ALGORITMO DE ARTE

En el lenguaje de programación, un algoritmo es una secuencia lógica y finita de pasos que permiten solucionar un problema o cumplir con un objetivo. En las matemáticas, es un conjunto ordenado de operaciones sistemáticas que permite hacer un cálculo y hallar la solución de un tipo de problemas. En el mundo del cine, Algoritmo la nueva película ecuatoriana a estrenarse el próximo 20 de marzo en todas las provincias del país y que romperá esquemas, no está tan alejada de los conceptos anteriores. Porque  al igual que en los programadores o en los matemáticos, el filme lleva una secuencia lógica y finita, con escenas que despiertan emociones, con diálogos que provocan interés, con actuaciones magistrales creíbles que mueven y conmueven y que soluciona el problema de terminar con nuestro aburrimiento y que ha cumplido el objetivo por el que fuimos al cine a ver una película, que es divertirnos, desestresarnos, admirar el arte, disfrutar  y si aparte de ello, nos crea conciencia, cuanto mejor.

Y Algoritmo tiene eso: divierte y crea conciencia, porque está película, escrita, dirigida y producida por el médico y empresario imbabureño, ibarreño para más señas, Rogerio Moncayo, llamada así porque en su concepto general aborda el uso de la tecnología, que es una situación que se está viviendo en el mundo actual y como ésta influye en la sociedad, pretende hacernos reflexionar que más allá del avance tecnológico debe imperar el humanismo. “Se llama algoritmo, porque la propuesta es familiar y se habla de este exceso del manejo de la tecnología. Entonces un papá y una hija que se aman mucho, deciden darle la espalda a la tecnología, al Facebook, al instagram, al google, al youtube y verse a los ojos, conversar, quererse y amarse”, dice el actor y productor ecuatoriano, Darío León, uno de los directores y protagonista del filme, en una entrevista con la reportera Mary Bracho del segmento Te Cuento del canal imbabureño TVN.

La película, calificada por el Ministerio de Educación como familiar, además de un buen argumento y una buena historia,  tiene el soporte de un desarrollo de alta calidad tecnológica con excelente fotografía, edición y sonido y la presencia de grandes actores de nuestro medio, actorazos en verdad como: Alfredo Espinoza, Darío León, Monserrath Astudillo, Efraín Ruales y Erika Russo en los papeles principales y un elenco en el que destacan: Alberto Pablo Rivera, Jael Alulema, Gisella Bayona y Carlos Piñeiros.  El filme es además atractivo por enganches publicitarios como las frases: Abre los ojos, ¿Qué pasa cuando una transnacional quiere algo tuyo? y ¿Qué pasa cuando tú no quiere ceder? y usa la ironía al cambiar la denominación a entidades públicas como el Servicio de Rentas Internas que aquí se llama Servicio Inquisitorio (sus rentas su dinero al servicio de nuestros políticos).

La película y sus antecedentes

La película tiene un antecedente original, anecdótico, singular, especial, porque el padre del filme no es un cineasta, que tiene lo “películesco” en su mente y vive para ello, sino, un médico homeópata y empresario, que a partir de una vivencia personal, escribió una historia, su historia, sin imaginarse siquiera que un día sería una película a proyectar en los cines a nivel nacional.

En una entrevista al programa Pulso Informativo del canal imbabureño ENtv digital, del grupo corporativo El Norte, Rogerio Moncayo, cuenta la historia.: “El guion nace de vivencias propias. No es una autobiografía ni mucho menos, para nada, pero obviamente se basa en vivencias que me sucedieron a mí y en ese avatar de cosas que me sucedieron, yo decidí que estas cosas que aparentemente eran negativas se tenían que convertir en positivas y me puse a escribir la historia. Esta historia fue leída por gente que sabe de literatura, de cine, que me dieron su opinión y me dijeron que debía presentar el proyecto al Instituto de Cine y Creación Audiovisual del Ministerio de Educación Pública (ICCA). Yo sin saber ni siquiera la existencia del ICCA, pues no sabía que existía eso en el país, participé en un concurso de producciones y gané el  Premio Nacional de Cine 2018, que otorga como premio $ 100.000 dólares, con el compromiso que se debe hacer la película en el plazo de dos años y entregarla al ICCA. Y así sucedió. Me siento orgulloso de este triunfo porque en mi provincia, Imbabura no hay un antecedente de que alguien ganara esto.”

Sobre el triunfo de su proyecto, Moncayo agregó: “Mucho influyó en que el proyecto se haga realidad, mi condición de empresario. El ICCA que realiza el concurso, cambió el enfoque de hacer cine en el país, de ese cine de autor, difícil complicado, oscuro, que generalmente las películas se ven solo en ciertos circuitos donde va mucha gente de cine, el Instituto pasó a dar un salto y hoy quiere tener calidad y ser comercial al mismo tiempo. El Instituto nos dio premio por eso, porque yo presente un proyecto que podía ser comercial porque para mí el enfoque fue comercial y para el ICCA también. Ahora ellos quieren que las películas salgan y que la vea mucha gente, que lleguen a las salas de cine. Y en mi cabeza fue hacerla rápida y hacerla bien, porque aquí hay películas que llevan tres, cinco, ocho años de esa y no salen al aire. Nosotros ya estamos al aire a nivel nacional, porque esto se verá en todo el país y eso es bueno.”

Sinopsis

La película del género comedia familiar, de 110 minutos de duración, ganadora del  Fondo de Fomento Cinematográfico y Audiovisual (ICCA) 2018 que tiene la producción ejecutiva de Rogerio Moncayo y la dirección compartida de él con Carlos Piñeiros,  Darío León y Víctor Jiménez, cuenta la historia de un padre separado de su hija que debe soportar el asedio de una multinacional interesada en sus bienes y que pese a todo tiene que luchar por defender al amor de su vida. Así, Trajano (Alfredo Espinoza) y su hija Valeria (Jael Alulema) viven separados en medio del proceso de divorcio y juicio de alimentos con Úrsula (Monserrath Astudillo), pero siempre encuentran divertidas formas para encontrarse y pasarla juntos. Mientras tanto, deben luchar contra una transnacional que pretende introducir al mercado un chip subcutáneo y para ello el empresario Martín Roldán (Efraín Ruales) los perseguirá e intentará quitarles todo lo que poseen. Padre e hija encontrarán la manera de seguir adelante juntos. “Es la vida de un personaje de clase media, al que le va muy bien en la vida, pero como a todos, alguna vez le caen las siete plagas y pierde todo, porque la mujer le deja en la calle. Esa es la cosa más linda de la película, que  va a pasar absolutamente de todo. Es verdad que está escrita, hecha y rodada como un tono de comedia, pero no es una comedia simple, sencilla, rápida, de bota chistes, bota chistes y ya, no, esta es una comedia en término de la historia, lo jocoso esta en lo que ocurre. Esta es una película familiar, con una trama de acción, comedia, drama y que se habla sobre el ser humano visto por la tecnología y absolutamente desnudo a la sociedad. Va a ser una de las mejore películas ecuatorianas”, cuenta el protagonista Espinoza.

Desde la óptica de su creador, “La película está enfocada primero a la familia, pues no tiene violencia ni sexo, habla de un problema: de la tecnología en los seres humanos, pero no lo habla desde el punto de vista oscuro, fatalista o de una película lenta que nos da sueño verla, no, habla desde una comedia inteligente. La película tiene acción, no una acción Hollywoodesca, sino tranquila, porque le pasan muchas cosas al personaje, cosas que también me pasaron a mí”.

Moncayo, un médico homeópata de cuarto nivel, empresario de la construcción y constructor del auto eléctrico, trasladó su experiencia a la pantalla grande. “Yo estaba bien en mi profesión de médico, de pronto sucede lo de la dolarización y la empresa familiar dedicada a la construcción se fue a pique, entonces tuve que intervenir porque hubo que sacarla adelante, así junto a mi hermano que es arquitecto, tuve que hacerme cargo desde el aspecto financiero y logramos sacarla adelante. En ese camino me pasaron muchas cosas muy buenas, hasta que un día, parecía que eso se derrumbaba. Usted va a ver la película y va a ver la historia y la historia es esto. Un tipo que está muy bien, que está tranquilo, que lo hace todo bien, bien con sus pacientes, con sus amigos y de repente, algo sucede y esto se empieza a derrumbar. En este caso la historia habla de una transnacional que es una figura de ficción que yo le doy, pero en la vida real  a mí me empezaron a pasar cosas raras y ridículas, me perseguía todo el mundo, todos los ministerios estaban detrás mío, después de solucionar uno a uno los problemas, yo me senté a pensar, como saco lo positivo de lo negativo y ahí empecé a escribir mi historia y así nació la película”.

