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¿QUÉ ES DE TU VIDA?

ANTES

Ricardo Armendáriz Aspiazu, el “Bocha”, nacido en Babahoyo, provincia de Los Ríos, el 26 de marzo de 1954, fue un futbolista ecuatoriano que destacó a gran nivel en el fútbol ecuatoriano entre las décadas del 70 al 80 y jugó en los cuatro equipos ídolos del país, los dos de la costa: Emelec y Barcelona de Guayaquil y los dos de la sierra: Liga Deportiva Universitaria y Aucas de Quito, una marca que tienen muy pocos jugadores. Además estuvo en la Selección Nacional. Es considerado por la crítica especializada, como uno de los jugadores más talentosos, inteligentes, técnicos, prodigiosos y correctos del fútbol ecuatoriano de todos los tiempos. La prensa y la hinchada lo elogian en lo futbolístico y en lo humano. En la cancha brilló por su técnica exquisita y depurada, la claridad para organizar el juego de su equipo, la capacidad exacta para dar pases a sus compañeros y ponerlos en posición de gol, por su gambeta indescifrable que apilaba rivales y los dejaba en el camino y por su exactitud para definir en gol las jugadas que el mismo creaba. En el aspecto humano se distingue por ser un jugador correcto y profesional ciento por ciento que jamás estuvo metido en actos de indisciplina. Fue un grande del fútbol nacional y uno de los ídolos y referentes de Emelec y Liga de Quito.

Como era muy usual entre las década de los cincuenta al ochenta, Armendáriz se inició deportivamente en el colegio en los torneos internos de cada plantel del cual se pasaba a la Selección de su plantel que disputaba los torneos intercolegiales que tenían gran importancia en aquella época, siendo el semillero del deporte nacional. De allí, los deportistas destacados pasaban a los clubes amateurs, primero, y profesionales, después y si eran buenos, llegaban a la Selección Nacional. Y ese fue el camino que siguió el “Bocha”, llamado así en honor al jugador argentino Ricardo Bochini a quien apodaban Bocha  y con quien tenía un tipo de juego muy parecido por sus altos dotes técnicos.

“Como todo joven de la época, me inicié en el fútbol colegial y barrial. En el deporte estudiantil destacamos al ser campeones intercolegiales con mi colegio Cristóbal Colón, que tenía un equipazo en esa época y del cual cuatro jugadores pasaron en su momento a Emelec: Mario Mora, prematuramente fallecido, Jorge Pantaleón, Roberto Ponce y yo. Además había otros jugadores que tenían condiciones para llegar al profesionalismo pero que prefirieron los estudios como Pérez, Mármol, Sánchez, Miranda, Ortega, Negrón, entre otros. Nos dirigía el exjugador de Emelec José Sanmiguel. Eran unos partidazos ante los colegios nacionales; Vicente Rocafuerte, Aguirre Abad, Técnico Simón Bolívar y particulares: San José o Javier. Esos torneos eran de gran importancia en ese entonces”.

Por aquellos años, Armendáriz, jugaba además los torneos barriales que eran también de mucha importancia y cuyo equipo campeón, lograba el ascenso al fútbol de primera categoría, como aconteció en  1970 con Miraflores que luego cambió de nombre a Guayaquil Sport y que jugó en la primera división del fútbol nacional. “Bocha” jugaba en el equipo del Barrio del Centenario que llegó a las instancias finales y cuya base eran los jugadores del Cristóbal Colón, situado en ese barrio al sur de la ciudad.

Del fútbol colegial y barrial, pasó al fútbol amateur al equipo Huracán de la Federación Deportiva del Guayas con el que jugó los torneos federativos de 1971 y 1972, del cual pasó a Emelec en 1973. “El dirigente de Huracán, Marco Luzuriaga, habló con el dirigente Elías Wated para que me lleve a Emelec, equipo del cual yo era hincha».

«Al final les gustó mi juego e ingresé al club por $150.000 sucres. La ida a Emelec siempre rodó por mi mente y pudo darse antes, pues poco después de graduarme del colegio en 1972, me iba a llevar allá mi compañero del Cristóbal y gran amigo, Mario Mora, que desde 1970 jugaba allí. Pero él lamentablemente tuvo un accidente de tránsito en el que falleció y que lo sentí mucho, y no se pudo dar ese hecho y me quedé en Huracán. Hubiese sido hermoso jugar con él en Emelec, pues ese era nuestro sueño”.

Así en 1973, llegó al fútbol profesional. Ese mismo año, poco después de su contratación, entre los meses de abril y mayo jugó el Torneo Invernal, llamado Renovación, que tenía como objetivo sacar nuevas figuras del fútbol y que además servía de preparación de los equipos para el Campeonato Nacional. Su primer partido con la camiseta azul fue en ese certamen, la noche de un miércoles 18 de abril en el estadio Guayaquil ante Nueve de Octubre que terminó empatado 0-0 (foto).

Desde ese momento, el fútbol empezó a calar hondo en ese muchacho que empezó a vivir sus primeras anécdotas  dentro y fuera de la cancha. “No hay dudas que el fútbol tiene cosas gratas. Una de ellas es hacer amigos. Tengo una anécdota de eso. Cuando jugaba los Intercolegiales por mi colegio, el Cristóbal Colón, había un jugador del San José que me marcaba, me daba duro y me caía mal, porque era sobrado y daba patadas. Al ingresar a Emelec, me topé con esa persona con quien debutamos juntos en el Torneo Renovación y nos hicimos grandes amigos. Luego coincidimos en una Selección Nacional Juvenil. El es Francisco Molestina, con quien sigo manteniendo buena amistad”. 

Ese mismo 1973, Armendáriz debutó en el Campeonato Nacional en un partido correspondiente a la primera fecha, jugado el domingo 27 de mayo en el estadio Olímpico Atahualpa de Quito ante El Nacional con el que empató sin goles (foto). Ese año a Emelec no le fue muy bien en el torneo, quedando en quinto lugar, detrás del campeón El Nacional, el subcampeón Universidad Católica, ambos de Quito, Barcelona y Deportivo Quito. Eran los años de jugadores extranjeros como Eduardo “Ñato” García (+), Luis Montero, José María Píriz y nacionales como Félix Lasso (+), Gonzalo Castañeda, Jefferson Camacho, Jesús Ortiz (+), Ecuador Figueroa (+), Marco Guime, Rafael Guerrero, Julio Bayona, Juan Tenorio, Alfonso Quijano, Jorge Pantaleón, su compañero desde colegio, entre otros. Si colectivamente al club no le fue bien, individualmente el Bocha sí destacó, siendo nombrado el mejor jugador joven del torneo y la revelación del año y fue nominado a la selección Nacional Juvenil.

En 1974, al año de su ingreso al fútbol mayor, Armendáriz jugó su primero torneo internacional: El Campeonato Sudamericano Juvenil, jugado en  Chile, entonces llamado Torneo Juventudes de América. Era también su primera vez con la camiseta de la Selección Nacional. A Ecuador que jugó en la sede de Arica no le fue bien en ese torneo quedando en cuarto lugar (último) del grupo A tras perder sus tres partidos ante Paraguay, Argentina y Perú. Certamen cuyo campeón fue Brasil al ganar en la final a Uruguay. En esa selección jugaron jóvenes que luego destacarían en el fútbol nacional, como sus compañeros de Emelec, Jorge Pantaleón, Francisco Molestina y Carlos Medina; más los arqueros Milton Rodríguez y Eddy Bores y otras figuras como Alberto Oyola y Pedro Perlaza con quien años después sería compañero en el equipo eléctrico y Jorge Amores, César Vallejo, Edwin Salazar, Mario Alcocer, entre otros.

“Fue un honor integrar mi primera Selección Nacional. Era un sueño cumplido que se dio apenas un año después de ser profesional. En el torneo perdimos 1-0 con Argentina y Perú y 3-0 con Paraguay. No nos fue bien, porque por aquellos años, Ecuador no tenía un buen trabajo en divisiones menores, los equipos se formaban días antes de que empiece el torneo con los jugadores jóvenes que destacaban en el campeonato nacional, no se entrenaba juntos mucho tiempo por lo que no se podía acoplar como equipo, mientras los otros países tenían un proceso bien desarrollado. En Brasil que fue campeón sudamericano tras vencer a Uruguay en un partido que terminó en puñetiza y que luego fue campeón mundial en el torneo de Cannes, Francia estaban figuras como el arquero Bessa, Oscar, Mauro Madureira, Ze Mario, Maisena; en Argentina: Daniel Bertoni y Alberto Tarantini que fueron campeones mundiales en el 78; en Uruguay: Juan “Conejo” Mulethaler, Julio César Antúnez  y Fernando Rodríguez Riolfo que años después jugaron en nuestro país y cracks como el arquero Rodolfo Rodríguez, Nelson Agresta, Hevert Revetria, que fue goleador del torneo, Nelson Peña, Rafael Villazán; en Perú: José Gonzales Ganoza, Jaime Duarte, Juan José Oré, Roberto Mosquera; en Colombia Carlos Penagos, Alfonso “Pocillo” López, Gabriel Chaparro, Rafael Otero, Juan Moreno, Mina Camacho  y Bernardo Aristizábal y así por el estilo”

Ya como profesional, en Emelec estuvo desde 1973 a 1979, año en que por primera y única vez, fue campeón nacional bajo el mando de quien fue su compañero como jugador, Eduardo García, que ese año cumplió la doble función de arquero y entrenador. Eran los años de los extranjeros Miguel Ángel Onzari, Juan Manuel Sanz, Carlos Horacio Miori y Jesús Montaño, los nacionalizados Luis Lamberk, Juan Carlos Gómez y Nelson Matilde Miranda (Nelsinho) y nacionales como Lupo Quiñónez, Carlos Torres Garcés, Jorge Valdez, Marcelo Rodríguez, Miguel Cedeño, Xavier Delgado Pineda  y Alberto Oyola y Pedro Perlaza con quien fue compañero en la Selección Juvenil 1974.

“Fue una alegría inmensa. Después de varios años en el equipo jugando varios campeonatos, quedando en algunas ocasiones en posiciones secundarias y en otras, peleando el título, al final la corona nacional se dio, Teníamos un gran equipo que jugaba bien y tenía un fútbol vistoso y contundente. Era un cuadro fuerte que combinaba el empuje, la fuerza, la garra con la calidad. Nunca olvidaré mi primera vuelta olímpica como campeón profesional, ni ese regreso apoteósico desde Manta tras ganar 2-0 al Manta con goles de Lupo. La caravana de vuelta a Guayaquil fue interminable, duró más de cinco horas, en todos los pueblos nos paraban, nos saludaban. Fue emocionante e inolvidable”.

En 1980, tras ser campeón con Emelec, siendo una de las figuras, inexplicable y erróneamente fue transferido a Liga de Quito en una transacción muy criticada por el periodismo y la hinchada, pues el dirigente Omar Quintana (+), lo negoció en trueque con Jorge Luis Alarcón de Liga de Quito. El cambio fue pésimo para Emelec, pues mientras el “Diablo” no tuvo un buen año con los “Azules”, el “Bocha” fue figura en Liga con el que quedó vicecampeón nacional 1981 jugando su primera y única Copa Libertadores y luego en 1982, fue elegido el mejor jugador del año, lo que sirvió para que Barcelona lo contrate en la siguiente temporada.

Esa transferencia inicialmente me dolió mucho porque me perdía de jugar la Copa Libertadores y había tenido un gran año con Emelec. Nunca entendí el cambio. Son esas cosas de dirigente que no tienen explicación, Supuestamente el equipo necesitaba un delantero como Alarcón porque se había lesionado Lupo, mientras que nosotros teníamos varios volantes como “Palillo” Torres Garcés, Valdez, Delgado Pineda, yo y se había contratado al uruguayo Fernando Rodríguez Riolfo».

«Al final el cambio de aires fue muy bien, porque en Liga logré destacar, me consolidé como jugador y tuve un par de años brillantes ganándome el cariño de la hinchada. Allí jugué mi primera Copa Libertadores ante Barcelona que fue campeón de 1980 y los equipos chilenos Colo Colo y Cobreloa, que fueron los que clasificaron, Liga quedó tercero en el grupo. En Liga formamos una gran dupla con brasileño Paulo César (Paulo César Evangelista Dino), lo que motivó que a ambos nos contratara Barcelona para la temporada siguiente”

Entre 1983 y 1984 estuvo en Barcelona, en el que tuvo buen rendimiento aunque no logró brillar como sí lo hizo en Emelec y Liga. Los “Amarillos” tuvieron un año irregular en 1983, en la primera etapa fueron terceros, en el octogonal de la segunda etapa fueron primeros y ya en la Liguilla final, perdieron partidos claves por lo que terminaron terceros detrás de El Nacional que fue campeón y Nueve de Octubre que fue vicecampeón, posiciones que repitieron en 1984 en que Barcelona fue quinto.

“En Barcelona teníamos un gran equipo pero las cosas no se dieron. Fueron años de transición en que se combinaba jugadores de experiencia como Juan Madruñero, Flavio Perlaza, Galo Vásquez, Mario Tenorio, con otros que empezaban a salir como los arqueros Carlos Luis Morales (+) y Rolando Guerrero, Jimmy Montanero, Hólger Quiñónez, Jorge Ballesteros, entre otros. Íbamos bien y en partidos claves nos equivocábamos y perdíamos. Además El Nacional que fue tricampeón y Nueve de Octubre que se había armado de lo mejor, tenían unos equipazos.”

En 1985, el Bocha con 31 años de edad, cerró su carrera futbolística en Aucas, que por entonces militaba en segunda división y quería lograr el ascenso contratando a jugadores de gran experiencia en el fútbol nacional que ya estaban en el ocaso de su carrera, como Leonel Pérez, Vinicio Ron, Héctor Loureiro, Nelson Moraes, lo cual no le alcanzó para lograr su objetivo. Los “Orientales” fueron campeones de Pichincha, luego ganaron en su grupo regional entre Pichincha y Chimborazo, pero ya en el pentagonal final no logró superar a Juventus de Esmeraldas, Macará y Liga de Cuenca que clasificaron al triangular final que fue ganado por los esmeraldeños seguidos de los ambateños.

“El Bocha” no tuvo una historia pródiga con la Selección Nacional en la que solo jugó dos partidos. Su primera convocatoria fue para la Copa América de 1975 en la que estuvo en la nómina pero no jugó. Luego en 1981 estuvo en la preselección que se preparaba para jugar las eliminatorias de 1981 previo al Mundial de España de 1982, a la que no fue convocado para la nómina final. Su debut con la Tricolor fue el 3 de mayo de 1981  en la época que dirigía Juan Eduardo Hohberg (+), en un partido amistoso jugado en Guayaquil ante el América de Río de Janeiro, Brasil al que se lo derrotó 1-0 con gol de José Voltaire Villafuerte. Esa vez entró al cambio en remplazo de Carlos Torres Garcés. Luego fue titular el 6 de mayo ante Deportivo Independiente de Medellín (DIM) con el que se empató 0-0 en el que formó medio campo con Welford Párraga y José Vilafuerte.

Tras su retiro del fútbol, Armendáriz se dedicó a los negocios (tuvo discoteca y restaurantes) y a la dirección técnica, dirigiendo en divisiones formativas de menores en infantiles y juveniles, y en el profesionalismo en segunda y primera división. Así estuvo en las formativas de Filancard y Emelec, del que fue además asistente técnico en 1991 con Nito Veiga, técnico de las juveniles (1995) y entrenador del primer equipo en 1996, tras suplantar a Ángel Castelnoble de quien inicialmente fue su asistente, siendo vicecampeón detrás de El Nacional. Otros equipos de Primera en que dirigió fueron Audaz Octubrino de Machala (1992), Barcelona (2004) en el que se inició como asistente del técnico colombiano Víctor Luna, para luego ser DT titular, Manta (2005), Olmedo de Riobamba,  Deportivo Quevedo, Ferroviarios de Durán (2013); en Segunda estuvo en el  Huaquillas de El Oro y Venezia de Babahoyo (2017).

Con la Selección Nacional, dirigió a la Sub 17 en el Sudamericano de Arequipa, Perú (2001) que tuvo jugadores como el arquero Geovanny Camacho, Armando Paredes, Ermen Guerrero, José Tenorio, Jairo Campos, Roberto Mina, Efrén Mera, Danny Álvarez, Luis Bolaños, Tyrone Macías y Danny Sigüenza. Y en esa misma época, fue parte del cuerpo técnico de la Selección mayor en el proceso previo a su clasificación al Mundial Corea Japón 2002, en el que estuvo como asistente técnico de Hernán Darío Gómez en algunos partidos.

AHORA.

Hoy Ricardo Armendáriz, sigue ligado al fútbol como entrenador de la Selección superior del Colegio Torremar que participa en los torneos intercolegiales de Guayaquil y en su función de comentarista en Radio Huancavilca en la que aparte de ser miembro del staff que transmite los partidos del campeonato nacional, tiene su programa propio: «La Hora del Bocha». Además por sus conocimientos de fútbol y su opini´`on que goza de credibilidad, es constantemente invitado a escribir columnas periodísticas en diferentes diarios del país como cuando estuvo en 1995 en El Universo.

Y como al buen músico el compás le queda, el Bocha a sus 66 años sigue jugando en diferentes torneos masters, como el torneo de excracks del fútbol ecuatoriano en el que juega por Emelec, en los torneos de las ciudadelas de Samborondón, en el campeonato de exalumnos del Cristóbal Colón en los que ha jugado por la promociones 33 y 34 en la que hemos sido compañeros y en el Torneo Intercolegial de exalumnos que se juega en la Espol y en la que defiende la camiseta cristobalina, su colegio de siempre. En todos esos torneos él sigue siendo figura y demostrando a raudales el gran futbolista que fue, porque Ricardo Armendáriz es palabras mayores en el fútbol ecuatoriano.

 

 

Acerca de Aurelio Paredes

Periodista de Profesión (Licenciado en Comunicación Social, graduado en la Universidad de Guayaquil), ecuatoriano de nacimiento, 59 años de edad y 37 años de experiencia. Empezó en 1982 como reportero radial y escaló posiciones hasta llegar a ser Editor de Deportes de Diario El Universo de Guayaquil, considerado el matutino de mayor circulación en Ecuador; Director de Revista Estadio (Deportiva) y Editor de Revista Vistazo (Política y Actualidad); presentador de televisión en varios programas deportivos; columnista de deportes y páginas humorísticas bajo el seudónimo de Delado; y guionista empírico en algunos programas de la televisión ecuatoriana. En la función pública fue Director de Comunicación de la Procuraduría General del Estado y en la empresa privada, Director de la Federación Deportiva Nacional del Ecuador.

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2 comments

  1. Como siempre mis respetos Aurelio que buen artículo ya lo comparti en mi pagina
    Un abrazo

  2. Gracias Alfredo. El Bocha Armendáriz, un referente de Emelec. Se merecía una nota.

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