CARTA A MI HIJA

La historia se desarrolla en 2015 en Guayaquil, donde se enamoran un funcionario público, de 35 años, aficionado al fútbol y a las mujeres y una mujer de 25, mujer de su casa, apasionada por el básquet, a quienes entre otras cosas los une la afición por el deporte. Producto de ese amor apasionado, mantienen relaciones por muchos años, hasta que ella deja de cuidarse y queda embarazada, lo que molesta al mujeriego Santiago, quien pese a la negativa de Emilia y tras tanta presión de él, al final la convence para no tener al nuevo ser que han procreado. Sin embargo un momento antes de materializarse el aborto, el médico invita al padre a pasar a su consultorio para enseñarle el milagro de la vida, él al ver en el monitor del eco, latir el corazón de una niña, se queda hipnotizado por segundos y decide que ese ser que instintivamente despertó su amor paternal, nazca.

Al pasar de los meses, Santiago y Emilia, empezaron a tener diferencias y él decide no casarse, por esa razón, ella durante el embarazo se encarga de perturbarlo, llegando incluso a envenenarse, poniendo en riesgo la vida de la niña. Pero Emma, nace y con ella nace durante los primeros años de su vida, el amor por su padre, pese a no vivir con él. La historia cambia radicalmente cuando la niña cumple seis años y su madre decide emigrar a España, dejándola al cuidado de su abuela materna (Sonia). Eso hace que la relación de la hija con su padre se vea afectada, a pesar de los inmensos esfuerzos que Santiago hace por estar con su hija. Ya en la adolescencia, Emma con la rebeldía de sus catorce años, inicia una batalla contra su padre a quien responsabiliza de la ida de su madre.

Tiempo después, Santiago conoce a Fiorella, una ex reina de belleza, con quien formaliza una relación y tienen cuatro hijos que adoran a su padre, sin embargo, su felicidad no era completa, pues estaba notablemente afectado por el desamor, indiferencia, irrespeto  y atrevimiento de Emma que era influenciada por su madre. Un día él se encierra en su oficina para escribirle una carta a su adorada hija y empieza así la verdadera historia de amor de un padre por su hija, atravesando por momentos duros y difíciles, marcados por los insultos, los desaires, la enfermedad, el dolor… Hasta que ocurre un milagro.

“Esta película es basada en la vida real y es la historia del actor que la protagoniza (Alejandro García), quien la escribió con base a su experiencia marcada por muchos años de dolor. Para mí como director del filme, es un reto y un desafío llevar una historia así a una pantalla de cine. Lo que buscamos quienes hacemos Carta a Mi Hija, es transmitir un mensaje alentador y positivo para los padres y que no piensen que por estar peleado con sus hijos no va a  haber solución. Todo se puede solucionar, una vez que haya este amor verdadero, profundo, real entre padres e hijos. Yo pienso que esta historia se va a identificar mucho con las familias porque lamentablemente en nuestra sociedad hay muchas familias disfuncionales en las que el papá no está presente y esa figura paterna ausente, se siente. Este mensaje va a servir mucho para motivarlos y decir que si se puede, que no está todo perdido y que podemos ganar la batalla de recuperar a nuestros hijos” sostiene el cineasta manabita, chonero para más señas, Cheo Poggy, de larga  experiencia en realizar productos audiovisuales, como cortos, documentales, vídeo clip, quien presenta su segundo largometraje, luego de filmar el año anterior (2018) Sueño Americano.

Producción y rodaje

La película está en la etapa de producción y rodaje. Se ha cumplido con un 20% de lo previsto, por lo que se han grabado doce escenas de un total de 120, lo cual dará a la  película una duración aproximada de una hora y media. En diciembre está calculado grabar un 50% más y para el próximo año, entre enero y febrero, el 30% restante. “Esta no es una película muy compleja. No requiere mucho traslado. Va a ser grabada casi totalmente en Guayaquil, solo una escena será rodada en Salinas porque se desarrolla en el mar. Esta es una película de bajo presupuesto, bastante sencilla en su producción y realización, lo que da un plus, para saber que se puede cumplir en el tiempo estimado”, dice su director Cheo Poggy.

Para la productora Isabel Moreno (foto), una joven de 21 años, para quien este es su cuarto trabajo audiovisual y su primera película, producir este film es todo un reto pues contiene muchas temáticas con las que se identifica. “Carta a mi Hija es una producción independiente. La he llevado tranquila, pero con mucha emoción y grandes expectativas, no solo porque es mi primer trabajo en grande y mi primera película en producir, si no por qué es muy diferente a lo que he hecho antes. La historia me llegó desde el primer día que la leí, porque tiene cosas que me han pasado y eso es lo interesante, va a servir de identificación a muchos de los espectadores. Ya empezamos la etapa de rodaje y mi función ha sido ardua, pues la productora al igual que un director tiene que ser un pulpo. Si se perdió o se dañó algo de la parte de arte, la productora debe resolver como sea. Ese es el productor, no el que da órdenes. Es bueno delegar, porque no todo lo puede tomar el productor, porque si no las cosas salen mal. Pero si aun así fallan, uno tiene que estar allí. porqué de ti depende que no falte el cable, que no falte la luz, el actor, la comida, entonces estás llama aquí, llama allá, llama todo el mundo y sacar lo que tengas que sacar, porque esas cosas pequeñas son las que hacen gran diferencia en la producción, dentro del momento del rodaje, tarea que la cumplo con gusto y que por lo demás me genera un torrente de adrenalina que me apasiona”.

“Esto de no tener un presupuesto como el que se debería tener, trae sus complicaciones para la producción, pero aquí estamos para encontrar soluciones a todo. Por ejemplo al no poder contar con profesionales cotizados, recurrimos a la ayuda voluntaria de personas que quieren colaborar y a los pasantes que estudian cine»,  recalca la productora, una apasionada de su trabajo.

Y esa pasión que siente Isabel, también la siente Cheo Poggy (foto), su director, quien en su calidad de cineasta, es el que lleva la batuta en la orquesta, por lo que debe conocer absolutamente todo, desde el tema de vestuario, hasta el tema técnico de iluminación, planos, cámara, y además tiene que saber de actuación, arte, sonido, maquillaje para la combinación de colores, conocer a los actores, saber guiarlos, dirigirlos, es el todólogo. “Mi función genera mucho trabajo previo, pero ya en el rodaje, ya en el set de actuación me dedico expresamente a dirigir. En mí está la responsabilidad de crear la escena visualizada en el guion y que esta salga bien. En el caso de Carta a Mi Hija, hay varias circunstancias que son un reto para un director. En la parte fílmica, la película tiene la particularidad que toca ambientarla, pues tiene dos momentos. El momento en que el protagonista tiene 35 años, que es cuando tiene su etapa de enamoramiento y 20 años después, cuando ya tiene otra familia y vive los problemas con su hija. Es la primera vez que me toca recrear una situación así, porque por cuestiones de presupuesto y logística, no tenemos otro actor o un doble, o un actor parecido al protagonista, sino que el mismo actor tiene que ser caracterizado, lo cual implicará ciertos sacrificios físicos, como cortarse o pintarse el pelo, quitarse la barba, cuando toque recrear las escenas de su juventud. Eso es muy interesante y se convierte en un reto total, porque que además lo mismo sucederá con la protagonista principal que tiene que ser adolescente y luego vivir en la etapa actual. La que tendrá personajes diferentes por razones obvias es la hija, pues en una parte debe hacer el papel de niña, que debe necesariamente ser hecho por otra actriz. Hacer y lograr esto es emocionante y de mucha responsabilidad profesionalmente”.

El otro reto que apasiona al director es que los actores, tanto el padre como la hija, hayan vivido esta circunstancia en la vida real. “Lo cual representa una situación muy  interesante, pues tanto Alejandro como Sarahy han vivido estas situaciones, entonces yo como director lo que puedo visualizar es que para mí, la interpretación de ellos en esas escenas van a ser tan sinceras, tan honestas, tan sentidas, tan emotivas, que van a hacer sentir al público que no están viendo una historia de ficción, sino una de la vida real, basada en una realidad como tal. Que mejor que alguien que lo hay vivido para ser el transmisor de este mensaje, que por esta circunstancia, va a resultar más creíble, mas sentido, más convincente lo cual ayudará a que llegue mejor el mensaje que pretendemos dejar”.

Los actores

El filme tendrá algunas sorpresas en cuanto a actores, en los que hay algunos de vasta experiencia y otras figuras nóveles para los que Carta a Mi Hija, será su debut.  Los protagonistas serán: Alejandro García, (Santiago, el padre), Karla Ronquillo (Emilia, la madre) y Sarahy Drouet (Emma, la hija). Con ellos estarán  la afamada y popular cantante Hilda Murillo, que como actriz invitada, interpretará el papel de la abuela de Emma, que además cantará una canción a su nieta; además de Jaime Vallejo, Vanessa Ortiz, Aurelio Heredia, Paola Vera, Silvia Longo y Ana Catalina Reyes, conocidos en el medio artístico ecuatoriano por su trabajo en varias telenovelas, obras de teatro, series, dramatizados, programas cómicos y demás, y el debut actoral del exárbitro Byron Moreno.

“Hay una fusión de actores experimentados de la vieja guardia y jóvenes, algunos que debutan, lo cual se convierte en una mezcla interesante de experiencia y juventud. Hay un equilibrio del que mutuamente se podrán enriquecer los actores. Yo como director, aprendo de los actores, de sus capacidades, me emociono y lloro, cuando los veo llorar, me río de sus ocurrencias. Me enojó cuando veo que no están en el nivel de transmitir la sinceridad que tiene que tener un personaje. Esto es un aprendizaje mutuo permanente que es algo que enriquece a la película”, sostiene Poggy.

Para Sarahy Drouet (foto), actriz autodidacta, que ya lleva varios cortometrajes y documentales a su haber, esta será su primera película, en la que además será la protagonista, lo cual la llena de mucha emoción. “Yo me he identificado bastante con Emma, que es un personaje muy llamativo, muy realista, con el que la mayoría de los jóvenes en estos tiempos, se van a identificar.  Muchas de las circunstancias que ella vive, las he vivido yo en la vida real, por lo cual es un reto interpretarla y estoy muy contenta de hacerlo, además que siento que estoy volviendo a vivir algo que ya viví, lo cual me llama mucho la atención, me despierta emoción y la interpreto con la convicción de sentir como persona, lo que la actriz siente al interpretarlo. Si ya en una de las escenas, me metí  tanto en el personaje que terminé llorando y mis compañeros tuvieron que consolarme para estar bien. Emma es una joven rebelde  que no pudo compartir mucho tiempo con su padre y que por influencias de la madre, que le metió ideas en la cabeza, termina odiando a su padre al punto de desear que se muera. El personaje, me llevó a darme cuenta que no es solo una película, sino que es algo de la vida real. Son cosas que pasan. El mensaje es que muchas veces los jóvenes cometemos tantos errores para con nuestros padres, que se van a marcar y que van a doler el día que no lo tengas. Por ello, no hay que juzgarlos, peor condenarlos que es algo que a veces nos hacemos y que luego nos damos cuenta que no debimos hacerlo y a veces ya es demasiado tarde. Por eso es importante amar y respetar a los padres, que en definitiva son los seres que más nos aman en el mundo y al que nosotros también debemos amarlos”.

Para el actor Alejandro García, de larga trayectoria en el medio, que estudió actuación en la Casa de La Cultura con el profesor Luis Silva, que actuó en Novelas como Dulce Tormento (1994), María Soledad (1995), en series como De La Vida Real y Pasado y Confeso, en varios cortometrajes y que condujo el programa Rayos X en Caravana Televisión,  protagonizar una película por primera vez, film del cual es su guionista es un doble reto y satisfacción. “La historia es mía y proviene de una historia real que viví con mi propia hija años atrás, que tiene todos los elementos que se necesitan para poder llevarla al campo audiovisual y que merece llevarse a la pantalla por su mensaje. Yo nunca fui aficionado a escribir, ni a llevar un diario, pero cuando empecé a vivir esta situación, empecé a escribir lo que sentía y encontré en la escritura una forma de desahogo. Así fui acumulando decenas de manuscritos que fueron parte de mí en su momento y que ahora los he desempolvado para transformarlos en un libreto y en un guion para hacer una película. A nivel personal fue muy doloroso lo que viví en su momento. Yo quiero dejar con esta película, un gran mensaje al mostrar que es lo que no deben hacer los padres y estoy seguro que va a tocar el corazón de muchas personas. Estoy completamente seguro de ello. Sé que no vamos a cambiar el mundo, pero si vamos a impactar en muchas personas»

La aseveración del actor se basa en una experiencia que le dejó la propia película, cuando se la empezó a producir. “Cuando la dirección empezó a hacer los casting a los actores, se entrevistó a 800 aspirantes, a quienes se les pedía que hagan un dramatizado individual, un monólogo de alguna situación fuerte que hayan vivido y 600 de esas personas, escenificaron escenas familiares y un gran porcentaje de esas escenas fueron de problemas de padres e hijos. En el casting participaron actores ecuatorianos, colombianos, venezolanos y cubanos, los que nos demostró que la problemática de una mala relación padres e hijos es universal, que es un problema contemporáneo y que hay muchas personas con los mismos problemas y que lo que me pasó hace 27 años, sigue en vigencia. Esto nos lleva a pensar que la película va a tener mucha identificación con los espectadores que van a sentir la película como propia y que van a sentir con ella”

El actor, quien tendrá que interpretar al personaje en dos etapas diferentes, de joven y de adulto, ve en ese hecho un desarrollo y desafío actoral. “No es sencillo hacerlo. He visto varias películas en que un actor haga doble personaje y he aprendido mucho de ellos. No es solamente cortarse la barba o pintarse el pelo y hacer que el personaje se parezca físicamente a una persona de esa edad, sino que elaborar un personaje, en diferente etapa de su vida, así se trate de la misma persona,  es muy diferente, pues la energía no es la misma, las actitudes no son las mismas, los movimientos físicos, no son los mismos. Actoralmente es muy complicado, salirse de un personaje para entrar en otro. Ha sido una experiencia única que me está dando grandes satisfacciones como actor y como persona”

Para García, el mensaje de la película es claro. “Queremos mostrar que los padres no podemos meternos con los hijos para mal influenciar contra el papá o la mamá, porque el resultado de ello, es el de alejar de una relación, a dos seres que deben amarse. Queremos mostrar que todos los hijos necesitan de sus padres, así vivan o no con ellos y viceversa. Que lo que debe priorizarse es el amor filial y no los resentimientos que se puedan tener como pareja, porque el problema de los adultos es de los adultos y no debe ser transmitido a los hijos, que deben ser tratados con amor y respeto”.

Todos los actores, los protagonistas, los estelares y los de reparto, están comprometidos con esta historia que los llena, en su carrera actoral y para los que es un orgullo trabajar en este filme. “Cada papel es importante en el desarrollo de la trama. Yo tengo un rol pequeño, pero igualmente me siento orgullosa de interpretarlo. Yo represento a una señora, asistente a una terapia que cuenta su problemática en torno a la pérdida de su padre. Para mí, representarlo es satisfactorio, porque todo papel es un reto y actuar, es mi carrera y mi pasión. Me enorgullece trabajar con compañeros tan profesionales, como el director, la productora y los demás actores, que creemos en el desarrollo de este proyecto, que por la calidad de la historia va a ser un gran aporte al cine nacional”, dice Ana Catalina Reyes, de vasta experiencia en el mundo de la televisión y el cine en los que ha actuado en series, dramatizados y novelas como: Femicidio, Ácido Mortal, Estas Secretarias, Los Hijos de Don Juan, Calle Amores, Así Pasa, La Trinity, Tres Familias, Sharon y las películas, Medardo de Julio Ortega, basada en la vida del poeta Medardo Ángel Silva e Irresponsabilidad Compartida de su mentor y  maestro Jorge Beltrán.

La película Carta a Mi Hija, está en marcha y promete ser un drama humano de gran riqueza actoral y una escenificación de una problemática actual de la vida real. Habrá que verla.


El cine en Ecuador

Hacer una nota sobre una película ecuatoriana y escuchar a una productora y a un director decir que una de las mayores trabas en su trabajo es la parte económica, lleva al periodista irremediablemente a una pregunta: ¿Que tan fácil  o difícil es hacer cine en Ecuador? “Es una pregunta muy polémica. Más que difícil es jodido, para el director, para el productor, para el actor, por una simple y sencilla razón. Ecuador no es industria y tiene años y años de retraso en este tema. En países cercanos como Colombia y Perú, el cine es una industria y cada mes estrenan una película nacional y los cines se llenan porque el público cree, lo cual no sucede acá. Acá es muy difícil que la empresa privada crea, que las entidades públicas o el estado, confíen y apoyen. Pedirle plata al estado es muy difícil, es muy complicado, hay muchas desconfianzas, muchas dudas. Esto hace que los que estemos en este medio tengamos que tomar dos caminos o nos desmotivamos y dejamos a un lado todo, o te vuelves más rebelde y dices: No. Yo voy a poder, lo voy a hacer, voy a demostrar que se puede hacerlo y lo haces. Hasta ahora por más que hemos tocado puertas no hemos tenido apoyo estatal y de la empresa privada no hemos tenido apoyo económico, nos han apoyados con productos que ellos fabrican o venden, pero con dinero nada”, dice Cheo Poggy, director de la película ecuatoriana “Carta a mi Hija”

¿Entonces como se hace película sin plata? . El director, contesta: “Muy buena pregunta. En este caso, se están buscando recursos propios y ayuda de la empresa privada. Eso será tarea para el productor ejecutivo. Lamentablemente en el país ha habido un historial de gente mentirosa y estafadora que ha causado mucho daño a nuestra actividad y por uno pagan todos. Pero hay que luchar, perseverar, tocar puertas y no perder las ganas y la esperanza. Nosotros en la película Carta a Mi Hija, aún no logramos obtener dinero, hemos avanzado, gracias a los canjes. Una marca específica, sale con su marca en la escena y da algún apoyo. Esta película tiene un costo aproximado de veinte mil dólares, que no es mucho realmente, porque es una película sencilla que no requiere de mucho traslado y que se rueda casi en su totalidad en Guayaquil. Gran parte de ese presupuesto, un estimado de ocho mil dólares, se invertirá en el pago de los actores y equipo de producción que realmente nos apoyan, pues por su calidad y su talento deberían ganar mucho más y ser mejor ser reconocidos, pero que son conscientes de la situación y aman su profesión y la pasión de hacer cine. El otro rubro se va en la producción, post producción, publicidad, difusión entre otros costos. En esto son de gran apoyo los pasantes, a quienes esto les sirve en su formación académica y nos dan su apoyo asumiendo roles de la producción, y abaratamos costos. Aquí lo importante es que todos trabajamos por un mismo fin. Desde el chico que pasa los cables, hasta el que pone el sonido, el que actúa o dirige, camina en la misma dirección y formamos un equipo en que todos tenemos una tarea y todos somos importantes. Así se hace cine en Ecuador”

Acerca de Aurelio Paredes

Periodista de Profesión (Licenciado en Comunicación Social, graduado en la Universidad de Guayaquil), ecuatoriano de nacimiento, 59 años de edad y 37 años de experiencia. Empezó en 1982 como reportero radial y escaló posiciones hasta llegar a ser Editor de Deportes de Diario El Universo de Guayaquil, considerado el matutino de mayor circulación en Ecuador; Director de Revista Estadio (Deportiva) y Editor de Revista Vistazo (Política y Actualidad); presentador de televisión en varios programas deportivos; columnista de deportes y páginas humorísticas bajo el seudónimo de Delado; y guionista empírico en algunos programas de la televisión ecuatoriana. En la función pública fue Director de Comunicación de la Procuraduría General del Estado y en la empresa privada, Director de la Federación Deportiva Nacional del Ecuador.

Check Also

LA ESTRELLA ECUATORIANA DE TELEMUNDO

Como quien no quiere la cosa, un día dejó su Ecuador amado para triunfar. No …

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *