DEPORTISTAS MÚLTIPLES

Cuando la pasión del deporte marca a una persona y le da condiciones innatas para brillar en él y que lo haga en más de una disciplina deportiva, no hay nada que opaque su luz. Brilla porque brilla sin importar sexo, raza, contextura física, condición social. Si tiene ese don destacará por igual en una cancha, que en una pista, una piscina, un río, un dojo, un tatami, un polígono de tiro o donde fuere. Quienes tienen esa condición son denominados deportistas múltiples. Nuestro deporte tiene esos casos especiales. Mujeres y hombres, hombres y mujeres que practicaron varios deportes a nivel profesional, claro si se puede denominar profesional a nuestro atletismo, béisbol, levantamiento de pesas, buceo, karting, automovilismo, fuerabordismo, artes marciales o demás. En todo caso son deportistas que militaron en equipos y participaron en  torneos de primera categoría. Éste un reconocimiento a ellos.

Hay más de una veintena de casos, por lo que será necesario hacer dos o más entregas, a efectos del espacio periodístico. La primera saga se inicia en los años 30 con Elí Barreiro que practicó diez disciplinas (atletismo, básquet, béisbol, box, ciclismo, fútbol, natación, saltos ornamentales, waterpolo y rugby); al igual que Roberto Ponce también con una decena deportes practicados entre los 70 y 80 (microtenis, atletismo, gimnasia olímpica, básquet, fútbol, surf, karting, fuerabordismo, taekwondo y sóftbol). A quienes lo siguen como multi deportistas: Mario González con ocho (béisbol,  ciclismo en las modalidades de ruta y montaña, bicicross (BMX), motocross, atletismo, básquet, triatlón y hockey en patines), entre los 70 y la actualidad; Sergio Concha con seis en artes marciales (judo, karate, karate do, kempo, full contact y kick boxing) desde los 70 hasta la actualidad; George Capwell con cinco (básquet, béisbol, boxeo, natación y handbol), en los años 30;  y Alfredo Rosado con tres, (béisbol, judo y buceo en la modalidad apnea), también desde los años setenta al dos mil.

Además tienen más de un deporte: Carola Castro y Carmen Matos, basquetbolistas y atletas, Carmen Chalá, atleta y judoka, Miguel Cedeño y Ubaldo Quinteros, que fueron futbolistas profesionales de varios equipos y jugaron básquet, llegando a ser incluso seleccionados nacionales;  Hanz Franco fue futbolista (arquero) y beisbolista de Nueve de Octubre; Johnny Constante fue beisbolista de Emelec y campeón mundial de levantamiento de potencia, Estéfano Isaías fue kartista y fuerabordista, Roberto Gilbert, fuerabordista y tirador y Franklin Pérez y Henry Taleb, kartistas y automovilistas.

El suceso registra varios hechos anecdóticos, como por ejemplo que  Carola Castro fue medallista internacional en un torneo en dos disciplinas diferentes y que fue compañera de Carmen Matos en la Selección Nacional de Atletismo; que Cedeño y Quinteros fueron compañeros en la Selección de Básquet de Esmeraldas y en Emelec, en el que iniciaron su carrera como futbolistas. Cedeño y Quintero, fueron además compañeros de Ponce en Emelec. Mientras que Franco fue compañero de Cedeño como futbolista en Nueve de Octubre y con Rosado, en el mismo equipo como beisbolista. Y hay una más del mismo Cedeño que fue campeón nacional con Emelec en las dos disciplinas que practicó en el mismo año (1979).

Otro caso especialísimo es el de Alfredo Rosado, quien fue seleccionado nacional en tres disciplinas, deportivas, récord que difícilmente tenga otro deportista no solo en el país y el continente, sino en el mundo. El «Feyo», como se lo conoce por el apelativo de su nombre, defendió los colores del país en judo, béisbol y apnea. Un hecho para aplaudir.

Pero sin duda, el caso más especial es del de George Capwell, quien fue fundador de un club, presidente y deportista del mismo, campeón como dirigente y jugador y una institución del deporte guayaquileño a ser el padre de Emelec, uno de los clubes más importantes y tradicionales del país.

Y hay un caso especialísimo. El de dos exarqueros de Emelec que practicaron dos deportes, aunque solo en uno participaron activa y oficialmente. El primero es Tony Taleb, quien en 1978 integró la nómina de Emelec y fue inscrito en el campeonato nacional de fútbol, lo cual lo hace deportista oficial, aunque no llegó a jugar ningún partido por estar eternamente en la banca, pues su puesto era ocupado por el irremplazable Eduardo “Ñato” García que tapaba aun estando lesionado. En cambio en su otro deporte, el karting si corrió pruebas válidas por la Federación Deportiva del Guayas. El otro es Fabricio Correa que si tapó un partido en Emelec, pero fue en un amistoso no oficial jugado el 31 de enero de 1985 en Cuenca ante Deportivo Cuenca, mientras que en voleibol jugó varios torneos oficiales interclubes, federativos y nacionales, llegando a ser seleccionado de Guayas y Ecuador.

La siguiente edición continuaremos con esta zaga de deportistas múltiples, pues también se han destacado como deportistas de varias disciplinas:  Gozalo «Patallucha» Cevallos y Hernán Baca, futbolistas y basquetbolistas de Liga de Quito, Gonzalo Pozo Ripalda, ícono de Aucas que fue atleta y futbolista, «Chispas» Ramírez, boxeador y nadador; Fernando Jaramillo que hizo taekwondo, judo, lucha, boxeo, karate y físico culturismo;  Héctor Menéndez ex zaguero de Barcelona que fue basquetbolista; Fernando Úraga, beisbolista y basquetbolista; Carlos Estrada kartista y ciclismo de montaña; Abel Gilbert, nadador, hockista y múltiple campeón de motociclismo; Alamiro González (hermano de Mario), que fue atleta, ciclista y motociclista y que también jugó hockey; Per Thulín, atleta y ciclista; Rafael Dillon, golfista y polista; Arturo Stacey, bicicrosista y motocrosista; Mario Prado, boxeador, full contact, pesista, gimnasta y atleta en la especialidad de carreras de media y larga distancia;  entre otros.

Este un recorrido por la vida de los deportistas múltiples o multifácéticos, de la primera saga, empezando como buen caballero por las damas.

PRIMERA SAGA

CAROLA CASTRO

Carola Castro Jijón, nacida en Esmeraldas en 1922 y fallecida en Quito, el 21 de abril de 2017, a los 95 años, deportista múltiple que jugó básquet e hizo atletismo, se lleva a la eternidad un hito, una marca única que pasó a la historia de nuestro deporte, al ser la primera mujer ecuatoriana en lograr una medalla de oro en una competencia internacional. Lo hizo en 1938 en los primeros Juegos Bolivarianos de Colombia en que ganó la medalla de oro en atletismo en la prueba de los 50 metros planos. Torneo en el que además jugó básquet y nuestro quinteto quedó vicecampeón.

El libro 100 años de La Mejor en el Deporte, escrito por la periodista María Soledad Reyes, cuenta detalles de la gesta de Carola, hermana del expresidente ecuatoriano Ramón Castro Jijón (+), presidente de la Junta Militar (1963). “Conocida como la Flechita de Oro, bautizada así por el periodista de Diario El Comercio, Eduardo Batallas comenzó a jugar baloncesto en 1938 en Quito, en el colegio Manuela Cañizares. Ella formó parte del equipo ecuatoriano que participó en los Juegos Bolivarianos de Colombia, donde la selección de baloncesto obtuvo el segundo lugar. En ese campeonato por su buen estado físico, le pidieron que sea parte del equipo de postas de atletismo y ella accedió y fue campeona sudamericana en los 50 m planos obteniendo la medalla de oro por primera vez para una mujer ecuatoriana”.

Es así como empieza la carrera de atleta de Carola, entrenada por su hermano Luis Felipe Castro. Así, luego de ganar cuanta competencia local se realizaba, un 29 de mayo de 1939, en el Sudamericano de Lima, ganó la medalla de oro en atletismo en la prueba de 100 metros planos con una marca de 12 segundos, 6 centésimas, venciendo a la entonces favorita, la argentina Lelia Sphur. En ese mismo torneo ella además se llevó una plata en los 200 meros con 26,12.

El triunfo en Lima, frente a dos argentinas, una chilena, una brasileña, una peruana y una uruguaya, no se esperaba y el festejo fue grande. “Me parecía un sueño. El recibimiento fue maravilloso, llegué en tren hasta Quito, los colegios de la capital me fueron a ver hasta la estación, me condecoraron en el Municipio, fue muy lindo ese reconocimiento”, recordó la atleta en dicho libro.

CARMEN MATOS

Carmen Matos García, fue atleta y basquetbolista a nivel oficial. Además en competencias amateur fue voleibolista, nadadora y microtenista. Como canastera escribió una de las páginas más brillantes de la historia deportiva nacional al ser como parte de la Selección Nacional, campeona y medalla de oro en los Juegos Bolivarianos de Venezuela 1951, desarrollado en Caracas, en el que formó equipo junto a leyendas como Inés Torres, María Félix, Isabel León, Enma y Odila Sosa. Como atleta logró títulos nacionales e internacionales en las pruebas de 50 metros planos y 80 metros vallas y fue medallista en los Juegos Panamericanos Argentina 1951 realizado en Buenos Aires, en la prueba de 4 x100 postas.

Carmen se había iniciado en el básquetbol en Athletic y luego formó en el legendario equipo femenino de los 50, Amazonas, que como lo contó el periodista e historiador deportivo Ricardo Vasconcellos Rosado, en su columna publicada en Diario El Universo, el 7 de febrero de 2006, titutalada El Inolvidable Equipo Amazonas, “fue una revolución, pues se trataba del primer club enteramente femenino”. Con el equipo Cebra como se conocía a Athtletic, Carmen jugó junto a Violeta Rovira, Isabel León, Yolanda Ruilova, Jacinta Sandiford y Leonor Seixas.

