NO EXISTE ENEMIGO PEQUEÑO

No existe el enemigo pequeño Una frase tan actual como verídica, creo que debería decirla todo guerrero hasta el más feroz e invencible porque la fortaleza de tu enemigo siempre estará fincada en alguna de tus debilidades, tu talón de Aquiles, aquel que todos lo tenemos, y aunque suene incoherente es muy frágil porque son muchas las carencias no resueltas, solo escondidas que habitan nuestro mundo interior. Todos en cualquier sistema social somos de una u otra manera guerreros o competidores pero porqué adolecemos de tantas debilidades, tal vez porque nunca aprendimos a reconocer al verdadero enemigo, para unos es la supervivencia, lo cual es muy natural y perfectamente explicable, para otros el acumular, fruto del “por si acaso” o de la comparación con el otro cuyas tragedias no quieren tener que soportar y no existe probablemente peor tragedia que aquello que pudiste evitar si hubieras guardado, esto también, dentro de ciertos parámetros que alguien o tú mismo definieron como normal, resulta explicable, sin embargo algunos le apuestan al sacrificio o a salir de su sitio de confort por amor, por el temor a vivir sin amor, esto si ya sin mucho sentido práctico, a simple vista, y así cada quien ubica en su listita de prioridades a su peor enemigo, al que más miedo le tiene

Pero que pasa cuando un día como estos aparece un diminuto microorganismo del que apenas conocemos y evidentemente nadie lo tenía en su listita y nos dicen los entendidos del tema que la única forma de defendernos es el aseo personal y el cambio de hábitos sociales, es así de simple como se ridiculiza la guerra que todos libramos día a día con nuestros enemigos, de pronto todas nuestras armas de defensa, elaboradas y desarrolladas casi hasta la perfección ya no sirven, dinero acumulado y bien guardado, buen manejo social y político, agresividad, inteligencia, etc, son inútiles, hoy necesitas saber qué comprar con el dinero que tienes, qué soluciones dar a tu familia y amigos, necesitas comprensión y unión familiar, necesitad dar y recibir solidaridad, necesitas esperanza, creer en algo, manejar buenos hábitos de convivencia, tener tu conciencia en paz porque esta es de aquellas guerras en la que tu enemigo se ve pequeño pero es tan poderoso que no sabes si llegaras a mañana o si lo logrará algún miembro de tu familia a quien necesitas, es aterrador, es diabólico.

Debemos aprender la lección, a todo nivel la única arma útil de defensa es “cuido de ti mientras tu cuidas de mi” y esto dentro de una ética más global y humana, no necesariamente religiosa que dice “soy consciente de cada paso que doy, si me equivoco me arrepiento, aprendo y corrijo, si acierto enseño” porque cada minuto cuenta para mí o para el que está a mi lado, es ahora o nunca, estamos en un campo minado. Es irónico pero casi siempre aprendemos más del dolor que de la alegría o de la paz, pero aun así no siempre lo hacemos; solo espero que el carácter aleatorio de este enemigo que no discrimina y además es mutante, nos intimide al punto de la introspección y de la autovaloración y logremos definir el por qué debemos obligatoriamente, a riesgo de la exterminación, ser responsables, prudentes, generosos y amar todo lo verdaderamente importante que tiene este mundo, pero fundamentalmente agradecer infinitamente cada minuto de vida que nos da la oportunidad de amar y ser amados y con más efusividad agradecer a quien cuidó de nosotros y nos obligó a cuidar de él.

Ahora si resulta práctico pensar en el sacrificio, en el amor, en esa vieja guerra entre el bien y el mal, entre el amor y el poder tal como en la ópera de Wagner “El anillo del nibelungo” donde para poseer el anillo del poder debes renunciar al amor y de que nos sirve ahora el poder sin el amor, es posible acaso ahora en tiempos de pandemia pensar el estar en una cama de hospital cualquiera como un hijo de vecino cualquiera sin la presencia del amor a la profesión de tu médico, sin el amor al sacrificio de tu enfermera o monja de turno, sin la energía del amor que te envía tu familia, vaya que importante se volvió de pronto este concepto y que suerte de aquel que lo sembró y lo cultivó en los demás; ¿es que entonces el verdadero guerrero invencible es el que ama? Hay la versión sin embargo de que el amor es el sentimiento que más debilidades acarrea pero sinceramente creo que este es el amor de telenovela no el del universo aquel de amar por amar, el de dar por dar sin esperar nada a cambio solo por responsabilidad con mi origen divino y común a todos los seres. Solo es una reflexión del amanecer, buen día para todos.


NELSON VALENCIA PARREÑO  «Soy lo que pienso y siento después de aprender.»

 

Acerca de Aurelio Paredes

Periodista de Profesión (Licenciado en Comunicación Social, graduado en la Universidad de Guayaquil), ecuatoriano de nacimiento, 59 años de edad y 37 años de experiencia. Empezó en 1982 como reportero radial y escaló posiciones hasta llegar a ser Editor de Deportes de Diario El Universo de Guayaquil, considerado el matutino de mayor circulación en Ecuador; Director de Revista Estadio (Deportiva) y Editor de Revista Vistazo (Política y Actualidad); presentador de televisión en varios programas deportivos; columnista de deportes y páginas humorísticas bajo el seudónimo de Delado; y guionista empírico en algunos programas de la televisión ecuatoriana. En la función pública fue Director de Comunicación de la Procuraduría General del Estado y en la empresa privada, Director de la Federación Deportiva Nacional del Ecuador.

Check Also

LAS CONVERSACIONES SE HAN QUEDADO CALLADAS

Escrito por Bernarda Calvo Las conversaciones se han quedado calladas. Solamente se habla… Todo es …

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *