ADIÓS DON VICTORIANO

Tomó su tabla hawayana, para adentrase en las profundidades del mar, surfear con la vida, correr las olas de millones de metros al cielo y coger la espuma eterna, esa que lo llevará a un remanso de paz en la eternidad. Se vistió de corto, se puso su traje de luces, agarró la muleta y la espada y capa en mano fue a lidiar con el astado feroz de la muerte para hacer lo que siempre hizo en su vida, agarrar el toro por los cuernos. Ha partido a la eternidad para nunca más volver don Victoriano Posada Becerro, torero español y pionero del surf en Ecuador, país en el que radicó gran parte de su vida. Ha partido un deportista de altos ribetes técnicos, un pintor aficionado que plasmaba arte en sus cuadros, un hombre de negocios y un ser humano de bien que dio catedra en la vida y marcó huellas imborrables. Ha viajado sin retorno un caballero a carta cabal.

Tuve el honor de conocer a Don Victoriano, padre de mis amigos y compañeros de colegio Victoriano Antonio «Toño»  y Francisco «Paco» y de sus hermanos Juan Carlos y Laura. Para ellos y su madre doña Laura Intriago, una dama a quien recuerdo con gran cariño, va este sencillo pero sentido homenaje de Revista Delado que reseña al gran deportista, artista, hombre de negocios e ilustre caballero que fue.

Pionero del surf ecuatoriano

Victoriano Posada, es reconocido como uno de los pioneros del surf ecuatoriano, y no es exagerado decir que él es el padre de este deporte en el país. La historia nació a inicios de los 60, cuando en 1962, llegó a General Villamil, Playas, el peruano Piti Blog, quien llegó a vacacionar a nuestros balnearios con una tabla hawaiano bajo el brazo.

Allí en las playas de Chabela frente a la casa de Isabel Estrada, lo vieron correr olas (entonces llamadas chabelitas), jóvenes como Don Victoriano, Luis Estrada, Cristian Bjarner, Gutavo Plaza  y la dama Dorothy Jurado, quienes quedaron prendados de la habilidad para correr olas sobre una tabla. El peruano les dejó una tabla de regalo que se la empezaron a turnar entre los primeros cultores y ahí empezó todo.

Con esa tabla, más otras que mandaron a fabricar, hechas de palo de balsa comenzaron a convertir al surf en el deporte playero de moda. La movida que se inició en Playas, luego llegó a Salinas y rápidamente se trasladó a Manabí. Ahora se practica en todas las costas del país, incluido Galápagos.

Entonces llegaron los primeros campeonatos y sus cultores empezaron a cobrar trascendencia. Así, Dorothy Jurado, estuvo en el primer mundial de surf que ganó Felipe Pomar en Perú. En los setenta, Don Victoriano, llevó el surf a Salinas, empezó a fabricar tablas en un taller en una gasolinera de la calle Quito al sur de Guayaquil y empezó a enseñar ese deporte a sus pequeños hijos Victoriano Jr “Toño”, Francisco “Paco” y Juan Carlos y a muchos amigos de ellos y poco a poco el surf se popularizó y tomó fuerza, cobrando decenas y luego centenas de adeptos. Entonces se popularizaron más los campeonatos locales y nacionales en los que él tuvo mucho que ver, se abrieron tiendas de surf, se fabricaban tablas y el surf cobró auge.

Ya a mediados de los setenta y ochenta, comenzaron a aparecer más surfistas que empezaron a correr olas en otros balnearios cercanos Salinas, encontrando auge en Montañita que por sus condiciones geográficas se convirtió en el sitio ideal y con esa popularidad llegaron campeonatos internacionales. Luego los campeonatos se multiplicaron en el país y llegaron Mateo en Manabí, Mompiche en Esmeraldas y en Galápagos. Con el paso de los años, el surf creció como las olas en que se desarrolla y para los 90 los torneos eran de suprema importancia, tanta que en los 2000 se realizó en el país, un torneo como parte de los Juegos Bolivarianos, en que su hijo Paco, fue uno de los campeones en su categoría. En todo ese desarrollo, Don Victoriano fue pieza clave, pues fue uno de los fundadores de la primera Federación de surf, además de ser shaper (formador), de muchos de los pioneros surfistas ecuatorianos y promotor desinteresado del surf. Él fue quien con su conocimiento, experiencia, mística, buena vibra y buen humor, apadrinó a la primera dinastía de grandes surfistas ecuatorianos en la que resaltan sus tres hijos, además de los Salvador, Plaza, entre otros. El surf ecuatoriano le debe mucho, si no todo a este distinguido caballero.

Recordado en España

La partida de Don Victoriano fue muy sentida en España y sobre todo en su tierra natal Salamanca, donde varios medios se hicieron eco de la noticia de su fallecimiento y le rindieron crónicas de homenaje.  En el sitio web www.deltoroalinfinito.blogspot.com, una nota titulada: “Victoriano Posada en el recuerdo”, publicada el pasado sábado 29 de agosto y firmada por Paco Camañero en La Glorieta Digital, se dice de él:

“Victoriano fue un caballero con mayúsculas que tanto honró la Tauromaquia como a su querida patria. Un hombre que siempre estuvo pendiente de su tierra y del toreo, de sus amigos y compañeros, que era tan feliz volviendo cada año al abrazo de su querida Salamanca”.  El mismo Camañero, en otra nota escrita por él, titulada “Fallece el diestro Victoriano Posada” y publicada como obituario en el sitio web. aplausos.es, el domingo 30 de agosto dice: “De Victoriano Posada quedó la huella de un torero de mucha clase que debió ser una figura y dejó su impronta como muletero excepcional. Gozó de muchas simpatías y en su tierra fue reconocido”. El portal Salamanca 24 horas.com., en su edición del domingo 30 de agosto, en una nota titulada; “Fallece el torero salmantino Victoriano Posada” dice: “Torero de mucha clase, dejó su impronta como muletero excepcional y gozó de muchas simpatías tanto en Salamanca como lejos de ella”

La extensa nota de Paco Cañedo en La Glorieta Dogotal, da cuenta de la biografía y las proezas de Don Victoriano, que reproducimos:   “Victoriano Posada uno de los grandes toreros salmantinos y pionero (tras su coetáneo Emilio Ortuño Jumillano) en gozar de reconocimiento lejos de esta tierra. Aunque Victoriano Posada no logró el lugar de relumbrón que debería alcanzar acorde con sus condiciones, si dejó en el toreo el regusto de su clase y el aroma de su personalidad, junto a la exquisitez de sus condiciones humanas, aireando la bandera del señorío en todos los caminos de su vida.

Nace en Salamanca el uno de abril de 1930 y siendo un niño lo sorprende la Guerra Civil, de la que siempre quedan perpetuados recuerdos en las despensas de la memoria. Superada la contienda aprende las primeras letras en la escuela, aunque pronto abandona los libros. En esos tiempos, marcados por tantas carencias, es necesario colaborar en la economía familiar y él lo hace colocándose, desde tierna edad, en un conocido bar americano situado en la calle Toro, de su ciudad natal, llamado El Corzo. El establecimiento es propiedad de antiguo ganadero Alfonso Coquilla y a la vez centro de reunión de los aficionados y profesionales, quienes se dan cita allí e improvisan tertulias para hablar de las últimas novedades existentes en el mundo del toreo.

Ese ambiente impregna al pequeño Victoriano y despierta en su interior un mundo de inquietudes a su alrededor para tratar de ser algún día uno más de ellos. De esos grandes toreros que llegan en el invierno a Salamanca para prepararse en sus ganaderías. Uno es Manolete, tan habitual en esa Salamanca de la postguerra; también Pepe Luis Vázquez, a quien tanto admira, al igual que a Pepín Martín Vázquez; sin olvidar a Domingo Ortega, con el que coincide varias veces en el campo y escucha con atención hablar de los recuerdos sobre la grave cornada sufrida años atrás en Salamanca. O Manolo Escudero, que lancea con el capote como el mismísimo Curro Puya. O el genio de Joaquín Rodríguez Cagancho, que también inverna en Salamanca y la gente se para por la calle para ver sus andares solemnes y su innata elegancia en sus paseos desde el Gran Hotel al Novelty (entonces llamado Café Nacional), en las mismas fechas que la gente le hablaba con pasión del cartel gitano (compuesto por el propio Cagancho, Albaicín y Gitanillo de Triana) programado en varias plazas a raíz de un éxito en Vista Alegre.

La buena relación ganada por Victoriano con la gente del toro y también con el dueño del bar, Alfonso Coquilla, propicia que acuda en numerosas ocasiones al campo y tenga más fácil que otros capas poder torear, empezándose a curtirse en las fincas del Campo Charro destacando con prontitud sus buenas condiciones, junto a la planta que luce. Eso propicia que el catorce de octubre 1949 actúe en Alba de Tormes como sobresaliente de un festejo y sea la primera vez que vista un traje de luces, aunque al final no intervenga en la lidia. Ese hecho se vivió con tal emoción en su hogar que su madre cada tarde le hacía vestir el terno para que fueran las vecinas a verlo y observasen lo guapo que era. Una vez celebrado el festejo una de esas vecinas acudió a visitar a la madre (Flora Becerro, que era una gran aficionada) para decirle que acudió a Alba de Tormes y observó que Victoriano no actuó, respondiéndole la madre que tenía razón, pero lo más importante del festejo fue ver a su hijo hacer el paseíllo.

A partir de 1950 comienza a torear regularmente en novilladas y festivales ganándose el respeto de una afición que se ilusionó con el muchacho. Inmediatamente se fija en él Florentino Díaz Flores, un taurino abulense afincado en Salamanca, torero en su juventud y que por entonces hacía sus pinitos en labores de empresario y también apoderado. Florentino Díaz Flores (el señor Flores), primero decide anunciarlo en los festejos programados en las plazas que regenta y en unas de ellas, la guipuzcoana de Villareal de Urruchea (actual Urretxu), se da cuenta del talento del joven decidiendo apoderarlo. Fue el primer paso de una larga carrera en la que dirigió diferentes diestros, entre ellos el palentino Marcos de Celis, el valenciano Francisco Barrios El Turia y que tuvo su cenit en el apoderamiento de Santiago Martín ‘El Viti.

En manos del señor Flores se prepara para dar el salto con picadores en la plaza carabanchelera de Vista Alegre, regentada por Domingo Dominguín y sus hijos. La fecha es el ocho de junio de 1952 (comparte cartel con Paquiro y Pacorro) y logra un éxito tan importante que le supone repetir varias tardes más a ese escenario, manteniendo en todas el alto nivel del debut. El mismo que demuestra en otras plazas importantes, ejemplo de La Monumental de Barcelona o su presentación en La Ventas con una novillada de Barcial saldada con un nuevo triunfo en su esportón. En esa ocasión la prensa escribe de él: “Como muletero cuando los bichos embisten por derecho es magnífico. Torea al natural de forma pausada y larga, algo que entusiasma al respetable, también sus adornos y sus pases de pecho son muy celebrados”. Una anécdota de esa jornada sucedió en el primer novillo al tirarse de espontáneo un colombiano llamado Andrés Cárdenas Sánchez, entonces estudiante de Filosofía y Letras en Madrid y más tarde destacado catedrático en su país.

Vuelve a Madrid el seis de agosto y la actuación se salda a lo grande tras cortar dos orejas y convertirse en la figura de los novilleros sumando en esa campaña cuarenta y dos paseíllos, la mayoría en ferias de postín. Pudo haber sumado más actuaciones, sin embargo sufre un frenazo debido a dos percances, uno el ocho de marzo en Calatayud y otro, este gravísimo, al ser cornado en Zaragoza por un utrero del hierro salmantino de Arturo Sánchez.

En 1953 torea sus últimas novilladas para tomar la alternativa el veintitrés de mayo en La Monumental de Barcelona, una plaza sabedora de su calidad, siendo padrinado por el venezolano César Girón y testificado por el albaceteño Juan Montero, dos toreros más tarde fallecidos trágicamente en América, lidiándose ganado de Alipio Pérez-Tabernero Sanchón. El toricantano –que se hace matador con Perruno, herrado con el número 19- está a la altura de las circunstancias, lo que le permite comenzar con buenas expectativas su etapa de matador; la misma que pronto, el veintiséis de septiembre, se ve frenada por una nueva cornada, ahora en el Coliseum Balear de Palma, cumplimentando esa campaña una veintena de corridas.

