MÁS LUCES MENOS RUIDO EN ESTA NAVIDAD Y AÑO NUEVO

Desde muy pequeña he esperado la Navidad con ansias, esos hermosos momentos en que venían a casa de los abuelos todos los tíos, primos, disfrutamos de la casa llena, los besos, abrazos y por supuesto los regalos, es definitivamente para todo niño una época mágica, y quise conservar esa magia en las navidades de mis hijos, con menos gente en la mesa, menos primos y sin los amados abuelos, pero con el corazón lleno de amor y maravillosos recuerdos, algo que heredé de ellos y los mantendrá presentes en mí siempre, pero bueno dejando la nostalgia y volviendo a la magia, las Navidades vuelven a encenderse cuando hay niños en casa , renacen las historias de Papá Noel para unos, el nacimiento del niño Jesús para otros, y muchas maravillosas formas de hacer de ese día el más especial de año para los pequeños de la casa.

Cuando llegó mi Andreita, mi primera hija, los preparativos para estas fiestas empezaron, desde el vestido que la haga lucir como la princesa que es para mí, hasta los juguetes que más quisiera, pero al llegar el día no pude disfrutarlo como esperaba porque algo aterrorizó a mi niña y le aguó la fiesta, el horrible ruido de la pirotecnia.

La pirotecnia no solo es un aguafiestas , es también un enemigo letal para millones de seres en el mundo, el ruido que produce está por encima de la cantidad de decibeles que el oído humano tolera, y ni hablar de los animales que son aún más sensibles a esta exposición auditiva. Un decibel o decibelio es la unidad o media para expresar la intensidad de un sonido, los ruidos debajo de los 85 db son considerados seguros por un periodo máximo de 8 horas, por ejemplo : un murmullo tiene 30 decibeles, la lluvia 50, el sonido de la lavadora 60, 105 el ruido de un helicóptero, 140 el sonido que produce un avión, esos números nos sirven de referente para calcular la cantidad de decibeles que estas explosiones tienen, muchos dirán, si pero es un ratito y eso no puede hacer daño, no le hará demasiado daño, conste que digo “demasiado”,   a un porcentaje de la población, pero existe un gran número de personas que son muy sensibles y se vuelve el grupo vulnerable.

Empecemos por los niños con autismo, los estudios realizados por La Red de Autismo y Las Discapacidades del Desarrollo ( ADDM , por sus siglas en inglés) apuntan a que la cantidad de niños con Trastornos del Espectro Autista ( TEA) son aproximadamente un 1.7% , es decir 1 de cada 59, según los datos reportados en 11 comunidades en distintas ciudades de los Estados Unidos, Fuente : https://www.cdc.gov/spanish/especialescdc/datosnuevosautismo/index.html y en el Ecuador aproximadamente 180 mil niños lo padecen. Fuente: www.ecuavisa.com

Este alto  porcentaje de la población tienen los sentidos exacerbados, son hipersensibles a los sonidos por los que el ruido producido por la pirotecnia es una auténtica tortura, los estruendos provocados por petardos y fuegos artificiales les generan un alto nivel de ansiedad y estrés, incluso pueden causarles crisis, episodios en los que lloran, gritan, se tapan los oídos desesperadamente y en algunos casos presentar convulsiones. Un cuadro desgarrador para los padres que viven con angustia este momento.

Para las mascotas no es mejor el panorama, los estallidos afectan el sistema nervioso de los animales generando un cuadro de estrés e inestabilidad emocional, sufren de taquicardia, jadeos, dificultad para respirar, hiperventilación, temblores , náuseas, sufren afectaciones en el tímpano, perturbando su capacidad auditiva, provocándoles desconcierto, angustia, aturdimiento, pérdida del sentido de la orientación, debido a esto conocemos de muchísimos casos de mascotas y aves en libertad que mueren de paros respiratorios , o que a causa del terror  que sienten quieren huir del ruido y se escapan desorientados y sufren accidentes fatales o no pueden volver a su casa.

Existen más víctimas de la pirotecnia , los ancianos, los enfermos en hospitales, los pacientes en cuidados intensivos, los bebés recién nacidos, los niños pequeños, es decir un sin número de personas y animales que sufren por este estallido.

Muchos son los consejos que en esta época se da para  que cuidemos de quienes no disfrutan de esto: Bloquear el estruendo con ruido blanco, encender un ventilador, o música suave, cerrar puertas y ventanas, trasladar a niños , mascotas y ancianos a la parte más insonora de la casa , y abrazarlos para darles tranquilidad, tener  la mano las medicinas que se requieran en los casos de personas con necesidades especiales.

Que deberían haber leyes o regulaciones para este tipo de actividades, estamos de acuerdo, pero las ordenanzas se limitan a la prevención de incendios por el uso indebido de material explosivo, las campanas son muchas en redes con el #noalapirotecnia, pero son pocas las entidades gubernamentales que se unen con algo concreto, y digo pocas porque encontré precisamente en Facebook una publicación de la alcaldía de la ciudad de Manta , firmada por el alcalde Agustín Intriago , donde dispone que las autoridades pertinentes realicen gestiones para erradicar la venta y el uso ilegal de fuegos pirotécnicos, en pro del bienestar y seguridad de niños, ancianos y mascotas.

Es necesario, desde mi punto de vista y el de muchos,  poner de nuestra parte para que TODOS disfrutemos de estas fiestas con tranquilidad, si tanto ruido hace daño bajemos los decibeles a la pirotecnia y subamos el volumen al respeto al prójimo.

Navidad es época de amor y paz, solidaridad y sobre todo generosidad, para quienes creemos en Dios , es la llegada de su hijo que  viene a iluminar con su amor el corazón de todos los seres en el mundo, para los que no creen es un grandioso momento familiar, en el que ríes, conversas, compartes una rica comida, regalos y sobre todo mucho amor, lo importante no es en lo que crees, sino que  tu motivación y objetivo sea hacer de este un mundo mejor, porque no importan las diferencias lo que realmente importan son las coincidencias, FELIZ NAVIDAD Y UN GENEROSO AÑO NUEVO .

 

Acerca de Aurelio Paredes

Periodista de Profesión (Licenciado en Comunicación Social, graduado en la Universidad de Guayaquil), ecuatoriano de nacimiento, 59 años de edad y 37 años de experiencia. Empezó en 1982 como reportero radial y escaló posiciones hasta llegar a ser Editor de Deportes de Diario El Universo de Guayaquil, considerado el matutino de mayor circulación en Ecuador; Director de Revista Estadio (Deportiva) y Editor de Revista Vistazo (Política y Actualidad); presentador de televisión en varios programas deportivos; columnista de deportes y páginas humorísticas bajo el seudónimo de Delado; y guionista empírico en algunos programas de la televisión ecuatoriana. En la función pública fue Director de Comunicación de la Procuraduría General del Estado y en la empresa privada, Director de la Federación Deportiva Nacional del Ecuador.

Check Also

UN CAFECITO LOS DOMINGOS

Una de las invitaciones más tentadoras es , “ vamos a tomar un café y …

Un comentarios

  1. Excelente articulo, ya q por lo general no pensamos en quienes les afecta el ruido q generan y mas aun el smog que ocasiona la cantidad de pirotecnia, ahora debemos pensar en los niños, adultos, animalitos y en nuestra mas grande casa el planeta.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *