¡OH! DIOSA DEL ARTE

¡Oh Diosa!, Top Model de TV, que como ángel bajado del cielo, brilla con el resplandor de la belleza que cautiva y somete. Belleza que no fue ganada en un Sorteo Millonario, sino que fue un don divino que el creador le dio y que no merece el olvido del Archivo del Destino, porque cual Hechicera de encantos, lleva la magia en la mirada que hace conjuros de Amor y Odio provocando latidos de Emergencias para que quien la vea suspire y sienta palpitaciones  provocadas por su carisma, personalidad y carácter A Todo Dar. Lleve su ritmo princesa y Báilalo en la pasarela donde desfila y modela el encanto de su ser. Encanto que ha puesto a la modelo y actriz, Kattya Tamayo en el corazón del público que no la olvida y que la tiene como una de sus actrices preferidas porque supo hacerse un nombre en el mundo del arte ecuatoriano, en el que destacó por 17 años. Hoy retirada del mundo de las luces y el escenario, sigue teniendo esa estrella que la hace brillar y con la que hoy triunfa en el mundo de los negocios, en el que su mejor negocio es ser como es: auténtica y original.

Kattya Denise Tamayo Ruiz, nacida en la clínica San Gabriel el 6 de diciembre de 1980, hija única del matrimonio formado por los comerciantes William Tamayo Ruiz y Nelly Ruiz Ruiz, nació para el arte. Lo soñó desde que fue niña, lo sintió desde siempre y dio rienda suelta a sus sueños y sus metas, llegando a base de esfuerzo, trabajo, dedicación y constancia, ser lo que fue, una de las mejores y más reconocidas actrices del medio que le demostró al mundo que sí se podía vivir de la televisión, cuando eran muchos los que le decían que por ahí no era el camino. Hoy ella puede sonreír y decir que no se equivocó.

Hacer una entrevista – perfil de Kattya puede ser en dualidad, sencillo y complicado. Sencillo porque sencilla como es se muestra diáfana, cordial, gentil y no esconde nada y sencillo también porque la amistad que nos une permite conocerla y saber perfectamente quien es, como es y a donde va. Y complicado, porque con ella uno corre el riesgo de perder la objetividad.  Confieso que es la segunda de las tres actrices ecuatorianas que gozan de mi preferencia, de aquellas musas que inspiran y que me roban el sueño, despertando un feeling platónico, siendo de esas personas con quien quisieras naufragar en una isla desierta en la que se pierda la noción del tiempo. Angelical y peligrosa, Kattya es simplemente un encanto de mujer.

Su vida antes de la tele

Ese encanto de mujer tiene una vida conocida como artista, pero antes de serlo fue una niña y adolescente con sueños, necesidades y dificultades, que diáfana como es, no rehúsa a contar. Desde niña no la tuvo fácil y se enfrentó a duros golpes que podrían amilanar a cualquiera pero no a ella. Antes de cumplir la edad escolar, perdía a su padre, debiendo enfrentar la vida sin esa figura paterna que todo ser humano ansía y necesita, pero tuvo en su madre, ese soporte que la hizo ser la persona que hoy es.

“Mi papá falleció cuando yo tenía cinco años y a partir de allí y en adelante, mi mamá se hizo cargo de mí. Soy la única hija de ellos, aunque mi papá tenía otros hijos, así que tengo más hermanos. Mi infancia fue muy muy humilde pero así mismo muy muy feliz. La pasé en el suburbio de Guayaquil en la barriada de la 27 y la D atrás del colegio Otto Arosemena. Era un barrio muy sencillo, muy humilde, cuando llegamos allá las calles no eran pavimentadas, cuando llovía se formaban unas pozas enormes y una de las cosas que más disfrutábamos  los chicos del barrio era mojarnos en las pozas cuando había esos aguaceros increíble de Guayaquil y bañarnos en cuanto chorro de agua encontrábamos. Hice muy buenos amigos en ese barrio y aún seguimos siendo amigos y conversando, nos contactamos a través de facebook,  unos se fueron a España, otros se quedaron acá, pero todos seguimos siendo amigos. De niña estuve en dos escuelas, una que se llamaba Miss Peggy que quedaba en la 29 y Sedalana y terminé la primaria en la San Juan Bautista de La Salle. Mi primera escuela quedaba por El Cisne y por allí vendían las mejores fritadas de mi vida. Mi mamá me sacaba de la escuela solo a comer fritada. Ese era mi mejor almuerzo. Desde esa época, también me atrajo el mundo del modelaje y los reinados, fui Miss Fotogenia y Reina de la escuela. Fui feliz en mi escuela, en mi barrio, en mi casa. Tuve una infancia feliz”

“Mi adolescencia la estudié en el colegio Kennedy School que quedaba en Tungurahua y Luque cercano al colegio Vicente Rocafuerte y todavía sigo siendo amiga de los compañeros del colegio, parece que el tiempo no hubiera pasado. En esa época era flaquita y mis compañeros me decían Alisa Gallareta, que era como decía ¡Alza Gallareta! Ya en el colegio sentí que me llamaban las artes porque desde que fui niña me encantaba mucho. Tanto así que cuando tenía diez años, mi mami me puso en la escuela de danza y ahí conocí a Hugo Guerrero quien fue mi profesor, también entré al mundo del teatro porque estudié actuación en el curso teatral de Raúl Varela y ahí conocí a todos los Varela y todos los Gálvez que fueron profesores míos cuando era niña y muchos años después cuando ya era todo una mujer trabajar con ellos en novelas y producciones fue algo muy hermoso por que ver a mis maestros de compañeros era increíble para mí.. En el colegio ya con esa preparación que tenía fui la piñata de todas las fiestas, en todo acto colegial o toda fiesta que se hiciera, estaba yo allí, organizando, siendo la presentadora, la animadora, participando en concurso de reinas. Me encantaba, tanto así que recuerdo que por estar siempre metido en eso, un profesor me decía: Niña estudie, que es lo que quieres hacer y yo le dije es que yo quiero trabajar en la televisión y él me dijo: niña la televisión no paga, no da de comer y se equivocó. Y yo me acordaba tanto de él, el primer día que cogí mi jugoso cheque con un calendario que hice. Algún día que me encuentre le diré ¿Y no que la televisión no da de comer?»

«En mi adolescencia tuve que trabajar, una vez graduada de colegio y antes de matricularme en la universidad, tuve que aplazar los estudios un año, porque por cosas de la vida y por necesidades económicas porque la necesidad empujaba y en esa época no había tanto dinero, tuve que empezar a trabajar y trabajé como impulsadora en un comisariato. Fue mi primer trabajo y el trabajo más cansado que he tenido en mi vida, porque era muy duro tener que pasar parada ocho horas impulsando productos. Además trabajaba de impulsadora en ferias, eventos y demás.  Luego trabajé en una agencia que era del cantante Darío Javier y Daniel Ugalde, quien por muchos años fue manager de Mirella Cesa. Fue una experiencia maravillosa. Así entre estudios, trabajos y mi amor por el arte pasé una infancia y adolescencia, muy muy feliz”

Su carrera

En la vida las carreras a veces uno las escoge y en otras ella lo escoge a uno, pero hay casos como el de Kattya en que ambos se escogieron, porque nacieron el uno para el otro y que porque se nace con ese don y ese sueño y ella siempre soñó con ser artista. “Yo siempre soñé con la actuación, desde niña decía quiero trabajar en televisión, quiero salir en novelas y es increíble como la vida se te puede llegar a cruzar cuando eres niña y tienes sueños y yo siempre tuve esos sueños, sueños que los trabajé,  porque como le contaba estudié danza y actuación de niña. Ya cuando me gradué del colegio a los 17 años, quise estudiar algo que estuviera ligado a la televisión y lo hice. Recuerdo que mi mamá me dijo, te recomiendo que estudies ingeniería informática y yo muy terminante le dije: ¡No! Yo voy a estudiar periodismo, quiero ser periodistas y dar las noticias en la televisión porque lo mío es la televisión. Es que siempre quise estar allí”.

Ella quiso estar allí y estuvo. Dicen en los pasillos del arte que la televisión hace brillar, con Kattya sucedió totalmente lo contrario. Ella hizo brillar a la televisión. Lo hizo desde el primer día que entró a un set televisivo y la cámara la enfocó. Entre la cámara y ella y entre ella  y el público fue un amor a primera vista, o más bien al primer enfoque.  Ella llegó  al mundo del espectáculo en 1997, cuando tenía 17 años, como modelo del programa concurso A Todo Dar, que transmitía en las tardes, TC Televisión, en el que duró dos años.

“Mi ingreso a A Todo Dar fue anecdótico. Un día, quienes habían sido mis jefes de la agencia que estaban vinculados en el mundo del espectáculo me dijeron porque no pruebas haciendo un casting. Nosotros te hacemos el enganche con Ana Buljubasich que está haciendo castings para A Todo Dar porque tú eres muy parecida a una chica que está saliendo  (Katty Yoncón) y capaz que por eso te pueden escoger y mínimo quedas. Fui,  hice el casting, me lo hizo Jimmy Su, el productor del programa que era maravillosos y la misma Ana. Hice un casting un viernes de tarde y ya el lunes estaba contratada, arreglándome el cabellos, cortándolo y metida en el programa. Yo creo que cuando las cosas están para ti, están y el camino se abre solo y cuando no está, no está tu puedes buscar todo lo que quieras, pero si Dios te dice ese no es el camino, no es y es algo que he aprendido ahora que soy una mujer adulta”

A Todo Dar, su programa debut, fue todo un suceso y marcó época durante once años, con igual número de temporadas entre 1997 y 2008. Ella fue parte de esa historia por dos años, desde 1997 a 1999 cuando formó parte del Team con Marco Vinicio Bedoya y Sonia Villar como animadores y  Martha Bone, Olga Gallegos y Cristina Yépez, como modelos.  El programa que perteneció al género de Concurso de Variedades, fue inicialmente dirigido por el productor Stanley Parker y  tuvo varios presentadores en sus diferentes etapas como  Marco Vinicio Bedoya  (†) (1997-1998), Sonia Villar (1997-1999), Luis Bedoya Sánchez “el Comandante”, hermano de Marco Vinicio (1998), Frank Palomeque (1999-2008), Gabriela Pazmiño, (2000-2008), Tábata Gálvez (2005) y Cinthya Coppiano (2008). Su primera transmisión fue el 3 de febrero de 1997 bajo la conducción del fallecido animador Marco Vinicio Bedoya y Sonia Villar y su última transmisión fue emitida el 23 de mayo de 2008. Tuvo como modelos y grupo de baile a varias chicas que caracterizaron al programa, como Carolina Ramos, Martha Bone, Ginger Noriega, Michelle Álvarez, Vicky Martínez, María Sol Galarza, Ana María Franco, Flor María Palomeque, Katty Yoncón, María Cristina Yépez, Kathya Verdesoto, Ana Santistevan, Verónica Andrade, Dayana Obando, Kathya Tamayo, Grazziana Sampietro, Olga Gallegos, entre otras”

 “A Todo Dar fue hermoso e inolvidable. Me abrió las puertas de la televisión, tuve experiencias, amigos, me divertí mucho y fui feliz, pero yo estando allí soñaba con ser periodista. Así, paralelo al programa,  estaba estudiando mi carrera universitaria en la Universidad de Guayaquil en la Facultad de Comunicación Social (Facso) porque quería ser periodista y ser presentadora de noticieros más que ser modelo. Yo estaba estudiando en la época en que todavía se daba bala en la universidad, afortunadamente siempre que se armaban esas balaceras por problemas con las dirigencias estudiantiles, yo estaba en grabaciones. En la U conocí mis mejores amigos Cristhian Arias, Sandra Toscano, Shanelly y conocí mucha gente que hoy está trabajando en la televisión. Terminé graduándome pero no ejercí el periodismo y me fui por el campo de la actuación, porque con el paso del tiempo me arrepentí de hacer periodismo, porque me desilusionó el medio de las noticias. Uno cuando es joven tiene esa aspiración histriónica de cambiar el mundo, de hacer las cosas correctas, de que las cosas tienen que ser como son, porque eres un soñador y escoges una carrera universitaria para cambiar el mundo y me di cuenta que en el mundo de las noticias, muchas veces en las redacciones de los noticieros sale lo que ordena el dueño del canal o el director de noticias por intereses económicos. Y yo me dije: yo no puedo traicionar mis principios, no podría decir que un diputado, un asambleísta, un funcionario es una persona honorable, cuando no lo es, y yo sé que no lo es, cuando ha sido una persona que ha causado dalo al país. Entonces al ver que no podía dar una noticia falsa y no podía traicionar mis principios, literalmente me decepcioné del periodismo y hasta allí llegó. Entonces me dediqué a trabajar más como  modelo y armar mi vida por ese lado.

A la salida de A Todo Dar, descansa la modelo de TV y nace la actriz y la presentadora – conductora de programas,  actuando en series como Emergencias (1999),  Archivos del Destino (2002-2008), Notas de Amor y Odio (2007); novelas como Sharon La Hechicera, (2003-2004) y programas como: Bar Millonario, Sorteo Millonario,  Báilalo 3, Gran Hermano del Pacífico y Top Model TV, un programa de mucho éxito pues fue el primero en que las modelos aparecían en bikini y lencería.

Su primera participación como actriz la tuvo a los 19 años en 1999 en la Serie Emergencias, escrita por Catharina Ledeboer y transmitida por TC,  una serie que mostraba la realidad cotidiana de la atención médica de los hospitales públicos del Ecuador. Allí Kattya, fue Martha una paramédica comedida, voluntariosa, trabajadora y buena de fuerte carácter que hacía sentir su presencia. Allí compartió roles con actores como los chilenos Alejandro Pinto y Mirelle Tirone, la argentina Laura Suárez y los nacionales Cynthia Bayona, Marisela Gómez, Katty Yonkón, Carla Sala, Xavier Pimentel, Pepe Sánchez, Juan Fernando Rojas, entre otros.

Tres años después, a sus 22 años, más consolidada como actriz, tras su primera experiencia televisiva, actuó en los dramatizados de otra serie: Archivos del Destino, dirigida por el actor Andrés Crespo y presentada por el periodista Jorge Rendón, que era un programa del género docu – drama, que entre documental, investigación periodística y dramatizados de actuación, presentaba casos reales de crónica roja, sucedidos en Ecuador que transmitía TC Televisión, que eran una invitación para que la audiencia tome conciencia de lo que sucede a su alrededor y que ahora (2020) ha sido desempolvado y vuelto a presentar a través de las pantallas de Gama TV. Kattya actuó en varios capítulos, pero una de sus actuaciones estrellas, fue cuando interpretó a una joven audaz que le quitaba el esposo a su hermana y que cayó en manos de un hombre violento que la maltrataba, le pegaba y llegó a asesinarla a puñaladas. La actuación de Kattya por lo fuerte de las escenas fue calificada como la crítica especializada como majestuosa.

Su momento cumbre como actriz, se da a los 23 años, cuando de las series y dramatizados, pasa al mundo de las telenovelas y hace su primera y única novela: La Hechicera, escrita por Catharina Ledeboer, dirigida por Toño Vega y producida para TC, canal que la estrenó el 9 de junio de 2003 y que hasta 2004, tuvo dos temporadas y 180 episodios. Allí, Kathia que interpretaba un rol secundario, en el papel de una adolescente universitaria que además trabajaba en un bar, compartió roles con la cantante Edith Bermeo “Sharon” (+), artistas internacionales como, los peruanos Bernie Paz, Juan Carlos Salazar y Maricela Effio, la italiana Marina Salvarezza, la española Elena Gui, la chilena el cubano Humberto Caaña (+), el argentino Carlos Alberto Vicente y actores nacionales como: Amparo Coello Manzanares, conocida en el mundo artístico como Guillén, Azucena Mora, Marisela Gómez, Maluly Valdiviezo, María Fernanda Pazmiño, Claudia Gómez, Reina Martínez,  Alberto Cajamarca, José Luis Terán, Omar Naranjo, Ricardo González, Aníbal Páez, Juan Pablo Asanza, Gustavo Navarro, Marcelo Gálvez y Henry Layana, entre otros.

En un nuevo cambio de su carrera en la televisión, la actriz y la presentadora, dejan de ser la figura central de la pantalla para incursionar en el mundo de los reality shows de competencia y ser participante de un programa. Así en 2005,  con un cuarto de siglo vivido y varias experiencias artísticas y de vida, en otra casa televisiva (Telesistema), aparece en Gran Hermano del Pacífico, producido por la productora Endemol, versión multinacional del famoso reality show en el que alojados en una casa en Bogotá participantes de tres países: Ecuador Chile y Perú, convivían las 24 horas del día. El show empezó el 11 de junio de 2005 y terminó 24 de septiembre de 2005 con una duración total de 106 días, Kathia, estuvo 26 días, pues llegó en el día 66 y abandonó la casa el día 92, cuando estaba entre los nueve sobrevivientes de los 18 que participaron. En el programa animado por la actriz argentina Lorena Meritano y en la que estaba la conductora venezolana janine leal en representación de Ecuador, participaron los ecuatorianos Gabriela María Torres, psicoeducadora quiteña; Jéssica Angulo, modelo esmeraldeña; José Luis Maldonado, diseñador machaleño; Juan Sebastián López, modelo quiiteño y Roberto Manuel Mancilla, diseñador guayaquileño. Por Chile estuvieron: Claudio Andrés Rodríguez. Kathia Sáenz y Romina Ramos, estudiantes, Liliana Langer, vendedora; Pamela Hitzpeter, ejecutiva y Teobaldo Álvarez, asesor político. Por Perú, los estudiantes, Bertha Alicia Rodríguez, Gianmarco Retis, Jaren Hidalgo; Augusto Alvarez Peñaranda, administrador de negocios; Eduardo “Leito” Monteverde, maestro y actor y Viviana Andrade, actriz. El reality fue ganado por el ecuatoriano Juan Sebastián López.

Luego en 2007 a los 27 años, retoma su faceta de actriz y vuelve a las series, esta vez para el canal Teleamazonas, en su primer cambio de casa televisiva como actriz para actuar en los dramatizados de Amor y Odio, una de las series de más calidad que ha transmitido la televisión ecuatoriana que fue un estupendo seriado de ocho capítulos en el que basados en las historias de las canciones, se escribían guiones que combinan las situaciones originales con otras que las complementan para enriquecerlas generando desenlaces inesperados.
Fue un gran trabajo porque pocas veces los guiones en la TV ecuatoriana han tenido una estructura narrativa tan coherente que incorpora giros sorpresivos bien construidos. Así, nacieron historias a partir de canciones como Preciosa, de Danilo Parra; Penas, de Aladino; Torres Gemelas, de Delfín Quishpe; Decisiones, de Rubén Blades; Señora bonita, de Leo Marini; Te mando flores, de Fonseca; La banda del carro rojo, de Los Tigres del Norte, Y nos dieron las 10, de Joaquín Sabina.

Poco después, la actriz, cambia de libreto, deja las cámaras para representar papeles y construir personajes y ese mismo año (2007) “actúa” de presentadora de programas, en una nueva faceta de su carrera al ser la conductora de Bar Millonario y Sorteo Millonario, programas concurso, que transmitió Canal Uno, su tercera casa televisiva, entre 2007 y 2008.  Allí ella tenía que contestar llamadas del público que jugaba en diferentes concursos en búsqueda de premios económicos. Allí como conductora mostró versatilidad, carisma, elocuencia y mucha gracia.

En 2008, vuelve a la casa televisiva en que nació TC, para actuar en otra serie: Amores en conflicto, seriado nacional, transmitido la noche del domingo en horario estelar y protagonizado por Érika Vélez con el actor colombiano Roberto Cano.  El seriado, cuyo libreto original es del colombiano Alfonso Peña, era una serie de doce capítulos que relataba diversas situaciones cotidianas que afectan la relación de pareja. El programa dirigido, Juan Salazar y producido por Norma Abril y Ana Franco, contaba la vida de dos jóvenes profesionales desempleados que deciden poner un consultorio jurídico y psicológico para ayudar a las parejas a resolver sus conflictos, cuyos temas eran de corte social, legal, de convivencia, violencia, de sexualidad, entre otros. Entre los actores estuvieron: Juana Guarderas, Luciana Grassi, Camila Bitchler, Penélope Lauret, Maluli Valdiviezo, Gonzalo Samper (+), , Santiago Naranjo, Omar Naranjo, Ronald Farina, José Córdova.

En un nuevo cambio de su carrera televisiva, la actriz y la presentadora, volvió a los reality shows de competencia. Así en 2010, con toda la madurez de sus 30 años,  participa en ¡Oh! Dios, un reality de transformación, producido por Pilar Navarrete  y transmitido por Canal Uno, en el que quince participantes que compartían una casa ubicada en Puerto Azul,  buscaban alcanzar, lo que se denominaba su “visión”, que era un objetivo a futuro definido por algo que ellas nunca creyeron poder lograr.  En el programa conducido por Éricka Vélez, cuyo lema era: “Todo Depende De Ti”, se compartía con los televidentes historias nunca antes reveladas por catorce mujeres ¬entre cantantes, presentadoras, actrices y modelos¬ conocidas en el medio por su talento o sus conflictos. El objetivo era invitar al público a descubrir que la vida es un juego y que lo más importante es recuperar el contacto con uno mismo. La conductora por su parte, seguía de cerca sus vidas familiares, románticas y profesionales a través de experiencias emocionales de alta intensidad.

Lo atractivo del programa que se transmitía de lunes a viernes en horario estelar, en el que las participantes aprenderán sobre la convivencia y cumplirán ciertas misiones que les ayudarán a ganar el título de ‘Oh, diosas’, era que al final de cada programa, las participantes enfrentarán un desafío, en el que se mostraran sin maquillaje, libres de los prejuicios que el público pueda tener sobre ellas. Junto a Kattya participaron: María Rosa Mite, ex participante de la primera versión del reality ‘Gran Hermano-Ecuador; María del Cármen Alman, modelo que participó en un reality en ‘A todo dar’, del que fue eliminada.; María del Mar Proaño, diseñadora y modelo; Nabila Fuentes, odontóloga, modelo y ex reina de Vinces; Soraya Guerrero, modelo; Mayensi y Gisella Arias (cantantes de tecnocumbia, integrantes del grupo Las Musas; Angella, cantante colombiana; Liliana Troya, presentadora y animadora de eventos; Adriana Torres, modelo colombiana y una de las primeras en alcanzar el título de modelo oficial de Playboy; Cindy Bermúdez, cantante; Hilda Saraguayo, actriz; Katy Bury (31), ex cantante de  Kandela y Son, y Shirley García (27), bailarina y profesora de danza. En ese show, Kattya, afrontó el  reto de animar el show Las tardes son de Carolina, conducido por Carolina Jaume, quien la supervisaba tras cámaras, sin que ella lo supiera.

Ese 2010, en el mes de julio, estuvo como invitada al programa Guerra de los Sexos Ecuador, que animaban Fabrizio Ferreti y Gabriela Pazmiño, que era una franquicia con la versión nacional del programa venezolano homónimo que era del género concursos, que presentaba competencias y juegos entre equipos de hombres contra mujeres com artistas del medio. Ellos y ellas se enfrentaban en una serie de juegos de dicerso tipo que incluían pruebas físicas, intelectuales y retos. Ella ese día hizo equipo con la actriz Luly Ossa y la cantante Cindy Berrmúdez.

Al año siguiente (2011), Kattya, siguió involucrada en el mundo de los reality show. Esta vez participó en Báilalo 3: El Desafío, un programa de baile conducido por  Gineth Moreno y Gustavo Navarro, en el que bailarines profesionales con toda la experiencia y conocimiento de su talento innato exponían sus dotes artísticas, acompañando en bailes a lo que el propio programa denominaba como ‘famosos’, que eran personajes del entretenimiento y quienes eran calificados por un jurado. El show que se trasmitía los domingos en la noche y que tenía una duración de tres horas, tenía una buena causa, ya que los participantes representan a fundaciones que apoyan metas sociales y médicas»

«Entre los participantes estuvieron Cinthya Coppiano, Nelly Pazmiño, Andrea Bucaram, Adriana Torres, Wilson Saud, Miguel Mancero. Jeferson Soarez, Tony Corral, Eduardo Andrade, entre otros. Kattya que tuvo que bailar varios ritmos, como la quebradita, zamba en la que salió de garota, streap dance, deslumbró cuando le tocó hacer un baile de Disney y apareció como lo que es: una princesa.

“Uf. Báilalo. Mi te cuento lo que fue Báilalo. Ese programa me dejo grandes recuerdos, pero sobre todo grandes amigos. El programa tenía un fondo benéfico. Báilalo me permitió ser madrina del orgullo gay y conocí muchísimos amigos del medio con quienes tengo amistad hasta ahora. Conocí gente que trabaja con drags, travestis, lesbiasnas, gays, que tienen fundaciones para apoyar a la gente LGBT (LGBT Lesbianas, Gais, ​ Bisexuales y Transgénero) y en obras benéficas para personas que tienen VIH (virus de la inmunodeficiencia humana) y que necesitan un lugar en la sociedad y merecen ser respetados. Algunos son grandes seres humanos y son muyamoigos mios y de mi familia. De hecho algunos son más amigos de mi mama que conmigo, con eso te digo todo”.

Ese año (2011), Katya, además, estuvo de invitada al programa Así Somos que transmitía la cadena Ecuavisa, en el que nueve mujeres rompieron esquemas en la pantalla ecuatoriana al hablar de frente y sin tapujos con irreverencia temática y con lenguaje para todo público, sobre diferentes temas que iban desde noticias, o farándula hasta política,  sexo, violencia intrafamiliar, espiritualidad, metafísica, etc. Kattya participó en el tema Así somos las mujeres, en el que opinó con claridad y amplitud de mente sobre la conducta femenina. Allí departió con parte del panel de conductoras que estaba compuesto por la actriz Juana Guarderas, la abogada y activista Silvia Buendía, la conductora de televisión Patty Loor, la cantante Pamela Cortés, la actriz y modelo Dallyana Passaillaigue, y personlidades como Goy Paz, María Cárdenas, Cecilia Vallejo y Gloria Gallardo

En 2012 fue una de las invitadas al programa Héroes Verdaderos que presentaba la animadora peruana, Giuliana Maiocchi Woodman, conocida en el mundo artístico simplemente como Yuli, que tenía un formato de docu-reality, que contaba, desde la experiencia de gente conocida, cómo viven los personajes anónimos de nuestro país, aquellos que con mil oficios, tienen que inventarse mil y una formas de subsistencia y enfrentar las carencias económicas. En el espacio, el artista invitado tenía una convivencia en que durante 48 horas debía compartir con esos héroes anónimos, yendo a s sus casas, ayudándolos en los quehaceres domésticos y en las actividades que cotidianamente cumplen para mantener a su familia. Allí Kattya vivió en carne propia lo que es ser una comerciante de carne y en el mostró su don de gente y calidad humana en el que habló sin reparo de sus orígenes humildes y la carencia que alguna vez tuvo en su vida, ganándose el respeto del público que admiró su sencillez y su lucha por salir adelante y triunfar.

“Ese fue uno de los mejores programas que viví en la televisión.  Fue un programa que causó revuelo, porque mostró que a lo que muchos les causa repudio, es lo que otra persona tiene que hacer para que nosotros llenemos nuestras mesas. Fue muy conmovedor y muy humano, compartir con una familia humilde que vive del faenamiento de carne para substir, una tarea muy dura realizada por una heroína llamada Pamela, una mujer y una madre saca sola a sus hijos y hace lo que sea por ellos. Conviví con ellos, estuve en su casa, sentí la ternura de sus hijos que son los niños son los más bellos del mundo y que a pesar de su pobreza y de ser conscientes de ello, son sumamente felices.  Ese día solo dormimos una hora, porque tocó trabajar duro, para al día siguiente desayunar plátano frito con agua de anís con un poco de carne que nos regaló el carnicero. Fue una experiencia inolvidable que me enseño a valorar lo que se tiene en la vida”

Su cierre televisivo en Ecuador lo tuvo en 2012 a los 31 años, tras 17 años de carrera, en el reality Top Model TV, un programa de mucho éxito pues fue el primero en que las modelos aparecían en bikini y lencería. Programa que compartió con varias modelos de televisión entre las que estaban Carolina Ramos, Grazziana Sampietro, Cinthya Coppiano, Tatiana Macías, Katherine Escobar y la colombiana Adriana Torres, formaron parte de una gira denominada Top Model TV que recorrió varias ciudades del país como Guayaquil, Santo Domingo de los Colorados, Quinindé en la que hacían desfiles de lencería en discotecas y otros lugares de eventos

Poco después, ese mismo año, se re retiró de la televisión ecuatoriana y por asuntos personales y razones económicas, emigró a Chile, donde a poco de llegar hizo modelado y trabajó en el  programa de reality show Manos al Fuego.  Su carrera de modelo la continuó en Chile y su primer desfile fue en 2013 en el club Lounge Dubaim en La Serena en el que compartió con Verónica Zolvini, Miss Reef Paraguay. Además participó en el Concurso Miss Motofest en el que fue semifinalista. Hasta que decidió decir no más al mundo del arte y se alejó de él.

“La televisión, el mundo del arte y del espectáculo me dio mucho. Trabajé en lo que me gustaba y ganaba dinero por ello, hice amigos, viví experiencia, anécdotas, aprendí, pero terminó. “Gracias a Dios, trabajo nunca me faltó. Pase por casi todos los canales del país y en el que no trabajé, estuve de invitada a programas, modelando en desfiles, fotografías, catálogos. Creo que la clave para que te vaya bien en este mundo, es la forma de cómo lo tomas. Yo tomé esto, no como creyéndome la única estrellita del cielo, ni la última coca cola del desierto y que era la diva del Ecuador. No nada de eso. Para mí la televisión, el teatro, la actuación, la animación, la conducción, el modelaje, para mí fue simplemente un canalizador para trabajar y ganar dinero y sacar adelante a mi madre y a mí obviamente»

«Siempre fui una mujer con los pies puestos sobre la tierra. Para mí siempre fueron iguales desde el que hacía tramoya, el sonidista, el presentador o el dueño del canal. Siempre manteniendo respeto con todo el mundo y la consideración que todo ser humano se merece y sobre todo aceptando a las personas como son y aceptándome yo. Hay que mantener la humildad porque mientras más alto subes como estrella, más duele la caída. Yo creo que si tienes los pies sobre la tierra la gente se da cuenta de eso y te ganas el cariño y a mí me llamaban por eso misma razón”

“Mi época en la televisión fue como un cuento de hadas porque era muy chiquita y la viví hasta mas no poder. Sí que me la viví. Lo bueno fue que iba a eventos gratis, me invitaban a conciertos, iba a discotecas gratis. Me fascinaba porque era el florerito de centro de mesa. La pase increíble y si que la disfruté. Para mí el trabajo era divertirme y me pagaban para irme a divertir. Me divertí en A Todos dar, en Bar Millonario, en El Gran Hermano, en Báilalo. En todos disfruté mi trabajo”

Paralelo a su carrera de televisión, Kattya desarrolló su profesión de modelo en la que por más de 15 años, fue modelo de pasarela en desfiles, promotora, ataché, conductora de eventos, e hizo modelo de fotografía, catálogos, calendarios, siendo portada de periódicos y revistas. Cerrando con broche de oro su carrera de modelo, cuando junto a Katherine Escobar y Adriana Torres, incursionó en los desfiles de lencería en discotecas y eventos. Paralelamente fue modelo y representante de catálogos de diferentes marcas de Ecuador y Colombia.  Su carrera de modelo la continuó en Chile y su primer desfile fue en 2013 en el club Lounge Dubaim en La Serena en el que compartió con Verónica Zolvini, Miss Reef Paraguay.

Pero como todo tiene una época en la que se cierran ciclos, en 2014,  cuando tenía 34 años, sintió que ya el modelado no la llenaba, le dijo adiós al mundo del espectáculo y el glamour y decidió cambiar de actividad inclinándose para incursionar en el mundo de los negocios, inclinándose por el de bienes raíces. “Hice mucho modelaje en mi vida. Fui feliz haciéndolo, pero siempre supe que esto tenía un principio y un fin. Obviamente sabía que esto no iba a durar toda mi vida, porque una puede ser modelo hasta los 30, 35 años porque ya no puedo salir en traje de baño a los 38 años, eso es imposible. Una pasa de moda, salen niñas muevas,  jóvenes hermosas, tu cuerpo cambia, tu cara cambia, siempre como meta tuve poner un negocio o hacer por algo por el estilo cuando esto termine y lo hice.”

Su yo tras las cámaras

Fuera de las cámaras, saliendo  del set, cuando se apagan las luces y se bajan los telones, Kattya vive su mundo real. El que pocos conocen y el que lo vive con intensidad. ¿Quién es es Kattya Yamayo? “Kattya Tamayo, es un alma al viento, una persona a la que le gusta ser libre, aprovechar cada momento de su vida como si fuera el último, divertida, amorosa, cariñosa, trabajadora, esforzada, ¡Uy! que otras flores me tiro, jajajaj. Nada, provecho mi vida como pueda.Trato de disfrutar al máximo cada momento que tengo que tengo y vivir nada más, aprovechar cada experiencia, buena, mala, en el trabajo, en el día a día, aprender y crecer”.

