CUANDO SE ABRA ESA PUERTA

Parada en mi balcón con la mirada en la nada, escuchando una canción que mi amiga Tuti Loor cantó maravillosamente por Instagram para animarnos con música, consejos y palabras de apoyo, pensaba y pensaba. Yo siempre estoy pensando en algo, porque aquello de poner la mente en blanco, no sé cómo se hace. Así, hasta el último segundo de conciencia, antes de dormir tengo algo en que pensar, y hoy más que nunca estamos experimentando una explosión de pensamientos que en su mayoría son aterradores.

El escenario en el que se desarrolla nuestra vida actualmente asusta y entristece, todo gracias al innombrable, así se le dice a aquella situación, cosa o persona que nos ha lastimado mucho y pretende destruirnos, y aparentemente está por el camino correcto para conseguirlo, pero solo si lo dejamos.

Cómo detener a este monstruo aniquilador de cuerpos y almas, si cada día nos arrebata a alguien querido, y si no es nuestro, vemos sufrir a alguien que amamos por una  pérdida, y ese dolor es nuestro también, la recomendaciones científicas, caseras y hasta tradicionales son infinitas pero la principal es “quédate en casa” y es ahí donde todos, bueno casi todos,  entramos diciendo adiós a la vida que teníamos y cerramos esa puerta.

Adiós a los trabajos, a la vida social, a la familia. Le hemos dicho adiós a todo lo que era nuestra rutina, entonces empezamos una nueva, algunos con suerte continúan sus trabajos online, otros se refugian en la cocina, hobbies, lectura, escritura, lo que sea para ocupar la mente y el tiempo, y los menos afortunados que deben de alguna manera seguir llevando el pan a su mesa deben salir a buscar la manera de conseguirlo. Leí  en las redes sociales “ No estamos en el mismo barco, estamos en el mismo mar, unos en yates, otros en lancha, otros en salvavidas y otros nadando con todas sus fuerzas, seamos empáticos”

Empáticos por favor, es una súplica mundial, mucha gente necesita de nosotros los que tenemos una casa donde estar seguros, los que podemos comer cuando tengamos hambre, los que podemos quedarnos en casa como dice el hashtag más famoso en este momento, y hacia allá van mis pensamientos.

Se han organizado campañas de ayuda  alrededor del mundo, aquí en Estados Unidos existen fábricas que dejaron de producir su producto principal , valga la redundancia, para elaborar gel antiséptico, máscaras de protección;  restaurantes que preparan comida para los trabajadores esenciales y se las llevan a los hospitales; estaciones de policías, estaciones de bomberos y rescatistas; barrios que esperan a los recolectores de basura para darles guantes y máscaras y así están protegidos, agua y comida para que lleven a sus casas.

Los dueños de hoteles que abrieron sus puertas para que los trabajadores de la salud tengan un lugar seguro y cómodo donde pasar la noche y comida caliente, y  no poner en riesgo a sus familias; dueños de food truck (camión o carros de comidas), pizzerías, llevan en sus ciudades comida donde lo necesiten, las escuelas públicas llaman a los padres de sus niños para que recojan el desayuno escolar, tantas muestras de amor, solidaridad y empatía que conmueven hasta las lágrimas.

Mi Ecuador del alma no se queda atrás , también existen personas e instituciones que organizadamente ayudan a los más vulnerables, con canastas de comida para familias de escasos recursos, donaciones de insumos  de protección para doctores y enfermeras, la empresa privada y personas naturales en conjunto trabajando hombro a hombro para dar un poco de consuelo a quienes más lo necesitan.

Pensando en los más pequeños se lanzó ‘Un Minuto de Cuentitos”, cuentos digitales de la libretista Maluly Oliva, que es la mejor manera de hacerles comprender a los chiquitos porque la vida cambió y enseñarles cómo se vive ahora, gente que a través de sus redes dan consejos para sobrellevar la angustia, la ansiedad y la temida depresión, doctores que hacen públicos sus números para que los consulten cuando sea necesario.

Entonces,  vemos actos de nobleza y amor , pero también vemos acciones asquerosas que nos avergüenzan, y de esas no me gusta  hablar, pero a veces es necesario, porque es realmente abominable que alguien quiera lucrarse del dolor ajeno, que quieran aprovechar un momento de crisis tan desgarrador como el que vivimos  para crear la imagen de “buena persona”, que se niegue la ayuda a una causa porque ya tienen la suya y quieren el protagonismo, o acaso no se trata de ayudar no importa de donde venga. Este es un momento en el que se caen las máscaras, los ineptos y oportunistas quedan al descubierto y los corazones genuinamente generosos también.

¿Cuando terminara esto?  No lo sabemos, cada 15 días hay nuevas resoluciones, que dependen de la seguridad de la población, porque la economía que tanto preocupa a algunos,  queda en un segundo plano cuando está en peligro la vida de las personas , y quienes hemos llorado la muerte de familiares, amigos, amigos de nuestros amigos sabemos que esto no es una ecuación ni un juego , es serio , es un asunto de vida o muerte.

Ante este  panorama , pregunto yo, ¿que pasara cuando salgamos al mundo otra vez?, que esperamos encontrar?, he escuchado y leído de todo, los más optimistas piensan que la vida será mejor porque hemos aprendido a valorar más a la familia ,  las cosas sencillas, que el mundo que nos espera será más solidario, y muchos más generoso, pero los menos románticos dicen que nada habrá cambiado, que el ser humano seguirá siendo egoísta, cruel y miserable, esa palabra usaron, me chocó un poco pero entendí el contexto, entonces tenemos dos escenarios probables, yo creo que no tenemos que preocuparnos que vamos a encontrar allá afuera, lo verdaderamente importante es que vamos a llevar cada uno de nosotros, qué clase de persona seremos cuando salgamos, que tomemos este tiempo dentro de casa y dentro de nosotros mismos , para reinventarnos para ser mejores, que aprendamos de quienes nos han dado lecciones de empatía real , de quienes nos tendieron la mano cuando el alma estaba en el piso y nos levantaron, aprendamos a  regresar lo bueno y dejar atrás y no permitir nunca más aquello que nos causó repudio, quiero salir mejor de lo que entre, quiero estar preparada para ofrecer aquello que mis hijos y nieto merecen recibir del mundo.

Voy a repetir las palabras de Yizette Cifredo, comunicadora, motivadora, escritora, conferencista y coach : “ Se va la luz, prendemos velas, falta el agua, improvisamos fuentes, un huracán tumba una casa y la reconstruimos más fuerte….Nuestros niños no pueden ir a la escuela, nuestra sala se convierte en salones…No podemos visitar a nuestras familias, en nuestros teléfonos se dan las reuniones….No podemos saludarnos con las manos pues nos saludamos con los pies…..Cuando nada parece funcionar como siempre, hacemos que todo funcione al revés….Cantamos en balcones, nuestras bañeras son piscinas, la cocina puede ser un laboratorio y el comedor nuestra oficina…Resiliencia parece una palabra de moda, pero está en nuestro ADN , en la posibilidad de ajustarnos, de transformarnos en tiempo presente.….Apegarnos al “como era” a “lo que se supone que iba a pasar”, es estancarnos en una calle sin salida, es bloquear una nueva oportunidad…..Esta no es la primera batalla y no sera nuestra última victoria, cuando olvides de que estas hecho, mira tus cicatrices, repasa la historia…Diferente no es malo y difícil no es terrible….Caer y empezar de cero no es morir, es nacer en tiempos de crisis”

Hermosísimas y súper motivadoras palabras que me llevan a concluir con  que vamos a nacer de nuevo, vamos a prepararnos recordando de lo que estamos hechos sin miedo y con fuerza, porque no importa que habrá en el mundo  sino lo que vamos a llevar a él cuando se abra esa puerta .

 

Acerca de Aurelio Paredes

Periodista de Profesión (Licenciado en Comunicación Social, graduado en la Universidad de Guayaquil), ecuatoriano de nacimiento, 59 años de edad y 37 años de experiencia. Empezó en 1982 como reportero radial y escaló posiciones hasta llegar a ser Editor de Deportes de Diario El Universo de Guayaquil, considerado el matutino de mayor circulación en Ecuador; Director de Revista Estadio (Deportiva) y Editor de Revista Vistazo (Política y Actualidad); presentador de televisión en varios programas deportivos; columnista de deportes y páginas humorísticas bajo el seudónimo de Delado; y guionista empírico en algunos programas de la televisión ecuatoriana. En la función pública fue Director de Comunicación de la Procuraduría General del Estado y en la empresa privada, Director de la Federación Deportiva Nacional del Ecuador.

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Un comentarios

  1. Kelly Villota Betancourth

    Maravilloso y real tu escrito Roxi y sobretodo alentador en estos momentos de crisis y si si es verdad todo será distinto pero será mucho mejor porque seremos estoy segura seres más humanos donde primara el amor a nuestro prójimo amen

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