El guionista prefiere ver las cosas de la vida desde la óptica de lo positivo. “Yo pienso que  las cosas aparentemente negativas no lo son, que las tragedias son relativas, porque uno tiene la capacidad de volver eso negativo a positivo.¿Qué fue lo positivo de lo negativo que viví, que se me dio por contar la historia, historia que hoy es una película. Yo no imaginaba que lo sería. Yo escribí una historia parte de mi vida y me gustó  mucho, un día  me encontré con Fausto Miño hijo, (el cantante), el padre es mi amigo, y le hice leer, a él  le gustó, luego le hice leer a otro y también le gustó, finalmente me encontré con Darío León que se dedica a hacer películas, esa es su vida y dijo: no, esto tiene que hacerse. Luego, la persona que le puso el lenguaje cinematográfica a la historia, Gonzalo Estupiñán,  fue a hablar con el connotado cineasta Camilo Luzuriaga, quien me citó a una reunión y me hizo una oferta directa y por escrito sobre la obra, hablando de dinero inclusive. Es en ese momento en que yo me digo: si Camilo sin que yo lo conozca, le interesa esto y él sabe muchísimo de esto, pues esto tiene valor, porque antes había hablado con otros en los que no creí, porque de decir que estaba buena y de la palmadita en el hombro no pasaban. Ahí supe que algo hice bien”.

Al hablar del ámbito que cubre la película, Moncayo, que confiesa que ha tenido que aprender mucho y muy rápido de producción cinematográfica, porque su profesión es otra, dice: “La película es una historia que nos pasa a todos. Primero es un tema internacional, no es algo que nospasa exclusivamente a los ecuatorianos, si bien cuenta lo que le pasa a un ecuatoriano en Ecuador, no necesariamente trata el tema de un ecuatoriano. Ese es un tema que puede pasar en cualquier parte del mundo porque la tecnología está en todos lados. Si la ve un hindú, un estadounidense o un argentino se van a sentir identificados, porque es una realidad cotidiana y global que pasa en todo el mundo y que nos cuestiona hasta cuando la tecnología le está quitando la libertad al hombre e invadiendo su intimidad y esto no es una exageración, es una realidad”.

Como realidad es, según Moncayo que: “Es la primera vez que en el país que se va a ver una película que maneje el sentido de la ciencia ficción muy bien tratada. Algoritmo es una fórmula matemática, que se está utilizando a nivel mundial, para obtener información. La película propone este distanciamiento”.

Los actores

La cinta, calificada como una película de productor, cuenta con actores de primer orden, que tienen larga trayectoria en el mundo artístico ecuatoriano y que son ampliamente conocidos por el público. “Conseguir actores de esa jerarquía y que provienen de distintas ciudades del país, fue posible gracias a la calidad de la película y gracias al guion que ganó el premio del ICCA, lo cual hizo que estos actores se interesen en participar, además el contar con recursos les garantizaba seguridad. De escoger a los actores se encargó Darío León, que está involucrado en cine 20 años y sabe muchísimo de esto. Él contactó los artistas y para cada papel contactó tres actores que fueron a la oficina a hacer los casting, pero obviamente con personas del nivel de Monserrath Astudillo, Alfredo Espinoza, Ericka Russo, ya no había que pensar, ni castin que hacer. El papel de Jack el Gringo (Alberto Pablo) era muy difícil porque necesitábamos un nativo que hablara inglés y que tenga la facha de gringo, así que el tampoco tuvo competencia”, señaló Moncayo en entrevista al Noticiero Prisma Informativo de TVN Canal. Com.

Alfredo Espinoza Cordero, quiteño, es un actor integral que hace teatro, televisión y cine, además de ser escritor, compositor y político, con estudios de antropología y comunicación, con 30 años de carrera artística, que empezó desde niño cuando organizaba a los amigos del barrio para hacer representaciones y en la escuela, cuando entre 25 mujeres era el único que hacía danza. De allí vinieron los talleres en el colegio La Condamine y su primera actuación con Vicky Frei, en ‘Los Televisones’ una obra que narraba el conflicto de la Tv en la cotidianidad.

Ha actuado en catorce películas Mientras Llega El Día (2004), Escape al Silencio (2009), Mono con Gallinas (2013), Con Tinta Sangre (2013), Alfaro (2014) Un Secreto en la Caja, Tan distintos, y Sed (2016), Tal vez Mañana (2018) y Dedicada a mi Ex (2019) y ahora Algoritmo (2020). Además ha estado en tres producciones internacionales: El Facilitador (2013), una película chileno – ecuatoriana escrita y dirigida por  Víctor Arregui; The Summit (2012)  una coproducción entre Canadá e Inglaterra que se produjo en Ecuador y el film argentino La Cordillera (2018) del guionista y director argentino Santiago Mitre en que hizo el papel de presidente de Ecuador.

En televisión hizo el programa cómico Enchufe Tv (2015, 2016) y la serie De vuelta al Barrio (2016). En Teatro ha estado en obras como Ódiame por Piedad  y Toc Toc (2014), El Enemigo del Peublo y La Peor Cantante de la Historia (2018), El Estupendo Matrimonio de Zavalita (2018), un monólogo basado en el cuento homónimo de Alejandro Carrión.

Fuera del teatro fue asesor de Nina Pacari en la Asamblea Constituyente 2008 y de César Rodríguez en la Asamblea Nacional (hasta 2013). Como escritor ha publicado obras como: Cayoye, un viaje por las nacionalidades y pueblos del Ecuador, una etnografía aplicada para niños en tres tomos (Costa, Sierra, Oriente) y El Canguro, el Lagarto y el Tayta Imbabura, Antología de Literatura Infantil. Como instructor para nuevas plataformas digitales ha enseñado tanto dictando talleres como participando y asesorando en la realización de cortometrajes de diversas escuelas de cine y actuación del país. Además ha sido reconocido con varios galardones entre ellos. Premio Duende de Oro al Mejor Proyecto social del año (1995) y recientemente como Reconocimiento a la Trayectoria en la quinta edición del Festival Latinoamericano de Cine de Quito.

Erika Toa Russo, actriz y bailarina italiana y ecuatoriana, de 33 años, nacida el 28 marzo 1987 en Quito, de padre Italiano y madre ecuatoriana, altamente conocida en el mundo joven por su intensa actividad en las redes sociales en la que es un personaje icónico por su  página de Facebook en la que la siguen 284.602 personas, su canal de YouTube(Toa) que cuenta con 175,000 suscriptores e Instagram, cuenta en la que tiene  650.000 seguidores  y por su aparición en la serie cómica de youtube Enchufe Tv, programa que ya tuvo su primera película Dedicada a mi Ex (2019), un formato de comedia romántica que paradójicamente no fue exhibida en internet sino en las salas de cine y en la que interpreta a Cárol, la novia de toda la vida de Ariel y ese será el disparador para una serie de desafíos y aventuras. Se inició en el mundo tecnológico con su primer video de YouTube en el que puso tomas de extractos de su experiencia actoral. Joven políglota que habla cuatro idiomas (italiano, español, inglés y francés), que transcurre una infancia muy animada, creciendo en diferentes países, pasando de Suramérica a África y Europa, ha logrado hacer de la actuación y la producción audiovisual un estilo de vida. Vive entre Quito y Roma, trabaja como actriz y productora y tiene una relación muy cercana con sus seguidores y seguidoras.

Sus inicios se dieron  participando en varios cortometrajes cinematográficos y largometrajes independientes en idioma español e italiano. Su estancia periódica en Italia y Ecuador, le permitieron ser parte de varios proyectos cinematográficos y televisivos de producciones internacionales como Llámame Francisco en Netflix Italia – Argentina y  Look Up Revok Italia). Luego en 2014 fue parte del fenómeno Web Enchufe.tv como parte del elenco, lo que le permitió descubrir nuevas plataformas audiovisuales y poder evolucionar de actriz a figura pública en medios digitales. Desde el 2018, abrió su canal Lifestyle de YouTube “TOA”, en el que muestra sus pasiones: viajando,  interactuando con diversas culturas, expresando otras formas de arte como la moda, fotografía y gastronomía. Entre sus obras están Crimini Bianchi (2008), Parece que fue ayer (2011), Díaz don’t clean up this blood (2012), Secretos (2013), Mi Alleno in Salotto (2013), Adam and Eve raised Cain (2013), Fantastiecherie di un passeggiatore Solitario (2015), Bing and the Stars (2016), Look up aka Guarda in Alto (2016), Llámame Francisco (2016), Enchufe sin visa (2016), Dedicada a mi ex (2019) y ahora Algoritmo (2020).

Monserrath Astudillo, actriz cuencana, comunicadora social, empresaria, dramaturga y directora de actores de 45 años de edad, 27 años de ellos dedicado a la vida artística en teatro, cine y televisión, además de la radiodifusión. En su extraordinaria vida teatral, ha pasado por grandes escuelas teatrales nacionales como Malayerba, Patio de Comedias, con su éxito las Marujitas, Cronopio, la escuela de Mimos de Pepe Vaca, Los Perros Callejeros y la escuela internacional de clown a los que cataloga como los pilares fundamentales de su crecimiento actoral.

En la adolescencia formó parte del conjunto musical de su colegio Rosa de Jesús Cordero, y ya mostraba su inclinación por el teatro, algo que hasta hoy es la esencia en su vida. En las tablas se inició a los 18 años, con la obra Yo Vine Para Preguntar, que fue dirigida por Diego Carrasco y en la que actuó junto a Rafael Estrella. Continuó su formación en el Teatro Patio de Comedias de Quito en el que se formó durante ocho años. Luego incursionó en el género de monólogos con obras como La llave del armario (2007), y Diario Amor (2014) y El Popurrí Morlaco (2015) y en el stand up comedy, con éxitos como: Sexo en Paz  1 y 2 y Luna de Miel (2016) Les Juro que es Mi Primera Vez (2014) y La Muy Señora Navidad (2017) y Cadáver de mi Ex, Miss tetas lo dicen todo (2018) y La Llave en el Armario (2019). En la televisión, destacó en programas como Esta Gente es una Vaina, Las Zuquillo, La Tribula, Las Mujeres de Pocholo, Canta si puedes, Comedia Divina y en otras series de drama y comedia. Los papeles protagónicos de mayor renombre que ha interpretado fueron en la telenovela El exitoso Licenciado Cardoso y en Historias Personales. En el cine estuvo en  un papel secundario de Pasos de Baile (The Dancer Upstairs), también conocida como Sendero de Sangre (2002), una película internacional del afamado director norteamericano Jhon Malkovich, y en el cine nacional coprotagonizó la película Tiempo de Ilusiones.

Darío León, actor, productor, animador y percusionista quiteño, con 20 años de trayectoria artística, en teatro, televisión y cine que empezó su carrera actoral en el desaparecido programa televisivo ‘Pasado y Confeso’ que entre 1994 y 2001 dirigía Ramiro Pérez y que presentaba dramatizados de la vida real, luego estuvo en la comedia ‘La Panadería’ que transmitió Ecuavisa en 2008 y a partir de allí estuvo en varios dramatizados y series de diferentes canales. Luego fue presentador de televisión, en RTS como parte del staff de conductores de Vamos Con Todo, en su versión para Quito en el que estuvo junto a la cantante Arena y Esteban Verdesoto.  Los últimos años se ha dedicado al cine actuando en películas como: ‘Tal vez mañana’ (2017), ‘Con Alas para Volar’ (2016) Rescate  3-03 (2018) rescate junto a Adriana Manzo y Elian Fiallos,  ‘Tal vez mañana’ (2017

Efraín Ruales Ríos, modelo, músico, presentador de televisión y actor guayaquileño, nacido el 31 de agosto de 1984, conocido por sus participaciones en series televisivas como Solteros Sin Compromiso, La Panadería 2 y por sus personajes de Lorenzo, Profesor Cachimundo, El Taita y Viperino, en el programa de variedades En Contacto de Ecuavisa.  Habiendo terminado sus estudios en el colegio Cristóbal Colón de Guayaquil, con 18 años de edad, se inició en el teatro a los 18 años de edad a la par que se desempeñaba como profesor de inglés en un preescolar. Luego se inició como músico como bajista de la banda Equilvre. Luego junto al actor y músico Diego Spotorno crearon la empresa Raymi Enterprises, una productora independiente. En 2005 llegó a la televisión a la serie Pura Boca y la telenovela Amores que Matan, en 2007 hizo Solteros sin Compromiso, interpretando el papel de Benjamín. Luego fue el panadero Juan en la telenovela El Secreto de Toño Palomino (2008), Wacho en el Exitoso Licenciado Cardozo (2008); el Dr. Malbaso, El Mijín, Profesor Cachimundo, El Hijodepueta, y El Taita, Lorenzo​ en La Panadería 1 y 2 (2009 – 211), el detective César Muñoz en la telenovela Fanatikada (2010), Santiago en la comedia Condominio (2011), Lorenzo, un loco e ingenuo personaje salido del manicomio en En Contactro (2012) y Eduardo Bayas, un jefe de una funeraria en la comedia Así Pasa (2013), Kilovatio Kiki  y Mariano Bochelli en Tres Familias (2014). En 2018 estuvo en la novela ecuatoriana – argentina  El Infierno de Eva. Actualmente es animador de en Contacto.

La producción

Uno de los éxitos de la película es el trabajo en equipo de la producción, que va desde los que están en escena a los que están fuera de ella, poniendo cada quien su esfuerzo desde su campo. El uso de la tecnología cumple un rol fundamental en la película. . Incluso el director del proyecto tiene un papel dentro de la película.

Sobre la cinta  y su producción, el director Carlos Piñeiros, en un artículo publicado por Diario El Norte y publicada el 22 de mayo de 2109, dijo: “Es una historia que tiene una combinación de varias cosas sobre la vida real que nos ha pasado a todos y tiene un poco de ficción, algo futurista. Es la historia de una empresa multinacional que viene al Ecuador y que tiene un proyecto sobre chips. El protagónico es una persona común y corriente que está inmerso de entender si esto es bueno o malo. Hay un tema que le compromete al protagónico junto a esta transnacional y se vuelve todo un drama muy grande”.

Sobre el hecho de haber tomado en cuenta a la provincia de Imbabura y su capital Ibarra para que sea parte de su grabación, Moncayo dijo: “Yo soy de Ibarra, la idea era traer la película acá, lo más que se pueda, aunque  hacerla aquí, involucraba mayores gastos, por aquello de traer la gente que vive en Guayaquil, en Quito, pagar hotel, comida, gastos de producción y logística, sin embargo lo hicimos, por el gusto de traerla acá y de darle algo a mi tierra, en la que se ha filmado el 40% del film en el que se verán locaciones como: los parques Pedro Moncayo y La  Merced, y pueblos como Aloburo, Valle del Chota y La Esperanza, lo cual nos da esa identidad de la que estamos orgullosos”. A lo que Piñeiros, agregó: “Vale la pena tomar en cuenta a Ibarra que además que es una ciudad hermosa, da una linda fotografía”.

Sobre la producción Piñeiros dijo que la mayoría de actores son ecuatorianos, habiendo además de participación de tres extranjeros, radicados en el país. En toda le película participan 20 personas. El equipo fuera de cámara, cuenta entre otros profesionales de gran valía como: Edwin Vargas y Steve Heredia en la fotografía, María Eugenia Luna en arte; Cris Arias en sonido, Víctor Jiménez en Post Video, Charles Taylor en Post Audio: Paúl Cardona en FX y Gonzalo Estupiñán y Rogerio Moncayo en el guión. Y claro, como en todo aspecto de la vida, el apoyo económico es importante, cabe resaltar el auspicio de Quicentro Shpping, Cámara de Comercio de Quito, Renault, Rtu, Ekpo park y  Moncayo y Moncayo Construcciones.

En cuanto a la producción, Moncayo dijo que el filme fue muy complicado, porque se hizo un grandioso desplegué de tecnología, “en el que no se escatimó en alquilar los mejores equipos como una cámara 4K, llamada Scarlet, que es lo que se usa en Estados Unidos en Hollywood, el sonido es 5.1, pero lo mejor de la producción es que la totalidad de los productores y de los actores son ecuatorianos y podemos decir que es la primera vez que una película nacional es 100% ecuatoriana porque ni siquiera la parte tecnológica es extranjera, incluso, la computadora, una Hackintosh, que es especial, es armada y concebida aquí por un técnico de aquí, lo cual es una novedad para mí porque yo nunca había visto por ejemplo que esta se enfría con un radiador de carro. Esta máquina es tan magistral que mientras una edición normal en una buena computadora duraría cuatro años, ésta la hizo es seis meses, porque un tiempo de edición de 10 minutos que hace esta computadora, otra lo hace en tres horas, lo cual significa que es seis veces el tiempo.Así que ese es otro orgullo, que todo se hizo aquí.”

Otro aspecto a resaltar de la producción es que en la grabación, algunas personas que pasaban por el parque también fueron parte de las grabaciones, estudiantes, fotógrafos, comerciantes que se unieron como extras para esta película.

Mensaje final

Para el creador del filme, Rogerio Moncayo, la película hace una reflexión sobre el tema tecnológico en la humanidad y  hasta donde la parte tecnológica nos está quitando lo humano, que es la parte final de la reflexión de la película. “Yo he dicho que es como que el hombre ha llegado con su barca al filo de la cascada y no puede regresar en ese río y se ve abocado a la caída. La tecnología nos va a hacer caer pero no sabemos cómo y si vamos a sobrevivir a la caída.  Esa es la reflexión porque es como que si estamos en nuestro dormitorio y nos están viendo desnudos y no nos damos cuenta y hasta donde vamos a permitirlo. Y hoy desafortunadamente es así con el Estado con las transnacionales. Porque los gobiernos en su afán de querer cobrarnos los impuestos, en su afán de seguridad, entre comillas, cada vez nos vigila más y uno dice está bien y está mal, porque cuando usted se come un caramelo todos se enteran, cuando uno compra un terno, una camisa, una corbata, todos se enterar, porque en el momento que usted pasa su tarjeta de crédito o da su número de RUC (Registro Único de Contribuyentes), el gobierno se acaba de entrar que usted se compró un terno o se cambió de lentes y cuando el gobierno se entera, se entera el mundo porque la filtración de información es diario. Hoy lo que compramos entra a una base de datos y el Estado conoce nuestros consumos y de paso nuestra forma de vida, gustos, viajes y más. Entonces la tecnología nos está consumiendo y transforma al ser humano en datos fríos. Y hasta qué punto yo quiero que el mundo sepa lo que hago, que compro, ¿a quién le importa? Hasta qué punto quiero como ser humano que el mundo sepa mi vida. El gobierno le va a decir que necesita  saber porque necesita que le pague  los impuestos y está bien, tiene razón, pero el individuo le va a decir, está bien yo pago los impuestos, pero ¿porque usted tiene que saber todo lo que yo haga y mi intimidad? Y ahí va a empezar la controversia, el gobierno si necesita es pero el individuo quiere su privacidad. Acuérdese que en diciembre pasado, se escapó la información de todos los ecuatorianos al mundo entero y quizá hoy en China, alguien sabe en este momento, lo que usted come, cuánto paga, donde cine, que como ¿Y por qué? En ese contexto, la pregunta es básica. ¿La tecnología nos hace bien o nos hace mal?

Ese porqué y esa pregunta, a decir del director y productor, no la va a responder la película, la va a responder el espectador, con base a su conclusión propia. Así que si quiere sacar su conclusión y obtener la respuesta puede hacerlo yendo al cine, viendo Algoritmo, disfrutando y apoyando al cine nacional que está despegando y que necesita que usted lo ayude a despegar, mucho más cuando son películas tan bien hechas que don dignas de ver.


Foto: exactodigital.com; pinterest.com; pikdo.biz; extra.ec; twiter; diarioelnorte.com

Acerca de Aurelio Paredes

Periodista de Profesión (Licenciado en Comunicación Social, graduado en la Universidad de Guayaquil), ecuatoriano de nacimiento, 59 años de edad y 37 años de experiencia. Empezó en 1982 como reportero radial y escaló posiciones hasta llegar a ser Editor de Deportes de Diario El Universo de Guayaquil, considerado el matutino de mayor circulación en Ecuador; Director de Revista Estadio (Deportiva) y Editor de Revista Vistazo (Política y Actualidad); presentador de televisión en varios programas deportivos; columnista de deportes y páginas humorísticas bajo el seudónimo de Delado; y guionista empírico en algunos programas de la televisión ecuatoriana. En la función pública fue Director de Comunicación de la Procuraduría General del Estado y en la empresa privada, Director de la Federación Deportiva Nacional del Ecuador.

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