“Me gustan muchas cosas y no me gustan otras. Si viaja es un hobbie, ese es mi hobbie. Me encanta viajar. Una de las cosas que yo siempre soñé en mi vida fue viajar, conocer muchos países alrededor del mundo. Apenas podía tener un poco de plata iba a comprar un pasaje, y lo que hacía era perderme de viaje. Mi mamá siempre me hacía volver. Una vez cuando tenía 21 años después de haber salido de A Todo Dar, le dije a mi mamá me voy a Costa Rica con un grupo de amigas por seis días y me fui a una playa tipo Montañita y me quedé un mes, por mí me quedaba viviendo allá, pero mi mamá me dijo, cuando piensas volver, no te das cuenta que yo estoy viviendo acá sola  y volví. Así mismo, cuando terminó La Hechicera dije que me iba diez días a Lima y allá me salieron opciones de trabajo y me iba a quedar allá, iba a trabajar como modelo en unos eventos. Toral es que me quedé dos meses. Y nuevamente mi  mamá me hizo volver. Me fascina conocer otra gente, otras culturas, sentirme libre. Amo el camping (acampar) el trecking (excursionismo). Hago mucho trecking, afortunadamente en Santiago hay muchos lugares alrededor, estamos al lado de la cordillera de Los Andes, entonces me gusta subir la montaña con un grupo de amigos.

“Otro de mis gustos es la comida, soy muy abierta a la comida. Me encanta comer. Uno de los placeres más grandes es comer. Soy foodie (amante a la comida). Amo las diversas comidas, con tal que sea buena, la asiática, japonesa, china, tailandesa, la como y la cocino también. Me gusta la comida italiana, y claro la ecuatoriana. Me encanta cocinar, te puedo hacer desde pan a comida italiana o tailandesa. Hago de todo».

«En otras aficiones, me gusta algo el deporte, corro. No soy muy deportista. Ni deportista al extremo, pero cuando me da el cuarto de hora, hago deporte. Me gusta el gimnasio. Duelo ir regularmente, aunque a veces descanso por un buen tiempo. Me sirve para mantenerme sana, para tener buena salud, además de cultivar el cuerpo. Cuando me meto al gimnasio trabajo duro. Alguna vez jugué fútbol en un torneo de figuras de la televisión. Me divertí. Para mí la vida debe ser una diversión con responsabilidad pero diversión”.

Su actualidad

Tras vivir siete años en Chile y empezar como vendedora de bienes raíces y departamentos en construcción, y ser una de las cuatro mejores vendedoras de un grupo de cien de la empresa Capitalizarme.com, pudo alcanzar una estabilidad económica que le permitió capitalizarse lo suficiente para ser inversionista y comprar departamentos para negociarlos, siendo además bróker en el grupo Axión y Asesora en propiedades en Capitalizarme. Ahora es una ejecutiva que goza de bienestar  económica y se siente realizada personalmente y vive feliz. “Mi vida actual es muy distinta a lo que era antes en televisión, no por eso es que sea aburrida, porque yo creo más que todo que el éxito de una persona, más que basarse en la riqueza material es basarse en ser feliz. En ser feliz en lo que haces, en ser feliz en estar bien. Mi filosofía de vida es que en el camino que recorras nunca le hagas daño a nadie, porque todo se devuelve en esta vida, lo bueno y lo malo. Si puedes darle la mano a alguien para ayudarlo, pues hazlo, porque esa persona puedes ser tú. Cuando menos te das cuenta si repartes bien la vida te da el bien y eso a uno le llegar a tocar el alma. Mi vida acá es totalmente distinta. No me quejo. Me ha ido espectacular. Y a veces creo que me fue mejor de lo que me pudo ir en Ecuador esa es la verdad. Cuando miro hacia atrás y veo el recorrido que he vivido. Me digo: que interesante vida que has tenido. Pero sobre todo lo más importante es ser feliz. No sé qué me depara el futuro. Quizá esté uno o dos años más en Chile y me vaya a otro país. Así soy yo. Me encanta viajar. Me encantan las nuevas experiencias, los nuevos retos. Pero esté donde esté, seré feliz”

Feliz. El ideal que muchos sueñan y no todos logran. Ella lo logró porque ella sabe ser feliz. Como feliz es la vida al verla feliz.

 

 

Acerca de Aurelio Paredes

Periodista de Profesión (Licenciado en Comunicación Social, graduado en la Universidad de Guayaquil), ecuatoriano de nacimiento, 59 años de edad y 37 años de experiencia. Empezó en 1982 como reportero radial y escaló posiciones hasta llegar a ser Editor de Deportes de Diario El Universo de Guayaquil, considerado el matutino de mayor circulación en Ecuador; Director de Revista Estadio (Deportiva) y Editor de Revista Vistazo (Política y Actualidad); presentador de televisión en varios programas deportivos; columnista de deportes y páginas humorísticas bajo el seudónimo de Delado; y guionista empírico en algunos programas de la televisión ecuatoriana. En la función pública fue Director de Comunicación de la Procuraduría General del Estado y en la empresa privada, Director de la Federación Deportiva Nacional del Ecuador.

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