UNA HERMOSA MALA NOCHE

Confieso que me encanta la mala noche, las disfruto a millón, mucho más si soy protagonista de ella. Pero hay malas noches, que no protagonizo yo, que la protagonizan otros y que me toca admirarlas como espectador, sentado desde la butaca de un cine y esa Mala Noche, también es extraordinaria.  Es que  a veces hay malas noches que dan gusto pasarlas. Nada mejor que una mala noche bien disfrutada. Pero la Mala Noche a la que me refiero, no fue en verdad, mala noche. Todo lo contrario fue buena noche. Una noche en que vi un peliculón. Un peliculón, llamado La Mala Noche que me fascinó por ser una película de suspenso, emociones fuertes, buena trama, gran actuación, buen guion, excelente fotografía y muy buen argumento que lo tiene a uno atado a la silla. Con La Mala Noche, me convencí, una vez más que en Ecuador se hacen muy buenas películas y que debemos quitarnos el estigma de que no las hay y que hay que llenar la sala. Porque el esfuerzo de nuestros cineastas merece más.

 La Mala Noche, película ecuatoriana mexicana, dirigida por la cineasta ambateña Gabriela Calvache y protagonizada por la actriz colombiana Nöelle Schönwald, con el guayaquileño Jaime Tamariz, como antagonista y el boliviano Cristhian Mercado, como coprotagonista, es un audaz drama de ficción, lleno de suspenso, que crítica desde una perspectiva femenina y de forma contundente, sin rodeos ni prejuicios,  la trata mundial de mujeres, su explotación y el tráfico de ellas en la sociedad latina, que es una temática delicada y sensible para muchas personas y que en ocasiones se prefiere mantenerlo oculto.

La trama cuenta la historia de  Dana, una mujer hermosa e inteligente que se prostituye, que vive bajo la merced de su proxeneta y que debe entregar la mayoría de sus ingresos a este jefe de una mafia, quien la explota a la vez que la protege. Dana ha aprendido a librar bien esa actividad que no buscó y en la que cayó por error, por amor. Además sabe que si se porta lo suficientemente bien recuperará su libertad, pero la enfermedad de su hija y la adicción a una droga de farmacia, le impiden ser tan cumplida como siempre en sus pagos. De pronto, un incidente inesperado, ver a una niña secuestrada en la casa donde se recluyen a las damiselas, la confrontará, pondrá a prueba su moral y le dará la oportunidad de  emprender una lucha en contra del sistema que conoce, para dejar de obedecer a su captor e intentar tomar la justicia por sus manos y obtener así su libertad y ahí es cuando precisamente La Mala Noche se pone buena y se convierte en inolvidable.

La película, que es una coproducción entre Cineática Films de la directora Gabriela Calvache y Cine Caníbal de Geminiano Pineda, de México, tiene temáticas colaterales fuertes que giran en torno al tema central que es la prostitución y la trata de personas, como son: la muerte, el secuestro, las drogas, el dinero mal habido, armas, violencia, y soledad, que son excepcionalmente marcadas de forma cautelosa en lo visual, por su directora que también es la guionista y que además posee un fascinante toque de realismo. Otro elemento que la hace atrayente es la familiaridad del espectador con lo local, que reconoce sitios, lugares, costumbres, dialectos y escenas tan propias de nuestro Ecuador, que hacen que esa ambientación de narrativa local, se convierta en universal, porque tramas como esas se dan en todo el mundo.

El filme, presenta también otra bien tratada arista que va más a lo sentimental, a lo sublimemente íntimo, que aunque en la vida real se ha dado y ha sido factible, en términos generales, es usualmente poco “creíble”, pero que en la película es sentida  con gran realismo, como el hecho de que un cliente se encariñe de la prostituta que contrata, al punto de involucrarse con ella y vivir su crisis familiar, personal y “profesional”, circunstancias que lo enrumban por el camino del drama, el suspenso y la emotividad. Sobre ese hecho, la directora, entrega su visión:  «En realidad mi intención era retratar algo que era común en las entrevistas que iba haciendo. Muchas prostitutas que no necesariamente están en situación de trata siempre terminan teniendo una relación especial con algún cliente y siempre hay clientes que terminan tratando de ser héroes ante este tipo de situación. Muchas de las chicas que yo conocí fueron rescatadas por clientes. A mí me parece que Julián, este personaje, lo hace porque él siente una atracción por esta mujer más que por compasión, porque no creo que él esté entendiendo la vida que ella vive. Le gusta esta chica y la quiere ayudar pero tampoco se quiere comprometer mucho más allá de eso. Encontré por ejemplo que para muchos hombres, el hecho de ir adonde una trabajadora sexual por un lado implica el desconocimiento de que muchas de ellas están en situación de trata y por otro lado es como una especie de psicólogo, como una especie de una persona que no los va a juzgar, con la que pueden hablar y tal vez tener 10 minutos de sexo y 50 minutos de conversación».

La cinta ha cuidado todos los detalles, dentro y fuera de la escena y todo lo que gira en torno a ella es atrayente, desde el cartel de presentación (afiche), diseñado por el ecuatoriano James Verdezoto, quien además hizo los de filmes internacionales estadounidenses: Pulp Fiction’ o ‘Training Day’, que en referencia a la protagonista dice “Es la mujer perfecta hasta que decide ser libre” que induce al espectador en un halo de misterio, tal cual es el sentido del filme.

Como bien lo define, la Directora de Casting y de Extras de la película, Alejandra Corman: «Es un thriller, que tiene elementos de suspenso, que además, toca un tema muy sensible e importante del que tenemos que hablar».

En la actualidad en el mundo existen alrededor de veintiún millones de personas en situación de trata, es decir que hoy hay más esclavos que en cualquier otro período de historia de la humanidad. La trata de personas con fines de explotación sexual es, de momento, el tipo de trata más numeroso. Sin embargo cada año aumenta el tráfico de personas con otros fines como mendicidad, explotación laboral, tráfico de órganos, entre otros. Las víctimas de trata sexual son, en su mayoría, mujeres y niñas pobres de países en vías de desarrollo como cualquier país de América Latina.

La película, tiene un nombre sugerente, y esa es una de las primeras dudas, cuando se aborda, la película. ¿Porque se llama La Mala Noche». Su directora, lo explica:  “Mala Noche”, quiere decir esa noche mala, esa noche dura que tienen que vivir esas mujeres que están en situación de trata”. En en La Mala Noche, yo intento no juzgar, sino tratar de ponerme en los zapatos de esta mujer en la que no quiero tratarla como una víctima, a pesar de que lo es, porque para mí el hecho de ser víctima implica que es una cohesión total y siento que muchas mujeres en situación d trata no son conscientes o simplemente están “libres” pero están viviendo en una situación de esclavitud.

Los protagonistas

La actriz que interpreta a Dana, tiene su cancha actoral. Basta decir que Nöelle, quien además de actriz es bióloga y modelo,  actuó en “Amor en los Tiempos del Cólera” de Mike Newell, “Al final del espectro” de Juan Felipe Orozco, en la telenovela “Francisco el Matemático”  y que fue Manuela Espejo en Bolívar de Netflix, para saber su real dimensión.  La protagonista en su papel, a pesar de su oficio, hace que uno desde la óptica del espectador y pese a que es prostituta, drogadicta, y mentirosa, le guarde admiración por su condición de buena gente. En su oficio cumple a la perfección y fuera de la cama, es una madre preocupada que si bien abandonó a su hija en busca de un futuro mejor, la ama y trata de estar siempre pendiente de ella aunque no siempre lo consiga. Ella, desde su porte sexi y sensual, se muestra por fuera como una mujer fuerte, segura, osada, pero por dentro está fracturada por dolores sentimentales que la agobian.

El guayaquileño Jaime Tamariz, reconocido actor y dramaturgo, propulsor del proyecto Micro Teatro que en su ciudad natal transformó la relación del teatro y el público, que interpreta al antagonista, al “malo de la película”, hace bien su papel de malo, tanto que uno como “cinevidente” desea que se muera, porque en verdad se hace “odiar”, de quien está sentado, viéndolo  Él en su papel de Nelson, es la cara visible de este tétrico, sórdido, execrable y lúgubre mundo de la prostitución y trata de mujeres. El actor, además ha sido productor y director de obras como “El Amante”, “La gata sobre el tejado caliente”, “Perros”, “El Mago de Oz”, “El Principito”, “Cenicienta”. Mala Noche es primera película como antagonista.