La nueva temporada confirma en Madrid, en tarde sin suerte y la completa con veinticinco corridas sin llegar el éxito de clamor que avalaban sus condiciones. En octubre marcha a América para torear en cosos de Colombia y Ecuador, una tierra que a la larga ya será suya para siempre y logra éxitos en sus más importantes plazas. Regresa para torear en España sumando solamente quince corridas de toros con notables triunfos en su tierra de Salamanca, donde goza de tanto afecto y admiración, cortando la última pata lograda en el coso de La Glorieta. De nuevo vuela a América y allí, en la feria de Quito, conoce a quien será su mujer, hija de un ministro ecuatoriano, decidiendo estableciéndose en Guayaquil para poner punto final a su etapa de matador de toros.

De Victoriano Posada quedó la huella de un torero de mucha clase que debió ser una figura y dejó su impronta como muletero excepcional. Gozó de muchas simpatías y en su tierra fue reconocido. Hombre generoso el ocho de septiembre de 1955 toreó junto a Emilio Ortuño Jumillano en La Peña de Francia una corrida organizada por el padre Constantino, prior del convento dominico y al finalizar el festejo, celebrado con la plaza portátil abarrotada, los dos toreros cedieron su capote de paseo a la Virgen y con ellos confeccionaron los mantos que luce en la actualidad.

Desde su casa de Guayaquil siempre estuvo al tanto de sus negocios, también de su pasión por la pintura (fue un excelente pintor) y vivió pendiente de lo que ocurre en la Fiesta, de las llamadas de su amigos de España y en especial si procedían de Salamanca, su querida tierra. A ella regresaba todos los años a primeros de agosto para permanecer hasta que los primeros fríos del Pilar lo devolvían a América.

En Guayaquil disfrutaba de felicidad al recibir la visita de algún paisano. Una de ellas la realizada por el Niño de la Capea, quien llegó acompañado de Dámaso González y disfrutaron de una jornada que han quedado enmarcadas entre sus mejores recuerdos. Más recientemente, en agosto de 2014, la Selección Española de Fútbol viajó a Guayaquil para disputar un partido contra Ecuador y Victoriano Posada acudió al encuentro de su paisano Vicente del Bosque para tributarle tanta admiración como le guardaba, mientras que a Del Bosque le ilusionó poder conocer a ese torero de quien tanto escuchó hablar en los años de su niñez. Aquel encuentro de dos charros quedó saldado por la admiración mutua entre dos personajes que, por las circunstancias de la vida, coincidían tan lejos de su tierra.

Hombre hogareño era padre de una larga familia, de hijos y nietos, a los que adoraba. Vaya para todo ellos nuestro pésame. Porque se ha ido un gran torero y Salamanca ha perdido a un charro universal.”

Matador de toros charro

Otras dos notas, escritas en su honor y publicadas el pasado domingo 30 de agosto por  La Gaceta de Salamanca, una como obituario en la sección Cultoro, titulada: “Fallece en Guayaquil Victoriano Posada” y otra en la edición central, titulada “Fallece el matador de toros salmantino Victoriano Posada”, escrita por Javier Lorenzo, dan cuenta de su paso por el mundo de la tauromaquia. Las notas que reproducios dicen:

“El matador de toros charro, que contaba con 90 años de edad, tuvo gran ambiente de novillero en la década de los 50. La ciudad ecuatoriana de Guayaquil vio apagarse al matador de toros salmantino Victoriano Posada, que tuvo un gran ambiente de novillero allá por la década de los 50”.

Victoriano Posada (Salamanca, 1 de abril de 1930) se marchó a la eternidad a una década del siglo, en su refugio ecuatoriano de Guayaquil, donde residía presumiendo siempre de su Salamanca natal. Matador de toros de alternativa (Barcelona, 23 de mayo de 1954, con el toro Perruno, de Alipio Pérez Tabernero, con César Girón de padrino y Juan Montero de testigo) contaba además con el aval de una puerta grande en Las Ventas en su época novilleril (6 de agosto de 1953) que le situó como una de las principales referencias e ilusiones del momento en el escalafón inferior. Desde el debut con picadores (Vista Alegre Madrid, 8 de junio de 1952, junto a Paquiro y Pacorro) hasta la citada fecha del doctorado llegó a torear 60 novilladas picadas, cosechando grandes triunfos en plazas de la relevancia del coso carabanchelero de Vista Alegre, donde debutó y triunfó con asiduidad en varias novilladas, la Monumental de Barcelona o el coso venteño. Los inoportunos percances frenaron lo que todos presumían como una figura en ciernes que se mantuvo incluso en los primeros compases ya con la borla de matador de toros, etapa en la que de nuevo vuelve a ser presa de los toros frenando su lanzamiento definitivo.

