LA CUARENTENA QUE NOS CAMBIÓ LA VIDA

Empezaba el año 2020 y todos con muchos planes, sonaba prometedor, yo empecé con mi boleto de avión Fort Lauderdale- Guayaquil, Guayaquil-Fort Lauderdale, iba para mi amada tierra en Enero a compartir con mi familia y amigos, que felicidad tan grande y así fue , pasé lindo, aunque me faltó gente que ver pero con los que tuve la suerte de estar me llenaron el alma de amor y alegría, volví y en Febrero tuve un cumpleaños muy feliz, mi hermano estuvo conmigo varios días y la celebración fue hermosa, que manera más linda de arrancar el nuevo año. No podría haber sido mejor hasta que la noticia que parecía lejana, nos alcanzó con el virus que la protagonizaba y de repente todo se detuvo.

Y como en película de ficción y terror, el silencio se adueñó de todo, y lo que antes era mi alegría, abrazar y besar a los que amo , ahora es un peligro, no hay más sonrisas , un tapabocas no me deja verlas, sólo hay  miedo, incertidumbre, no hay más reuniones, no hay conciertos, no hay deportes, no hay más nada , solo encontramos calles desoladas, negocios cerrados, distancia social, proteger a los mayores solo nos queda esperar, esperar que no tengamos que llorar una pérdida , que sigamos fuertes para proteger a la familias, esperar entre las cuatro paredes de la casa, los que tenemos la suerte de contar con una, esperar en cuarentena.

El tiempo en cuarentena pasa lento, muy lento, y como burla de la naturaleza, yo sí creo que se está riendo de nosotros, los días afuera son muy lindos, sol brillante, cielo azul, brisa fresca, pero no podemos disfrutar de nada solo mirar desde la ventana , y mientras miramos, algunos piensan en que harán cuando salgan, confieso que también lo pensé , pero en un momento me di cuenta que todo lo que más amo está aquí dentro conmigo, y que debo alegrarme y superar mis miedos para que estemos bien , pues entonces ahí voy.

Porque no todo es malo, el encierro nos deja ver la vida desde otra perspectiva, lejos del consumismo, cerca de lo básico que ahora es suficiente y hasta sobra, nos aleja del YO y nos acerca al NOSOTROS, algo que muchos habían olvidado, que no existe un yo sin un nosotros, que en plural es más bonito, es más fuerte y duradero. Somos testigos de actos generosos, como grabar un video con un mensaje lindo que nos levanta el ánimo, leer un letrero en el ascensor del edificio donde alguien se pone a las órdenes para ir a comprar si no puedes salir, esa gente maravillosa que prepara comida para los que no pueden acogerse a la cuarentena, aquellos que las llevan, los que oran, los que destinan tiempo de su encierro para crear maneras para  que aquellos que perdieron sus trabajos puedan trabajar desde su casa y ganen algo de dinero, la lluvia de mensajes y canciones instando a quedarse en casa para salvarnos todos, y por supuesto ni hablar de los héroes de esta triste jornada, Doctores, Enfermeros, Personal de limpieza, Choferes de camiones, ambulancias, policías, Ejercito, ese puñado de valientes que arriesgan su vida para salvarnos, ayudarnos a tener comida en casa, protegernos en las calles, y es que con cada una de las persona que sobrevive se salvan muchas más, su familia , sus amigos , les devuelven la esperanza y les quitan el dolor.

Y la cuarentena sigue indefinidamente, y las cifras de infectados y muertos  suben, nuestra mente juega con nuestras emociones y el ánimo se vuelve un loco tobogán difícil de controlar, pero debemos hacerlo , pensamos en los que tenemos lejos, nos  preocupamos por ellos, llamadas van llamadas vienen, videollamadas múltiples para apaciguar las almas y doblegar el desconcierto, y vamos viviendo domingos todos los días , porque el calendario parece haberse detenido también, pensamos cómo podemos ayudar y pensamos por qué no fuimos a ver a ese amigo que nos invitó, o porque no hicimos más reuniones en casa, nos cuestionamos todo.

