MADRES SON MADRES, DE CUALQUIER MANERA

Hoy es el segundo domingo del mes de mayo, día en que celebramos a todas las madres de este mundo. Las homenajeamos muy posiblemente de una forma diferente, sin poder darles un merecido beso o un entrañable abrazo, dado el confinamiento al que nos hemos visto sometidos, o porque no están en este mundo terrenal sino en uno mejor, pero sin duda el sentimiento hacia cada una de ellas es el mismo.

Para los que somos creyentes, empezaríamos principalmente por nuestra Madre celestial, Virgen María, ejemplo a seguir por su infinito amor y entrega. Madres son todas aquellas mujeres que han llevado en sus vientres a otro ser, han esperado ansiosamente a que llegue el momento para verlo nacer y llorar por primera vez. Ellas adquieren un compromiso con sus hijos para llevarlos de la mano por el camino de la vida basándose en el amor, el cual no suele tener fecha de caducidad.

Madres son las que crían, las que protegen y cuidan a otros individuos, y que no necesariamente los han alumbrado, en este contexto madres son asimismo las abuelas, las tías y las madrinas; son las que dedican gran parte de su vida a educar y transmitir sus conocimientos con el fin de contribuir a la formación de otros seres, por tanto, las maestras también se merecen ser celebradas en este día.

Indudablemente también están las madres que no son de sangre, pero que tomaron la decisión de adoptar a una personita como si fuera salida de ellas mismas, a aquellas que realizan este enorme e invaluable acto de bondad y de generosidad, ¡feliz día!

No podemos dejar de lado a las madres de mascotas, por estar pendientes de sus hijos caninos y felinos, por darles cariño y cuidados desde que decidieron hacerse cargo de ellos, les brindan educación desde que son pequeños y han sido destetados, los alimentan con esmero para que crezcan sanos y fuertes, ellas también saben qué significa trasnocharse cuando se enferman, no pueden imaginar sus vidas sin ellos, y cuando éstos les llegan a faltar sienten un agujero profundo en el corazón porque para ellas estos seres no sólo son sus mascotas, son sus retoños. Y en este grupo me uno para festejar este día.

Por otro lado, si hablamos de madres animales, pasando desde mamíferos, aves, reptiles, anfibios, peces y hasta invertebrados, es increíble saber que ofrecen incontables actos de protección, cuidado, supervivencia e incluso diría de amor, que sólo creeríamos que las humanas son capaces de dar. Ellas también crean un vínculo afectivo con sus crías, gracias a su instinto materno, por ejemplo, se preocupan por cuidar con suma dedicación y esfuerzo sus huevos hasta que eclosionan, por darles calor desde que sus descendientes nacen, por conseguir y llevar alimentos a sus bebés de cualquier manera posible, por dejar que se aferren a sus mamas para ser alimentados durante el tiempo que sea necesario (en el caso de los mamíferos), por sacrificarse actuando como carnada para ahuyentar a los predadores de sus cachorros, por servir como ejemplos para la sociabilización de las crías con su entorno, etc.

Generalmente, cuando los cachorros de perros y gatos domésticos llegan a la edad de dos meses en promedio, suelen ser separados de sus progenitoras, dependiendo de su procedencia. Por ejemplo, si son mascotas de casa, es usual que sean separados al llegar a dicha edad y sean dados en adopción o puestos a la venta para otras familias. En dichos casos, no es evidente el vínculo que una madre gata o perra puede llegar a tener con sus crías después del destete, pero, por el contrario, entre hembras y camadas que viven en las calles, cuyo contacto con humanos es escaso o nulo, este vínculo se manifiesta más marcada y estrechamente, porque sólo se tienen entre sí.

El fuerte lazo que existe entre una madre y su hijo, trasladándolo a las hembras y crías que viven en estado salvaje, se pone en evidencia más perfectamente: al igual que las mujeres, pueden experimentar gestaciones prolongadas, dependiendo de la especie de que se trate, existen las que pueden durar veintidós meses, por ejemplo, para el caso de grandes animales terrestres como los elefantes; o así también, cumplen con períodos de lactancia, que pueden alcanzar incluso los nueve años de duración, como lo revela una investigación publicada en la revista Science Advances en 2017, para el caso de los orangutanes. En este sentido, hay animales que tienen un período de tiempo más extenso para afianzar dicho vínculo, a pesar de que lamentablemente en muchas ocasiones, suela verse interrumpido por la amenaza constante por parte de los humanos o de sus predadores naturales.

Pero la fortaleza del vínculo madre-hijo puede no sólo estar determinada por el tiempo que transcurre durante las diferentes etapas de la vida, como desarrollo prenatal, nacimiento, crecimiento, etc., sino simple y llanamente viene dada por el instinto maternal, aquel proceso natural que permite que las madres se relacionen con sus hijos desde el primer momento de vida, algo que indiscutiblemente no es exclusivo de las mamás humanas y es manifestado también por el resto de especies en el reino animal.

Sin duda, todos provenimos de una madre, que amamos y respetamos con todas nuestras fuerzas, que nos acompaña ya sea físicamente o en pensamiento, y a la vez lo somos de una u otra manera. De esto, debo decir que tengo a la mía conmigo en este mundo de vivos, y a mis dos madres mayores en el Cielo, y que además represento una figura materna, por ahora, para mis perros y mis gatos, por lo cual me llenó de felicidad que mis amigos igualmente me transmitieran sus mejores deseos un día como hoy.

Finalmente, expreso mi completa admiración a todos los seres valientes y maravillosos llamados madres, ya que sin ellas no podríamos haber nacido, o renacido, porque han aportado a nuestro crecimiento, tanto en cuerpo, como en mente y alma, y porque lo seguirán haciendo, aunque los años pasen.

¡Feliz Día!


Mariella Chacón Morales

Médica Veterinaria

WhatsApp: 593 984 010 758

E-mail: marielinha20@hotmail.com

Instagram: @mariellachaconmorales

 

Acerca de Aurelio Paredes

Periodista de Profesión (Licenciado en Comunicación Social, graduado en la Universidad de Guayaquil), ecuatoriano de nacimiento, 59 años de edad y 37 años de experiencia. Empezó en 1982 como reportero radial y escaló posiciones hasta llegar a ser Editor de Deportes de Diario El Universo de Guayaquil, considerado el matutino de mayor circulación en Ecuador; Director de Revista Estadio (Deportiva) y Editor de Revista Vistazo (Política y Actualidad); presentador de televisión en varios programas deportivos; columnista de deportes y páginas humorísticas bajo el seudónimo de Delado; y guionista empírico en algunos programas de la televisión ecuatoriana. En la función pública fue Director de Comunicación de la Procuraduría General del Estado y en la empresa privada, Director de la Federación Deportiva Nacional del Ecuador.

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