EL SUSTANTIVO

La Revista Delado,  es una publicación periodística digital de periodicidad quincenal, dirigida por Aurelio Paredes, que se origina en Guayaquil y que está destinada a lectores de todo el mundo, interesados en la lectura de temas de actualidad, importancia e interés. ¿Sabe lo que son las palabras escritas en negritas? Obvio que lo sabe. Es fácil saberlo, pero a veces es bueno recordarlo y ese es el propósito de hoy en esta nota gramatical, en la que nos referiremos al sustantivo.

Concepto: Un sustantivo es una categoría gramatical o clase de palabra que se utiliza para nombrar un objeto o sujeto. Antiguamente se asignaba al sustantivo como nombre, ya que nombra objetos, personas, lugares, sentimientos, animales y otros seres. Ej. Aurelio, carro, casa, Guayaquil.

Los sustantivos son palabras cuyos referentes son clases de entidades fijas, no estados de hechos o relaciones gramaticales, que lo diferencia de los pronombres cuyos referentes son contextuales.  Sintácticamente los sustantivos funcionan como núcleos de sintagma nominal, es decir, como argumentos del verbo o complementos del nombre.

En español,  a diferencia de algunos idiomas como el chino, por ejemplo, los sustantivos son variables en género y número. La mayoría de las lenguas conocidas distinguen sistemáticamente entre sustantivos y verbos, teniendo propiedades formales diferentes.

El sustantivo dentro de la oración

El sustantivo es núcleo del sintagma nominal, principalmente del sujeto de la oración. Es el centro del sintagma (o construcción) sustantiva (sustantivo más modificadores). Junto al núcleo encontramos los modificadores directos (adjetivos y artículos), el modificador indirecto (preposición más sustantivo o construcción sustantiva), aposición (sustantivo o construcción sustantiva que aclara el núcleo o lo repite) y construcción comparativa (introducida por “como” o “cual”).

En una oración puede haber uno o más núcleos sustantivos dentro de un sujeto (simple o compuesto) y debe concordar con el verbo conjugado del predicado (singular o plural). Lo mismo ocurre con los adjetivos. , que deben concordar con el sustantivo en género y número para que la cohesión de la oración sea correcta.

Clasificación

 El sustantivo, a su vez, puede clasificarse según las cosas a las que nombra. En primer lugar, lo sustantivos se dividen en:

Sustantivo propio, que son los que nombran a un ser en forma concreta, ya sea un objeto o un sujeto, de manera particular. Los sustantivos propios siempre se escriben con letra inicial mayúscula y puedes ser, por ejemplo, nombres de personas o lugares (Juan, María, Uruguay).

Los nombres propios identifican e individualizan a un ser para diferenciarlo de otros de una misma clase. Dentro de los nombres propios se encuentran los antropónimos que son los nombres y los apodos de las personas, como por ejemplo: Lizzeth, Héctor y Delado, Pancho o Paco y los topónimos, que son los nombres de lugares geográficos, como por ejemplo Guayaquil y Manta.  Tienen referencia única y carecen de significado lingüístico.

Sustantivo común, son los que designan una persona, animal y objeto de manera general, como por ejemplo mesa, silla, vaca, perro, montaña, amor, etcétera.

Estos nombres comunes permiten nombrar a las personas, animales o cosas de la misma clase o especie, sin particularizar su significado (como hombre, caballo, casa) y agrupan los objetos que denominan por sus características, sin expresar rasgos distintivos. Por eso, se consideran sustantivos genéricos.

Los sustantivos comunes se dividen, además entre concretos y abstractos.

Sustantivos concretos, cuando nombran cosas que sí se pueden percibir por los sentidos. Los nombres concretos designan seres que se perciben por los sentidos, pero no quiere decir que existan en la realidad, como sucede por ejemplo con las hadas o los unicornios, que son seres imaginarios representados mediante imágenes.

Sustantivos abstractos, que designan ideas y sentimientos que no pueden ser percibidos por los sentidos, como por ejemplo libertad, felicidad, odio, compasión, etcétera.

Los nombres abstractos designan conceptos que se puede percibir solamente por la mente y no por los sentidos, en forma de ideas, como ocurre por ejemplo con el miedo y la belleza. En idioma español, estas palabras generalmente no tienen plural, y cuando pluralizan suelen estar recategorizados como sustantivos concretos: por ejemplo «Tienes que superar tus miedos» (las situaciones que te provocan miedo).

A su vez los sustantivos abstractos tienen su clasificación:

Abstractos de fenómeno: Están relacionados con sustantivos que designan acciones, estados o sus efectos, por ejemplo lectura, caminata, causa.

Abstractos de cualidad: Están relacionados con adjetivos y designan cualidades o propiedades de los objetos o de los seres, por ejemplo belleza, maldad.

Abstractos de números o cuantitativos: Cuantifican tanto de forma precisa como de forma imprecisa, por ejemplo cantidad, montón.

Más clasificaciones

Otra clasificación de los sustantivos, es su diferencia entre individuales y colectivos:

Sustantivos individuales: Nombran un ser en particular. Ejemplo: pez, perro. Los nombres individuales designan en singular un ser contable de un conjunto de seres, como por ejemplo caballo  cerdo. Designan a un único ser, pero en idiomas con plural gramatical admiten el morfema del plural para designar a más de uno.

Sustantivos colectivos: Nombran de manera global o grupal los seres. Por ejemplo, “pez” es individual y “cardumen” es colectivo. Los nombres colectivos designan en singular un conjunto de seres contables que presentan una semejanza, como por ejemplo jauría y piara. Tienen inherente la idea de pluralidad sin necesitar un morfema que lo exprese, pero no en el sentido de uno más uno, sino en cuanto a conjunto colectivo formado por varias unidades de la misma cosa designada.

Clasificación por numeración

Si el sustantivo puede numerarse, estamos hablando de un sustantivo contable (por ejemplo “manzana”, “mesa”, “amigo”), por el contrario si no podemos numerar pero sí medir, hablamos de sustantivo no contable (“agua”, “azúcar”, por ejemplo, no podemos decir dos azúcares pero sí un kilo de azúcar).

Los sustantivos contables señalan entes que se pueden contar, por ejemplo cinco niñostres rocastrece euros. Los sustantivos contables se combinan con cuantificadores plurales sin alterarse semánticamente.

Los sustantivos no contables señalan realidades que no se pueden contar salvo al referirse a clases o variedades distintas, por ejemplo leche, humor, aire, humo, basura. Los sustantivos incontables solamente pueden combinarse con cuantificadores en singular sin modificar su significado. Solo admiten numerales cardinales o cuantificadores plurales cuando indican una clase o modalidad. Por ejemplo: «Tres vasos de leche», «Muchos vasos de leche», «Mucha leche», «Los humos emitidos por los ácidos suelen ser nocivos», «Mucho aire». Ellos se clasifican por mitades de acuerdo con el pronombre personal.

Primitivos y Derivados

Otra clasificación que se puede emplear es la de dividir entre sustantivos primitivos y derivados (derivan de otro sustantivo, como por ejemplo “zapatería”, “heladería”, “panadería”). También es posible indicar si un sustantivo es simple o compuesto (en el caso de “lavarropas”, “paraguas” por ejemplo).

Sustantivo primitivo se llaman a aquellas palabras de las cuales es posible conformar otras palabras derivadas de la primera. Ejemplo: adivino (del cual salen adivinanza, adivinador), agua (aguardiente, aguatero, aguado, desagüe, aguafiestas, aguamiel), auto (Autoautocine, automóvil, autoestima, autonomía, autónomo, autogestión, autoconvocados), entre otras.

Estos sustantivos, se conforman de un lexema básico. Es, mediante los sustantivos primitivos que se pueden formar series de palabras o familias de palabras. La importancia de los sustantivos primitivos es que sirven de base para la constitución de otras palabras, sean o no sustantivos, relacionados con la primera, pero que modifican su significado. Así, del sustantivo “alma” se puede derivar  el adjetivo desalmado, es decir persona que no tiene pena o compasión. Los sustantivos primitivos no pueden portar ningún otro tipo de morfema que tenga significado propio.

Los Sustantivos Derivados son aquellos sustantivos que nacen de otros sustantivos primitivos, cuando se les agrega sufijos o prefijos. Ejemplos de Sustantivos Derivados: panadero, deriva de pan. inmortal → deriva de mortal

Clasificación por género

El género es una propiedad gramatical que permite agrupar los sustantivos en masculinos y femeninos. Por eso es que podemos, por ejemplo, decir gato y gata, perro y perra. La mayoría de los sustantivos femeninos terminan con la vocal –a mientras que los masculinos con la vocal –o. La mayoría de los sustantivos pueden modificarse de masculino a femenino y viceversa. En el caso de los animales y las personas, el género del sustantivo diferencia el sexo (macho, hembra; hombre o mujer).