Confirmó su alternativa en Las Ventas de Madrid el 10 de abril de 1955, con el toro ‘Andarín’ de Ignacio Sánchez y Sánchez, de manos de Manuel Calero ‘Calerito’ y de nuevo Juan Montero en el cartel, con el rejoneador Bernardino Landete por delante. Esa campaña la completó con 25 paseíllos, entre ellos su participación en la Feria de Salamanca, donde llegó a cortar una pata el 13 de septiembre de 1954, en una tarde triunfal en la que compartió una salida a hombros apoteósica junto a César Girón. Ángel Peralta y Antonio Bienvenida completaron el cartel con los toros de Cembrano, que protagonizaron una eterna función que se prolongó durante más de tres horas y media y terminó con la luces del coso encendidas. Esa pata que cortó Posada en 1954 es la última que se ha concedido en la plaza charra, ya que aunque también le pidieron una a El Cordobés en 1966 esta no se llegó a conceder. En La Glorieta, durante las funciones de la Feria, Victoriano Posado llegó a actuar una tarde como novillero con picadores (1953) y cinco tardes como matador de toros (dos en 1954, dos en 1955 y 1956): tres puertas grandes, con siete orejas, dos rabos y una pata en su haber. En esos años de matador de alternativa comenzaría también su periplo por ruedos americanos, Colombia y Ecuador. En la década de los 50, junto a Jumillano, fue uno de los toreros más destacados de Salamanca, antes de la irrupción de El Viti en la década siguiente. En toda su carrera actuó en 40 corridas de toros en ruedos europeos.

Al final de aquellos años 50, tras conocer a su mujer en Quito, decidió instalarse definitivamente en Guayaquil, aunque jamás se desvinculó de su querida Salamanca, a donde viajaba todos los años para ser uno de los fieles espectadores en La Glorieta, donde en su día levantó pasiones en el ruedo y donde vibró en los tendidos después con las actuaciones de sus compañeros. Victoriano Posada es el protagonista de esa foto histórica de Laso con una seria vaca de Manolo Sánchez Cobaleda a campo abierto en uno de los cercados de la finca de Castillejo de Huebra. Impecablemente vestido de corto y con una extraordinaria torería en la que dejó constancia de su personalidad.”

Gran Pintor

Además de deportista, era pintor. Como tal le rindió culto a su pasión el toreo al que le dedicó varios cuadros y dos murales suyos está pintado en uno de los muros de la Iglesia Parroquial de Aldealengua, en España que lo trabajó con su amigo el pintor Blanco que  como no podía ser de otra forma,  tiene motivos taurinos.

Ha partido Don Victoriano ya está en el Ruedo Eterno y en el mar de la eternidad. Descanse en Paz.

 

Acerca de Aurelio Paredes

Periodista de Profesión (Licenciado en Comunicación Social, graduado en la Universidad de Guayaquil), ecuatoriano de nacimiento, 59 años de edad y 37 años de experiencia. Empezó en 1982 como reportero radial y escaló posiciones hasta llegar a ser Editor de Deportes de Diario El Universo de Guayaquil, considerado el matutino de mayor circulación en Ecuador; Director de Revista Estadio (Deportiva) y Editor de Revista Vistazo (Política y Actualidad); presentador de televisión en varios programas deportivos; columnista de deportes y páginas humorísticas bajo el seudónimo de Delado; y guionista empírico en algunos programas de la televisión ecuatoriana. En la función pública fue Director de Comunicación de la Procuraduría General del Estado y en la empresa privada, Director de la Federación Deportiva Nacional del Ecuador.

Check Also

VOLVIÓ EL FÚTBOL

Volvió el fútbol y volvió con ganas. Volvió con Clásicos como platos fuertes. Volvió la …

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *