de asesoría de ciudadanía y residencia global con sede en Londres, ubica al Ecuador en la posición global número 58, ya que tan sólo permite el acceso a sus ciudadanos a 91 territorios sin visa (más no a Alemania, Canadá y EE. UU., cómo ya puntualizamos, los principales países exportadores de conocimientos técnicos). Es el segundo pasaporte con menores accesos de Latinoamérica (penúltimo).  Bolivia (último), ocupa la posición global número 66, permitiendo a sus ciudadanos ingresar a 78 países. Por otro lado, son 135 países los que exigen a los ecuatorianos una visa.

La ubicación geográfica también es dramáticamente importante: los países que están cerca de las naciones ricas en conocimientos técnicos ven grandes beneficios.

En este aspecto, Ecuador no está geográficamente favorecido.

Los principales países que importan conocimientos técnicos son Austria, Irlanda y Suiza, que se encuentran cerca de un verdadero tesoro de países ricos en conocimientos técnicos, mientras que Irak, Bangladesh y Pakistán tienen la menor cantidad de visitantes que aportan dichos conocimientos técnicos.

Los viajes de negocios: resulta que son esenciales, hacen mucho más que llenar la mitad delantera de los aviones y las suites de los hoteles.

Fotos: blogs.unsw.edu.au; lexintong.com; intermundial.es; entrepreuner.com; blog.wearedrew.co


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Acerca de Aurelio Paredes

Periodista de Profesión (Licenciado en Comunicación Social, graduado en la Universidad de Guayaquil), ecuatoriano de nacimiento, 59 años de edad y 37 años de experiencia. Empezó en 1982 como reportero radial y escaló posiciones hasta llegar a ser Editor de Deportes de Diario El Universo de Guayaquil, considerado el matutino de mayor circulación en Ecuador; Director de Revista Estadio (Deportiva) y Editor de Revista Vistazo (Política y Actualidad); presentador de televisión en varios programas deportivos; columnista de deportes y páginas humorísticas bajo el seudónimo de Delado; y guionista empírico en algunos programas de la televisión ecuatoriana. En la función pública fue Director de Comunicación de la Procuraduría General del Estado y en la empresa privada, Director de la Federación Deportiva Nacional del Ecuador.

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