La columna de Don Ricardo, al referirse a Carmen dice: “En diciembre de 1951 se realizaron en Caracas los III Juegos Deportivos Bolivarianos al que concurrió la selección ecuatoriana de básquet femenino que integraban Isabel León, Carmen Matos, María del Río, María Félix, Mariana Cadena, Odilia y Olimpia Sosa, Ligia Navarro, Aída Tamayo, Ana María Quiñónez, Minnia Moreno y Rosario Tamayo. La guayaquileña Isabel León fue la capitana y figura descollante en esa representación nacional que se dio el lujo de ganar la medalla de oro en los Juegos”

“Carmen Matos fue no solo campeona bolivariana en baloncesto. También fue una gran atleta. En 1950, en los Bolivarianos de atletismo que se realizaron en Guayaquil, fue la mejor figura femenina al ganar los 60 y 100 metros planos, 80 metros vallas y la posta 4 x 100 metros planos en compañía de Leonor Esteves, Rosa Lahtrey y la Flechita de Oro, la esmeraldeña Carola Castro Jijón que había sido campeona sudamericana de los 100 metros en Lima, en 1939. Fue seleccionada a los I Juegos Panamericanos en Buenos Aires en 1951 en donde cumplió una destacada actuación en el relevo 4 x 100 metros planos junto a Leonor Esteves, Jacinta Sandiford y Aída Mawyin, quienes lograron poner el récord nacional en 53s. 3/10. Hizo deporte hasta 1956 y marcó una época… Carmen Matos fue una estrella en todas las ramas que practicó”, señala la nota de don Ricardo.

Retirada del deporte activo, siguió vinculado a él como profesora de educación física y coreógrafa, encargada de llevar el guion técnico de las coreografías que realizan centenas o miles de participantes que forman murales, pizarras, figuras, frases, signos, en diversos actos protocolarios del deporte como los realizados en los desfiles inaugurales de Juegos Nacionales, Interbarriales, verbenas, entre otros.

CARMEN CHALÁ

Carmen Anita Chalá Quilumba, nacida en Concepción, Carchi, el 7 de junio de 1966 y criada en Manabí, provincia por la cual compitió a nivel nacional, es una deportista que estuvo amateurmente en básquet como seleccionada escolar y colegial y en primera categoría en las pistas atléticas como lanzadora de bala, disco y martillo y en los tatamis y dojos como judoca de alto nivel logrando varios títulos internacionales.

Como atleta se inició en 1980, tras dejar el básquet en que estaba jugando amateurmente. Su primera gran competencia fueron los VI Juegos Nacionales de Portoviejo de 1985, en los que representó a Manabí que terminó en cuarto lugar, detrás de Pichincha, Guayas y Azuay, obteniendo 60 medallas (18 de oro, 17 de plata y 25 de bronce). Allí Carmen fue una de las figuras y luego no tardaron en llegar las competencias y triunfos internacionales. “Por mis condiciones físicas, mi fortaleza y mis aptitudes, entrenadores de la época me llevaron al atletismo especializándome en los lanzamientos de bala, disco y en hexathlon.

“Desde 1980 integré la Selección de Manabí qu8e dirigía el profesor Jorge Alencastro Moreno, participando en diversos torneos, hasta que en 1985 competí en los Juegos Nacionales del 85 en que gane medallas en bala y en hexathon y fui nominada la mejor atleta de los Juegos. Internacionalmente fui campeona sudamericana en los IV Juegos Sudamericanos de Lima (1990), después fui a los Juegos Panamericanos de Cuba (1991) y Mar del Plata (1995). En Cuba no clasifiqué a los Juegos Olímpicos por situaciones ajenas al deporte no por marcas, que si las cumplía. Hasta el día  soy yo la dueña de los récords nacionales de bala y disco. Han pasado 18 años pero aun no los superan, lo cual me llena de orgullo. Luego dejé el atletismo para dedicarme por entero al judo”.

Como judoca, grabó sus nombres con letras de oro al lograr títulos internacionales. Así ganó tres medallas en los Juegos Panamericanos entre 1999 y 2007 y dieciséis preseas  en el Campeonato Panamericano de Judo entre 1996 y 2009 y seis medallas en Juegos Suramericanos entre 2002 y 2010. Además participó en tres Juegos Olímpicos entre 2000 y 2008, siendo su mejor actuación fue un decimoctavo puesto logrado en Pekín 2008 en la categoría de +78 kg.

«En 1995, al notar que pese a mis triunfos no había mayor apoyo en el atletismo, a insistencia de mi hermana Eva que practicaba judo, me incliné hacia el judo en la que alcancé momentos de gloria». Como judoca, Carmen que empezó muy tarde en esta actividad a los 29 años, se “cansó” de colgarse medallas en el cuello en los Juegos Panamericanos de Winnipeg, Canadá 1999 y Santo Domingo, República Dominicana 2003, fue medalla de bronce y en Río de janeiro, Brasil 2007, plata.  En los Juegos Panamericanos de Judo consiguió 16 medallas, pues fue tres veces Oro (Orlando, Estados Unidos 2000, y Cagas Puerto Rico, dos, pues además de competir en su peso (78kg), lo hizo también en categoría Abierta).  Cuatro veces plata (San Juan Puerto Rico 1996, Montevideo, Uruguay 1999, Isla margarita Venezuela, 2004 dos en dos categorías) y nueve bronce (Santo Domingo, República Dominicana 1998 y 2002, Córdova, Argentina 2001, Salvador, Brasil 2003, Buenos Aires, Argentina 2006 y dos en 2009, Montreal, Canadá 2007 y Miami, Estados Unidos 2088). En Juegos Sudamericanos acumuló cinco preseas. Una de oro (Río de Janeiro, Brasil 2002); dos de plata (Río de Janeiro, Brasil 2002, categoría abierta y 2006, Buenos Aires Argentina, 2006 categoría abierta) y una de bronce en Buenos Aires en su categoría +78kg. Hoy alejada del deporte trabaja en la empresa privada en el área de logística  y su nombre siempre es recordado como una de las mejores deportistas del país.

ELÍ BARREIRO

Si hay alguien al que le cae al dedillo el rótulo de Mil y Un Deportes como un famoso programa deportivo televisivo de antaño que dirigía Jorge Delgado, es al manabita Jacinto Elí Barreiro Solorzáno, nacido en La Margarita (San Antonio), cantón Chone, el 27 de septiembre de 1906 y fallecido en Guayaquil, el 19 de enero de 2005, a los 97 años de edad, quien fue uno de los pioneros en ser un deportista múltiple, pues “Jojó” como se lo conocía popularmente, destacó en las décadas del 30 y 40, en diez deportes: atletismo, básquet, béisbol, box, ciclismo, fútbol, natación, saltos ornamentales, waterpolo y rugby. En fútbol brilló como delantero de Oriente y Liga Deportiva Estudiantil, en béisbol como lanzador de Emelec, y como nadador ganó varias veces la prueba Durán-Guayaquil. Además fue árbitro de fútbol,  básquet y béisbol, juez de natación y entrenador de balompié.

Una crónica de Diario El Universo publicada el domingo 23 de enero de 2005, escrita por el periodista e historiador deportivo Alberto Sánchez Varas, hoy columnista de Revista Delado, cuenta detalles deportivos de la vida de Jojó, cuyo apelativo se debió a las voces de aliento (¡Jo…Jo…Jó!) que recibía cuando jugaba fútbol y corría velozmente. Al principio no le gustó, pero después lo aceptó, más aún cuando a sus hermanos los llamaron Jajá, Jejé y Jijí.

Al hablar de su carrera deportiva, la crónica de don Alberto dice: “Al venir a Guayaquil, en la década del veinte, tuvo por compañero de viaje en el barco a un señor Guerra, miembro del Club Sport Patria. En esa época era usual venir de Manabí a Guayaquil en barco, pues no había caminos estables. Barreiro ingresó a las filas del Decano, por invitación de Guerra, como futbolista. En Patria tuvo como compañeros, entre otros, a Agustín Febres-Cordero Tyler, la Pantera Llona y Carlos Sángster.  Ingresó al colegio Cristóbal Colón, pero al hacerle una broma a un profesor, cortándole la sotana con una gillette, tuvo que salir del plantel. Pasó al Vicente Rocafuerte, en el que terminó la secundaria”.

“Tras una aventura en el río, cuando había salido a remar, prefirió lanzarse al agua y nadó entre La Puntilla y la Cervecería en medio de los lagartos y otros saurios. Entonces decidió participar en competencias de aguas abiertas, como Guayaquil-Pascuales y Durán-Guayaquil, y en las inolvidables travesías a  Punta de Piedra (ida y vuelta), en las que no se sabía si el mayor peligro lo constituían las revesas o los lagartos”.

Esas aventuras deportivas en las que se conoce a la gente del deporte, conoció al deportista y directivo, George Capwell, quien en 1929 fundó el Club Sport Emelec. Don Alberto lo recuerda así: “Un día, nadando en las aguas del Salado, al pie del American Park, Barreiro conoció a George Capwell, quien por entonces (1928) jugaba básquet en el Patria y buscaba jóvenes para completar su equipo. Allí nació una amistad que fue más allá del deporte, pues el Gringo lo llevó al Emelec y a trabajar en la Empresa Eléctrica”. Así fue compañero de equipo del “Gringo” en la novena que se coronó campeón de Guayaquil de beisbol en 1937.

“Jojó defendió las divisas de Patria, Oriente, LDE y Emelec. Pero sin duda su gran amor fue Liga Deportiva Estudiantil (LDE), recuerda, Don Alberto. Barreiro hizo deporte de manera oficial hasta poco antes de su fallecimiento. Así en noviembre de 2004, a los 98 años, tuvo su última competencia, cuando como integrante de la Selección Nacional participó en el Campeonato Sudamericano de Natación Másters, en Lima, Perú, en el que ganó dos medallas de oro en los 50 y 100 metros estilo libre. Sus restos mortales como fue su voluntad, se cremaron y sus cenizas  arrojadas al río Guayas que tantas veces lo vio ganador de las pruebas de aguas abiertas.

