INDEPENDIENTE EN EL VALLE DE LA GLORIA

Es la hora de los chicos. Los chicos están de fiesta. Independiente del Valle, un equipo chico del fútbol ecuatoriano, es hoy el campeón de la Copa Sudamericana. ¿Vale aún decir: equipo chico? ¿Corresponde llamarlo así a Independiente? Creo que no. Ya no. Lo de chico ya fue, si es que algún día lo fue. Hoy el club de Sangolquí, se vistió de grandeza. Hizo cosas de grandes. Logró lo que solo un club ecuatoriano ha logrado: ser campeón de un torneo internacional de la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol). Su nombre es hoy palabras mayores del fútbol ecuatoriano. Los campeones, con humildad, actitud y aptitud, trabajo organizado, eficiente labor directriz y técnica, desarrollo de un proceso formativo, fútbol bien jugado y enjundia de sus jugadores logró arribar al podio de la gloria. Hoy la camiseta a rayas verticales azul con negro y su alterna, la rosada, están sobre la piel de unos guerreros que visten de esperanza y triunfo a un país. Hoy son los grandes de nuestro fútbol por los que hay que brindar con sorbos de victoria. ¡Salud campeones!

Independiente es un merecido campeón por muchas cosas,  ha dado una lección a los llamados equipos grandes que no han conseguido lo que ellos han conseguido. Ha demostrado que el trabajo en divisiones formativas es una inversión en la que hay que creer, que bien desarrollada d sus frutos, que cuesta tiempo y dinero, pero que algún día se traduce en triunfos y gloria. Lograr el triunfo es conjunción de una serie de componentes que van desde tener una buena dirigencia que elija el director técnico que se acople a las necesidades del equipo hasta enrolar a los jugadores que ese técnico requiere para implantar su sistema de juego.

Independiente del Valle, logró esa corona el pasado sábado 9 de noviembre, cuando en Asunción, Paraguay, en el estadio del Cerro Porteño conocido como la Nueva Olla, derrotó 3-1 a Colón de Santa Fe en la primera final única del torneo, que para esta edición cambió de formato, pues se dejaron de jugar dos partidos de ida y vuelta como local y visitante para jugar un solo juego en sede neutral. Los goles del equipo nacional fueron de Luis Fernando León a los 24 minutos, del colombiano Jhon Jairo Sánchez a los 42 y de Cristian Dájome a los 96. El portero Jorge Pinos atajó un penal rematado por el ídolo de Colón, Luis Miguel Rodríguez a los 54 y Emanuel Olivera descontó a los 89. En lo anecdótico queda que el árbitro brasileño Raphael Claus tuvo que  detener por una hora el juego a los 30 minutos del primer tiempo, debido a la intensa lluvia que dejó grandes charcos en el césped.

Su triunfo no es casualidad, es producto de la visión de un visionario, de un dirigente que un día creyó que invirtiendo en la juventud, que dotándole de buena infraestructura, proporcionando una formación integral que trabaje no solo en la parte futbolística, sino además en lo social y en el desarrollo intelectual y humano de los jugadores y dándole todas las facilidades para desarrollarse, se podía lograr el éxito. Y hoy Michel Deller, un arquitecto quiteño de 59 años, empresario y ejecutivo de negocios, dueño de importantes franquicias extranjeras bien posicionadas en el país, que a finales de 2006, adquirió un club, entonces, pequeño, ahí sí pequeño, el Independiente José Terán, de un poblado cercano a Quito, llamado Sangolquí, cabecera cantonal del cantón Rumiñahui de Pichincha, famoso por el hornado (un plato a base de chancho) y que de fútbol era muy poco, puede jactarse hoy, que ese pequeño poblado ecuatoriano, ya tiene en el fútbol una razón más para ser conocido y ponerse en el mapa del fútbol continental. Hoy su siembra cosecha triunfos y ese el dirigente de moda. Hoy de ese club pequeño lo ascendió a grande para convertirlo en un club formador y exportador de jugadores y protagonista de campeonatos locales e internacionales.

Si algo hay que resaltar del trabajo de hormiga, del proceso a largo plazo de este Independiente campeón es la formación integral de sus jugadores jóvenes de las divisiones formativas que estudian en el colegio Independiente del Valle, creado hace un lustro (cinco años) por la dirigencia a petición de Deller y que funciona en las instalaciones del complejo Chillo Jijón, quienes para jugar deben necesaria y obligatoriamente estudiar. Cinco generaciones de bachilleres, lleva el club hasta el momento.

De ese trabajo de formación educativa y deportiva que dirige el director de formativas Iván Vásquez,  hay nombres en el actual equipo campeón de la Sudamericana como los defensas Luis Fernando León, autor del primer gol en la final y capitán del equipo, Ángelo Preciado, Anthony Landázuri, Bryan Rivera y Leonardo Realpe, los volantes Alan Franco y Alejandro Cabeza, el delantero Washington Corozo y el tercer arquero Joan López, quienes llegaron al club a las categorías Sub 14 y Sub 16, y que hoy son beneficiarios de ese trabajo formativo. Como ellos, hoy hay en las diferentes categorías, 130 juveniles que buscan llegar a Primera División. El hecho que el capitán del equipo, Fernando León hoy con 26 años de edad y ocho en el equipo, sea quien lleve el liderazgo del equipo, habla bien de la formación de los nacidos en la cantera del club. El jugador es además el último futbolista  que queda de esa generación desde que comenzó el proyecto.

El trabajo en formativas de Independiente es el mejor del país, basta decir que el año anterior (2018), fue vicecampeón de la Copa Libertadores Sub 20 en Uruguay y que de ese equipo, comandado entonces por el entrenador Juan Carlos León, subieron a Primera el tercer golero Sánchez y el lateral izquierdo Preciado, hoy del plantel campeón

Hay que destacar además que el club, tiene un equipo filial, el Independiente Juniors, antes llamado Club Deportivo Alianza Cotopaxi de Latacunga que milita en la Segunda categoría de Cotopaxi, y que sirve para dar oportunidad a los jóvenes con condiciones que no tienen mayores oportunidades en Independiente y que según vayan desarrollando pueden ser promovidos, tal como sucedió con Leonardo Realpe, de 18 años que y jugó en esta Copa y el arquero López, de 17 años que h estado en la banca.

La Historia

Previo a escribir del nuevo y último logro de Independiente, vale retornar al pasado, cual túnel del tiempo y recordar su historia, porque la historia nueva, nace de la historia pasada. Así se hace historia.  El Club Especializado de Alto Rendimiento Independiente del Valle, como oficialmente se llama, pero más conocido como Independiente del Valle, fue fundado el 1 de marzo de 1958 con el nombre de  Independiente, llamado así por su fundador José Terán (foto), un artesano (zapatero) sangolquileño aficionado al fútbol, que se inspiró en el Independiente de Avellaneda de Argentina, club del cual era admirador y al que le puso como colores iniciales del uniforme, el tradicional rojo y blanco del equipo gaucho. Él junto a un grupo de amigos artesanos (joyeros, mecánicos, zapateros, plateros y obreros de la fábrica de cigarrillos El Progreso), formó un equipo que jugaba torneos barriales, parroquiales y cantonales que recién debutó en el fútbol nacional profesional 21 años después de su fundación y que hace 40 años, en 1979 llegó a la Segunda Categoría de Pichincha, haciendo de su reducto al Estadio Municipal General Rumiñahui con capacidad para 7233 personas.

En 1977, dos años después del fallecimiento de su fundador, el club pasó a llamarse Independiente José Terán por iniciativa del grupo de artesanos que acompañó al fundador en su misión de formar un club y que quisieron rendirle un homenaje post morten.  Un año después, en 1978 el equipo logró el ascenso a la Segunda Categoría en la que estuvo siete años desde su debut en 1979 hasta hasta su descenso en 1985, a la denominada Copa Pichincha, que en el escalafón del fútbol, podría considerarse de tercera categoría y en el cual los equipos de Pichincha disputan un torneo del cual el mejor llega a Segunda. Luego de 11 años de estar por esos rumbos, en 1996, volvió a conseguir el ascenso a Segunda Categoría tras ser campeón de La Copa Pichincha 1995.

La historia cambia para el cuadro de Sangolquí cuando en 2006, Deller con un grupo de amigos, entre ellos el exgerente del club, Santiago Morales, tomó el mando equipo y se constituyó en su presidente. Desde allí todo fue ganancia. Ese año se coronó campeón de la Copa Pichincha y ascendió a segunda categoría para el torneo 2007, certamen que lo ganó, por lo que en su calidad de campeón consiguió el ansiado ascenso a Primera División por primera vez en su historia, tras trece años de militar en el fútbol profesional de Segunda. Ese 2008 jugó en la Serie B, cuya estadía allí duró dos años, pues para 2010, tras ser campeón de dicha serie en 2009, llegó a la Serie A en la que se mantiene hasta ahora, ya por nueve temporadas.

En 2013, Deller dejó de ser presidente del club y pasó a ser parte del comité ejecutivo, pero jamás se distanció del equipo que hoy preside Franklin Tello. Hace cinco años y ya jugando en la Serie A, un 29 de julio de 2014,  en sesión de la Federación Ecuatoriana de Fútbol, el Comité Ejecutivo procedió a notificar el cambio de nombre la institución. El Ministerio del Deporte aprobó que el conjunto de Sangolquí se llame oficialmente como Club Especializado de Alto Rendimiento Independiente del Valle​

Primer coqueteo con la gloria

Paradójicamente su primer coqueteo con la gloria, se dio en 2016, sin ser campeón del fútbol ecuatoriano, título que hasta ahora no consigue, cuando consiguió llegar a la final de la Copa Libertadores que la perdió ante Atlético Nacional de Medellín, Colombia. Su campaña fue la siguiente: En la denominada Pre Libertadores que viene a ser la primera  fase eliminó al Guaraní de Paraguay l ganar como local por 1-0 y caer derrotado 1-2 en Paraguay, partido en el cual el club paraguayo falló un penal en el último minuto de juego. Ese gol de visitante, le dio la clasificación pues en el marcador global empataron 2-2.

Así pasó a formar parte del grupo 5 junto al Atlético Minerio de Brasil, Colo Colo de Chile y Melgar de Arequipa, Perú. Independiente consiguió clasificar a Octavos de Final tras quedar en segundo lugar con 11 puntos, tras el equipo brasileño. En su  último juego ante Colo Colo en Santiago de Chile, el que le dio la clasificación, fue amparado por la suerte, pues el equipo araucano impactó tres tiros en el palo (en los parantes y el travesaño), con lo que el cotejo terminó empatado sin goles en un partido dramático.

.En octavos de final, eliminó a River Plate de Argentina que era el campeón vigente pues había ganado la edición del 2015. En esa serie, Independiente le hizo perder el título a los argentinos, pues le ganó 2-0 de local, aunque perdió 1-0 de visitante. Nuevamente un gol, lo puso en el camino de la clasificación, pues la serie finalizó empatada en puntos.

En cuartos de final, eliminó a Pumas de la Universidad Autónoma de México (UNAM) en la definición por penales al vencerlo 5-3. De local había ganado local 2-1 y de visitante perdió por idéntico marcador. Así clasificó a semifinales de la Copa Libertadores. En esa instancia dejó en el camino a Boca Juniors de Argentina, tras ganarle 2-1 de local y 3-2 de visitante. Ya en la final, perdió la serie tras empatar 1-1 como local y perder 1-0 de visitante.

De ese torneo, queda resaltar un gesto noble, pues  Independiente del Valle decidió donar la totalidad de la taquilla conseguida en todas las fases finales de la  Copa a a los damnificados del terremoto que azotó a Esmeraldas y Manabí el 16 de abril de 2016.

Su logro actual

Independiente tuvo que bregar mucho para ser campeón. Su participación en esta edición de la Copa Sudamericana se inició el pasado 20 de marzo cuando en Santa Fe, Argentina, enfrentó a Unión de Santa Fe al que le ganó de visitante 2-0 en juego correspondiente a la primera fase. Parecía que para el partido de vuelta, Independiente la tenía fácil, pero sucedió lo inesperado e impensado, los argentinos se tomaron la revancha, ganaron 2-0 y la serie tuvo que definirse en penales que la ganaron los Rayados el valle por 4-2. En segunda fase dejó en el camino a Colo Colo de Chile al golearlo inmisericordemente de local 5-0 y a pesar que cayó de visitante 3-2, la diferencia de goles lo puso en Octavos de final. En esa instancia eliminó al Caracas de Venezuela con el que empató de visitante 0-0 y venció de local 2-0.

En cuartos de final midió a su tocayo Independiente de Avellaneda, el club en el cual se inspiró su creador José Terán para dar nacimiento al club ecuatoriano. En el duelo de tocayos los argentinos vencieron como local 2-1 en Buenos Aires y los ecuatorianos hicieron lo propio en Quito por 1-0. El gol de visitante le dio la clasificación a los del Valle. En semifinales, se midió con el Corinthians de Brasil al que le ganó 2-0 de visitante en Sao Paulo y empató 2-2 como local en Quito, consiguiendo el ansiado paso a la final en la que se impuso al Colón de Santa Fe 3-1 en Asunción, Paraguay.

Independiente marcó un hito en su vida deportiva e institucional. Su triunfo hay que reconocerlo y valorarlo. Se lo merecen. Se lo han ganado.


Los nombres de la gloria

La plantilla de Independiente que comanda el director técnico, el español Miguel Ángel Ramírez y que hoy ostenta el título de campeón está formada por los siguientes integrantes.

 

Jugadores:

Arqueros: Jorge Pinos Haiman, Hamilton Piedra Ordóñez y Joan López Reina.

Zagueros: Luis Segovia Vega, Anthony Landázuri Estacio, Richard Schunke (argentino), Fernando León Bermeo, Ángelo Preciado Quiñónez, Bryan Rivera Andrango, Leonardo Realpe Montaño.

Volantes: Efrén Mera Moreira, Cristhian Pellerano, Alan Franco Palma, Roberto Garcés Salazar, José Hurtado Cheme, Darlin Leiton Lamilla, Danny Nieto Vela (español).

Delanteros: Juan Govea Tenorio, Claudio Bieler, John Sánchez Henríquez, Andrés Mena Montenegro, Washington Corozo Becerra, Gabriel Torres (Tejada panameño)

Cuerpo Técnico:

Director Técnico: Miguel Ángel Ramírez (español)

Preparador Físico: Fran Trujillo (español)

Asistentes Técnicos: Martín Anselmi (argentino), Felipe Sánchez (español)

Preparador de arqueros: Francisco Vásconez.

Cuerpo Médico:

Médico: Celio Romero.  

Fisioterapeutas: Javier Echeverría, Juan Espinoza.

Utilería: Francisco Alcoser y Junior Toral

Dirigentes:

Presidente: Franklin Tello

Presidente Honorario: Michel Deller

Gerente Deportivo: Luis Roggiero


Fotos: Reuters, El Universo, expreso.ec; benditofutbol.com; clarin.com; eltelegrafo.com.ec; elcomercio.com; latercera.com; radiohuancavilca.com.ec; elespectador.com

Acerca de Aurelio Paredes

Periodista de Profesión (Licenciado en Comunicación Social, graduado en la Universidad de Guayaquil), ecuatoriano de nacimiento, 59 años de edad y 37 años de experiencia. Empezó en 1982 como reportero radial y escaló posiciones hasta llegar a ser Editor de Deportes de Diario El Universo de Guayaquil, considerado el matutino de mayor circulación en Ecuador; Director de Revista Estadio (Deportiva) y Editor de Revista Vistazo (Política y Actualidad); presentador de televisión en varios programas deportivos; columnista de deportes y páginas humorísticas bajo el seudónimo de Delado; y guionista empírico en algunos programas de la televisión ecuatoriana. En la función pública fue Director de Comunicación de la Procuraduría General del Estado y en la empresa privada, Director de la Federación Deportiva Nacional del Ecuador.

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