LA GUERRERA LUCHADORA DE LA VIDA

El ring está listo. El tablado la espera para sentir sus pies puestos en posición de lucha, la vida convertida en un rival, se prepara para lanzarla contra las cuerdas y aplicar una llave letal para ponerla KO, su esquina está presta a atenderla, mientras ella lucha y lucha sin cesar,  alguien espera que suene la campana, muchos piensan que va tirar la toalla, pero no. Ella lucha, lucha con todo, con todo lo que tiene y puede. Confía en ganar y gana. Gana porque es luchadora. Gana porque nació para luchar. Al final con los brazos en alto festeja su victoria.  La luchadora se llama Gilda Benítez, quien de lucha sabe bastante. Peleó el combate más cruel y tormentoso que un ser humano puede pelear: el cáncer y lo venció tras dos años de batallar entre sombras y penumbras.

Ella, luchadora como es, ya ha luchado antes y ha luchado fuerte por hacer tantas cosas y hacerlas bien, pues si de ser multifacética se trata, ella lleva la delantera con la impresionante cifra de 16 actividades a su haber. Es luchadora de lucha libre, cantante, bailarina, modelo, actriz, animadora, maestra de ceremonias, locutora, presentadora de televisión, coordinadora de eventos artísticos, boddy paint, cosplayer, secretaria, ejecutiva de ventas, empresaria y activista social, además de mujer, hija, hermana, amiga y ser humano.

Tanta es su vida de lucha que hasta esta entrevista lo fue. Entrevista a la que casi no llega. Lo contó al final, casi que cuando la grabadora se apagaba, pero a pesar de que la confesión fue al final, sirve de argumento principal para ponerla al principio. La cita había sido pactada para las tres, iban a ser las cuatro y no llegaba. Me aprestaba a irme del sitio acordado, cuando ya casi en la puerta para salir, ella llega agitada. “Discúlpeme, por favor, tuve un retraso, empecemos”. Y empezamos. Es al final ya en la despedida, cuando me dice. “Gracias, estuvo linda la charla y pensar que casi no vengo. He hecho un esfuerzo supremo por estar aquí. Antes de venir para acá, cuando me estaba peinando, se me empezó a caer el cabello a millón, y no entiendo porque si no me estoy haciendo quimioterapia orita, ando con unos huecasos horribles, por eso me puse este pañuelo en la cabeza. Me puse mal, me dio una vaina horrible, me dio una bajoneada terrible y me atacó la llorona. Me tiré a la cama, vencida. Pero casi de inmediato, me dije: No te vas a tumbar Gildita, ¡vamos! tienes que seguir, tienes que continuar con tu vida. Tienes que luchar  y hacer lo que tienes que hacer. Y como ya habíamos quedado en vernos y ya había dado la palabra, quería cumplir y aquí estoy.”

La confesión me desequilibró, me dejó fuera de lugar, no supe que hacer, que decir, como reaccionar. Ella lo notó, me dibujó en su rostro una dulce sonrisa, me puso la mano en el hombro y me dijo. “No se sienta mal. Me hizo bien venir. Me ayudó mucho. Tranquilo. Me avisa cuando salga la nota”. Luego conversamos un par de cosas más, se despidió con un beso y cada quien tomó su rumbo. El de ella de seguro es de lucha constante.

Gilda Geannella Benítez Acosta, guayaquileña de 33 años, nacida el 23 de agosto de 1986, la mayor de los tres hermanos que procrearon los músicos Marco Benítez y Gilda Acosta Rosero, es una mujer humilde, sencilla, sin poses, de origen humilde, el cual no lo esconde, más bien lo muestra como carta de superación y lo hace con orgullo. Ese orgullo que siente de saberse que luchó en muchos campos de su vida y siempre supo cómo salir avante.

¿Con tantas cosas que hace, por dónde empezar? ¿Qué pregunto primero? ¿de qué hablamos primero? “Hablemos de mí. Empecemos por ahí, ¿le parece? Hasta para que sepa quién soy y ver si le intereso y quiere continuar con la idea de entrevistarme”, y suelta una carcajada sonora que hasta debe haberse escuchado fuera de la casa, cercana a la radio en que nos encontramos inicialmente. “Soy de origen humilde, no me avergüenza decirlo. Esa soy yo y a mucha honra. Huelo a barrio, a barrio del sur y sur oeste. Me crié entre el Guasmo, la Perimetral y el Cristo del Consuelo. Ahora soy de Sauces. Viajé del sur al norte, pero es en el sur del que tengo los mejores recuerdos de mi vida. En el barrio de niña, jugaba en la calle, me gustaba jugar al trompo, a la lucha, a la cometa, a corretear de un lado a otro y a jugar pelota en la calle. Como era la única mujer de mi familia, yo era la “machorra” de mis hermanos con quienes andaba de arriba abajo. Mis padres son separados desde que nació mi hermano menor que ya tiene 30 años. A nosotros nos crío mi abuelita, porque mi mami por su carrera musical vivió en otros países (Venezuela, Panamá y Colombia) aunque siempre estuvo pendiente de nosotros. Ella venía constantemente al país  o nosotros íbamos allá. Siempre nos veíamos, compartíamos y llevábamos una relación normal y mi papi cogió su rumbo, pero también estuvo pendiente de nosotros. Para mí es lo más bello del mundo y lo amo con mi vida. Tengo 20 hermanos más por parte de él, mi papi era cosa seria. Yo siempre me he llevado bien con él y nunca le reclamé nada porque como hija no tengo porque reprocharle nada. Tras la muerte de mi abuelita, hace unos años, mi madre volvió al país, aunque ya desde hace algunos años estaba viniendo mas seguido y se quedaba largas temporadas cono nosotros. Ahora vivimos juntas, las dos solas (foto), porque mis hermanos ya se casaron y tienen su familia. Estando juntas las dos con mi gata Bebé, que es mi vida, somos felices”.

 

 

 

 

 

 

 

Gilda, se levanta del asiento, se estira un poco, se pone un suéter porque se “muere” de frío, se cambia de lugar porque el aire acondicionado le estaba dando de frente, tirita y trata de calentarse, se cambia de lugar, pide disculpas por la interrupción y sigue con su historia. “Estudié en la escuela Azucena Marín de Martínez de la Perimetral. De adolescente, mi mayor diversión era jugar fútbol, con las chicas del barrio, armamos un equipo e, íbamos a campeonatos y regresábamos con la Copa. Siempre ganábamos. En casa me permitían jugar, pero si cumplía con mis estudios. Estudie primer año en el colegio Nueve de Octubre en la Perimetral, luego en segundo curso, me cambiaron al Sir Francis Bacon en Las Acacias, allí me gradué, luego fui a la universidad a estudiar marketing en el Instituto Técnico Bolivariano ITB, pero solo duré un año, porque lo mío es el arte y hacia allá me incliné”

La artista

Bueno entonces hablemos de arte, ya sé porque actividad empezar. Empecemos por lo que más le gusta, entonces: el arte “El arte me fascina, pero no es lo que más me gusta, lo que más me gusta es la lucha, pero eso dejémolo para el final. Tengo varias facetas en el arte. Soy cantante, actriz, modelo, cosplayer y hago body paint, por cual quiere empezar?

Por la que usted quiera. “Entonces empecemos por la música que fue lo primero que hice. Soy de la música por herencia. Me corre en las venas, la llevo como un legado, porque mis padres son músicos profesionales. Mi papi, Marco Benítez es cantante de rancheras y boleros, él es mariachi y mi madre, Gilda Acosta Rosero, canta de todo: balada, bolero, ranchera, cumbia, pasillos. Mis hermanos, también cantan. Yo soy la mayor, el segundo (Marcos Aaron, 31), es mariachi, el tercero, (Hansel Fabritzio 30), salsero. Yo canto de todo, baladas, boleros, rancheras, música tropical, pop, pero ahora soy cantante de rock, pertenezco a la banda Magma y me encanta. Empecé a cantar desde muy pequeña, a los ocho años, cuando había reuniones familiares o presentaciones escolares. Nunca estudié canto, todo es natural, como mi mamá siempre que llegaba de Colombia traía pistas, me decía apréndete tal canción y me guiaba. Ya a los 13 años, cantaba rancheras y corridos en actos sociales. A los 18, empecé a hacerlo profesionalmente. Mi mami cantaba en peñas, eventos, fiestas y donde ella iba a cantar, yo me presentaba abriendo sus conciertos, luego abrí los de sus compañeros artistas, cantando canciones de Selena y Shakira. Hoy aparte de la banda, canto sola, soy solista y tengo mis presentaciones. Aún no he grabado un disco, pero quiero hacerlo y lo haré. Como también quiero estudiar canto. Nunca estudié, lo mío es herencia  y habilidad, no más. Pero sé  que debo hacerlo, de hecho, necesito hacerlo porque tengo mucho que aprender mucho, en técnicas vocales, vocalización, modulación, postura, respiración, en fin. Siempre se necesita aprender, sirve para mejorar y yo quiero ser la mejor”

 

 

 

 

 

 

 

 

Con tanto recorrido, debe tener varias anécdotas “Jajajaja. «Varias. Le voy a contar una terrible. Que vergüenza. Esa vez si la pasé fatal. Una vez en una presentación, se me olvidó la letra de la canción, iba a cantar una de Selena, cuando me dio un silencio total y me dio tembladera, no sabía que hacer porque más que trataba de recordar, nada se me venía a la mente, me nublé, aun así  no me baje del escenario, pero me quede inmóvil, mi mami me vio y empezó a hacer el movimiento con la boca y a soplarme bajito la canción, ahí ya pude seguir, pero que vergüenza. Fatal, jajajaja”

¿Y qué tal de rockera?, yo soy rockero. “Sí lo sé. Helmut me ha contado. Entonces usted es de los míos (jajajajaj). Me encanta el rock, antes lo había escuchado, pero jamás lo había cantado. Soy fan de Aerosmit, Coldplay, Red Hot Chilly Peppers, Robin Williams, me gustan varias bandas, pero nunca pensé que un día llegaría a una. Mi llegada al rock es casual. Con Helmut Jeremias, el líder de la banda ya nos conocíamos hace un buen tiempo, porque yo animaba un evento musical rockero que se llama Guerra de Bandas. Un día, él me dijo: dijo negrita ¿no quisieras cantar rock? Y yo dije: no sé, porque yo nunca he cantado rock, no sé cómo me vaya, pero vamos a probar no perdemos nada en hacerlo. Así entre a Magma en 2016 y sigo. Me falta aprender muchas cosas. Me siento bien, me gusta. Me gusta la música y lo que hay detrás de ella, como el vestuario, la hermandad del grupo. Yo siempre pensé que en las bandas había peleas, lucha de protagonismo y cosas así,  pero acá no he pasado eso, me llevo bien con los chicos, cada uno aporta con lo suyo y hay full respeto. Esta es mi primera banda y estoy feliz”

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Además de cantante, Gilda, baila. Es y ha sido bailarina de seis orquestas de música salsa y tropical: Sonora Dinamita, Constelación 2000, La Doña de Gilda Acosta, Fresh Girl, Ángel Olvera y Afroson. Justo de esa actividad recuerda una anécdota.

 

 

 

“Una vez bailando con la orquesta Constelación 2000, en una presentación en Machala por Carnaval, mientras bailaba se me dobló el taco y me caí, que vergüenza, pero me levanté de inmediato y seguí como si nada, medio coja por el zapato, pero seguí. Así pasa, jajajaaj”

La actriz

Gilda tiene en la actuación otra de sus pasiones. Entró a ella, por convicción, siendo una adolescente, cuando a los 17 años, mientras trabajaba como secretaria de su papá, decidió estudiar actuación en la academia de Johnny Shapiro y teatro con él profesor Christian Cabrera en la Casa de la Cultura, siendo actriz de esa institución. Ya como estudiante, tuvo la oportunidad de llegar a la televisión, luego de que la actriz y productora María Sacoto de la cadena Ecuavisa le pidiera a Shapiro, estudiantes para que sirvan de extras de sus producciones. Así en 2006 se estrena en la serie La Niñera que protagonizaban Paola Farías y Frank Bonilla.

Luego empezó a sumar 19 participaciones en diversas telenovelas, programas, comedias, series, películas, reality shows y shows en los que ella es la conductora. Habiendo estado en cuatro novelas: Amores que Matan (Ecuavisa, 2006), El Cholito (Ecuavisa 2008), El Cholito 2 (Teleamazonas 2009) y Kandela (TC 2009); seis programas: Infiltrados (Gama Tv 2008), Buenos Muchachos (Gama Tv 2008 y Canal Uno 2009), Mano a Mano (CD7 2008 y Canal Uno 2009), todos del actor y showman Francisco Pinoargotti y, Caliente Caliente, como modelo y bailarina (Canal Uno 2009), De Nueve a Diez, como actriz invitada ( Teleamazonas 2009) y Guayaquil en Trance (Canela TV 2018 hasta la actualidad) como modelo y animadora;  dos comedias La Pareja Feliz (Teleamazonas 2009 – 2014) y Vivos (Telemazonas 2015); cuatro series Sueños de Juventud (Ecuavisa 2013), Aida (Teleamazonas 2012), Súper Papá y El Combo Amarillo (Ecuavisa 2013) y los reality show del programa Vamos Con Todo de RTS: La Diva Sexi (2014), Fantasías (2014)  y La Pareja Bum Bum (2015- 2016).

 

 

 

 

 

 

 

 

Gilda, no solo ha hecho televisión. En teatro estuvo en las obras, Viajes y Amistades, presentadas por la Casa de la Cultura Ecuatoriana, Núcleo del Guayas entre 2005 y 2007 y como parte del grupo Ático estuvo en la obra Mockinpott del alemán Meter Weiss;  en cine estuvo en la película mariposa Sin Alas (2016) y además ha sido actriz en la Mansión Embrujada en Mall Del Sol, Feria de Durán y Parque Histórico y en la fotonovela Extranovela de Diario Extra.  “Siempre me ha llamado la atención el arte, he estudiado actuación, teatro y he estado en varias producciones. Desde niña me sentí atraída por la actuación y por la televisión. Recuerdo que a los ocho años, con mis primas, jugábamos a la televisión. Una caja de cartón era nuestra cámara, un palo, el micrófono  y hacíamos noticieros, novelas, sketchs de La Escuelita, era chévere. Una vez estaba en la escuela con mi prima y llegó una niña a promocionar los cuadernos de Barcelona y como yo soy barcelonista, me fui a pedir. Pero había que cantar, actuar o hacer algo para ganar y yo hice las dos. Regresé a casa, llena de cuadernos jajajjaja. Allí supe que eso era lo mío, que eso era lo que quería hacer. Hay dos personas que me abrieron las puertas de la televisión, la señora María Sacoto, una gran profesional y mejor persona que me llevó a Ecuavisa de extra y de modelo y uno de mis mejores amigos Pedro Ortiz, que me puso el apodo de Ardillita y que fue quien me llevó con Francisco Pinoargotti a sus programas. En Infiltrados tuve más participación, allí compartí escena con Omar Naranjo, Patricio Moreno, Tábata Gálvez, Emerson Morocho, Jefferson de Ta Dominado. Yo no creía en nadie rodeado de tantas estrellas, jaja. Allí hice varios sketcks en que imitaba a Paloma Fiuzza, Graziana Sampietro, Michelle Obama. En Gama Tv, además en mis inicios antes de actuar, hice voz en off y aprendí el oficio de locutora. La actuación me dio algo de plata, no mucha, jajjjajaj, buenos amigos, mucha experiencia y me permitió hacer lo que me gusta. Actuar me hace feliz”

 

 

 

 

 

 

 

 

Y claro, la actuación así como le dejó aprendizajes, le dejó anécdotas, que las recuerda “muerta” de risa y soltando estruendosas carcajadas “Una vez en la serie Aida, me tocó hacer una escena de cama con Héctor  Garzón y yo me moría de vergüenza, tenía mucho miedo. La escena pedía que yo use un babydoll transparente, cuando Jimmy, el vestuarista, me dio la prenda, casi me desmayo. Yo me dije. ¿Cómo voy a usar esto? Total me lo puse y tapándome, corrí a meterme a la cama debajo de la sábana hasta que toque filmar. Por suerte la escena fue una interacción debajo de la colcha y no se vio nada. Eran la primera vez que hacía una escena así. Yo era muy tímida y  tenía mucho pudor, vergüenza. Hoy ya la podría hacer tranquilamente. Otra cosa chistosa, me pasó en La Pareja Feliz, en una escena, interactuaba con La Mofle, mientras me  comía una gallina entera, Y ella me dice: Ojalá, te atores y te atragantes y me atraganté jajajajajajaj”. Que risa. Tuvo que parar la escena para socorrerme, jajjj”

La deportista

Gilda dice que el deporte también es un arte, por lo que se considera artista del deporte. Así, es futbolista aficionada que juega de delantera sobre la punta, corredora, gimnasta que va al gimnasio y luchadora profesional que entre idas y venidas, lleva 12 años en esta actividad, entró a los 21 y hoy sigue vigente a los 33. Su mundo es la lucha, a la que al igual que la televisión, llegó por su amigo Pedro Ortiz, quien al ver sus actitudes histriónicas y su fuerza combativa la llevó a la academia Row de Iván Bustamante.

“Primero iba a hacer boxeo, pero mi mami no me dejó porque me decía que me iba a quedar sin nariz. Luego, Pedrito me encaminó a la lucha libre. Primero estuve en Row, pero no fui constante, iba no iba. Ahora estoy en otra academia Agresores con Maximiliano (Máximo Destroyer) que queda en Sauces VI. Mi nombre de luchadora es Gia la Diva, mi última pelea fue el pasado 2 de noviembre en la Feria de Durán. Hace un mes en estuve luchando en Plaza Colón. Entrenamos tres veces a la semana por la tarde de 4 a 7, pero me quedo en varios turnos.»

Con la academia participamos en varios torneos. Penosamente hasta ahora no he ganado, jajajajjaaj; pero es parte del show porqué como soy Face (del bando de las Buenas) me toca enfrentar a las Rudas (las chicas malas), entonces ellas me caen de a dos y es difícil pelear con pelear con dos chicas y dos a uno, no se puede. Ellas pueden hacer trampa, pueden caerme sin que el árbitro se de cuenta y me dan duro, jajajaja”.

¿Pero es show o es verdad?, diga la plena. “En lucha de show es show, pero no siempre, depende, a veces uno se olvida los movimientos o se le pasa la mano y se torna en serio y puede salir lesionado. En lucha competitiva, si todo es verdad. No he tenido lesiones pero si he lesionado, una vez lesioné a un compañero, yo me lancé de la segunda cuerda pero él no me agarro bien, y le disloqué el brazo y no volvió a luchar más. Me sentí mal, porque le trunqué la carrera, pero no fue mi culpa, igual me sentí fatal.»

«Otra vez me estaban  haciendo slam (una llave) y me lanzan al piso contra el ring y luego le hacen lo mimo a mi compañero y me cae encima, me dejó groggy  un buen rato, jajaja. Mi sueño en la lucha es luchar internacionalmente,  conocer a los de la AAA y WWE y enfrentar o ser pareja de Roman Reigns (Leati Joseph «Joe» Anoa’i ), un luchador profesional y exjugador profesional de fútbol americano que forma parte de la familia Anoa’i samoana y es familia de La Roca”.

La modelo 

Otra faceta que Gilda disfruta es la de modelo. Lo hace en varias modalidades porque para ella, el mundo de los escenarios no es nada nuevo, pues además de actuar y cantar, es modelo, animadora, presentadora y maestra de ceremonias en eventos sociales y comerciales además de animar shows en bares y discotecas. Igual donde sea, ella brilla, sea desfilando en una pasarella, posando ante una cámara o impulsando productos.

“He hecho de todo, en el buen sentido, (ríe). No he estado en ninguna academia de modelado, pero en el escenario me desenvuelvo con soltura. He estado en desfiles de ropa, trajes de baño y lencería. He hecho motivaciones y he sido impulsadora de Bramma y de Pilsener. También fui modelo exclusiva y ejecutiva de ventas en Colemun Andinas Licores, con la que viajé por todo el país y  modelo e imagen de A. L., y de Claro. También trabajé para varias tiendas de ropa con las que hice comerciales y catálogos. Además he sido modelo de dos vídeos musicales de rock para las canciones  La Cualquiera de la banda guayaquileña Dr. Evil y Libre Al Fin de Miguel Ochoa (OM). En La Cualquiera fui invitada por el líder de la banda, el vocalista, Daniel Gortaire, a quien no conocía pero que había visto varios trabajos míos como modelo. El me escribió, me explicó la idea y me encantó. El trabajo fue para el segundo vídeo oficial del grupo. Hay escenas un poco fuertes, por lo que el decidió no mostrar tan de frente mi cara, pues aparezco  bailando sensual en traje de baño con una iluminación especial con un luz tenue. Las grabaciones la hicimos en un estudio de Guayaquil y otra parte fue hecha fuera del país. En Libre Al Fin, Miguel, es guitarrista de una banda buenísima llamada Cabaré pero que también tiene un proyecto como solista, quien me invitó junto a otra amiga. Ese vídeo que es instrumental y en el que nadie canta, me encanta. El mismo hizo la edición. Fue una gran experiencia y ambos quedamos contentos con el trabajo. Esos vídeos los pueden ver en youtube.  He hecho varias cosas, sí hasta participé en un concurso de belleza: Miss Colita, pero no gané, quedé en la colita, jajjjaj”.

Pero como modelo de lo que más disfruta son del modelaje fotográfico y el boddy paint (cuerpos pintados). “La fotografía me encanta. Es un arte en la que una puede expresarse con libertad. He hecho muchas sesiones de todo tipo, inclusive de desnudos artísticos con el fotógrafo Wladimir Torres (Wlado) que es un gran fotógrafo y supremamente profesional. Hay quienes critican este arte por cuestiones de prejuicios o un falso pudor. No sé por qué las personas critican y se cierran. No veo nada de malo.»

No son fotos vulgares, son fotos artísticas,  se ve el trabajo de la modelo y del fotógrafo. Son fotos para jugar con la imaginación. Confieso que al principio si me parecía incomodo Ya no me importa. Mis padres me apoyan, con eso basta y sobra. Me da igual lo que diga la gente, que cada quien piense como quiere, yo estoy tranquila”.

La body paint

Una de sus últimas pasiones en el mundo del arte es el Body Paint, o pinturas corporales en el cual el cuerpo humano, cual lienzo, exhibe una obra pictórica, nacida de la mano de un pintor de alta sensibilidad, creatividad, inspiración y sensualidad en el que las técnicas usadas  abarcan aquellas tradicionales usadas en la pintura, pero también incorporan el uso de aerógrafos y la simulación de tatuajes para la caracterización de un personaje o de un paisaje.

“Al body paint llegué de casualidad. Fue hace dos años, cuando asistí a una convención de Comic Con, a la que fui en calidad de cos player. Allí conocí al pintor, Clober Jurado, quien me propuso la idea de pintar mi cuerpo con motivos artísticos y me pareció interesante. Es un trabajo pictórico hermoso en el que en pintor cual lienzo pinta sobre tu cuerpo, obras de arte. Son espectaculares y es un trabajo artístico maravilloso. Una vez con el pintor, fuimos a una rueda de prensa del grupo Elefante, una banda de rock mexicana. Fuimos la sensación, los músicos no sabían que íbamos a ir y quedaron impresionados con el arte, nos pidieron foto y todo. Fue un gran trabajo.”

 

«En la actualidad, el body paint se lo realiza como una finalidad lúdica y decorativa. El éxito está en que permite una exposición del cuerpo desnudo sin atentar contra el sentido del pudor; En mi caso, en ninguno de los que he realizado se ha visto de manera evidente las partes íntimas del cuerpo. Están tan bien realizados que son una obra de arte, me han dibujado paisajes, animales felinos, motivos psicódelicos, ropa y han quedado espectacular. La semana pasada hubo una exposición en el Unicentro que fue muy concurrida y en l que participaron varias modelos. Ahí me pintaron una calavera en la espalda que quedó espectacular. «

La Cosplayer

Hay una actividad de expresión artística no muy conocida por todos que se refleja más en los jóvenes considerados como la Generación Y o Millennials, en la que Gilda luce sus encantos y se muestra con pasión, es el  denominado Cosplay, un fenoméno cultural que  surgió en los años 70 en los Comic Market de Japón que se celebran en Odaiba, Tokio. El cosplay, contracción de costume play (interpretar disfrazado), es una especie de moda representativa, en la que los participantes, también llamados cosplayers, usan disfraces, accesorios y trajes que representan un personaje específico o una idea. Los practicantes de cosplay a menudo interactúan para crear una subcultura centrada en la interpretación de roles. Una definición más amplia del término «cosplay» aplica a cualquier uso de disfraz de juegos y roles fuera del escenario además diseñar o confeccionar el traje, independientemente de su contexto cultural. Las fuentes favoritas para esto incluyen comics, cine, libros, anime, manga y videojuegos.

“El cosplay tiene un enfoque cultural específico dedicado a la representación realista de una idea o un personaje propio de la ficción; puede tener distintas variantes según la intención y el contexto, normalmente haciendo una representación física y dramática de un personaje. Me gusta el cosplay. Yo me disfrazo de Batichica, Superchica (Super Girl), Dark Nurse (Enfermera Oscura) un personaje de películas, Videl (DBZ), personaje de la serie de TV Dragon Ball y de Saturn Girl, una heroína ficticia de los comics estadounidenses. Si tu serie una serie favorita, digamos Superman y te disfrazas como tal y vas sí a un evento, ya eres un cosplay,  personificando al personaje que te gusta. Hay amigos que van a fiestas y cobran, yo no. Yo lo hago porque me gusta. Me fascinan las convenciones que por lo regular en Guayaquil se realizan cuando hay Comic Con, de comics, de dibujo japonés o chino y de la franquicia de cine Marvel. Es chévere ser cosplay por que es cómo actuar pues personificas un personaje, interactúas con tus similares o con el público y en la que se busca encontrar una identidad más globalizada sin centrarse en un solo estilo de vida”.

Esta actividad de cosplay, la llevó a un mundo que la apasiona, en la que se siente útil, en la que brinda mucho de sí y que le da enormes satisfacciones, como es el servicio social en que tiene la oportunidad de ayudar, de servir, de expresar su solidaridad por las causas nobles. Es de una comunidad de amigos llamados Mandalorianos, (raza ficticia de personas del planeta Mandalore en la franquicia de ciencia ficción Star Wars) que es una cultura muy guerrera dentro del universo de Star Wars que con el nombre en inglés de Mandalorian aparece en la serie “Live Action”.

“Es una hermandad que se dedica al trabajo social con niños enfermos y de escasos recursos. Estoy en un grupo que se llama Death Wacth Clan que surgió en 2016, en el cual se comparte la afición por el mundo de Star Wars y cuyo nombre viene de ese icónico clan que es presentado en la serie animada Clone Wars en la que los mandalorianos y su cultura son el eje central de la trama. Mi nombre Mandaloriano es Gig Gett´Se. Al grupo lo conocí en una convención de cosplay. Cuando me enteré que se dedicaban al servicio social con obras benéficas, dije esto es lo mío y quiero pertenecer y hablé con ellos.  Hacemos diferentes actividades para recaudar fondos como bingos, venta de pulguero, colectas, fiestas y la plata que se recaude es para una obra social específica. .Nos ponemos nuestro traje de Mandalorianos y visitamos hospitales, llevando ayuda y dando ánimo a los enfermos. Es hermoso ayudar a quien lo necesita, se siente bien. Hay tanta gente que no tiene nada».

«Nuestro lema es Honor Lealtad y Honestidad y nuestra filosofía es ayudar. A pesar de tener una cultura guerrera enseñamos muchos valores aplicables al mundo real como la familia, el honor, la verdad, la lealtad, entre otros. Hay que tener un corazón muy lindo para entrar al grupo. A la acción de ayudar la llamamos invasión porque vamos a dar nuestra mano al necesitado. Nos encanta invadir. Si tenemos una situación que amerite ayuda, tenemos que resolver. Nosotros no  solo vamos a eventos benéficos, también vamos a competencias, como el Cómic Con, o el  Budokan, en la que viajamos por el país a representar a nuestro clan, que es nacional y al que puede pertenecer cualquier persona de cualquier parte del país. Inicialmente empezaron solo siete, actualmente somos 24 quienes contamos con trajes oficiales aprobados y no estamos limitados a un solo tipo de armadura al que llamamos Beskar. o a un solo esquema de colores. Cada quien le pone su toque personal por ello es difícil que se den dos mandalorianos iguales. Alrededor del mundo y contando todos los continente hay 2200 miembros. Para mí esto de ayudar al prójimo es una filosofía de vida”

La camaleónica

Gilda, atrevida y versátil como es, se ha caracterizado por ser una mujer camaleónica, una mujer que como el camaleón cambia de colores según la ocasión, una mujer que varía su imagen permanentemente, que va de extremo a extremo en cuanto a su look y que sorprende de la noche a la mañana con una nueva facha, con una nueva pinta. Así, ha sido pelinegra, peliroja, pelifucsia, pelirosada, pelo largo, pelo corto, rapada, pelo lacio, pelo zambo, con pelo de varios colores al mismo tiempo. Igual juega con el color de sus labios y de maquillaje. Cuanto se le ocurra y lo quiera hacer, lo hace. Aunque aclara que lo que cambia es su imagen, porque su esencia interior, lo que lleva adentro es siempre la misma buscando mejorar cada día. “Me encanta variar. Me fascina hacer cambios y no quedarme en una sola cosa. A veces me levanto, digo hoy voy a ser otra y voy  la peluquería y me renuevo. Me encanta renovar, ser diferente, variar y sí no lo niego, me gusta llamar la atención. No le hago daño a nadie, ni creo estar mal. Yo soy así.”

Su mayor lucha

Gilda, tiene una lucha por la vida, por su vida. Una tarde de 2016, un 22 de marzo en el cumpleaños de su hermano, fue internada en la clínica por una anemia que la tuvo 10 días hospitalizada. Al salir,  en una consulta médica, se enteró que tenía cáncer. Su vida se partió en dos, se le vino el mundo abajo. Toda su juventud, su vitalidad, sus proyectos de pronto se veían acosados por una enfermedad de la que no siempre se sale triunfante, como ella, que pudo superarlo. “Fue duro, durísimo. No sabe cuánto. Cuando fuimos con mi mami al ver el resultado de la biopsia le dije: ya se lo que tengo, pero por favor no quiero saber a qué parte es, no me lo digan por favor. Y desde que lo sospeché me dije que tenía que ser fuerte. Por ello, esa tarde cuando el médico nos confirmó el resultado y aunque podrá parecerle superficial, lo único que me afectó es que vaya a quedarme calva. Mi madre me decía ¿y eso te preocupa? Pero eso luego lo tomé como una forma de minimizar o trivializar la enfermedad para que mi familia no la vea tan grave, para que no sufran y solo tenía fe en que los tratamientos se encarguen de salvarme. Me quede muy afectada»

«Una situación así te destroza, obvio, pero luego decidí ser fuerte y luchar, luchar con todas mis fuerzas porque yo quiero vivir. Yo por mi carácter y por la forma de cómo lo tomé, no lo sentí tan heavy como vi tomar a otras personas. Cuando iba al hospital veía gente derrumbada, con sus dolores y sus gritos. Yo lo trate de sobrellevar para que mi mami no esté mal, aunque yo si la vi algunas veces arrinconada sufriendo. Yo en mis peores momentos, me iba a casa de una amiga para que mi mami no me vea sufrir. Ni me vea con los achaques o  como vomitaba, como lloraba del dolor. Es muy duro esto. Yo hice doce quimioterapias, las primeras eran suaves, las siguientes fueron  fortísimas y me hicieron perder el cabello. Hace tres años que lo superé, a veces tengo recaídas, pero trato de superarme y seguir”

Y en medio de esa enfermedad, tuvo otro dolor. Uno producido por la inclemencia de las redes sociales y de la telebasura llamada farándula que llegaron a publicar que su enfermedad era un invento para promocionarse y sacar partido en su beneficio. “Fueron inclementes. No sé de dónde salió eso. Supongo que al verme en las redes sociales o en los eventos que estaba feliz, porque así quería estar para no caer en depresión ante la cruel enfermedad que tenía y a la que enfrenté con una aptitud y actitud positiva, supusieron que mi dolor era mentira. Al principio no voy a negar que me afectó. Imagínate luchas contra algo tan grave y hablan de ti. Pero tenía y tengo el apoyo de mi familia y decidí no hacer caso a  comentarios malsanos de gente sin corazón. Las personas que hablan sin ni quiera saber tienen que pensar bien antes que hablar. Llegué al punto de crearme otro Facebook porque si yo ponía mensajes positivos, me ponían que me estaba burlando de ellos y de sus sentimientos porque no podía ser cierto que esté enferma estando bien. ¿Qué, querían verme destrozada? Eso no me lo iba a permitir jamás”.

Así luchando en varios frentes, Gilda encontró en la fuerza de vida, una salida.“Para mí  es un reto volver a estar donde estoy. Yo luché por no decaer, por no caer, porque no me vean mal, por mantenerme alegre, feliz, optimista. Me siento feliz, de superarlo, aunque a veces me dan una bajoneadas terribles, se me bajan las defensas feísimo y no me puedo mover y paso por días y semanas en la cama sin poder moverme. Me pongo muy mal, pero trato de sobreponerme, de pensar que son efectos de la enfermedad que deja rezagos, que es temporal porque ya estoy bien. Trato de  hacer las cosas que más pueda con buenas vibras. Cuando eso me sucede, me miro al espejo y me digo, Gilda sal de este cuarto, porque si te quedas aquí, te haces mierda, así literal. Entonces salgo a ver qué hago, salgo a ayudar a mi mami en lo que esté haciendo, llamo a alguna amistad, me pongo a jugar con mi gata que se llama Bebé, que es mi vida. Ella es de raza callyor, callejera y ordinaria (ríe a carcajadas), una gata negra hermosa que me la encontré en la calle en el suburbio y la recogí  y adopté. Que llegara a mi vida fue una salvación, pues cuando la encontré, un 21 de diciembre del año pasado, no olvido la fecha, salía de un bingo en beneficio de un niño que luchó conmigo y que se llamaba Jesús, un niñito al que quise mucho y que ya no está con nosotros pues perdió la batalla contra el cáncer. Fue duro su partida, era solo un niño. Así es esta enfermedad, te lleva sin avisar y a veces no da tregua”.

Y ella tampoco quiere dar tregua y labra su futuro,  por ello, emprendedora como es, tiene su propia empresa, Gigi´s Producciones en la que es Organizadora de Eventos desde 2002 hasta la actualidad. Pero el mejor evento que organiza es el de su vida. “Muchas personas me dicen que haga una sola cosa. Pero si tuviera que hacer una sola cosa, me muero, ahora, si ya tendría que hacer solo una, escojo lucha libre.”

Es que ella es así, una mujer de lucha, que lucha libre y que ha tenido que bregar duro para llegar a donde ha llegado y que no quiere que nada ni nadie se lo impida, por eso lucha a brazo partido por salvar su propia vida como cuando luchó con una enfermedad que cambió su vida pero no las ganas de seguir viviendo y que un día la amenazó con la muerte. Hoy ama la vida y quiere vivirla a plenitud, porque aún hay Gilda para rato.

 

 

 

 

 

 

 

 

 


JUGANDO PIN PON

LUCHANDO CON LA DIVA SEXI

¿Es la vida una lucha?

Claro que sí,  es una lucha en la tienes que saber cómo caer, como levantarte, como agarrarla, como aplicarle una llave.  Tienes que luchar en positivo para pensar que es hasta chévere caerse, se siente un golpe, heavy, pero con eso aprendes y  debes saber que no debes caer en esa manera nuevamente.

¿Qué es mejor la lucha libre o la lucha acompañada?

Libre. Definitivamente, libre

¿Qué es mejor luchar en el ring o la luchar en la vida?

Me gustan las dos, pero prefiero la lucha por la vida, porque si lucho por la vida y lucho haciendo el bien, sé que me va a ir bien.

¿Por qué lucha?

Porque me gusta. Me gusta la lucha, hay que lucharla. Soy una luchadora y voy siempre a luchar en todo ámbito de la vida. Lucho por hacer las cosas bien y porque todo esté bien. Lucho por la honestidad y porque seamos menos prejuiciosos y más humanos.

¿Por qué no lucharía?

Hasta orita no encuentro una onda porque no luchar, lucho por lo que pienso que debo luchar y lucho con todo.  Más bien lucharía contra la falsedad, contra la injusticia. No me gusta que la gente se aproveche de los otros por ingenuidad o por ignorancia, que se abusen de la sencillez de las personas y le vean la cara. Si fuera por mí lucharía por cambiar esa situación, que no es fácil.

¿Por quién lucha?

Por mi mami. Yo antes que pensar en mí, pienso en mi mami. A ella le debo todo lo que soy y la amo. Ella es mi lucha.

¿Por quién no lucharía?

Por el que tiene como causa la injusticia, la maldad, la deshonestidad y todos esos antivalores que causan daño.

¿Con quién le gustaría luchar?

En la lucha libre con Roman Reigns, un luchador moano familia de La Roca (Dwayne Johnson), un luchador que algún día quiero conocer. Me encantaría luchar con él o ser su pareja de lucha. En la vida quisiera luchar en pareja con mi mami, como siempre.

¿Y con quien, no?

Con los buenos no lucharía, con ellos me junto para luchar contra los malos.

¿Ha tenido que luchar para todo lo que ha hecho?

Uff. Bastante. Me ha costado mucho y he tenido que luchar bastante para hacer todas las actividades que he hecho. He tenido que luchar contra tantas cosas que me han pasado. Luché contra un cáncer y lo supere. Eso sí es lucha. Para mí  es un reto volver a luchar después de eso. Cuando estuve enferma tuve que luchar para no deprimirme, para no estar triste, para no hacer sufrir  mi madre. Si gane esa lucha, gano cualquiera.

¿Cuál es su lucha ahora?

Mi lucha actual es contra la depre. A veces me dan mis lapsus depresivos y no me lo puedo permitir. Me miro al espejo y me digo: tú estás bien. Eres una luchadora y no me dejo caer y sigo.

¿Cómo hay que luchar para ser feliz?

Con una hermosa sonrisa. Viviendo con alegría, con optimismo, con positivismo y teniendo el apoyo de tu familia, porque apoyados por ellos tu no sientes que otras cosas te afecten. Ya con el apoyo de ellos me basta y no hago caso de lo que digan otros par que no me afecte y no me afecta.

 

 

 

 

 

 

 

 

Acerca de Aurelio Paredes

Periodista de Profesión (Licenciado en Comunicación Social, graduado en la Universidad de Guayaquil), ecuatoriano de nacimiento, 59 años de edad y 37 años de experiencia. Empezó en 1982 como reportero radial y escaló posiciones hasta llegar a ser Editor de Deportes de Diario El Universo de Guayaquil, considerado el matutino de mayor circulación en Ecuador; Director de Revista Estadio (Deportiva) y Editor de Revista Vistazo (Política y Actualidad); presentador de televisión en varios programas deportivos; columnista de deportes y páginas humorísticas bajo el seudónimo de Delado; y guionista empírico en algunos programas de la televisión ecuatoriana. En la función pública fue Director de Comunicación de la Procuraduría General del Estado y en la empresa privada, Director de la Federación Deportiva Nacional del Ecuador.

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4 comments

  1. Interesante artículo!!!

  2. Gracias Sr. Morocho por comentar y seguirnos. Sí es un personaje interesante y luchador, la entrevistada. Saludos.

  3. Muy buen aporte. Gracias por compartirlo.

  4. Aurelio Paredes

    Gracias, Martina. Gracias por seguirnos.

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