MI OTRO YO… PAPÁ NOEL

Para escribir de Santa Claus, Papá Noel o San Nicolás y el ¿por qué? hago este personaje, debería remitirme a mi niñez, Diciembre de 1962 al mes de morir mi padre y yo con solo 3 años y días de nacido… despertar en la cama de mis padres y un Papá Noel de juguete junto a mí que tocaba una campanita, movía la cabeza y tenía foquitos por ojos… mi primer encuentro hace 57 años.

Ya siendo padre de dos niñas de kínder, vi una foto de mi hija Laurita de unos 6 años llorando ante la mirada de un Papá Noel flaco, trigueño y con una barba de algodón de lo más ridícula y atemorizante que me motivó a hablar con las propietarias del Jardín Arco Iris para que compraran un traje en Sears, para lo cual les di el recorte de un catálogo de dicha tienda departamental, con el ofrecimiento de que si lo compraban yo sería el Papá Noel del Kinder, debo acotar que para ese entonces, yo, de veinte y pico de años no era ni por asomo el gordo que soy ahora.

El día de días y con el traje americano en mis manos, barba, peluca y capellada para los zapatos incluida, debidamente maquillado por mi esposa… me vi blanco, rosado y con un porte de verdadero Papá Noel digno del mejor catálogo americano, modestia aparte… al llegar al kínder, me abordó en la entrada una de las propietarias que, con mucho susto me dijo: disculpe señor pero se equivocó de lugar estamos esperando al papá de unas niñas… yo, bajando un poco la barba le conteste que era yo, a lo cual respondió con una gran exclamación, pero si estás blanco, aun ahora esa es la expresión de muchas personas que me conocen.

Año siguiente seguí haciéndolo, hasta que mi segunda hija, Deliecita, a la cual no se le escapa ni se le escapaba nada, descubrió que Papá Noel, tenía un lunar en el ojo como su papá y un reloj idéntico… es cuando nació el relato El Ayudante de Papá Noel, que se encuentra en el capítulo veintiséis página 77, de mi libro Intimo y que de manera resumida dice así: Hasta el día de hoy sigo creyendo en Papá Noel, porque siento que representa vivamente los sueños, los anhelos y los deseos de nuestra niñez. Soy de los que creen que uno nunca debe de dejar de ser un niño. A mis hijas, cuando descubrieron que me vestía de Papá Noel, porque yo me visto, los payasos se disfrazan; les dije mi verdad: que el verdadero Noel buscaba en cada país un hombre que lo representara; luego lo llevaba al Polo Norte y lo entrenaba para que pudiera parecerse a él. Les enseñaba como bajar por las chimeneas, o de cual modo entrar sigilosamente en las casas para dejar los regalos solicitados por los niños. Adicionalmente, les daba polvos mágicos que los transportaban de un lugar a otro para no tener así que usar trineos, pues no en todas partes había chimeneas y peor nieve en diciembre. Obviamente, nos entregaba el traje completo, la barba y el pelo nos crecían y se tornaban blancos únicamente por esa noche, volviendo luego todo a la normalidad. Claro está, para aquellos elegidos, era un auténtico honor servir como Papá Noel.

Ahora ya no hay niños en casa, durante muchos años deje el personaje; la verdad recuerdo que lo hice cuando trabajaba en Pepsi Cola, pero me conmovió la reacción del hijo de un compañero de trabajo, niño con síndrome de Down que se aferró a mi mano y no me dejó por ningún momento, exclamando continuamente: Este es el verdadero Santa; por lo cual preferí no volver a hacerlo.

Pasados unos cuantos años, tuvimos la promoción de Pepsi Blue, y contratamos una agencia que vistió a algunos chicos flacos de Santa, así que pedí me confeccionaran un traje azul Pepsi para la fiesta de los niños en la empresa, cabe decir que hasta hoy es el traje más costoso que tengo, ese día me traslade en helicóptero hasta la explanada de la empresa, lo cual fue un éxito rotundo y una experiencia maravillosa que no he vuelto a repetir.

El traje azul sirvió luego de modelo, para el primer traje rojo de mi propiedad, hecho de un tipo de franela y confeccionado por una humilde mujer del cantón La Libertad, en la Provincia de Santa Elena y que es conocida como la señora Nacha o Mamá Noel, en el barrio 28 de Mayo; a donde vive mi amigo Marcelo Rendón con su familia, quienes por muchos años hicieron bingos solidarios y en Navidad hacer una fiesta para los niños de escasos recursos; cabe decir que por un par de años los visite para entregar regalos a los niños del sector; lamentablemente y debido a la envidia y ambición de algunos que empezaron a hacer bingos con afán de lucro personal, ellos optaron por dejar de hacerlos y conseguir de buenos samaritanos los obsequios para hacer en otros sectores dichas entregas.

Si bien es cierto, la mayor parte del tiempo hice el personaje sin fines de lucro, muchos al conocer mi trabajo me solicitaron para filmar comerciales de televisión y fotos promocionales; de allí nacen comerciales para Payless Ecuador, Almacenes Marriott y las estaciones de servicio Primax… también en los años 2013 y 2014 fui contratado por mi amigo Jonathan Gomez para llevar el personaje al Malecón 2000; he estado en centros comerciales como La Rotonda, Rio Centro Sur, Garzocentro Shopping y la Plazoleta Ceibos… el Guayaquil Tenis Club… o empresas privadas… familias, escuelas y colegios, etc.

 

Claro, sigo haciendo presentaciones gratuitas, en lugares como SOLCA y los diferentes hospitales del IESS… hago videos promocionales sin costo para mis clientes y les doy ideas para sacar provecho al personaje; cobro muy barato si es algo de carácter social y tal vez hasta no cobre. He salido en reportajes y portadas de diarios y participado en algunos programas de televisión; me he tomado fotos con famosos, famosillos y con otros no tanto, y no le niego ninguna foto a nadie que me trate con respeto.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

A todas las familias a donde estuve las recuerdo con cariño y de vez en cuando chequeo los cientos de fotos que tengo guardadas; pero hay una familia en especial para mí, la primera familia a donde pasé la Navidad como Papá Noel… la de mis queridos amigos Elizabeth Jiménez y Juan Carlos Andrade… sus hijos Juan Martín y Vale; su hermana Lourdes y su esposo Chicho Norero con sus hijos Ana Pauli, Sebastián y Juanpi… ellos en su momento fueron mis ayudantes, siempre me tenían leche y galletas Oreo… y se disputaban el honor de ser declarados ayudantes oficiales de Santa,

Tengo muchas anécdotas, unas graciosas y otras tristes pero con finales felices como aquella en Malecón 2000, en que fue una madre con su hijita ellas, según me dijo, vivían en la población de Eloy Alfaro, Durán, el padre de la niña las había abandonado y ahora no tenían ninguna ayuda, pedí a la fotógrafa que tomara una instantánea (sin costo) y les pedí si podían regresar al día siguiente que Santa le tendría el regalo solicitado (una muñeca Barbie); la llevé al día siguiente pero ellas no aparecieron, ni ese ni los subsiguientes, así que terminé por regalar la muñeca a otra niña… al año siguiente en el mismo lugar, pero esta vez vestido de Santa azul porque el auspiciante era Pepsi Cola, aparecieron la niña (foto) y su mamá, me mostraron la foto que nos tomamos me preguntaron si ese era yo y me explicaron que no habían podido venir, que ese día llovió y todo se les había inundado… les pregunté si podían regresar al día siguiente en que le tendría una sorpresa… así que le llevé una mochila de peluche del osito Winnie the Pooh con una tarjeta firmada por Papá Noel. La alegría de esa carita llena de felicidad es una de las principales razones para hacer este personaje.

El amor entregado por los niños es enorme, chicos y grandes se rinden ante él… a lo largo de estos años he escuchado frases como: es de verdad; qué lindo, o es la primera vez que voy a tomarme una foto con Santa, y, ¿me puedo sentar en sus piernas? O también ¿lo puedo abrazar?

Me gusta decir que yo no soy la razón de la Navidad… que la carta se la escriban al Niño Dios, que el 24 es Noche Buena y que vamos a recordar y celebrar al Niño Jesús

Lo único que me apena actualmente, e que por necesidad muchos gorditos se compran un traje y barbas baratas, y fungen de Papá Noel… y hay empresas dedicadas al entretenimiento que cobran dinerales pero al que hace el personaje le pagan muy barato… aunque si bien es cierto invierten en trajes y parafernalia.

El que haga este personaje debe de creer en él, respetarlo y respetar a quienes los contratan… Cuidar su imagen y dar lo mejor de sí.

Para despedirme solo me resta decir lo que el personaje dice

Que tengan una Feliz Navidad… ho, ho, ho

 


Jorge Gómez Vidal . Noviembre 3 de 1959 – sesentón. Cristobalino de corazón, estudió en muchos colegios, pero después encontró su alma mater y al amor de su vida en Bellas Artes; estudió Arte Gráfico; ha trabajado haciendo de todo, desde vendedor de zapatos, pasando por laqueador aficionado de muebles, hasta key account manager de una franquicia internacional. Dibujante, escritor, actor, cocinero, esposo, padre y abuelo. Casi 30 años haciendo el personaje más querido en diciembre: Santa Claus.

 

 

 

Acerca de Aurelio Paredes

Periodista de Profesión (Licenciado en Comunicación Social, graduado en la Universidad de Guayaquil), ecuatoriano de nacimiento, 59 años de edad y 37 años de experiencia. Empezó en 1982 como reportero radial y escaló posiciones hasta llegar a ser Editor de Deportes de Diario El Universo de Guayaquil, considerado el matutino de mayor circulación en Ecuador; Director de Revista Estadio (Deportiva) y Editor de Revista Vistazo (Política y Actualidad); presentador de televisión en varios programas deportivos; columnista de deportes y páginas humorísticas bajo el seudónimo de Delado; y guionista empírico en algunos programas de la televisión ecuatoriana. En la función pública fue Director de Comunicación de la Procuraduría General del Estado y en la empresa privada, Director de la Federación Deportiva Nacional del Ecuador.

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