GEORGE CAPWELL

Fue el padre de Emelec, el fundador de uno de los clubes más importantes del país, el constructor de un estadio que lleva su nombre y un deportista insigne que practicó béisbol, boxeo, básquet, hándbol y natación. Su nombre es leyenda y se erige como eterno: George Lewis Capwell, nacido un primero de julio de 1902, en Olean, una ciudad ubicada en el condado de Cattaraugus, en el estado de Nueva York, Estados Unidos, pero ecuatoriano de corazón y leyenda deportiva desde que un 28 de abril de 1929, fundó el club de sus amores del cual fue jugador y dirigente y uno de los primeros campeones deportivos del club.

Sí, porque justamente fue con Capwell en una cancha de básquet, que Emelec, con su quinteto de oro, dio al club la primera corona deportiva de su historia, al convertirse en campeón de Guayaquil en el torneo de 1929 cuando un domingo 17 de septiembre se derrotó al Vanguerdia 14-12. Jugaban junto al “Gringo”, Lauro Guerrero, Aníbal Santos, Francisco Quintero, Januario Palacios, Agustín Jaramillo, Víctor Peñaherera, Ruffo López, Walter Jouvín, el norteamericano Natttan Miers, Villacreses, Baquerizo, Becerra, García, Barreiro y  Márquez de la Plata. Eran los años que Capwell, que inicialmente había jugado en Patria, era un firme guardia (defensa) que hacía sentir el peso de su corpulencia.

Como beisbolista, también fue campeón provincial con Emelec, imponiendo su presencia en los diamantes como receptor (catcher). Con él, los “Azules” también lograron la franela de campeón, como aquella lograda en el torneo de Guayaquil de 1935 en el que situado en su puesto de catcher formaba batería con el lanzador Augusto “Jijí” Barreiro y tenía en el gramado como compañeros a  Alfredo Dueñas, David Zevallos, Alberto Plata y Lothrop, que defendían el cuadro; John Spiller, Carlos «Cloruro» García, Otón Plata, Reize, Eduardo Jurado, Walter Jouvín, César Carrillo y Stanley Parker, alternando en los jardines.

Decir que George Lewis Capwell, es el padre de Emelec, no es magnificar su nombre, es remitirse a una verdad histórica que lo sitúa como el fundador del club y a la sazón su primer presidente oficial, siendo el presidente que más tiempo estuvo al mando de la Institución, reinando en un período de 17 años desde 1929 hasta 1946. Ya sea en la cancha, compitiendo o fuera de ella, dirigiendo, brilló a gran altura en ambos campos, convirtiéndose en esa especie de seres inmortales que no mueren nunca, que por el legado de su obra fecunda permanece imperecedero en el tiempo y el espacio.

SERGIO CONCHA

Su pasión son los artes marciales y con ellos ha consolidado una carrera importante que lo convierte en un referente único.  Basta decir que ha sido uno de los mejores discípulos del campeón europeo de Full Contact Karate de contacto completo, el francés Dominique Valera, una leyenda mundial de este deporte para decirlo todo. Nacido en Quilpue, Chile, el 7 de marzo de 1953  y nacionalizado en Ecuador, en el que vive desde hace 41 años, desde su llegada en 1978. Sergio Concha Labra, uno de los pioneros de las artes marciales en Ecuador y perteneciente a la World Kick Boxing Federatión (WKF),   ha sido una figura prominente en judo, karate, karate do, full contact y kick boxing.

Las cintas clasificadas por colores que son una jerarquía en las artes marciales, dicen mucho de lo que Concha con 49 años de experiencia marcial, ha sido en este deporte, siendo sus grados: 5to.dan en karate do shotokan, 1er.dan en kyokushin karate y judo, 8vo.dan en american kick boxing (full contact). Cocha, ha sido ex campeón sudamericano de karate peso completo. Sus academias están afiliadas a la World Kick Boxing Federatión (WKF), una de las más reconocidas del mundo, cuyos títulos otorgados son reconocidos a nivel internacional. Además ha sido instructor de la Marina y el Ejército de Chile. “La finalidad de practicar el arte marcial es perfeccionar el carácter, hacerlo hombre de bien, lo ayuda a la concentración y sobre todo puede actuar mejor en la vida”, señala Concha.

Sus inicios en las artes marciales se dieron en su natal Chile, allá por 1965, cuando tenía apenas tenía 12 años. Fue en la disciplina de judo, un arte marcial y deporte de combate de origen japonés, creado por Jigorō Kanō. Que consiste en tirar a al suelo a su oponente para que acabe boca arriba y recibir un ippon (puntuación) haciendo que gane el combate.“Mis dos Maestros de Judo fueron Takaki Sato y Rogoberto Saez García. Gracias a las enseñanzas de esos respetados maestros y amigos, con disciplina y trabaje pude tener éxito en este deporte. Yo estaba en la academia Kenpo Karate Hernán Baeza en Viña del Mar Chile que competía en diversos torneos contra equipos bien formados como los de Camubi, Ymka, la Universidad de Chile y la Universidad Católica. Uno de los mejores torneos que estuve fue en el Campeonato Nacional de Chile en 1970. Mi Patner de Entrenamiento era Oscar Murphy

En 1979, gracias a una invitación que le hizo la academia del sensei Guido Raffo y de varios de sus alumnos, arribó a Guayaquil, donde se estableció e hizo una dilatada carrera en varias disciplinas de las artes marciales,  como el karate do, un arte marcial tradicional de la islas Ryükyü, pertenecientes hoy al Japón, muy populares en prefecturas como Okinawa, que está basado en algunos estilos de las artes marciales chinas, o Wu Shu y en menor medida en otras disciplinas  del sureste asiático. Este deporte se caracteriza fundamentalmente por el empleo de golpes de puño, bloqueos, patadas y golpes de mano abierta, en las que las diferentes técnicas reciben varios nombres, según la zona del cuerpo a defender o atacar.

“En ese entonces el karate do no se conocía mucho en Ecuador. Muchos recordarán aquella pelea de 1981 con Ian Rugel, que gané por KO en el tercer round. Esto motivó que mucha gente se integre a este deporte. En 1985 fui Seleccionado de Guayas en la época de oro del karate do en Ecuador con figuras como Ian Rugel, Gerardo Sánchez, Rosaura Del Canto, Alejandro Cortez, Juan Carlos Peñaloza, Roberto Garzón, . Fuimos campeones nacionales.”

Poco después se inclinó hacia el full contact en el que fue uno de los pioneros en el país. El full contact, también llamado kick boxing americano o full-contact karate que es un deporte de combate similar al boxeo y otras artes marciales, en la que los participantes, además de los golpes de puño, emplean patadas del karate y del taekwondo, cuyo objetivo es la puesta fuera de combate o nocaut del oponente. Así, en 1983 compitió el I Campeonato Nacional de este deporte que se celebró en Guayaquil en el Coliseo Voltaire Paladines Polo, entonces conocido como Coliseo Cerrado. “El kickboxing ayuda a la mente, el cuerpo y el espíritu. Ayuda para que una persona sea de beneficio para la sociedad, así como defensa personal, ahora que hay bastante inseguridad. Esta disciplina puede practicarse desde los 14 años hasta personas de la tercera edad. “Lo importante es mantenerse bien físicamente”.

También practica, Kickboxing K-1, que se realiza en Ecuador desde 2011, que es un deporte de combate  y disciplina deportiva creado en Japón en 1993 combina técnicas que provienen de diversos deportes y artes marciales. Cada combate es de tres asaltos y cada asalto tiene una duración de tres minutos. El combate puede terminar por knockout  knockout técnico, la decisión de un jurado o por descalificación. Tanto el árbitro como el médico del ring tienen plena autoridad para detener la pelea. “El kickboxing K-1 es un complemento ideal para todos los practicantes de los otros estilos marciales tales como karate, tae kwon do y kung fu»

Agradecido como es, Concha expresa su admiración a sus mentores. “Mi Respeto y mi Lealtad, hacia mis mentores en las Artes Marciales Japonesas, Judo, Takaki Sato, Rigoberto Saez; .Kyokushin Karate, Teruhisa Takamatsu; Shotokan Karate, Shigeru Takashina. Gracias a ellos soy lo que soy en la Actualidad. Por eso mis Agradecimientos Eternos…Osu!”

En la actualidad, Concha, Sensei en Artes Marciales y Deportes de Contacto, sigue vinculado a su deporte, a través de la enseñanza pues es propietario de la Academia de Karate Sergio Concha, vigente desde el 17 de octubre de 2011 hasta la fecha y como Sensei Karate Do Shotokan de la ShotokanKarate Internacional Guayaquil, Desde el 1 de junio de 1978 hasta la fecha. De esta manera da su servicio al deporte que tantas satisfacciones le dio.

ROBERTO PONCE

Con nueve disciplinas a su haber, apenas una menos que “Jojó” Barrreiro, Roberto Ponce Noboa es otro deportista múltiple. Amateurmente fue microtenista, gimnasta olímpico, basquetbolista, atleta y taekwondocista. Profesionalmente o de primera categoría fue futbolista, además de kartista, fuerabordista y softbolista, si se puede llamar deporte profesional a estas tres disciplinas en las que compitió en torneos oficiales provinciales regentados por la Federación Deportiva del Guayas.

Como deportista amateur (aficionado) se inició en las competencias intercolegiales. “Desde joven sentí afición por los deportes. Cuando estaba en secundaria ya pensaba en como poder sobresalir en los deportes representando a mi colegio. Primero estuve en el Javier dos años y ahí aprendí que mejor era buscar disciplinas distintas como el ping pon, en la que fui vicecampeón intercolegial en dobles. Luego pasé al Cristóbal Colón, siendo seleccionado del colegio y participando en los intercolegiales de atletismo como lanzador de jabalina y de básquet en los que fui campeón, además de gimnasia olímpica en salto de caballete. Pero mi gran pasión fue el fútbol. En esa época solo había una categoría a nivel intercolegial, así que a los 14 o 15 años ya lograba alternar y ganar experiencia con los alumnos de cursos y edades mayores». «

Con los años en el Cristóbal aprendí a ganarme el respeto por mis ganas de representar al colegio, llegando a integrar las Selecciones de Atletismo, Básquet, Gimnasia Olímpica y Fútbol con una Selección de lujo con compañeros de curso que luego fueron figuras del fútbol profesional como Ricardo “Bocha” Armendáriz, Mario Mora (+) y Jorge Pantaleón, con quien fui compañero en el fútbol profesional en Nueve de Octubre. Esas vivencias amateurs me forjaron para luego tratar de ser mejor deportista en disciplinas individuales y colectivas a nivel profesional. Y lo logré porque jugué fútbol en Estados Unidos y salimos campeones universitarios. A mi regreso me casé y pensé que el Tae Kwon Do era un deporte que preparaba al ser humano en todo sentido y me preparé para ellos hasta que obtuve mi cinturón negro y puse mi academia que se llamó Choi’s Tae Kwon Do School, en honor a mi maestro Choi que tenía en Florida. Allí me dediqué a formas chicos. Además presidí como dirigente a la delegación de ese deporte a un mundial en Helsinki-Finlandia en el que  figura uno de mis alumnos y en profesor de mi academia”, recuerda Ponce.

Ya en el plano de competencias oficiales de primera categoría, porque la mayoría de deportes en Ecuador, no alcanzaron el nivel de profesionalismo propiamente dicho, en la década del 70, Ponce incursionó en deportes como el karting y el fuerabordismo, que los practicaba simultáneamente. En el deporte tuerca llegó a ser campeón provincial en 1973 en la época dorada de esta disciplina, que se corría muchas veces en las calles de Guayaquil habilitadas como pistas y en la que él, Cristóforo Roditty y Estéfano Isaías, dominaban la escena tuerca. “En Karting quedé campeón Provincial, habiendo competido también en Estados Unidos. Aquí, corríamos en varios sitios en las pruebas que hacían la Federación y el Municipio de Guayaquil. Comenzamos en las calles de Urdesa, La Saiba, La Puntilla, Salinas, luego tuvimos el kartódromo que lo hizo mi hermano Alejandro como presidente de la Asociación, cerca de las canchas de la Asociación de Fútbol de Guayas en el sur. De los kartistas de mi época recuerdo a mis hermanos Alejandro y Ricardo, Cristóforo Roditti, los Isaías (Roberto y Estéfano), Franklin Pérez, Alfredo Adum, Alfredo Yunes, Vivas, Raad, Calle, Ernesto Jouvín, Carlos Febres Cordero, Roberto Gilbert, Hoover Ochoa, Tony Taleb, entre los principales”.

En el deporte de los motores fuera de borda con la guía del dirigente Pedro Campuzano, participó en varias regatas en el Río Guayas y en las tradicionales regatas Guayaqui – Vinces enfrentando a deportistas como: Estéfano Isías, Guillermo Montalván, Nelson y Pedro Campozano, José Zunino, Carlos Balda, Carlos Botero, Iván Juez,  Ernesto Estrada, Francisco Guzmán, Roberto Gilbert, Eduardo Emanuelle, Frank Petersen, Manuel Montalvám, Enrique Basanini, Vicente Arroba, Leopoldo Rugel, Patiño, Enrique “Tigre” Echanique , Jorge Tenorio, entre otros. En Fuerabordismo, gané todo lo que corrí, siendo la carrera más importante la denominada 6 horas de Octubre”.

Como futbolista, luego de jugar amateurmente en Miraflores en el Primer Torneo Interbarrial de El Universo (1970) con el que fue campeón, llegó al fútbol profesional para militar en Nueve de Octubre en 1980, Emelec 1981 y Everest 1982, con los que jugó el campeonato nacional de fútbol. Su debut fue con los Octubrinos siendo parte de la plantilla que juntó a figuras de primer nivel como el uruguayo Eduardo de María, el brasileño Nelson Matilde Miranda “Nelsinho”, el colombiano Víctor Bonilla, el argentino Mosca y los nacionales Enrique Aguirre y Segundo Arcos (arqueros), Gerónimo Gando, Emilio Huayamabe, Víctor “Cepillo” Peláez, Alfredo “Minino” Boloña, Pedro Perlaza, Jorge “Coco” Ayora, Urbano Stacio, Guillermo Lozno, Abdón Quiñónez, Corozo, Rafael “Pulga” Guerrero, su compañero en Miraflores y Jorge Pantaleón su compañero en la selección cristobalina.

Luego en 1981 jugó la Serie B con los “Azules”, logrando el ascenso a la A con figuras como “Pulga” Guerrero y “Minino Boloña” sus compañeros en Nueve, el argentino Miguel Onzari, los uruguayos Gervasio Gómez y Gerardo Pelusso y nacionales como Lupo Quiñónez, Stalino Sánchez, Jorge Valdez, Marcelo Rodríguez, Jesús Cárdenas y los exbasquetbolistas Miguel Cedeño y Ubaldo Quinteros, que también practicaron dos disciplinas. Luego cerró su carrera de futbolista en Everest. “Aunque jugué fútbol profesional, puedo decir que jugué por pasión al deporte, pues aunque me pagaban, todo lo que percibía los repartía entre mis compañeros porque conocía de sus necesidades. Eran otras épocas del fútbol en la que los jugadores, la mayoría, no podían vivir solo de patear una pelota”.

Varios años después, Ponce jugó sóftbol, de primera categoría siendo campeón interclubes con el Tenis Club y luego a nivel amateurs e los distintos diamantes que hay en la ciudad.

Luego Ponce incursionó en la dirigencia deportiva siendo dirigente de la Asociación de Fútbol del Guayas y Emelec.

“En ASO Guayas con Dragan Miranovich (+) a quien lo traje de Yugoslavia, formamos la escuela de fútbol de la ASO, para enseñar fundamentos a las jóvenes promesas y para darles competencias hicimos torneos internacionales como el Caras Sucias en que participaron equipos de Sudamérica como Boca, Juniors y  River Plate de Argentina, Colo Colo de Chile, Emelec, Barcelona y ASO de Ecuador. Además jugamos torneos internacionales fuera del país como la Copa Amistad 1991 que se realizó en Lima, Perú. Ese trabajo dio sus frutos porque de nuestra escuela salieron varios chicos que jugaron un Mundial sub 17 en Ecuador, entre ellos Giancarlos Ramos, Moisés Candelario, Carlos Hidalgo, que luego fueron figuras de Emelec”.

FRANKLIN PÉREZ

Fue en su momento el rey de las pistas y el amo de las rutas en aquella historia automovilística de los 70, en la que el guayaquileño Franklin Pérez Cereceda, fue uno de los créditos del automovilismo y el karting. Como kartista, participó de varios circuitos  en las calles de Guayaquil y el autódromo de Salinas, pero fue en el automovilismo en el que su presencia alcanzó el podio del ganador y su nombre se convirtió en leyenda, al ser ganador en 1974  de la carrera de carros más importante del país: La Vuelta a la República, que la ganó a bordo de su bólido Porsche 911 de 2.000 cc, con un tiempo de 28 horas, 28 minutos y 56 segundos en una extensión de 3.130 kilómetros en los que dejó atrás d 67 participantes.

Eran los años en que esta prueba que se inició en 1955 con Luis Larrea como ganador, se realizaba en las entonces polvorientas vías de algunas provincias, lo que hacía más audaz al competidor de esta carrera de rally que recorría vías de la Costa, Sierra y Amazonía. ¨Él fue parte de la época de oro del automovilismo ecuatoriano que se vio beneficiado por el inicio de la explotación petrolera que generó grandes recursos económicos para que los pilotos puedan traer autos de gran calidad. Luego en mayo de 1972 se inauguró el autódromo de Yaguarcocha, en el que se hicieron pruebas importantes y en las que Pérez fue protagonista, como la popular 12 Horas Marlboro en 1971 o las Mil Millas Lagarto en octubre de 1977. A nivel internacional, Pérez, haciendo dupla con Andrés Chiriboga participó en la famosa carrera 24 horas de Le Mans en Francia en 1975, al mando de un Porsche 911, prueba que al igual que el resto de otros dos corredores nacionales participantes (Guillermo Ortega y Fernando Madera) no pudieron culminar por fallas mecánicas.

Pérez, quien además fue campeón nacional 1972 en su Categoría 1151-1300 cc, venciendo a Eduardo Cruz, en su momento se impuso a grandes pilotos de la época como el afamado Luis “Loco” Larrea (+), de Tungurahua, considerado el mejor corredor nacional de todos los tiempos, además de Fausto Merello (+), Hugo Sosa, Guillermo Ortega (+), Eduardo Cruz,  y Pascal Michelet (+) de Pichincha, Andrés Chiriboga, Miguel Vignollo, Yamil Saab, Marco Vivanco, de Guayas, Fernando Madera, de Imbabura; Guido Mucarsel y Jimmy Salazar, de Chimborazo, Alfredo Santacruz, Alfonso Darquea, Xavier Espinosa, Ernesto ‘Netucho’ Dávalos, Miguel García, Ulises Reyes, Guillermo Cisneros, Patricio Arias, Xavier Espinoza, Gustavo Castro, José María Márquez, Lothar Ranft, de origen alemán,  Peter Juris, entre otros.  Pérez es hoy un profesional de la ingeniería mecánica.

ESTÉFANO ISÍAS

Los motores, la velocidad y la adrenalina fueron la pasión deportiva múltiple de Estéfano Isaías, quien en la tierra o el agua, dio rienda suelta a sus aficiones, el karting y el fuerabordismo. En ambas destacó en la década del 70. Como kartista, fue varias veces campeón de Guayaquil en las pruebas oficiales que se organizaban en las calles de la ciudad. Él venció en los circuitos de la Kenneddy alrededor de estadio Guayaquil, en La Saiba en el sur, en Urdesa en el norte y también venció en las carreras que se realizaba en el autódromo de Salinas en temporada vacacional. Además de piloto fue también dirigente de esta disciplina y como tal fue uno de los creadores y presidentes del Guayaquil Karting Club.

Como fuerabordista fue protagonistas de las distintas regatas que se se realizaban en la provincia, con carreras en el río Guayas, el Estero Salado o la tradicional Regata Guayaquil Vinces, que en 1957, fuera creada por Rogelio Jordán Rodríguez, cuya competencia se realiza con una longitud de 63.4 millas, iniciando a la altura del Yacth Club en el río Guayas, hasta llegar a la línea de meta en la ciudad de Vinces a la altura del Club Deportivo y Social Juvenil.

ROBERTO GILBERT

Roberto Gilbert Febres Cordero, nacido en Guayaquil el 15 de marzo de 1951, tuvo su vida deportiva múltiple entre las aguas al mando de su lancha a motor en  fuerabordismo y sobre su esquí en esquí acuático, en las las pistas, corriendo su gokart en kartin y en el polígono de tiro disparando su pistola en el tiro olímpico. Amateurmente jugó béisbol, fútbol y básquet en los equipo de su colegio San José La Salle e hizo gimnasia olímpica.

Como fuerabordista tuvo gran desempeño en las décadas del 70 y 80 en las carreras oficiales de la Federación Deportiva del Guayas que se realizaban en el río Guayas, Estero Salado y  la tradicional regata Guayaquil – Vinces que la ganó en dos oportunidades 1980 y 1982, superando a fuerabordistas de la talla de Nelson Campozano, Leopoldo Rugel, Ernestro Estrada, Roberto Ponce, Carlos Botero, Manuel Montalván, Tomás Vargas, Ernesto Estrada, Guillermo Montalván, Efraín Montaño, Jorge Tenorio, Roberto Ponce, Carlos Balda. A nivel internacional corrió en el Campeonato Mundial en el que ocupó el sexto lugar, en el que participaron 165 pilotos, entre ellos dos campeones mundiales Clrk Maloof y Fredy Towsend.

Como kartista, también en los años 70, participó en las pruebas oficiales que organizaba la Asociación de Karting de la Federación Deportiva del Guayas, corriendo en pruebas como el Circuito de la Kennedy alrededor del estadio Guayaquil, o de las calles improvisadas en las pistas en barrios como la Kennedy, Urdesa, La Puntilla o La Saiba y pruebas corridas en el kartódromo de Salinas.

Desde los 90 y hasta la actualidad ejercita tiro práctico y ha sido varias veces campeón en su categoría, pistola estándar en los campeonatos oficiales federativos e interclubes realizado en el polígono del  Club Guayas de Tiro y Aviación, enfrentando a tiradores como Galo Moreira, Sony Salinas, Manuel Samaniego, Ricardo López, Marco Torres, José Orus, entre otros. También ha participado en torneos internacionales como el Torneo Intercontinental de Tiro Práctico que se realizó en Guayaquil con la participación de tiradores de Perú, Colombia, Argentina, Brasil, China, Estados Unidos y en 1989 se consagró en Sao Paulo como el primer campeón sudamericano de su especialidad. Ahora pertenece a la categoría supersenior. Además incursionó en la dirigencia , siendo presidente de la Asociación de Tito Práctico y de la Federación Deportiva del Guayas.

MARIO GONZÁLEZ

Su pasión deportiva la inició cuando era un niño en los diamantes de béisbol y en las pistas a bordo de una bicicleta y a medida que fue creciendo, fue sumando disciplinas a su haber que hicieron del guayaquileño, Mario Andrés González Roca, un deportista múltiple que llegó a practicar de manera oficial ocho disciplinas: béisbol,  ciclismo en las modalidades de ruta y montaña, bicicross (BMX), motocross, atletismo, básquet, triatlón y hockey en patines. Paradójicamente su primera entrada a las canchas, las hizo en 1972, cuando tenía era muy niño como mascota de Emelec, llevado por su tío el entonces jugador «Azul» Rafael «Pulga» Guerrero.

Sus primeras competencias oficiales las tuvo como beisbolista, a los 10 años de edad, jugando en torneos infantiles de la Asociación de Béisbol del Guayas, siendo parte del equipo de Fatty. “Esos fueron mis primeros partidos oficiales en mi carrera deportiva. Pertenecía a la categoría Cachorros que dirigía el entrenador Richard Jara, que fue beisbolista de varios equipos de primera y los torneos eran en la cancha de Miraflores, algunos de mis compañeros siguieron hasta jugar en primera categoría como los hermanos Maruri, Pepe Lucho Buraye. Luego el equipo siguió y se incorporaron otros chicos que luego sobresalieron en el deporte”

Simultáneamente al deporte de la pelota chica y a la misma edad (10 años) fue bicicrosista en la década del 70, participando en las competencias organizadas por la Asociación de Ciclismo del Guayas, que se disputaban en varias categorías como infantiles, novatos, prejuveniles, juveniles y mayores, divisiones que a medida que pasaban los años, fueron siendo parte de su carrera deportiva, que como pedalista lo tuvo hasta mediados de los 2000, compitiendo ya en la categoría senior. Así a mediados del 2000, compitió en bicicross modalidad Mx en su bicicleta Team Stump Jumper YZ80 en las carreras efectuadas en la pista de MX de Los Ceibos.  “Mi primera carrera fue  los 10 años en Las Lomas de Urdesa, y me mantuve hasta los 17 años “compitiendo oficialmente.

En bici participé en tres disciplinas: bicicross (BMX), que es una disciplina del ciclismo que se practica con bicicletas cross con ruedas de 20 pulgadas de diámetro y que abarca dos modalidades: carrera, cuyo objetivo es completar el recorrido en el menor tiempo posible, y estilo libre, cuyo objetivo es realizar acrobacias. Además hice ciclismo de ruta y ciclismo de montaña a nivel nacional. Todo esto era auspiciado por mi hermano, Alamiro, que era atleta, ciclista y motociclista y que también jugó hockey y él me llevó a Athletic porque yo «patinaba». En ciclismo, mi hijo y yo somos los únicos Monos (guayaquileños) que hemos ganado un downhill en bicicleta en la sierra, mismo nombre, 30 años de diferencia”, cuenta González con orgullo.

 “En 1977 mi hermano me regaló mi primera bicicleta montañera, que era de mi primo Danny Aray. Ese fue el inicio de las competencias que me reconocieron como uno de los pioneros del ciclismo de montaña en Ecuador, junto a Carlos Estrada en Guayaquil, real pionero del ciclismo de montaña ecuatoriano que también fue Kartista, e  introdujo dos deportes al país: ciclismo de montaña y triatlón. En la década del 90 participé en varias carreras de montaña y ruta, siendo la más importante el Downhill del Pichincha en el 1991, la que gané pero no lo reconocieron los organizadores, por ser de Guayaquil. Luego de eso el otro guayaquileño que ha ganado en downhill es mi hijo Mario, que se coronó campeón categoría infantil el año pasado en un importante torneo en Azuay·

» Además a pesar de que era montañero, también hice ciclismo de ruta y quedé campeón provincial. El año pasado me rompí la 3ra cervical en una competencia de descenso en bici (enduro), en la que gracias a Dios no se lesionó la médula, pero me pusieron dos varillas en la columna, lo que no me permite por el momento hacer deporte, al que en algún momento o de alguna forma espero volver”

Luego ya de adolescente, en etapa colegial practicó varias disciplinas, primero como seleccionado de su colegio Critóbal Colón, en los campeonatos intercolegiales que lo llevaron al deporte de primera, como era usual en épocas de ataño en las que el deporte escolar y colegial era el semillero de primera división Así siendo campeón intercolegial de atletismo y vicecampeón en salto alto y triple pasó a la Selección de Guayas por la que compitió en salto alto en los Juegos Nacionales. Y de la Selección de básquet, pasó a Banco Central. Amateurmente, además fue  seleccionado colegial de microtenis.

“A los 17 practiqué atletismo, concretamente Salto Alto en el colegio, en entrenador era el profesor. Edgar Vargas, lo que me llevó a ser campeón intercolegial, y seleccionado del Guayas. El día de las competencias intercolegiales me pusieron a hacer salto triple (nunca había hecho) y quedé segundo por 3cms. También competí en la posta 4×100 y yendo primeros en la última posta perdimos el testigo. Además, de los 12 a los 14 jugué en la selección de microtenis de mi colegio que dirigía el entrenador Agusto Lynch, en ese equipo estaban Gustavo Ulloa, Francisco Leone (+) y Gustavo Ripalda, que luego fueron seleccionados nacionales y compitieron campeonatos sudamericanos

Luego incursionó en el motocross, compitiendo varias competencias oficiales en su categoría 125 cc, en la que ganó varias pruebas teniendo como rivales a motocrosistas como Felipe Guevara, Alejandro Echeverría, Arturo Stacey, Iván Palacios, Dari Pereira entre otros. “mi primera carrera de motocross nacional fue en 1978, a los 13 años en la pista La Alborada 1978. Competí  hasta los 23 años, corriendo en carreras provinciales y nacionales, dirigido por el deportista y directivo Juan Emilio Zeller y mi hermano, Alamiro.”

Como basquetbolista, deporte que practicaba simultáneamente con el bicicross y motocross, se inició a comienzo de los 80 como jugador amateur defendiendo los colores de la Selección de su Colegio, el Cristóbal Colón en los campeonatos Intercolegiales. Su buen rendimiento lo llevó en 1983 a la división juvenil del equipo Banco Central en el que compartió quinteto con sus excompañeros de selección Cristobalina, John Dueñas y Luis Alberto Amador además de  Jorge Cedeño y Javier “Ardilla Mendoza”. Luego ascendió a Primera, con el que jugó algunos campeonatos interclubes provinciales oficiales regentados por la Asociación de Básquet del Guayas adscrita a la Federación Deportiva Provincial.  Desde los 13 hasta los 17 fui seleccionado de básquet del CCC, con el entrenador Honorato Haro. Luego jugué dos años juvenil en Bancentral y luego senior en Athletic.”

En los 90, González, incursionó en triatlón, un deporte olímpico​ que consiste en realizar tres disciplinas deportivas: natación, ciclismo y carrera a pie, que se realizan en orden y sin interrupción entre una prueba y la siguiente. Como triatleta compitió en varias competencias, realizadas en Guayaquil, como las organizadas por el Tenis Club, Counrty Club o empresas privadas como Burguer King, en la que participaban atletas de élite como Zheysleer Rodas, Guillermo Albán, Francisco Abad, Olmedo Álvarez, Eduardo Jurado, Carlos Estrada, Basil Haylock, entre otros. “En 1990, participé en el 1er triatlón hecho en Ecuador, en la piscina del Tenis Club, quedando en segundo puesto en la categoría 25 años. En mi división, tenía rivales como Guillermo Albán, Roberto Goldaum, Jimmy Roggiero, entre otros. Eran pruebas muy exigentes, con un alto nivel de competidores ”.

Como jugador de hochey en patines (hockysta) se inició en la década del 2000, participando por el equipo Mono Salvaje en los campeonatos oficiales de la Federación Deportiva del Guayas, alcanzando títulos de importancia a nivel internacional como tres campeonatos mundiales y dos panamericanos. “Mi hermano y sus amigos de El Rodeo en Urdesa, jugaban hockey en Athletic, encabezados por Abel Gilbert (nadador, hockista y múltiple campeón de motociclismo en varias modalidades), así que me llevaron para aprender a jugar a mis 13 años lo que se llama ahora el Hockey TradicionaL».

«Jugué por Athletic, y fui seleccionado Guayas y Ecuador varias veces. Tengo un campeonato mundial en Manizales 88 y un Panamericano en Medellín 85, jugando hockey tradicional (patines con ruedas paralelas y frenos). Además tengo dos mundiales (Roccarasso, Italia 1996 y Thun, Suiza 1999) más un Panamericano en Quito 1997 jugados con hockey inline (que es otra modalidad de hockey sobre patines en línea). Luego formé la Escuela de Hockey Monosalvaje de la que salieron grandes deportistas que están jugando actualmente”.

Hoy González sigue ligado al deporte del ciclismo en la categoría Máster y tiene negocios vinculados a su pasión, las motos y las bicicletas. “El deporte ha estado siempre ahí y lo he transmitido, promocionado y difundido. Le debo mucho porque me ayudó a estar sano física y mentalmente, ausente de vicios, me ayudó a ser constante y disciplinado y me permitió conocer mucha gente y otros países. Por eso apoyo a mis hijos en el deporte. Por el estoy momento apoyando a mi hijo que es ciclista y a mi hija que empezó a practicar basket. Actualmente una lesión, me tiene alejado de la actividad deportiva, pero espero volver pronto. El deporte es mi pasión. No puedo ni quiero vivir sin él.

UBALDO QUINTEROS

Carlos Ubaldo Quinteros Arce, conocido popularmente como Uva, nacido en Esmeraldas, el 16 de mayo de 1959, fue basquetbolista y futbolista. Sus inicios en el deporte y pese a su baja estatura (1,64) se dieron  en el básquet en la posición de armador, llegando a ser seleccionado de su provincia con la que jugó los campeonatos nacionales juveniles y seniors de Loja en 1975 y los Juegos Nacionales de Guayaquil 1976. Además estuvo en la Pre Selección Nacional de básquet que en 1977 jugó el Sudamericano de Guayaquil y en la cual, él no llegó a integrar la nómina final.

“Practiqué básquet y fui seleccionado esmeraldeño en el año 77, formé parte del quinteto junto a Miguel Cedeño. Anteriormente jugaba fútbol por el 5 de Agosto. Me gustó y me dediqué a ello profesionalmente. Cuando se busca un futuro y  hay que dedicarse por entero a una sola cosa, hay que hacerlo. Hay muchos deportistas que practican diversas disciplinas. Es importante. Hoy me dedico solo al fútbol”, dijo la Uva en una nota de Revista estadio publicada en 1980.

Luego emigró a Guayaquil para iniciarse en el fútbol debutando profesionalmente en Emelec en 1979 años en el que fue campeón nacional y en el que se mantuvo hasta 1982.  En Emelec debutó a los 20 años, con un estreno triunfal pues ese año, se coronó campeón nacional, en un equipo dirigido por Eduardo “Ñato García”, con figuras como su compañero en la selección de básquet, Miguel Cedeño, los argentinos Miguel Angel Onzari, Juan Manuel Sanz y Carlos Horacio Miori, los nacionalizados Juan Carlos Gómez y Nelson Matilde Miranda “Nelsinho” y los nacionales José Marcelo Rodríguez, Jorge Valdez, Ricardo Armendáriz, Carlos Torres Garcés, Lupo Quiñónez, entre otros.

Su debut profesional se dio el 13 de mayo de 1979 en el estadio Olímpico Atahualpa de Quito con derrota de su equipo 1-2 ante Universidad Católica. Estuvo con los “Azules” hasta 1982, siendo muy recordado por un gol espectacular que anotó en 1981 en el estadio Modelo ante Manta por el campeonato de la Serie B, en el que partiendo desde su propio campo, dejó atrás a seis rivales para anotar un golazo. Con los “Millonarios”, jugó  62 partidos anotando seis goles. Luego pasó a Filanbanco que por entonces (1983) jugaba en segunda categoría, porteriormente ascendió a Primera con los Banqueros en los que estuvo cinco temporadas entre 1983 y 1987, luego cerró su carrera en Audaz Octubrino de Machala en 1988. Con la Selección Nacional jugó 14 partidos entre 1988 y 1989.

MIGUEL CEDEÑO

Miguel Enrique Cedeño Cañola, inició su vida deportiva en su natal Esmeraldas en la que fue baquetbolista hasta que llegó a la Selección de su provincia, siendo compañero de Ubaldo “Uva” Quintero. En su época de canastero, integró la Selección Juvenil de Ecuador que fue a una gira a China en 1979, el mismo año que juntó la “Uva” Quintero debutó en el fútbol profesional con Emelec con el que fue campeón nacional ese mismo año.

Hay un hecho anecdótico en la vida del Cedeño canastero y es que siendo jugador de fútbol de Emelec, jugó por el mismo club un campeonato interclubes juvenil en que los “Azules” fueron campeones, logrando una marca poco usual: ser campeón con el mismo club en dos disciplinas diferentes. “El básquet me ayudó mucho a mi formación física. Fui seleccionado esmeraldeño y ecuatoriano en una gira a China. Saqué experiencia muy valiosa. Dejé de practicar basquetbol cuando me dediqué por entero al fútbol a partir del 78”, dijo Cedeño en una nota realizada por Revista Etadio en 1980.

Su estreno con la camiseta azul como futbolista se dio el 29 de julio del 79 en el estadio Bellavista de Ambato en la victoria de su equipo 2-1. Estuvo con los “Eléctricos” hasta 1982 jugando 80 partidos (74 de campeonato nacional y seis de Copa Libertadores). Luego en 1983 pasó a Nueve de Octubre con el que fue vicecampeón nacional en dos ocasiones consecutivas 1983 y 1984, jugando las Copas Libertadores de 1984 y 1985, compartiendo cancha con otro deportista múltiple como el arquero y beisbolista Hans Franco, además de Carlos Torres Garcés y Pedro Perlaza, sus compañero en Emelec, los brasileños Osni de Oliveira, Kléber Ribeiro y Alcídes de Oliveira, los argentinos Roberto Mouzo y Oscar Pezzano, Urlín Cangá, Edgar Domínguez, Raúl Avilés, Pedro Muñoz, Luis Floril, Guillermo jauch, Carlos Ruiz, Jorge Amores, José Valencia entre otros. En 1987 pasó a Audaz Octubrino de Machala en el que cerró su carrera deportiva. Estuvo en la Selección Nacional Preolímpica en 1984.

JOHN CONSTANTE

Johnn Constante Echanique “Johnny”, fue un doble deportista que incursionó en béisbol y años después en levantamiento de potencia. En su juventud fue jugador de Emelec, con el que jugó el torneo provincial de Guayas 1983 en un equipo dirigido por Francisco “Pachón” Sánchez con la asistencia de Raúl “Látigo” Gutiérrez y el preparador físico Ángel Ochoa, en el que jugaron peloteros de la talla de Joffre Quintero, Hugo Yánez, Richard Jara, Raúl Gutiérrez Jr, Ramón Sotomayor, Luis Calamaris, Jorge Grunauer, Roberto Pérez, Pedro Félix, Fernando Aspiazu, Rodrigo Pérez,Jorge Perasso, Carlos Cuesta, Boris “Osito” Plaza (+) y Enrique “Bototo” Peralta, quien fue además campeón juvenil de Guayas 1983 con Emelec en fútbol, aunque sin llegar a Primera División.

Muchos años después, ya con 30 calendarios encima, volvió al deporte y al club de sus amores, para ser figura del deporte en  levantamiento de potencia en el que llegó a ser campeón mundial. Sucedió a finales de la década del 90 e inicios del 2000. Constante le dio a su club un hito que pasó a la leyenda deportiva ecuatoriana al conseguir un título que ningún club ecuatoriano ostentaba.  El de situar a un deportista de sus registros en el peldaño de campeón mundial. El logro se dio el 26 de septiembre de 1999, cuando se coronó campeón mundial senior de Levantamiento de Potencia en Amberes, Bélgica en el campeonato de la Federación Mundial de Levantamiento en Potencia Libre de Drogas (WDFPLF), levantando un peso de 572 libras (260 kilos), dejando en el camino a 18 pesistas de Europa, Asia y América. Antes ya había tenido otros triunfos internacionales, en torneos de levantamiento de potencia, celebrados en Estados Unidos Dallas 1996 en que fue segundo, Indiana 1997 y Orlando, 1998 en que fue primero. Hoy retirado de la práctica deportiva oficial y con 59 años de edad es abogado y pastor evangélico.

HANS FRANCO

Hans Alfredo Franco Valdiviezo, nacido el  12 julio 1963 fue casi simultáneamente beisbolista y futbolista. Fue pitcher y arquero de Nueve de Octubre. Su primer deporte fue el béisbol jugando para los octubrinos que en 1982, luego de varios años de ausencia, retornó a las canchas de primera promovido por el dirigente Omar Quintana (+) y la colaboración del directivo Carlos Manosalvas, tras sugerencia del pelotero Fernando Úraga.  Una crónica del periodista Frank Maridueña, publicada en Diario El Universo el pasado 13 de abril cuenta detalles de la novena Octubrima.

La nota detalla que ese año (1982) los “Patriotas” como también se conoce al club llegó a semifinales quedando fuera de la final al perder 1-0 por un jonrón sufrido al último momento. Al año siguiente esta novena incorporó jugadores de gran nivel logrando tener supremacía en tres temporadas consecutivas al ser campeón federativo de Guayaquil (1983, 1984 y 1985) consiguiendo el mote de Súper Nueve como se decía al plantel de fútbol. Franco fue tricampeón teniendo como compañero al también deportista múltiple Alfredo Rosado, que luego destacó en apnea.

Franco que era pitcher tuvo como compañeros serpentineros (lanzadores) a Álvaro Juez, Kléber Rendón, Carlos Silva, Alfredo Veintimilla, Frank Petersen, Marcos Barros, Francisco Pesantes, Paul Sonnenholzner, Marcos Maruri, Pablo Rico. En otras posiciones jugaron Washington Fiallos, Fernando Franco, Ricardo “Richard” Jara, Manuel Chiquito, José Portalanza, Juan Carlos Delgado, Jorge Chávez, Manuel Calle, Fernando Úraga, Franklin Méndez, Olmedo Arroba, Juan Veintimilla, José Vergara, Jorge Perasso, Stanislaus Sonnenholzner, Aurelio Yeyo Úraga, Alberto Torres, Óscar Moggia, Enrique Realpe, Ernesto Silva, Marlon Lama, Antonio Medina, Ángel Ochoa, Joffre Quinteros, Juan Carlos Chevasco y Galo Rodríguez y Jun Lozada. En el último título contó con aporte extranjero que  llegaron de la Universidad de Fullerton. Reclutados por José Freire vinieron Gary Williams, Christopher Jorrel y Glen Braybrooks.

En el fútbol, Franco llegó a Nueve de Octubre en 1984, siendo vicecampeón nacional y jugando la Copa Libertadores de 1985 ante los equipos uruguayos Danubio y Nacional de Uruguay y El Nacional de Quito. Su posición era arquero y compartió cancha otro deportista múltiple el baquetbolista Miguel Cedeño y jugadores como los brasileños Reginaldo y Osni, el uruguayo Juan Ramón Silva y los nacionales Carlos Torres Garcés, Galo Ocampo, Hamilton Cuvi, Luis Floril, Edgar Domínguez, José Valencia, entre otros. Hoy el exdeportista es odontólogo de profesión

ALFREDO ROSADO

Alfredo Leonidas Rosado Estrada, es un destacado deportista ecuatoriano que tiene un récord poco común en el deporte ecuatoriano, al ser Seleccionado Nacional en tres disciplinas: béisbol, judo y apnea o buceo libre que es un deporte extremo, el cual tiene como base la suspensión voluntaria de la respiración dentro del agua mientras se recorren largas distancias o se desciende hasta grandes profundidades.

En el deporte de la pelota chica, tuvo su momento en la década del ochenta jugando en Nueve de Octubre entre 1985 y 1987. Con los Octubrinos jugó varios torneos locales de Guayas en el diamante Yeyo Úraga, en novenas plagadas de figuras como Hanz Franco, quien también estuvo en dos disciplinas siendo arquero de Nueve de Octubre, Aurelio “Yeyo” Úraga, Juan Lozada, Alberto “Inedeca” Torres, Mauricio “Record” Villacrés (+), Stanislaus Sonnenholzer, Clay Rendón, , Washington Fiallos, Oscar Moggia, Ernesto Maldonado, Manuel Chiquito, Álvaro Juez, Ernesto Silva, Fernado Franco, Estrada, Carlos Ante (+), entre otros.

Pero el deporte en el que más destaque logró fue en las actividades subacuáticas, en la disciplina del buceo en la modalidad de Inmersión en Apnea con un currículum brillante que incluye varios logros internacionales, con seis participaciones a nivel mundial, (2006, 2007, 2009, 2011, 2015), doble medallista mundial y Vice Campeón Mundial (medallista de plata) en Jump Blue 2011 y 2015 con una marca de 194.27mt, nuevo récord panamericano, anterior desde el 2011 con 170mt. Además tiene tres participaciones en Panamericanos, (2006, 2010, 2014), siendo su  mejor resultado ser Campeón Panamericano Absoluto 2010, 2014. Tiene una participación en Juegos Bolivarianos de Playas, 2014, siendo Medalla de Bronce en apnea dinámica con equipo (ranking y record vigente). Es además Campeón Nacional Masculino y posee varios records: Record Mundial de Jump Blue en Agua Dulce con 170mt, Tuxtla, México 2014; Record Panamericano Jump Blue con 194.27mt, Ischia Italia 2015; Record Panamericano Apnea Dinámica sin Aletas 148,88 Mulhouse, Francia 2015.

Rosado incursionó en este deporte en 2003 y desde el inicio consiguió triunfos importantes, debutando oficialmente el 2 de diciembre con dos segundos lugares (medallas de plata) en competencias nacionales en dos modalidades. Fue en el Campeonato Nacional de Apnea, selectivo para II Festival Olímpico Salinas 2004 realizado en Lago de Capeira y Piscina Alberto Vallarino en los que obtuvo dos medallas de plata en las modalidades Desplazamiento sin equipo y Desplazamiento con equipo.

Al año siguiente, (2004), siguió su carrera ascendente y en febrero en el  II Festival Olímpico Salinas, realizado en la Piscina Naval de Salinas, obtuvo su primer triunfo nacional al ganar  Medalla de Oro en Desplazamiento con equipo y ser tercero en ” Desplazamiento con equipo. En mayo de ese año, empezó a tener esperanzas de proyección internacional cuando en el Selectivo para el Panamericano a realizarse en Cuba efectuado en Guayaquil en la Piscina Alberto Vallarino obtuvo tres medallas de plata en igual número de modalidades: Apnea Estática,  Desplazamiento sin equipo y Desplazamiento con equipo. Cerró el año con una participación triunfal en su primer torneo internacional, pues en julio en el  Campeonato Panamericano efectuado en La Habana, Cuba en Piscina obtuvo para el país dos medallas de plata en Desplazamiento sin equipo y  Desplazamiento con equipo. A partir de ahí se hizo costumbre en él, los triunfos nacionales e internacionales.

Así, en 2005 en febrero el II Festival Olímpico Salinas, en la Piscina Naval obtuvo tres preseas, una de oro en Desplazamiento con equipo, una de plata en Desplazamiento sin equipo y un bronce en Apnea Estática. En el ámbito internacional en la Copa UCV en Caracas, Venezuela en junio en el Complejo de piscinas de la Universidad Central de Caracas obtuvo dos medallas de bronce en Desplazamiento sin equipo y Desplazamiento con equipo. En 2006 en junio en el Primer Panamericano (Cuba-La Habana) obtuvo una presea de oro en Desplazamiento sin equipo y dos de plata en Desplazamiento con equipo y Jump Blue. En agosto en su primer  Campeonato Mundial CMAS de Deportes Subacuáticos en Tenerife, España fue sexto en Jump Blue. Entre 2007 y 20015, Rosado, siguió con su cosecha de triunfos y medallas en varios torneos internacionales realizados alrededor del mundo.

BYRON TENORIO

Byron Zózimo Tenorio Quintero, nacido en Esmeraldas el 14 de junio de 1966, gracias a su potencia física, su estatura (1,85 metros) y su don natural para los deportes, tuvo la capacidad para desarrollarse con buen nivel en dos disciplinas, básquet primero y fútbol después. Ambas las practico simultáneamente en sus primeros años de deportista. Sus inicios de canastero los dio en su provincia natal de la cual fue seleccionado y que le permitió jugar dos campeonatos nacionales Seniors por Esmeraldas en Quito 1983 y Manabí (Bahía de Caráquez)  1985 en el que fue campeón, lo que es considerado una página brillante del deporte esmeraldeño, pues además las damas también ganaron la corona de campeón, siendo ambos equipos dirigidos por el entrenador Jimmy Montalvo Menéndez, tal como lo reseña una nota del Diario La Hora de Esmeraldas del 28 de diciembre de 2018, con ocasión de recordar los 33 años de esa gesta.

La crónica cuenta que los partidos se jugaban de noche y hay una anécdota de eso. En un partido de la etapa eliminatoria que perdieron con Guayas, el cotejo se extendió hasta las 03:00, porque el servicio de energía eléctrica se interrumpió varias veces. La campaña del equipo verde en el que Tenorio fue figura, tuvo récord pues en dos partidos ganaron con goleadas (canasteadas más bien) de tres dígitos: 128 a 58 a Zamora y 104 a 62 a El Oro. En la etapa final, Esmeraldas se tomó la revancha ante Guayas, le ganó 72 a 67. De igual manera se impuso ante Pichincha, Imbabura, Manabí y El Oro. Allí, Tenorio fue compañero de equipo de Patricio Andrade, capitán del equipo, Ríchard Perea, Ramón Iza, Miguel Bateoja, Genaro Perlaza, Ramón Velasco, Javier Saud, Fausto Ballesteros y Javier González.

Esa participación le sirvió para luego llegar a la Selección Nacional que jugó un campeonato nacional juvenil en 1985 siendo el máximo encestador, lo que le sirvió para integrar ese mismo año, el Combinado Tricolor que disputó los Juegos Bolivarianos de Cuenca, desarrollados del 9 al 18 de noviembre, en el que fue parte del quinteto titular. Simultáneamente jugaba fútbol amateur en el Cinco de Agosto de Esmeraldas. Sus compañeros de básquet lo recuerdan porque saltaba como canguro y por su fortaleza que lo hacía difícil de parar. Temperamental como era, Byron tiene una inolvidable anécdota en su vida de canastero, que corroboran su fama de “cables pelados”. Jugando por los esmeraldeños en el Nacional de 1983, su equipo iba ganando por un punto a Guayas a segundos del final y ellos tenían la pelota, la táctica era quemar tiempo y cederle el balón a Tenorio para que enceste, pero su compañero Ritter Sánchez prefirió jugársela él y lanzó al aro, pero falló, los de Guayas tomaron el rebote y en rápido contra – ataque, Iván Mata con su velocidad, logró anotar poniendo elmarcador 64-63 a favor de los “albicelestes”. Esto motivó el enojo de Tenorio quien en el hotel, increpó a su compañero, a quien quiso tirarlo por la ventana desde un tercer piso, lo cual fue impedido por sus compañeros.

La falta de profesionalismo del baloncesto en Ecuador que no permite al deportista hacer dinero de ese deporte, sus buenas ejecutorias en el fútbol amateur esmeraldeño y su vinculación al Ejército para cumplir con el servicio militar en Riobamba en el que jugó un torneo Interbrigadas del que fue goleador, le sirvió para que los cazatalentos lo enrumben a ese deporte y lo lleven a El Nacional de Quito.

Como futbolista, se inició en El Nacional en 1985, a los 19 años de edad, poco después de su experiencia canastera en los Juegos Bolivarianos, estuvo dos temporadas en ese equipo sin consolidarse como titular, lo cual hizo que sea prestado a otro equipo para foguearse y adquirir ritmo de competencia. Así en 1987 volvió a su tierra para jugar en Esmeraldas Petrolero, en el que destacó y fue figura, lo que sirvió para que en 1988 volviese ya más consolidado el equipo de los “Puros Criollos” en el que empezó a tener presencia titular. Ese mismo año (1988) se estrenó en la Selección Nacional que dirigía Dusan Drascovic, debutando un 7 de junio en el inicio de una gira a Estados Unidos ante la selección de ese país al que se ganó 1-0 con gol de penal de Álex Aguinaga en un partido jugado en el estadio de Alburqueque en Nuevo México. Estuvo con los militares hasta 1991. Eras los años del Tenorio centrodelantero goleador, que arrasaba rivales por su corpulencia y anotaba en la valla contraria. Luego el entrenador montegrino, le cambió de puesto y argumentando que saltaba bien y era fuerte y potente lo convirtió en defensa central, puesto en el que también destacó.

En 1992 por su gran desempeño en El Nacional y la Selección pasó a Barcelona en el que estuvo hasta 1996. En 1997 fue a Emelec, entre 1998 y 1999 jugó para Liga Deportiva Universitaria de Quito. En 2000, jugó por primera y única vez en el futbol extranjero, militando en Unión Española de Chile en el que estuvo solo media temporada, luego volvió al país para terminar el año en Deportivo Quito y cerró su carrera en 2001 en Liga de Portoviejo. Con la selección Nacional estuvo nueve años seguidos (1988 -1997) jugando 53 partidos y disputando Tres Copa América (Goiania, Brasil 1989, Viña del Marm Chile 1991 y Ecuador 1993) y dos eliminatorias mundialistas Italia 1990 y Estados Unidos 1994. Su último partido como tricolor lo jugó el 12 de enero de 1997. Fue cuatro veces campeón nacional El Nacional 1986, Barcelona 1995 y bicampeón con Liga de Quito 1998-1999. Actualmente sigue vinculado al deporte, desempeñándose como árbitro en las Ligas Amateur, además de ejercer la profesión de chófer en Nueva York, Estados Unidos, donde reside.

HENRY TALEB

Henry Taleb Terán, nacido en Guayaquil en 1961, ha tenido en las pistas y las calles, su accionar deportivo múltiple como corredor de kartin y de automovilismo. En automovilismo, afición que heredó de su padre, el expiloto Antoine Taleb,  se inició en 1986 a los 25 años, lo cual considera tarde, compitiendo en pruebas nacionales y luego internacionales. Dos años después, incursionó en el karting, compitiendo en pruebas válidas oficiales organizadas por la Asociación de Karting del Guayas con el aval de la Fedeguayas y en pruebas conmemorativas como las que organizaba Diario El Universo.

Uno desde chico nace queriendo correr carros, mi papá cuando era joven corría en carreras de rutas. Cuando era niño él me llevaba al Guasmo a ver las competencias de karting. Ahí corrían Estéfano Isaías, Cristóforo Roditti y me entusiasmó correr karting, pero no pude correr porque costaba mucho dinero y no tuve apoyo de mi papá” cuenta en una nota publicada por El Universo el 3 de marzo de 2011, en la que da otros detalles de su carrera.

Es de joven, cuando él, por sus propios medios se dio su gusto al comprarse un carro Fiat, con el que participó en su primera carrera en el autódromo de Salinas. “Fui como novato y tuve una discusión con Teófilo Bucaram porque me hizo partir último y antes de llegar a la primera curva, el que estaba primero era yo, pero como el carro lo había arreglado yo sin experiencia, se hicieron seis huecos en el radiador porque el autódromo estaba sucio y se fundió el motor. Llegué último. En la segunda carrera la situación no varió mucho. Fue en el mismo carro ya reparado, pero se me dañó el embrague A la tercera fue la vencida y la gané de punta a punta”.

Taleb, cuenta en la nota que cuando la empresa petrolera Shell llegó al país en 1990, un empresario de esa compañía lo llamó para que compita con ellos y que logre derrotar al piloto Andrés Chiriboga auspiciado por Texaco. “Me dijeron: qué carro tenemos que traer para ganarle a ese Porsche, entonces yo llamé a la Nissan de Estados Unidos para traer un vehículo y Andrés se enteró de eso y vendió su Porsch y se compró un Mazda y empezó la guerra entre Texaco y Shell”, recuerda.

Tras la experiencia adquirida, empezaron a legar las competencias internacionales. La primera El Miami Grand Prix en 1991 en el que quedó tercero. Luego en 1995, en tiempos de la guerra contra el Perú, en la carrera de Daytona, quedó segundo, con una anécdota que vale contar. “Ese año ganamos premios económicos por $ 80.000 por haber llegado segundo, pero nos multaron por $ 5.000 porque pusimos en nuestro carro leyendas políticas como ‘Ni un paso atrás’, ‘Tiwintza es nuestro. Los peruanos reclamaron y salimos en ESPN en todos lados y ellos no salieron en ningún medio”.

Ya afianzado como piloto siguió corriendo en múltiples pruebas nacionales e internacionales destacando su participación en las 24 horas de Daytona en 1995 en la que junto a Jean Pierre Michelet, el neozelandés Rob Wilson y el estadounidense John Fergus a bordo de un carro Nissan 240 SX,  bajo el mando del director del equipo Butch Leitzinger, obtuvieron el segundo lugar en su categoría y el sexto en la clasificación general en la misma prueba y el sexto en la clasificación general en la misma prueba. La carrera automovilística empezó en los años 90, compitiendo en competencias en Estados Unidos con buenos resultados como el tercer lugar del Miami Grand Prix de 1991. Luego junto a Michelet, participó en las Seis Horas de Bogotá en 1883. Al año siguiente y nuevamente con Michelet participó en las 24 Horas de Daytona de 1994, compartiendo la conducción de un bólido Nissan. Ademas junto a Michelet, Taleb también participó en dos ocasiones en las 12 Horas de Sebring en 1995 y 1996. Haciendo pareja con su hermano Tony participó en competencias interncionles como la Line Rock organizda por la IMS, las 12 Hors de Sebring, El GTran Prix de Kinsglenn y el Grand Prix de Nueva Orleans.

Su ingreso al karting, a los 27 años, se dio por obras de la casualidad y por una “necesidad” de su carrera como automovilista “Cuando recién adquirí el Nissan Tubular, tuve que llamar a Estados Unidos, porque no lo podía manejar bien; desde allá me preguntaron: “¿has corrido karting?” Les dije que no y me recomendaron que empiece a correr karting para lograr manejarlo. Así empecé en esta división y quedé  vicecampeón en mi primera competencia. A los 28, 29 y 30 años quedé tricampeón nacional de karting en el Ecuador, por primera vez alguien quedaba tres veces campeón”. Luego incursionó en la dirigencia y junto a Estefano Isaias, crearon el Guayaquil Karting Club, del cual fue su presidente.

En el 2006, a los 45 años, tras 20 años de carrera, Henry Taleb decidió retirarse del automovilismo y lo hizo con una compañía y un motivo muy especial, pues corrió junto a sus hijos Henry y Christian, la prueba 6 Horas de Bogotá  en la que quedaron campeones. Hoy sigue corriendo como hobbie, treniendo a sus hijos como rivales deportivos.

No importa la cancha, la disciplina, la pasión siempre es la misma. Hay deportistas que nacieron para tener más de una pasión deportiva.


Fotos:  Historia del Deporte ecuatoriano de Juan Albino Astudillo Avilés, El Universo, Estadio, La Hora; judoinside.com; wikiwand.com, 100 Años de l Mujer en el Deporte de María Soledad Reyes; Libro de Oro de Fedeguayas. Archivo de deportistas.

Colaboración: Alberto Sánchez Varas, Alfredo Henriques Vernaza, Mario Ayora.

Acerca de Aurelio Paredes

Periodista de Profesión (Licenciado en Comunicación Social, graduado en la Universidad de Guayaquil), ecuatoriano de nacimiento, 59 años de edad y 37 años de experiencia. Empezó en 1982 como reportero radial y escaló posiciones hasta llegar a ser Editor de Deportes de Diario El Universo de Guayaquil, considerado el matutino de mayor circulación en Ecuador; Director de Revista Estadio (Deportiva) y Editor de Revista Vistazo (Política y Actualidad); presentador de televisión en varios programas deportivos; columnista de deportes y páginas humorísticas bajo el seudónimo de Delado; y guionista empírico en algunos programas de la televisión ecuatoriana. En la función pública fue Director de Comunicación de la Procuraduría General del Estado y en la empresa privada, Director de la Federación Deportiva Nacional del Ecuador.

Check Also

ADIÓS DON VICTORIANO

Tomó su tabla hawayana, para adentrase en las profundidades del mar, surfear con la vida, …

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *