LOS PUNTOS SUSPENSIVOS

En múltiples ocasiones, al leer un texto o escribir uno, vemos tres puntos seguidos …, todos o casi todos sabemos que son los denominados puntos suspensivos, que son un signo de puntuación gramatical, pero pocas veces nos detenemos a pensar en que son o cuando, porqué y para que se usan. Los puntos suspensivos son un recurso que podemos utilizar en nuestra escritura, tanto en diálogos como en la narración. Indican una pausa o una interrupción y los vemos por todos lados Esta es una nota, que tiene por objeto explicar la existencia de estos… puntos suspensivos.

Concepto: Los puntos suspensivos (), llamado así porque su uso es dejar en suspenso el discurso, son signos de puntuación que se representan por tres puntos alineados horizontalmente al nivel de la línea base de escritura. Por ejemplo: pan, mortadela, huevos, leche… y jugo.

El espaciado: El espacio entre los puntos es variable, aunque en español lo normal ha sido reducirlo al mínimo (…) o, en cualquier caso, que no sean especialmente visibles. Contrasta con algunos estilos anglosajones, donde los puntos están claramente espaciados (. . .).

Casos en que se usan: Se usan los puntos suspensivos en los siguientes casos: 

Al final de una frase: Se utilizan al final de una frase en lugar del punto, y con el mismo significado gramatical que este, si bien indican al lector que la frase precedente podría continuar. Ejemplo: Enero, febrero, marzo, abril, mayo…

Para enumerar: Para indicar que una enumeración podría continuar. Ejemplo: En la granja había de todo: vacas, marranos, gallinas, conejos…

Para crear suspenso: Para dejar un enunciado incompleto y en suspenso: Ejemplo. «Fue un robo descarado, el que le hicieron a Emelec, estuvo muy desagradable… No quiero seguir hablando de ello.

 Para dejar algo inacabado: Para indicar que se deja algo inacabado, porque se da por hecho que el interlocutor sabrá completarlo. Ejemplo: Si te viera tu madre…

Para insinuar algo: A veces se colocan tras la letra inicial del término que se insinúa. Vete a la v… No te soporto más.

Por interrupción voluntaria: Para señalar la interrupción voluntaria de un discurso cuyo final se da por conocido o sobrentendido por el interlocutor: Ejemplo: A pesar de que Emelec, había empatado las serie y de ir ganando dos a cero, a Macará, el árbitro se inventó un penal… Bueno ya sabes que pasó al final.

Para no repetir la cita: Para evitar repetir la cita completa del título largo de una obra que debe volver a mencionarse: Ejemplo: El Coronel no tiene quien le escriba de Gabriel García Márquez, es una obra maravillosa. Los textos se El Coronel no tiene… contiene todo el realismo mágico que caracteriza a su autor.

Cuando expresa duda: Para indicar la existencia en el discurso de una pausa transitoria que expresa duda, temor, vacilación o suspenso. Ejemplo: No sé si chupar o si no chupar… No sé qué hacer». «Te llaman del trabajo… Espero que no sea para hacerte trabajar en fin de semana. «Quería hacerte una pregunta… No sé…, me da vergüenza…, que si podrías prestarme un billete, que ando chiro. ¡Si te contara…!»

En reproducción de un texto conocido: Es especialmente frecuente este uso cuando se reproduce un refrán o un fragmento literario de sobra conocido: Ejemplo: Árbol que nace torcido…, jamás su tronco endereza. “Y en mitad de la fiesta, se subió a una mesa y comenzó a recitar: “Con diez cañones por banda…” 

Para evitar palabras inconvenientes: Para insinuar, evitando su reproducción, expresiones o palabras malsonantes o inconvenientes: Ejemplo ¡Qué hijo de… éste árbitro, como nos robó

Al final de enumeraciones: Al final de enumeraciones abiertas o incompletas, con el mismo valor que la palabra etcétera o su abreviatura. Ejemplo: Puedes hacer lo que quieras: jugar fútbol, ir a la piscina, pasear en caballo… Debe evitarse, por redundante, la aparición conjunta de ambos elementos: Puedes hacer lo que quieras: jugar fútbol, ir a la piscina, pasear en caballo, etcétera. / Puedes hacer lo que quieras: jugar fútbol, ir a la piscina, pasear en caballo, etc.

 

Con intensión enfática expresiva: Sin valor de interrupción del discurso, sino con intención enfática o expresiva, para alargar entonativamente un texto. Ejemplo: Ser… o no ser… Esa es la cuestión.

Supresión de palabra, entre paréntesis: Entre corchetes […] o entre paréntesis (…), los puntos suspensivos indican la supresión de una palabra o un fragmento en una cita textual: «Fui don Quijote de La Mancha y soy agora […] Alonso Quijano el Bueno» (Cervantes, Quijote II [Esp. 1615]).

Si se quiere dejar claro que la reproducción de una cita textual no se hace desde el comienzo mismo del enunciado, es posible escribir puntos suspensivos al inicio de la cita, sin paréntesis ni corchetes, dejando un blanco de separación respecto de la palabra a la que preceden: «Al final de la obra, don Quijote pide “… un confesor que me confiese y un escribano que haga mi testamento”».

 Asimismo, cuando la reproducción de la cita queda incompleta por su parte final, es posible escribir puntos suspensivos, sin paréntesis ni corchetes y sin blanco de separación con respecto al texto que antecede, para indicar que el enunciado continúa más allá de la última palabra reproducida: «Al final de la obra, don Quijote pide “… un confesor que me confiese y un escribano que haga mi testamento…”, evidenciando la cordura que le asiste en sus últimos momentos».

Combinación de los puntos suspensivos con otros signos

  • No se escribe coma antes de los puntos suspensivos: Ejemplo: En la granja había de todo: vacas, marranos, gallinas, conejos,…
  • Si los puntos suspensivos finalizan el enunciado, no debe añadirse a ellos el punto de cierre, pero si los puntos suspensivos van detrás de una abreviatura, se suma a ellos el punto que la cierra, de modo que se escribirán cuatro puntos en total. Ejemplo: Creo que cerrará a las 3 p. m….
  • Tras los puntos suspensivos sí pueden colocarse otros signos de puntuación, como la coma, el punto y coma y los dos puntos, sin dejar entre ambos signos ningún espacio de separación. Ejemplo: Pensó en refranes: no por mucho madrugar…, quien a buen árbol se arrima…, en boca cerrada…, pero tampoco dio con lo que buscaba.
  • Los puntos suspensivos se pueden combinar también con los signos de interrogación y exclamación. Los tres puntos deben aparecer dentro de los signos de interrogación o exclamación cuando el enunciado que aparece dentro de ellos está incompleto, y fuera de ellos cuando el enunciado está completo. Ejemplo: ¿Sabía usted…?. / Pero ¡qué has hecho!…

El signo de puntuación correspondiente debe aparecer unido sin espacio a los puntos suspensivos.

  • Los puntos suspensivos y la expresión etcétera (etc.) se excluyen entre sí, ya que ambos indican que una enumeración podría continuar. Poner ambas indicaciones es redundante. En general, se prefiere el uso de etc. para las enumeraciones cerradas que no se ponen completas y que responden a textos científicos o técnicos, y puntos suspensivos en enumeraciones abiertas que se pueden dejar incompletas sin que se dificulte por ello la comprensión del texto. Por ejemplo: Los metales alcalinos (hidrógeno, litio, etc.) son muy reactivos. / Visitamos la catedral, el casco viejo, la plaza Mayor…

Su uso en textos impresos

En los textos impresos aparecen siempre pegados a la palabra o el signo que los precede, y separados por un espacio de la palabra o el signo que los sigue (lo que incluye los puntos suspensivos que marcan un texto omitido en una cita); pero si lo que sigue a los puntos suspensivos es otro signo de puntuación, no se deja espacio entre ambos. Ejemplo: … fue la aglutinación de los pueblos eslavos de la monarquía austrohúngara. / En la Grecia peninsular (Tirinto, Vafio…) se sitúan los centros de este estilo.

Si los puntos suspensivos cierran el enunciado, es decir, coinciden con un punto, la palabra siguiente debe escribirse con mayúscula inicial. Ejemplo: He escrito cuentos, poemas, ensayos… Ahora quiero publicar una novela.

Si no cierran el enunciado, la palabra que sigue se inicia con minúscula. Ejemplo: No tengo… prisa. /

He escrito cuentos, poemas, ensayos… de todos los estilos.

Si lo que sigue tiene continuidad, no se añade otro signo, como en el ejemplo anterior de «No tengo… prisa», pero si no la tiene y le corresponde una coma o un punto y coma, no se prescinde de estos, como en el ejemplo más abajo de «No sé…, bueno…, que si quieres […].

Errores frecuentes

  1. Puntos suspensivos + etcétera. En esta oración: Ya tengo todo listo para la farra, bielas, wisky, jama, música, invitados, etc… El final es incorrecto. Nunca se deben usar estas dos opciones juntas, ya que indican lo mismo y sería redundante. Así que la solución es optar por una de los das, la que más te guste. Además, debes tener en cuenta este detalle, según la opción que elijas:
  • Si escribes puntos suspensivos, no tendrás que usar coma tras la última palabra y los puntos irán pegados a esta: Ya tengo todo listo para la farra, bielas, wisky, jama, música, invitados,
  • Si usas etcétera o etc. debes poner antes la coma, ya que se considera una palabra más de la enumeración: Ya tengo todo listo para la farra, bielas, wisky, jama, música, invitados,etc.

 

2. Puntos suspensivos y otros signos. Una duda que surge a veces es cuándo colocar otro signo de puntuación si va unido a los puntos suspensivos, si antes o después. La norma gramatical es clara y contundente Todos deben ir detrás.

Coma: Cuando termine con la chupa, el aburrimiento, el desgano, el malgenio…, estaré hecho. (Correcto) / Cuando termine con la chupa, el aburrimiento, el desgano, el malgenio,… estaré hecho (Error).

  • Dos puntos: Pensándolo mejor…: prefiero no ir a la fiesta (correcto) / Pensándolo mejor:… prefiero no ir a la fiesta(incorrecto).
  • Punto y coma: Me pondré la peluca de afro, el pantalón rojo que he teñido…; estaré ideal la fiesta hippie. (Correcto) / Me pondré la peluca de afro, el pantalón rojo que he teñido; … estaré ideal la fiesta hippie.(Error)
  • Punto: Es el único que no debe ponersedespués de puntos suspensivos, ni siquiera si termina el enunciado, ya que no tendría sentido que aparecieran cuatro puntos seguidos. Solo hay una excepción, que es cuando se usa con una abreviatura. Ejemplo: No me gusta esa Sra….

 

  1. Mayúscula o minúscula tras puntos suspensivos: A veces surge la duda de si tras estos puntos hay que escribir mayúscula o minúscula en la frase que sigue. Para saber qué opción elegir, solo debes tener claro algo muy sencillo: si se hacerrado la oración o no. Es algo similar a cuando se usa un punto o una coma en un enunciado cualquiera: Ejemplo: Tenía tantas ganas de jugar fútbol… Llevaba seis meses sin pisar una cancha. En este caso, quien habla ha hecho una pausa para dejar algo de suspenso. Luego ha comenzado con otra oración distinta. Es similar al uso del punto, solo que se ha querido dar algo de intriga.

Otro caso: En esta otra oración: No lo tengo claro, pero… no voy a ir. La pausa se ha considerado una coma, por eso la siguiente palabra va en minúscula. Se ha hecho una pequeña pausa que indica una duda, pero sigue el discurso del personaje.

4. En interrogaciones y exclamaciones: Este caso es muy similar al anterior de las mayúsculas. Hay que tener en cuenta dos aspectos para saber si los puntos van antes o después del signo:

  • Si la oración no está acabada, se escribe delantedel signo: Ejemplo:  ¡Me da una indignación…! No me encames nada más
  • Si la oración ha terminado, se escribe detrásdel signo: ¿Habrá llegado ya la carga?… Espero que sí

Ojalá que este artículo de hoy les  haya servido de ayuda en tu escritura. Y si quiere y le gustó, puede compartir esta nota. Puede servir… ¿o no?…

 

Fotos: weeky.es; sites.google.com; deperu.com;

 

Acerca de Aurelio Paredes

Periodista de Profesión (Licenciado en Comunicación Social, graduado en la Universidad de Guayaquil), ecuatoriano de nacimiento, 59 años de edad y 37 años de experiencia. Empezó en 1982 como reportero radial y escaló posiciones hasta llegar a ser Editor de Deportes de Diario El Universo de Guayaquil, considerado el matutino de mayor circulación en Ecuador; Director de Revista Estadio (Deportiva) y Editor de Revista Vistazo (Política y Actualidad); presentador de televisión en varios programas deportivos; columnista de deportes y páginas humorísticas bajo el seudónimo de Delado; y guionista empírico en algunos programas de la televisión ecuatoriana. En la función pública fue Director de Comunicación de la Procuraduría General del Estado y en la empresa privada, Director de la Federación Deportiva Nacional del Ecuador.

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