Goleada Monumental

Goleada Monumental es el título de esta nota. Y no solo lo es por el sentido estrictamente literal que implica que fue goleada (por sobre los tres goles de diferencia) y monumental por el nombre del estadio en que se jugó, sino porque esta victoria de visitante de 3-0 de Emelec frente a Barcelona, la tarde y noche del domingo 20 de octubre de 2019, debe ser, y no es exageración, una de las más importantes en la historia de los Clásicos del Astillero.  ¿No lo cree? ¿Piensa que es un partido más? Pues no, no lo es. Fíjese: los “Azules” que han tenido un año irregular, lleno de altibajos con más bajos que altos, que este año ha sido muchísimo menos que los “Amarillos”, (10 puntos los separa en la tabla) que no eran los favoritos, que estaban (y están aún) peleando por un cupo para entrar a los play off, necesitaban imperiosamente de los puntos en disputa. Estaba (y está) octavo con un punto de diferencia sobre  El Nacional de Quito que le ganó 1-0 ayer de visitante al Guayaquil City. De no ganar, ponían en riesgo su clasificación, porque el partido siguiente le toca durísimo, de visitante en Quito con la Católica. Si no vencía, con un punto de diferencia y seis por disputarse a falta de dos fechas, era pender de un hilo para clasificar. Esta victoria en el partido más importante del fútbol ecuatoriano que le da tres puntos más en la tabla de posiciones, y cuatro sobre su más cercano rival, lo pone muy cerca de pasar a la siguiente ronda. Ya solo depende de ellos y no de resultados ajenos. Ganarle a su tradicional rival, le puede salvar el año, al menos por el momento y eso ya es mucho decir. ¿Entonces no es importante esta victoria? Verdad que sí. Una de las más importantes en la historia de estos juegos. No lo dude.

Confieso que yo no creía en el triunfo de Emelec, mi equipo, yo sí puedo decirlo, no tengo problema con eso. Creo que el ser emelecista no me quita la objetividad de periodista. A pesar de que los «Azules», venían en alza con tres victorias consecutivas, pensaba que el levantamiento no era suficiente para vencer a Barcelona que sobre el papel y por posición en la  tabla de posiciones era más. Ayer mi buen amigo, el “Colorado” Villacís, azul como yo, me decía en la Olimpiada de exalumnos del Cristóbal Colón. “Delado, mañana ganamos”. Y yo, le dije. No creo. No tenemos con qué. Él me replicó: “La historia lo dice. Siempre ganan los que no son favoritos”. Es cierto, le contesté, pero cuando el no favorito tiene con que ganar, pero Emelec no tiene nada. No veo por dónde. No hay como. Nosotros solo tenemos dos jugadores y medio. Un arquero, un back centro y a medias un delantero en punta, que no alcanza a despegar, que es “en veces” veces sí y “en veces” no. Mientras que ellos tienen siete jugadores de gran nivel. Pues, al final “Don Villa” tuvo razón. Emelec, ganó y ganó bien. Tan bien que de no mediar la falta de jerarquía de los jugadores a la hora de definir, la goleada era mucho mayor. Mínimo cinco. Contando además que no le sancionaron un penal clarísimo en el primer tiempo por una falta de Gabriel Márques a Daniel Angulo.

Antes del juego, hubo un acto protocolario. Los capitanes de los equipos Damián Díaz por Barceloa y Esteban Dreer por Emelec, leyeron un manifiesto pidiendo haya paz país en el país. Destacable. Buen gesto. Pero no digan que soy jodido. ¿No debieron ser ecuatorianos de nacimiento y no por naturalización los que hagan el llamado al país? Pregunto solamente.

 Las tácticas del partido

Si alguien tiraba contra al técnico Ismael Rescalvo, hoy al menos en este partido, tendrá que retractarse. Emelec como no sucedía hace mucho tiempo, jugó bien, con un sistema táctico definido que radicó en el adelantarse de los defensas a los ofensivos rivales para ganar por anticipo y pressing. Buen partido de la línea de cuatro, en especial del uruguayo Aníbal Leguizamón que borró a Jonathan Álvez. Gran cobertura de espacio en la media cancha de Dixon Arroyo y Wilmer Godoy que corrieron, marcaron, cubrieron zona y espacio, tocaron pelota en corto con pases certeros. Excelente función de Joao Rojas como media punta retrasado, actuando casi de diez, o de diez mismo, que estuvo prendido y fue el arma letal del triunfo. Manejó los hilos del equipo, condujo el balón a la perfección, entregaba pases certeros a sus compañeros y de paso marcó dos goles. De largo la figura del partido y gran trabajo por las puntas con velocidad y certeza de los laterales Romario Caicedo y Bryan Carabalí y de los aleros José Guerrero y Bryan Cabezas. Y en el medio, metido como cuña entre los centrales, Daniel Angulo. Tácticamente, Emelec fue superior marcando el ritmo del juego, con su toque corto, asegurando el pase, jugando de primera para crear sorpresa, abriendo el juego a las puntas y siendo letal para definir en momentos claves. Claro que le favoreció las circunstancias del juego, pero es mérito saber aprovecharlo. Barcelona no pudo recuperarse del golpe inicial. El estar con un hombre menos, lo sintió y luego de los dos primeros minutos iniciales en que salió como una tromba, su juego se deslució, no tuvo contundencia, mostró falencias defensivas, perdió el medio campo y perdió el partido.

El desarrollo del juego

Primer tiempo: El partido se inició con una Barcelona hecho tromba. Ya a los 30 segundos, Wilmer Godoy que “cree” que las primeras patadas no se cobran y no deben castigarse, pegó una, en la que regaló un tiro libre peligroso y se ganó la tarjeta amarilla, condicionándose para el resto del juego. La falta bien cobrada por Damián Díaz provocó dos tiros de esquina consecutivos que trajeron gran peligro. Y a renglón seguido, a los tres minutos de juego, un cabezazo de Fidel Martínez solo ante Esteban Dreer, terminó en las manos del portero, perdiéndose los “Amarilllos” lo que debió ser gol.

Pero el fútbol es de momentos y de circunstancias y estas a veces son claves. Y esta jugada producida apenas a los cinco minutos de iniciado el cotejo lo fue, por todo lo que significó. Contraataque de Emelec. Pase filtrado, puesto como con la mano y con tira línea de Joao Rojas a Angulo, pero impreciso para la recepción, que era o parecía serlo, fácilmente controlado por el arquero Damián Frascarelli, pero el pique del balón y la pujanza del delantero, hizo que pierda la pelota que tenía en sus manos y quede para el atacante que podía irse solo al marco desguarnecido. El arquero en su desesperación, lo tomó del cuello, cual llave de lucha libre y le cometió falta. Es penal y expulsión. Bien decretada por el árbitro Franklin Congo que salvo un error al no sancionar un penal a favor de Emelec, estuvo casi impecable.

Tras la falta hubo una paralización de casi cinco minutos, entre el cambio del arquero Máximo Banguera por el delantero Marco Caicedo, quien fue el sacrificado y la lesión de Angulo que quedó golpeado y tendido en el piso. Así a los 6 minutos de juego (once si se considera el tiempo corrido) Rojas cobró el penal y con un disparo colocado a un palo, bien intuido por Banguera que casi llega, se cuela en el arco y es el 1-0. Ponerse en ventaja rápidamente y que el rival pierda un jugador, es mucha ventaja y Emelec, la aprovechó e hizo de esa circunstancia, suyo el partido. La salida de Caicedo, le hizo perder a Barcelona velocidad, sorpresa y potencia por la punta con lo cual los “Amarilllos” perdieron peso ofensivo.

A partir de allí, el partido cambió rotundamente y todo fue para Emelec que pudo aumentar el marcador varias veces.  Emelec empezó a ganar el medio campo, a manejar y retener el balón con pases rasantes, a tener la pelota, manejar los tiempos, a aprovechar la superioridad numérica y cansar al rival que estaba obligado a hacer el gasto y  a controlar el partido. Barcelona apenas intentó con toques de Díaz, Álvez y Martínez, sin mayor peligro.

A los 21 minutos Pedro Pablo Velasco fue abajo contra Angulo con una patada que es bien castigada con amarilla por el árbitro Congo. Cobró el tiro libre Leandro Vega a Angulo quien tocó para Rojas, cuyo remate murió en las manos de Banguera, que salvó a su equipo de la segunda conquista. Tres minutos después, Emelec se perdió otro gol, cuando en un contraataque, Angulo se cortó al medio, se sacó la marca de Erazo y por individualista no se la cedió a Guerrero que estaba solo, de paso se le escapó la pelota, que le cayó a Romario Caicedo que entraba junto a él y que solo frente al arco, la botó, perdiéndose un gol cantado. A esas alturas ya eran dos oportunidades claras desperdiciadas.

Barcelona recién reaccionó a los 24, cuando un disparo cruzado de Álvez al palo que defendía Dreer fue bien controlado por el arquero que se lanzó al piso y detuvo la pelota que tenía destino de red. Y Barcelona tuvo otra para el empate. Una carga contra Mario Pineida deriva en tiro libre, lo cobró Martínez, quien metió la pelota al área y Friczon Erazo, solo sin marca, en uno de los pocos descuidos de la defensa “Millonaria”, cabeceó frente al arco desviado. Barcelona se perdió el empate, que hubiera sido injusto a esas alturas. Pero el fútbol no sabe de justicias, sabe de goles y el gol lo hizo Emelec.

Fue a los 31 minutos. Vega quien recogió un rechazo amarillo, se la topó a Carabalí que avanzó por la zurda y se lo tocó de una a Cabezas, quien corrió por la banda y puso un pase en callejón entre líneas y entre los dos zagueros centrales  para Daniel Angulo que le ganó la posición a Erazo y a Martínez quien viniendo de atrás no llegó, para con un disparo rasante, cruzado, de zurda y bien dirigido vencer a Banguera y poner la segunda del partido que tranquilizaba a Emelec y ponía la balanza a su favor. El partido estaba entero todavía, pero todo hacía indicar que el “Bombillo”  ya había logrado la victoria. Un 2-0 a esas alturas y en esas circunstancias, parecería difícil de remontar y lo fue.

El partido se puso brusco, los ánimos empezaron a caldearse y se pone el juego cortado y peligroso. No obstante, Barcelona armó un buen ataque con combinación entre Álvez y Díaz, quien recibe un pase del “Loco”, que remató alto desvíado que pudo tener otro final.  A los 38, Emelec se perdió una conquista más (a estas alturas ya va perdiendo tres), un pase de Rojas a Guerrero que disparó suave para que controle Banguera. Bien pegado era gol

A los 39, el árbitro exhibió otra tarjeta amarilla, esta vez  a Angulo por carga ilícita contra Banguera. Enseguida en el contraataque Barcelona, casi logra el descuento. Un pase de Díaz a Álvez, que corrió hacia el marco fue desviado al córner por Caicedo. Tras el cobro del tiro de esquina, cabeceó Darío Aimar solo y salva con las justas Dreer, en un tapadón.  Casi al cerrar el primer tiempo, un corner, el primero a favor de Emelec, terminó con una falta de Márquez a Angulo, en clarísima infracción que el árbitro no sancionó en su único error del cotejo. Segundos antes en la misma jugada hubo otra falta penal, la de Friczon Erazo a Daniel Angulo, a quien tenía abrazado como a novia en canción romántica. Esas faltas nunca se sancionan, pero deberían porque van contra el reglamento. Ninguna de las dos faltas vio el juez.

Luego se adicionaron seis minutos más, correcto por la detención del juego previo al penal que derivó en el primer gol de Emelec. El juego es controlado por los azules. Fin del primer tiempo

Segundo tiempo

De entrada, los “Amarillos” casi sorprenden. A los 46 minutos, un ataque rápido de Martínez, tocó en la mano de Leguizamón, el arbitró sancionó la falta, peligrosa para Emelec, al cobro fue un especialista: Díaz, pero la lanzó afuera. A los 50´ Emelec se perdió una más. Una sucesión de toques entre Vega, Rojas y Cabezas, terminó con un pase preciso para Godoy, quien en el área de los 5.50, solo frente al arquero, no tuvo la jerarquía ni la tranquilidad necesaria para rematar y la lanzó arriba. Si lo hacía era 3-0 y partido liquidado. A los 55. Una falta fuerte de Guerrero fue castigada con tarjeta amarilla. Dos minutos después fue Díaz el que cometió falta fuerte y Congo lo pintó de amarillo. A los 58´se produjo la primera variante del cotejo. En Barcelona entró Leonardo Campana por Fidel Martínez. El juego era de Emelec, pero, como perdonó a su rival. A los 66´ nuevamente se perdió otra opción clara. Una jugada de toque corto, de las muchas que hizo en el partido, le llegó al área a Rojas, quien hizo un amague, se fabricó el espacio para rematar, pero disparó tan impreciso que Banguera alcanzó a bloquear, sin embargo el rebote le quedó a Caicedo quien se la tocó a Angulo que la botó, cuando lo más fácil parecía meterla.

Los equipos refrescaron las líneas, en Barcelona entró Mathías Oyola por el colombiano Sebastián Vargas y en Emelec reapareció tras once partidos de ausencia, Pedro Quiñónez por Godoy. Emelec ganó mucho con su ingreso por que el 15, sabe con el balón, es claro para pasar la pelota, dispara de afuera y pone orden, garra, fuerza y coraje. Un líder que no puede estar en la banca. A los 69, Congo le perdonó la vida a Díaz, quien cometió una fuerte falta contra Rojas que debió ser amarilla y como ya tenía una, era roja. No fue. Pero, un minuto después, si exhibió una tarjeta más, muy justa por cierto, por falta de Arroyo a Álvez. Enseguida otro cambió en Emelec entró Carlos Orejuela por Guerrero.

A los 74, un tiro libre de larga distancia a favor de Emelec, fue muy bien cobrado por Quiñónez que se aprovechó que no le pusieron barrera, porque Banguera pensó que sería centro al área, para sacar un remate alto al arco que fue sacado con las justas por el golero al tiro de esquina. Casi sorprenden al guardameta y el volante emelecista demostró una de sus fortalezas.  A los 77, otro tiro libre para Emelec tras una falta de Oyola a Rojas, quien le hizo una rabona y se sacó su marca. El mismo Rojas cobró la falta, tirando el balón elevadísimo por sobre la portería. A los 83, Rescalvo decidió aquietar el ritmo y controlar el partido manejando el balón, ingresando a Hólger Matamoros, quien también reapareció por Daniel Angulo.

El juego seguía en la tónica de todo el partido, Emelec controlando campo y balón, manejando la pelota con pases cortos y precisos, haciendo correr el esférico y haciendo que transcurra el tiempo, y Barcelona sin reacción, ya entregado y listo para la foto. Pero Emelec que se graduó de perdonavidas no aprovechó y nuevamente a los 84, se perdió otra clara opción, y ya van como seis. Una combinación entre Cabezas, y Rojas, terminó con un remate desviado de Joao quien tenía todo el arco a su disposición.

Pero Emelec estaba para golear y el tercero que determinó que sea goleada, llegó en el minuto final del cotejo. Un disparo de Orejuela  produjo una serie de rebotes, uno de los cuales cayó a Rojas, que esta vez no perdonó y si convirtió, sellando el 3-0 con el que terminó el cotejo.

El duelo de técnicos lo ganó y de largo a Ismael Rescalvo y Leonardo.  Emelec consigue una victoria que lo mantiene vivo y que reduce la distancia de partidos ganados en los clásicos a un dos juegos (72 de Barcelona frente a 70 de Emelec en 225 cotejos). Mientras que en juegos en el Monumental, hasta hoy y desde 1988,  por campeonato, los azules llevan  20 triunfos, frente a 24 de su rival y 29 empates.

Volviendo al presente. Hoy en el clásico en que fue inmensamente superior y logró una goleada que debió ser mayor. Pero así es Emelec de perdonavidas.

Fotos: Diario El Universo (Álex Vanegas), El Telégrafo (José Morán); El Comercio (Mario Faustos); La República (Foto APi, José Alvarado /EP), API, Emelec.com.ec  y Metro Ecuador.


Ficha Técnica

Incidencias: Partido de la fecha 28 del campeonato ecuatoriano de fútbol

Fecha: Domingo 20 de octubre 2019

Estadio: Monumental Isidro Romero Carbo

Asistencia: 50.000 aficionados

Árbitro: Franklin Congo

Tarjetas: Rojas: 1. Farcarelli, 6 minutos: Amarillas: 5. Barcelona: Velasco (21´) y Díaz (57´); Emelec: Godoy (3´), Angulo (39´) Guerrero (55´).

Barcelona: Damián Frascarelli; Pedro Velasco; Darío Aimar; Frickson Erazo; Mario Pineida; Gabriel Marques, Sebastián Pérez (Mathías Oyola), Damián Díaz; Marcos Caicedo (Máximo Banguera); Fidel Martínez; Jonathan Álvez
Emelec: Esteban Dreer; Romario Caicedo; Aníbal Leguizamón; Leandro Vega, Bryan Carabalí; Dixon Arroyo, Wilmer Godoy (Pedro Quiñónez); Bryan Cabezas, Joao Rojas; Fernando Guerrero (Carlos Orejuela);  Daniel Angulo (Hólger Matamoros)

Acerca de Aurelio Paredes

Periodista de Profesión (Licenciado en Comunicación Social, graduado en la Universidad de Guayaquil), ecuatoriano de nacimiento, 59 años de edad y 37 años de experiencia. Empezó en 1982 como reportero radial y escaló posiciones hasta llegar a ser Editor de Deportes de Diario El Universo de Guayaquil, considerado el matutino de mayor circulación en Ecuador; Director de Revista Estadio (Deportiva) y Editor de Revista Vistazo (Política y Actualidad); presentador de televisión en varios programas deportivos; columnista de deportes y páginas humorísticas bajo el seudónimo de Delado; y guionista empírico en algunos programas de la televisión ecuatoriana. En la función pública fue Director de Comunicación de la Procuraduría General del Estado y en la empresa privada, Director de la Federación Deportiva Nacional del Ecuador.

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