¿QUÉ ES DE TU VIDA?

ANTES: Galo Alfredo Pulido Barzola, nacido en Guayaquil,  el 2 de enero de 1944, fue un futbolista símbolo y referente de Emelec y una figura del fútbol ecuatoriano en la década de 1960, integrante del famoso Ballet Azul. Se distinguió en la cancha por su habilidad e inteligencia innata para jugar un fútbol de fantasía, con una calidad exuberante, dominio de balón perfecto, precisión para dar pases, gran calidad técnica y mucha garra y coraje deportivo.

“Yo nací en el fútbol callejero desde muy niño cuando jugábamos en las calles con la pelota de trapo que armábamos con medias llenas de retazos, de tela y luego con la pelota de indor. Mis primeros contactos con el balón los di en 1965 cuando tenía once años y jugaba en las ligas barriales, en un equipito llamado Guayas que jugaba en la Liga Norero. Un año después a los 12, pasé al Balseca Jr, del barrio de las Cinco Esquinas, que se llamaba así en honor al gran jugador de Emelec, José Vicente Balseca (+). Allí jugaba con otro futbolista de leyenda del fútbol ecuatoriano, Jorge Bolaños (+), quien siempre fue mi compañero de equipo en mi vida amateur y profesional. Luego con el Pibe, pasamos al Sagrario (foto) de las calles Sucre y Chimborazo, un equipo formado por don Jorge Bologna, que se llamaba así en honor a la Capilla de ese nombre, situada junto  a La Catedral de Guayaquil. Era un equipazo que barría en los campeonatos de novatos de la Liga Salem, en la que jugaban otros jóvenes que luego brillaron en el fútbol profesional como: Milton Pérez, Jorge Mawyín, Teodoro Ruiz  y Luis Sernaqué, además Carlos y Alberto Castro, Alberto Sánchez, Carlos Barrezueta, René Haz, Julio Bologna, Kléber Segovia, Alberto Mera y Carlos Saavedra.   A los 15, nuevamente junto a Bolaños, pasamos al Brasil, supercampeón de la Liga Salem que jugaba en la cancha de la Liga Deportiva Estudiantil (LDE) en las calles Luque y Morro y también jugué indor fútbol en el Santos que jugaba en el Coliseo Huancavilca”

En aquellos años, del balompié barrial se llegaba a los equipos profesionales, porque alguna persona vinculada de alguna manera al fútbol lo recomendaba a los equipos grandes o porque algún director técnico, jugador, directivo que veía esos campeonatos amateur, al ver sus condiciones, lo llevaba al club. Así en 1959, Pulido, con 15 años de edad, inició su historia en el fútbol de primera. “Yo estaba en el equipo Brasil de la Liga Salem y un día, me vio jugar, el jugador de Emelec, el defensa, Jacinto Astudillo, que era de mi barrio, El Astillero en las calles Gómez Rendón y Chimborazo, cerca de la zona del colegio la Providencia, de la Fábrica Universal y junto a tres amigos: Milton Pérez, Sergio Carrera y Lucho Rosales, nos llevó a las divisiones menores de Emelec que dirigía en entrenador argentino y exjugador del club, Mariano Larraz, que nos dio el visto bueno inmediatamente. Con Emelec, formamos un poderoso equipo juvenil que entre 1959 y 1961 fue campeón imbatible, en el que estaban Felipe Mina, Walter Arellano y Milton Pérez, que brillaron en Primera División, además del arquero Viteri,  Arámbulo, Brambilla, Yagual, Guerra, Orellana y  Salavarría, entre otros”.

Luego de destacar a nivel juvenil, en 1961, cuando tenía 17 años, el propio Larraz, que lo dirigió en divisiones menores, ya como director técnico del primer equipo, lo ascendió al cuadro de mayores, con el que en el año de su debut, quedó campeón nacional. “El gran Jorge Bolaños, había sido meses antes transferido al River Plate de Argentina y yo tome la titularidad en muchos partidos, haciendo delantera con grandes jugadores como José Vicente Balseca, Carlos, Raffo, Enrique Raymondi y Natalio Villa. Estaban además otras figuras de gran nivel como el arquero Cipriano Yu Lee, los defensas Jaime Ubilla, Cruz Ávila, Raúl Arguello, Carol Farah, Oswaldo Villacis, los volantes Carlos Pineda, Rómulo Gómez, Walter Arellano, mi compañero en juveniles y el uruguayo Eustaquio Claro Santander, y los atacantes Juan Moscol, Juan Mosquera, Sánchez y Clemente De la Torre. Fue una enorme alegría que en mi primer año en primera sea titular y campeón nacional”.

A partir de allí la historia de Pulido en Emelec fue triunfal. Al año siguiente de su estreno, estuvo en el equipo que fue campeón del torneo de Guayaquil 1962 y además  jugó el Campeonato Nacional. Fue el año de la histórica delantera de Emelec, denominada la de Los Cinco Reyes Magos que pasó a la historia por su toque elegante y efectivo que anotaba muchos goles y que estaba formada por José Vicente Balseca, Jorge Bolaños, Carlos Raffo, Enrique Raymondi y Roberto Ortega, a la que la prensa y afición le añadió un Sexto Rey Mago, el volante Galo Pulido. En 1963, fue vicecampeón nacional.  En 1964, fue nuevamente campeón de Guayaquil y en 1965 por segunda vez fue campeón nacional, lo que le dio la oportunidad de jugar su primera Copa Libertadores de América. En 1966 y 1967 fue dos veces consecutivas vicecampeón nacional, jugando dos Copas Libertadores más. Estuvo en la plantilla de 1968 y 1969, año en que dejó Emelec.

 “En 1970, Llegó de técnico Jorge Lazo y a inicios de año, los dirigentes nos comunicaron a Jorge Bolaños, Jaime Delgado Mena, Felipe Mina  y  a mí, que estábamos fuera del equipo por decisión del entrenador. El directivo, Don Munir Dassum me citó a su oficina y me hizo firmar una carta en que decía que no podía reclamar a la Dirección de Trabajo por los 13 años que jugué en Emelec, tres en juveniles y diez en primera. Me entrego 7.000 sucres. Yo aún conservo esa carta. En marzo de 1970, recibí una llamada de Miguel Maridueña presidente del club Atlético Guayaquil de Chicago que jugaban en la liga semiprofesional, ya que por ese entonces no existía fútbol de Primera, en Estados Unidos. Me mandó los pasajes y me ofrecía pagar por partido y además me daban vivienda. No espere nada y viajé inmediatamente. Creo que tome una buena decisión. En esa Liga encontré jugadores que habían jugado en Primera en Ecuador como: Battaine, Echeverría, Puente, entre otros. Yo jugué cinco temporadas allá. De 1970 a 1975, año en que me retiré como futbolista profesional”

AHORA: Desde 1976, retirado del fútbol, siguió residiendo en Chicago, donde formó familia y se dedicó a diferentes trabajos. “En 1980 me trasladé a los Ángeles, donde por muchos años tuve un pequeño negocio de fabricación y venta de alfombras.»

Así, el futbolista que maravilló con su fútbol sobre la alfombra verde de un campo de juego,  ahora forjaba su vida sobre la alfombra de la vida laboral.

Hoy Galo Pulido, a los 75 años, disfruta de una vida tranquila, tras haber dedicado mucho tiempo al trabajo que siempre lo ejerció con responsabilidad y dedicación, lo  que le permitió gozar de un buen nivel de vida en el que pudo educar a sus hijos, lo cual considera su mayor tesoro. «Ahora estoy jubilado, resido en  Hacienda Heights, un lugar del condado de Los Ángeles en el estado de California y me dedicó a disfrutar de mis dos hijos, un varón (Jeff) y una mujer, (Jenny)  y de mis dos nietos: Matias y Amaru. Mi posición es estar activo en cualquiera situación que se me presenté”.

Y como su vida es el fútbol, su pasión de siempre, cuando hay oportunidad de visitar a Ecuador, no pierde la oportunidad de ver a su Emelec del alma y recorrer sus pasos en la cancha del estadio Capwell en el que jugó por última vez en 1991, cuando hubo la reinauguración del estadio Capwell y se organizó un programa de festejos con varios actos. Uno de ellos un partido del recuerdo entre ex glorias del equipo “Azul”. Muchos años después, 25 para ser exactos, en 2016, volvió al Capwell para una nueva reinauguración del estadio, en la que compartió una cena con jugadores de todos los tiempos y en la que se rencontró con varios compañeros de su época. Y como al fútbol no se olvida con los años, cada vez que hay ocasión de vestirse de corto, vuelve a las canchas, para pese a sus años, mostrar aún rezagos de su calidad excelsa porque al buen músico, el compás le queda.

 

 

Acerca de Aurelio Paredes

Periodista de Profesión (Licenciado en Comunicación Social, graduado en la Universidad de Guayaquil), ecuatoriano de nacimiento, 59 años de edad y 37 años de experiencia. Empezó en 1982 como reportero radial y escaló posiciones hasta llegar a ser Editor de Deportes de Diario El Universo de Guayaquil, considerado el matutino de mayor circulación en Ecuador; Director de Revista Estadio (Deportiva) y Editor de Revista Vistazo (Política y Actualidad); presentador de televisión en varios programas deportivos; columnista de deportes y páginas humorísticas bajo el seudónimo de Delado; y guionista empírico en algunos programas de la televisión ecuatoriana. En la función pública fue Director de Comunicación de la Procuraduría General del Estado y en la empresa privada, Director de la Federación Deportiva Nacional del Ecuador.

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2 comments

  1. José Pepín Alvarado

    Buen artículo, felicitaciones.
    Con Galo conservo una amistad desde los años 80 cuando vivía en Los Ángeles California donde fundamos y presidi la Liga Deportiva Ecuatoriana y Galo fue integrante del CS Emelec que lo dirigían Mario Muñoz y Víctor Hugo Ayala. Además de un destacado jugador, Galo es una gran persona y un buen amigo.

  2. Gracias por sus palabras, José. Un gran jugador y mejor persona, Galo. Un lujo entrevistar a una de las glorias del fútbol ecuatoriano.

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