En la mayoría de los casos el sustantivo no diferencia esta característica, como ocurre por ejemplo en calculadora, que el artículo que le acompañaría, la, ni la terminación en –a, no justifica que sea femenino, o por ejemplo en poeta, el artículo que le acompañaría, el, no justifica que sea masculino. Esto sucede cuando se habla o escribe en forma generalizada, por ejemplo: el poeta es un ser sensible, ese poeta puede abarcar tanto a un hombre como a una mujer.

Sin embargo, en algunos casos, el significado se modifica, como por ejemplo canasto y canasta (cambia el tamaño del objeto). Algunos femeninos son completamente diferentes a su masculino, como pasa con caballo y yegua o actor y actriz. Algunos sustantivos se escriben igual en singular y plural como por ejemplo tórax, clímax, caries.

Es importante recordar la diferencia que existe entre el género gramatical y el sexo (género semántico): el género es un rasgo gramatical de la palabra y el sexo (género semántico) es un rasgo biológico de los seres vivos a los que hace referencia algunos sustantivos. Normalmente el género gramatical concuerda con el género semántico cuando se habla de los seres vivos, pero no cuando se trata de objetos inanimados o abstractos. Ejemplo: soltero es un sustantivo de género gramatical masculino, que además, hace referencia a un ser vivo de sexo masculino (género semántico masculino); luz es un sustantivo de género gramatical femenino, el cual por ser inanimado (sucede lo mismo con los seres, objetos y conceptos abstractos) carece de sexo (género semántico nulo).

Sustantivos masculinos: El género masculino de un nombre frecuentemente lleva el morfema de género –o al final de la forma de singular (libro, niño, sombrero), aunque existen algunas excepciones ya que palabras que acaban en –o son femeninas como la foto(grafía)la manola moto(cicleta). También existen nombres masculinos acabados en consonante alveolar (árbol, ataúd, alias, armazón,). La mejor prueba para determinar el género de cualquier sustantivo es comprobar si la palabra requiere un artículo masculino (elun, etc.). Por lo demás, los días de la semana, los meses del año, los puntos cardinales y los números son masculinos.

Sustantivos femeninos: El género femenino de un sustantivo se determina añadiendo el morfema de género –a (niña, vaca, mesa, ventana.). Anteponiendo un artículo femenino (launa, etc.) a una palabra y viendo si es gramaticalmente aceptable la expresión se conoce el género. Las letras del alfabeto son femeninas. Existen unas pocas palabras acabadas en -a que son masculinas el díael mapa, el climael cometael planeta. Y las palabras en -ista pueden ser masculinas o femeninas según el contexto.

Sustantivos ambiguos: Son los nombres referidos a cosas que se usan, sin cambiar de significado, tanto en femenino como en masculino: «el» mar (culto), «la» mar (coloquial); arte «moderno», artes «plásticas»; «el» vodka, «la» vodka; «el» calor, «la» calor. No deben confundirse con los sustantivos para personas que cambian según el género de estas, como el/la artista, que son llamados sustantivos comunes en cuanto al género.

Cuando el género gramatical del sustantivo sirve para diferenciar el sexo (género semántico) se manifiesta:

1.-) Con la terminación -o, -e o consonante para el masculino y -a, -esa, -ina, -isa, -triz para el femenino

2.-) Heterónimo: Cuando no admiten una flexión de género usual a pesar de que por el referente debería admitir flexión de género. Esto sucede frecuentemente en los nombres de numerosos animales domésticos: caballo – yeguatoro – vaca.

3.-) Cuando se cambia el género gramatical del determinante y se mantiene el del sustantivo. Ejemplo: el joven/la joven. Estos sustantivos son denominados comunes en cuanto al género gramatical.

4.-) Epiceno: A algunos sustantivos que se refieren a animales pero que mantienen la misma forma para el masculino y el femenino, se les añaden términos como «macho» o «hembra» para diferenciar el sexo (género semántico).Por ejemplo: pez macho o delfín hembra

Cuando el género gramatical del sustantivo no sirve para diferenciar el sexo (género semántico) se manifiesta:

1.-) Con las terminaciones -o para el masculino y la -a para el femenino, determinan diferencia de tamaño, forma o diferenciación árbol-fruta. Ejemplo: huerto/huerta (tamaño), jarra/jarro (forma), naranja/naranjo (fruta-árbol).

2.-) Homónimo: Cambiando el género gramatical del determinativo que lo acompaña, varia el significado del sustantivo. Ejemplo: el capital/la capital.

Clasificación por número

El número es una propiedad gramatical que informa del número de referentes; puede ser singular, dual, trial, plural, etc.

Los sustantivos poseen número: siendo por esta clasificación: singular o plural.

Sustantivo Singular es un solo elemento. Es decir, si el número de objetos a los que hace referencia el nombre es único. Ejemplo un perro. En singular, los sustantivos no tienen ningún morfema de número.

Sustantivo plural, se distingue por la presencia de más de un elemento, se da si el número de objetos a los que hace referencia el nombre son varios o más de uno. Ejemplo: varios perros, quince gatos, etc.

En español, para indicar el plural, los morfemas flexivos son -s y -es en masculino, y -as para en femenino.

En los Sustantivos plurales: Se usan las reglas siguientes:

1.-) Cuando el sustantivo en singular termina en vocal átona o en -é, el plural se forma con -s.

2.-) Cuando el sustantivo termina en vocal tónica distinta de -é, el plural se forma con -es y en otros casos con -s. Debido a esta norma se explica que una misma palabra exista de dos maneras distintas para el plural, como por ejemplo marroquís y marroquíes.

3.-) Cuando el sustantivo termina en consonante distinta de -s, el plural se forma con -es.

4.-) Cuando el sustantivo acaba en -s, si la palabra es aguda, el plural se forma con -es, y si la palabra no es aguda, el plural, el morfema de número se distingue mediante concordancia de determinantes y adjetivos, como ocurre con los días de la semana.

5.-) También hay sustantivos que no admiten esa distinción y pueden ser usados unos solamente en singular y otros solamente en plural.

Otras formas de clasificación de los sustantivos

Según la complejidad morfológica o el origen de los sustantivos, los nombres se clasifican en:

Sustantivos primitivos: las palabras primitivas son las que sirven de cabeza de serie a una familia, funcionando como raíz de las palabras derivadas de ellos. Los sustantivos primitivos sólo están formados por un lexema básico y optativamente por morfemas de género y número. Por ejemplo pan.

Sustantivos gentilicios: son los sustantivos que se derivan del lugar de nacimiento (país, región o estado) de personas, animales o cosas, como por ejemplo, chileno, sueco, peruano, dominicano, etc.

Sustantivos patronímicos: son los sustantivos que se derivan de algún nombre propio. Por ejemplo los apellidos de origen español se formaron originariamente a partir del nombre de pila. Normalmente acaban en -ez. Se da el nombre de patronímicos a todos los apellidos. Por ejemplo de Gonzalo – González, de Fernando – Fernández, de Ramiro – Ramírez, de Pedro – Pérez.

Sustantivos hipocorísticos: son los sustantivos propios que hacen una abreviación o modificación familiar del antropónimo. Por ejemplo, de Francisco, Pancho, de José, Pepe, de Jesús, Chucho, de María Dolores, Lola.

Espero este artículo sirva de recordatorio y sea interés porque nunca está de más refrescar conocimientos y compartir conceptos.


Fuente: Wilkipedia; https://concepto.de/sustantivo; www,ejemplos.co/sustantivos.

Fotos: unprofesor.com; brainly.lat; ejemplos.co;

 

Acerca de Aurelio Paredes

Periodista de Profesión (Licenciado en Comunicación Social, graduado en la Universidad de Guayaquil), ecuatoriano de nacimiento, 59 años de edad y 37 años de experiencia. Empezó en 1982 como reportero radial y escaló posiciones hasta llegar a ser Editor de Deportes de Diario El Universo de Guayaquil, considerado el matutino de mayor circulación en Ecuador; Director de Revista Estadio (Deportiva) y Editor de Revista Vistazo (Política y Actualidad); presentador de televisión en varios programas deportivos; columnista de deportes y páginas humorísticas bajo el seudónimo de Delado; y guionista empírico en algunos programas de la televisión ecuatoriana. En la función pública fue Director de Comunicación de la Procuraduría General del Estado y en la empresa privada, Director de la Federación Deportiva Nacional del Ecuador.

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