Las redes se encargan de angustiarnos más con las noticias falsas, o exageradas, o las verdaderas que son aterradoras, entonces para aliviarme llamo a mis amigas, mujeres trabajadoras, profesionales exitosas, que ahora son amas de casa y son sus esposos los que salen a buscar las provisiones necesarias para la familia, porque no quieren exponerlas al virus, para saber que opinan del encierro, y oh sorpresa, me encuentro con un común denominador , a todas porque todas a las que les pregunté me dijeron que les gusta estar en casa, cocinar para la familia, que se siente bonito cuidarlos y sentirse cuidadas, que pasar tiempo con la familia, conversar, es hermoso, dejar de comprar cosas innecesarias y disfrutar de tiempo juntos, una de ellas me dijo que podría  quedarse así sin ningún problema, me sorprendió sobremanera porque pensé  que me dirían que estaban locas por salir a trabajar, pero nuevamente quedó demostrado en este breve sondeo que lo básico se impuso, que la cuarentena nos está enseñando cosas, que no se trata de feminismo ni machismo, es amor y trabajo en equipo cuando es necesario.

Lecciones nos están quedando muchas, pero creo qué la  más importante que nos estampó en la cara esta pandemia es que somos iguales, siiii que tal , me imagino que habrán muchos decepcionados con este hallazgo, pero  todos somos iguales, no importa donde vivas, cuánto dinero tienes en el banco, el color de tu piel, tu preferencia sexual, tu religión, tu edad, tu talento, algo de lo que  mucha gente presume, no importa tu título, no importa nada , eres humano? Es suficiente para que el covid-19 te mire con ganas, entonces otra enseñanza importante es que debemos ser humildes, usar el poder pero del corazón, ser más humanos, empáticos, más solidarios, usar nuestros espacios y posibilidades para ayudar, sin sentir esa superioridad estúpida que solo demuestra la poca calidad humana que posees.

En fin la vida se volvió tan simple de un día para otro, no extrañamos aquello por lo que nos matábamos , viajes, compras, cosas, cosas y más cosas,  extrañamos los besos, los abrazos, las sonrisas , extrañamos aquello que teníamos y no lo supimos valorar, algo muy típico de los seres humanos , ahora con esperanza esperamos  que se abra esa puerta y podamos salir, pero nada volverá a ser como antes allá afuera , encontraremos un mundo diferente , por lo menos eso espero, espero que todo sea mejor, porque nos ha costado muy caro aprender.

Uno de los mensajes que leí y que más me impacto fue, “ Nos aislamos hoy para que cuando nos juntemos no falte nadie” llore al leerlo , hoy en el Ecuador no hay una familia que no haya perdido un familiar o un amigo, eso nos compromete a ser más  fuertes , estar más unidos, valientes y solidarios, es la única forma de vencer a este virus que nos obligó a estar en una cuarentena que nos cambió la vida .

 

Acerca de Aurelio Paredes

Periodista de Profesión (Licenciado en Comunicación Social, graduado en la Universidad de Guayaquil), ecuatoriano de nacimiento, 59 años de edad y 37 años de experiencia. Empezó en 1982 como reportero radial y escaló posiciones hasta llegar a ser Editor de Deportes de Diario El Universo de Guayaquil, considerado el matutino de mayor circulación en Ecuador; Director de Revista Estadio (Deportiva) y Editor de Revista Vistazo (Política y Actualidad); presentador de televisión en varios programas deportivos; columnista de deportes y páginas humorísticas bajo el seudónimo de Delado; y guionista empírico en algunos programas de la televisión ecuatoriana. En la función pública fue Director de Comunicación de la Procuraduría General del Estado y en la empresa privada, Director de la Federación Deportiva Nacional del Ecuador.

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2 comments

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