 

El boliviano Cristhian Mercado, actor de teatro y cine, director y músico boliviano, con más de 25 ininterrumpidos participando en reconocidas películas bolivianas y extranjeras, que encarna al bueno de la película, en cambio, se hace querer. Pues pese a lo “bruto o gil” que puede parecer que un cliente se encariñe de una puta, su nobleza y su respeto hacia la mujer, hace que uno hasta crea que está  bien que se “encariñe”. Él es Julián, un tímido y tranquilo médico cirujano que tras dos años de encuentros clandestinos ve crecer un sentimiento especial, a pesar de que en el camino descubre, por un accidente, que ha sido engañado y que ella a pesar de su oficio no era la persona que creía, sino una mujer que hasta en el nombre le mintió y que es una persona peligrosa con un pasado que la atormenta y un presente que la persigue y en el cual, él termina viéndose involucrado. Entre su trayectoria, el actor ha actuado en  “Contracorriente” de Javier Fuentes León ganadora del Premio del Público del Festival de Sundance 2010, y “El Ché” de Steven Soderbergh.

Como actores de reparto actúan: Ariana Freire, Nadine Muñoz Cervantes, Critina Marchán, Naomi Ruf Calvache, Joaquín Gonzalez, Juan José Franco, Doménica Elizabeth Gallardo, Diego Mignone, y Gonzalo Gonzalo, entre otros.

 La directora y su equipo

Y si los actores, tienen lo suyo, la directora, Gabriela Calvache, también. Así, su cortometraje En Espera se estrenó en el Festival de Cine de Rotterdam y ganó premios en festivales en Japón, Francia, Chile, Ecuador, Argentina y Brasil; estuvo presente en la sección Native del Festival de Cine de Berlín 2015 y fue incluido en la sección Indígena del Festival de Cine de Berlín. Y su cortometraje Hay cosas que no se dicen, se estrenó en el Festival de Cine de Mar del Plata y en varios festivales, además, se mostró en el Museo de la Mujer en las Artes en Washington D.C. (2007).

La Mala Noche,  su ópera prima como directora de ficción, es su primer largometraje como directora, en el que trabajó ocho años y escribió quince guiones, hasta ponerlo a punto, consiguiendo como  resultado, un excelente trabajo de investigación en el que se dieron encuentros con personajes reales, víctimas de esta situación.

En su carrera de cineasta ha sido directora de: “Labranza Oculta”, documental, de 55 minutos (2010); “En Espera”. Ficción corto, de 15` (2010); “Carta para mi alma”, experimental corto, de 25´ (2007) “Hay cosas que no se dicen”. Ficción corto, 12´ (2006) y “Alerta Naranja”, documental corto, 12´ (2001). Además ha sido productora de películas como “Asier Y yo” de Amaia y Aitor Merino, “When Clouds Clear” de Danielle Bernstein, “Con mi corazón en Yambo” de Fernanda Restrepo, “Alegría de una vez” de Mateo Herrera, entre otras. Ha dirigido cuatro cortometrajes, un documental y una ficción.

También son parte importante del filme, tras cámaras: Geminiano Pineda, Gabriela Calvache, Jorge Fegan y Daniela Fuentes Moncada, productores ejecutivos; Hernán Barahona, David Ruf y Mauricio Valle productores asociados; Alegría Albán, en la jefatura de producción; Gris Jordana en la fotografía, Quincas Moreira, en la música; Andrea Chignoli, en el montaje y la edición; Juan José Luzuriaga en el sonido directo, Gabriel Reyna, diseñador de sonido; Jaime Baksht y Michelle Coutolenc, Operador de mezcla THX; Amaia Merino, Edición offline; Roberto Frisone , Diseño de producción; Claudia Hidalgo , Dirección de arte; Camilo Suárez Bango (†), Escenografía; Ana Poveda, Diseño de vestuario; Lucía Da Silva, Diseño de maquillaje; Alejandra Coral, Director de casting y Lisa Tillinger, Colorista:

La Historia

La directora Gabriela Calvache, cuenta la historia y los antecedentes de lo que fue La Mala Noche y como se le ocurrió la idea de darle vida, lo que en el mundo cinematográfico se conoce como Nota de Intención. “Todo nace cuando me invitaron a exhibir mi cortometraje “En Espera”, a un grupo de niñas y adolescentes que vivían en una casa de acogida. Todas esas niñas habían sido engañadas, desarraigadas de sus hogares y forzadas a prostituirse en burdeles o casas privadas, hasta que fueron rescatadas. Después de ese encuentro, decidí investigar y así conocí a mujeres adultas que lograron escapar del tráfico sexual. Fugarse de la trata es muy difícil, las niñas que lo logran van a centros de rescate, pero para las adultas casi no existen centros de acogida que las protejan, las liberen y las reinserten en la sociedad. Es por eso que muchas mujeres que han sido esclavizadas optan por el suicidio; otras se refugian en las drogas que les enseñan a usar para soportar la jornada; otras se acostumbran a prostituirse y otras eligen dejar de ser víctimas para colaborar con las mafias y reclutar nuevas mujeres. Solo una minoría logra escapar y salir adelante. Esta película es un intento por contar una de esas historias, la de una mujer adulta, aparentemente libre pero en realidad cautiva por una mafia que ha usurpado su voluntad. En La Mala Noche quise abordar un tema social y complejo desde la perspectiva de quien lo vive. Quise contrastar el mundo construido y falso de la trata de personas, que se oculta en la prostitución, con la cotidianidad solitaria de quienes la practican. Más que una denuncia esta película es una experiencia, la experiencia de habitar por unos días en la piel de Dana”.

Para la película, Gabriela Calvache, hizo un gran trabajo de investigación que duró largo tiempo y que le permitió conocer de cerca y por testimonio real de personas involucradas en el tema, hasta los más mínimos detalles de este difícil y para muchos sórdidos mundos. (la graficación, corresponde a una escena de la película). Así. entre 2011 y 2012,  conversó con decenas de mujeres rescatadas de las redes mafiosas que operan en zonas fronterizas, en las que dedicó diez horas diarias de trabajo, cuyo resultado fue poner a la ficción al servicio de la realidad de cientos de miles de mujeres esclavas en Ecuador y el mundo. “La mala Noche, se inspira en una serie de entrevista que tuve la oportunidad de hacer en el año 2011 y 2012, en donde conocí a mujeres y niñas que fueron forzadas a la explotación sexual en burdeles y casas. Dana,  el personaje protagónico, se basa en un montón de entrevistas y de cosas que me contaron muchas mujeres. Hay un par de diálogos que son textuales. Además de conversar con varios consumidores de prostitución, que no precisamente están consumiendo trata, pero que la trata sí que se puede premiar en los temas de prostitución. Este acercamiento me permitió tener una idea más profunda de lo que implica vivir, en situación de trata. Después de conocer a estar mujeres y dejar que esto se añeje en mí, porque es un tema muy complejo. Sí, definitivamente”.

Pero el tema, va más allá de presentar una realidad y que el público la vea. La directora, concsiente de ellos, brinda también su aporte social, para que la película no solo quede en vista, sino que se sienta en hechos, por ello contó: «que buscan concienciar a la gente, pero evitar que estos casos se sigan repitiendo, por lo que “vamos a donar el 50% de la taquilla a la Fundación “Alas de colibrí” que trabaja por la restitución de derechos de hombres y mujeres que han vivido situación de trafica. Vamos a intentar trabajar con instituciones con temas de prevención, porque no solo importa la taquilla, sino poder identificar donde puede haber victimas potencias o consumidores de trata potenciales y tratar de modificar en las edades más tempranas estas ideas que vienen de la cultura”.

La Mala Noche, es su primer largo metraje, su ópera prima, Gabriela, cuenta que significó hacer una película y cómo vivió el hecho se cumplir una de sus metas. “Yo llevaba cuatro o cinco años pensando en que quería hacer un largo como directora. Había hecho un par de cortitos que le habían ido bastante bien en festivales, pero sabía por mi experiencia de productora que dirigir una película es verdaderamente un casamiento y que si eso no se da desde lo profundo puede ser una carga. Me encontré con varios temas que luego se iban desinflando, yo iba perdiendo el interés, pero la película vino a mí, no fui yo a buscarla. Me llamaron un día por teléfono y me invitaron a enseñar mi corto En espera a un grupo de chicas que estaban en una situación similar a la que yo retrataba allí. Me encontré con jovencitas de entre 10 y 17 años, una tenía un bebé recuerdo, era muy chiquita y yo no sentí que estuviese parada frente a chicas que habían vivido en servicio doméstico, que era de lo que trataba mi corto, entonces empecé a indagar, y me dijeron que en realidad ellas venían de vivir como trata de mujeres con fines de explotación sexual. Así fue que me desayuné con el tema de la prostitución forzada. Me sentí muy ignorante, muy avergonzada y después por curiosidad empecé a devorar libros y ya me fui metiendo hasta un punto en que soñé que tenía que hacer una película y me desperté y le dije a mi marido «mira esta es la película que tengo que hacer». Empecé en el 2011 a investigar, a buscar bibliografía, a descubrir mujeres que ya habían vivido esto, que ya lo habían escrito, que de alguna manera ya lo habían digerido, y en este proceso logré que la Organización Mundial para las Migraciones en un congreso me permitiese acceder a casos de chicas que fueron rescatadas de burdeles, así conocí a varias de las cuales no puedo difundir su nombre, y ahí escribí mi primer guion, en el 2011, que era infilmable, estaba todavía muy verde y a partir del 2012 que entré ya al Bolivia Lab, como que empecé a pulir ese guion, escribí 7 versiones de cero y empecé a decantarlo hasta filmar la versión 15 en el año 2017”.

¿Que busca con esta película?. «Ojalá esta película pudiese mover algunos corazones y que las personas que la miren empiecen a investigar y a tener más sensibilidad sobre la trata. Y ojalá esto mueva instituciones. Este es el deseo que yo tengo, más allá de que me admiren. Se trata de un tema emocional, de que la película conecte. Y ojalá la coyuntura que hay gracias al periodismo llegue a mover los hilos que deben moverse para agilizar la justicia y la investigación, para que terminen las denuncias en donde deben terminar, para que no sean solo un reportaje o solo una película. Las redes de trata son muy ágiles y muy organizadas, están por encima del Estado en la capacidad de moverse y en la efectividad que tienen y eso tenemos que saberlo. Hay cosas que podemos hacer desde la sociedad civil: la prevención, comprender qué prácticas de hombres y mujeres permiten que la trata exista, saber que muchas de las personas que piden caridad en la calle están en situación de trata, saber que una mujer de servicio doméstico o una niña o personas en la construcción pueden estar en situación de trata, la ropa que tú te pones puede provenir de la trata. Se trata de empezar a ser más conscientes de que para que ciertas personas puedan tener ciertos beneficios, otros son obligados a renunciar a sus derechos. En las prácticas cotidianas de los amigos y colegas, ir a un burdel y no consumir un cuerpo no significa que no estés consumiendo en un negocio en el que estás validando» algo. Podemos empezar a replantearnos cómo manejamos nuestra sexualidad. ¿Por qué rayos la gente necesita ir a un burdel?

¿Usted cree que quien la ve, pueda tomar conciencia de lo que le película quiere decir? «A mi juicio, una persona motivada puede cambiar un entorno, puede unirse a una red. Ahora mismo, hay muchas instituciones trabajando el tema de trata y que necesitan apoyo. Después del lanzamiento de la película, queremos proyectarla en instituciones clave como empresas petroleras –porque alrededor de una petrolera está repleto de burdeles–, militares, policías, y ojalá se pueda en escuelas, colegios y universidades.»

El Guion

Gabriela, a más de ser la directora de La Mala Noche, es quien escribió el guion. Desde la perspectiva de guionista nos cuenta el proceso de escritura y su desarrollo: “A la par de la investigación, empecé a escribir esta película en 2012. Escribí siete versiones desde cero y siete nuevas versiones del guion con el que decidí avanzar. Al inicio intenté decirlo todo sobre Dana, explicar su pasado y las razones de su cautiverio, pero luego entendí que era más sugestivo contarlo en el presente; sembrar interrogantes, relacionarla con una madre y una hija ausentes, ver solo fragmentos de su día a día con los clientes, hacerla ilusionarse vagamente de uno, lograr que se atemorice de su proxeneta pero que sepa cómo lidiar con todos sus conflictos de manera casi mecánica. Quería escribir un guion en el que Dana viva en aislamiento, atemporalidad y apatía, hasta que algo la mueva a recuperar su libertad, su identidad, su fortaleza. Una historia que pase de la sumisión a la rebeldía, a un final que no tiene retorno”.

El guion fue altamente valorado por la cinematografía internacional al punto de ser fue seleccionado para su estudio en varios lugares, como: Taller de Escritura de Guiones de los Países Andinos de Bertha Navarro, Festival La Orquídea y Carnaval Cine, Ecuador 2013;  Cannes Attendance Support del Mercado del Festival de Cine de Cannes, Francia 2013. Encuentro Internacional de Productores del Festival de Cartagena de Indias, Colombia 2013. Seleccionado en el Primer Taller de Producción Ejecutiva Bolivia Lab 2013, La Paz 2013. Seleccionado en el I Foro de Coproducción Europa Latinoamérica Festival de Cine de San Sebastián, España 2012.  Beca de reescritura de guiones del Bolivia Lab, Cochabamba 2012.

El proyecto además ganó los siguientes estímulos: Acreedor del Fondo de Distribución de Cine del Instituto de Cine del Ecuador 2017. Acreedor del Fondo de Posproducción FOPROCINE y FIDECINE, México 2017. Acreedor del Fondo de Producción de Proyectos de Cine, Programa Ibermedia 2015. Premio Producción de Proyectos Cinematográficos del Consejo de Cinematografía del Ecuador, 2014. Premio al Desarrollo de Proyectos Cinematográficos del Consejo de Cinematografía del Ecuador, 2012.

La coproducción

La película, es una coproducción entre Cineática Films de su propiedad y Cine Caníbal de Geminiano Pineda, de México. Sobre ese tema, la directora Gabriela Calvache, nos cuenta como así la fusión cinematográfica entre ambos países. La Mala Noche también es una película mexicana, porque es una co-producción por partes iguales. México ha sido un país enormemente generoso conmigo. Para mí fue muy difícil conseguir un productor en Ecuador, de hecho no lo conseguí. Fue muy lindo cuando Geminiano Pineda, el productor de la película, se decidió por mí y yo por él, Ver todo el espaldarazo que tuve de ese país, de su instituto, por la gente que me ayudó en la posproducción, entonces yo también me siento mexicana desde esta experiencia y para mí es importantísimo que la película se vea allá por esto. También porque lamentablemente México está atravesando un momento absurdo, inesperado en su historia y porque hoy por hoy es uno de los países con más temas de trata de todo tipo. No es que mi película vaya a cambiar la situación allí, pero mientras más voces existan creo qué más se pasa este mensaje y habrá personas que se muevan. Ojalá todos los cineastas del mundo pusieran sus ojos en la trata porque hoy hay más esclavos en el mundo que nunca y se decidan a hacer alguna película. Hay miles de puntos de vista y tal vez mi película sea apenas como una punta del iceberg, no sé si logré realmente poner todo lo que sé del tema pero me parece qué hay que hacer algo sobre esto”.

La presencia extranjera

Si bien la película, tiene directora ecuatoriana, es filmada en Ecuador, tiene una ambientación local, sorprende que dos de sus tres actores principales sean extranjeros, lo cual llama la atención y plantea la inquietud de porqué recurrir al talento foráneo. Sobre esto, la directora dice: El caso de escoger a Noëlle Schönwald como protagonista de la película viene derivado directamente de la investigación. Cuando yo estuve conociendo a estas mujeres, me impactó mucho saber lo que implica ser un país vecino de uno en situación de guerra. Las mujeres colombianas llevan 50 años siendo expulsadas de su país, prostituidas y siendo utilizadas por mafias de trata que están siempre ligadas con la del narcotráfico. Sé que esto no es algo que le encante a Colombia que se diga, pero es una realidad. Me iba a los burdeles y eso era lo que había, eran chicas colombianas en su mayoría. Son mujeres desplazadas de situación de guerra, de frontera, Colombia es un país muy complejo, tiene muchas cosas buenas pero está entre los cuatro países más inequitativos del planeta. Ecuador es uno de los países de mayor albergamiento de personas en situación de guerra. Por eso me parecía lógico que buscase una actriz colombiana, me parecía interesante también, que no fuese una jovencita, porque lo que siempre te imaginas de la trata es que son jóvenes, pero hay mujeres grandes, de 40 y pico, que están en esa situación. Y en el caso de Cristian, siempre me ha gustado mucho a mí como actor, desde Contracorriente y me parece bastante versátil. Me gusta mucho este actor y fue muy lindo que a él le interese el guion y que decida hacer la película.”

De historias e inquietudes

Como espectador de la película, una cosa que me sorprende y que detallo en párrafos arriba, cuando hablo del personaje que interpreta al cliente ilusionado, es que éste llegue a sentir algo por la mujer a la que compra. Se y conozco de un caso en que eso sucedió, pero en el gran común general, esto no se da. Por ello la inquietud de plantearle a la directora, de cómo así decidió hacer ilusionar al cliente. “Lo que le pasa a la protagonista es bastante claro en la película, pero uno como espectador no deja de dudar sobre qué es lo que motiva realmente a este médico, si es una cuestión de amor, de compasión, si es una cuestión de curiosidad, ¿qué es lo que le lleva a meterse en una situación a la que no está acostumbrado, por esta mujer? En realidad mi intención era retratar algo que era común en las entrevistas que iba haciendo. Muchas prostitutas que no necesariamente están en situación de trata siempre terminan teniendo una relación especial con algún cliente y siempre hay clientes que terminan tratando de ser héroes ante este tipo de situación. Muchas de las chicas que yo conocí, fueron rescatadas por clientes. A mí me parece que Julián, este personaje, lo hace porque él siente una atracción por esta mujer más que por compasión, porque no creo que él esté entendiendo la vida que ella vive. Le gusta esta chica y la quiere ayudar pero tampoco se quiere comprometer mucho más allá de eso. Encontré por ejemplo que para muchos hombres, el hecho de ir adonde una trabajadora sexual por un lado implica el desconocimiento de que muchas de ellas están en situación de trata y por otro lado es como una especie de psicólogo, como una especie de una persona que no los va a juzgar, con la que pueden hablar y tal vez tener 10 minutos de sexo y 50 minutos de conversación”.

Otra cosa de la película que sorprende y llama la atención, es la presencia en el hogar de tratas, por decirlo de una manera, de una niña que no debe llegar a los siete años. ¿Cómo así poner en el film una niña, en un campo que se piensa debería ser para adolescentes? “Esta niña que este delincuente secuestra y tiene en su casa, ¿para qué la tiene allí? Está esperando que alguien la compre. Se trafica mucho con niños, sobre todo cuando hay guerra, terremotos o una situación que vulnera a un país. Al inicio de la película hay un terremoto. Esto salió de la realidad porque en Ecuador hubo un terremoto en 2016 y empezaron a desaparecer las niñas. Yo quise ponerlo por eso, no lo desarrollé más, es un guiño que está por encima de la película. Cuando la gente empiece a hacer este tipo de preguntas, yo creo que se puede empezar a hablar de la trata infantil. Mientras escribía el guion me impactó mucho el caso de Yuliana Samboní, que fue una niña en Colombia que fue secuestrada. Hay mucha trata de niñas y normalmente las secuestran y luego hay redes que las usan o de plano las violan y las matan. Todo el tiempo desaparecen niñas en América Latina. Yo no quise adentrarme con esto porque a mí misma me espeluzna la situación, pero quise hacer un guiño para ver qué pasa luego, yo creo que La mala noche es una película que siembra muchas preguntas y no sé si soy yo quien va a contestarlas. Ojalá que pueda ser usada por organizaciones que están mucho más al tanto de esto”

Siempre que se habla del cine nacional, se plantea la dificultad que significa hacer cine en Ecuador. La directora de Mala Noche, se refiere al tema: “Es súper difícil. A los 20 años yo empecé a hacer cine y no había ley de cine, no había fondos, y los directores más importantes de mi país no sabían lo que era un festival de cine, nuestros profesores tampoco Si tú comparas ese momento a ahora el cambio ha sido radical. Ahora tenemos un instituto de cine, hay unos fondos que están asegurados año a año, sin embargo siento que todavía nos falta asegurar no solamente este fondo, sino no depender únicamente del Estado, tal vez intentar que se faciliten ciertas cosas, los estímulos fiscales que por ejemplo podrían permitirnos financiar mejor las películas, porque mi experiencia sí fue que en un país dolarizado, en el que hay ciertas trabas para importar, es difícil que realmente puedas hacer una película a un bajo costo y entonces creo que tienen que cambiar dos cosas. Por un lado, ver la manera de financiar mejor este medio y por otro lado, tal vez los cineastas hemos cometido un error y yo me incluyo en esto y creo que aprendí mucho desde La Mala Noche y es, como seguir ciertos modelos de producción que tal vez son más norteamericanos o más europeos, pero no son nuestros y me pregunto, si es así como tenemos que producir. Mi película costó muchísimo y no voy a ser capaz de hacer otra a ese costo. Me cuestiono muchísimo para el cine latinoamericano, las formas tan industriales de hacer cine, con muchísima gente, parando a comer un montón de veces. Tenemos que estar dispuestos a producir de una manera más acotada. Se han abierto muchas escuelas de cine y hemos dejado de pensar cómo producir de una manera más de cine guerrilla, pero más real a nuestra realidad ecuatoriana. Es muy complicado hacer cine en Ecuador ahora.”

La Crítica Internacional

La crítica internacional ha sido muy favorable con esta producción ecuatoriana, destacando especialmente la cinematografía y la impecable dirección de actores que se traduce en convincentes y conmovedoras actuaciones del elenco. Estos son algunos de los conceptos emitidos:

Un audaz drama y suspenso cinematográfico (Impacto Latino, MX). Te dejará al borde de tu asiento (Quelle Movies USA). Un relato seductor, escandaloso y devastador (Brazilian Press). Serio Debut de suspenso (Variety Usa). Un tema convincente, Una dirección prometedora (Flixist, USA). “Un climax tenso y aterrador (Flavorwire, USA) Best of SXSw 2019. Nueva Fuerza cinematográfica en su fascinante debut (Entertainment for a living, Usa)

Sus reconocimientos

La Mala Noche, ya tiene una serie de reconocimientos. Así, el pasado domingo 18 de agosto recibió su tercer premio, como Mejor Película Internacional en la edición 25 del New York Latino Fil Festival de HBO. Antes, en el Festival Latinoamericano de Cine de Quito 2109 (FLACQ), ganó el  premio del público, y en Festival Internacional de Cine de Minneapolis St. Paul, se hizo acreedora de la Mención de Honor en los Premios del Jurado para la competencia de Cineasta Emergente. “Estos premios hacen que yo me sienta superhonrada por mi trabajo, pero también por el trabajo de todo el equipo también, es un premio global, de todo el equipo», reconoce la directora del filme.

Además de esos premios, La Mala Noche, tiene otros reconocimientos muy importantes. Así, el pasado 20 de agosto, un día antes del preestreno del filme  en Guayaquil, el American Film Institute, seleccionó al filme para la competencia en el Festival Latino del AFI en Los Ángeles California; y un día después, el 21 de agosto, día del preestreno en Quito, la Academia de Artes Audiovisuales y Cinematográficas del Ecuador, mediante comunicado al Instituto de Cine y Creación Audiovisual ICCA, certificó, la elección democrática de todos sus miembros para que La Mala Noche, será la representante del Ecuador para optar a los premios Goya y Oscar 2020. También  ha sido nominada a: Game Changer Award en South By South West, Estados Unidos, Mejor fotografía en el Festival Internacional de Cine en Guadalajara, México;  Mejor directora emergente, Minneapolis Saint Paul International Film Festival.

La Mala Noche, además ya tiene un exitoso recorrido de catorce festivales.  De hecho, se estrenó mundialmente en marzo de 2019 en South by South West SXSW, uno de los festivales más importantes del mundo y desde entonces se ha proyectado en varios festivales de diferentes regiones. El estreno latinoamericano sucedió en el Festival Internacional de Cine de Guadalajara y el estreno europeo en el Festival Internacional de Cine de Edimburgo que, con setenta y un años de existencia, es el festival más antiguo del mundo y uno de los más prestigiosos. También ha estado en el Festival de Cine SXSW en Austin – Texas, en que realizó su estreno mundial, el Festival Internacional de Cine de Guadalajara, en el que realizó su estreno continental, entre otros.

 La Mala Noche, ya se exhibe en el país desde el pasado 23 de agosto, en  las pantallas de: Cinemark, Supercines, Multicines, OchoyMedio, Star Cines (Ibarra), Mega Cine (Otavalo) y Cinemas In (Loja). ¿Quiere pasar una mala noche y disfrutarla? Vaya a verla, le gustará, apoyará el arte ecuatoriano y se sentirá satisfecho de saber que en Ecuador también se hace un buen cine.

 

 

 

 

 

 

Fotograma cortesía de Cineática Films

Fotos: Cineática Films,lamalanoche.com; lahor.com.ec; kmgram.com; radiocolosal.com

Acerca de Aurelio Paredes

Periodista de Profesión (Licenciado en Comunicación Social, graduado en la Universidad de Guayaquil), ecuatoriano de nacimiento, 59 años de edad y 37 años de experiencia. Empezó en 1982 como reportero radial y escaló posiciones hasta llegar a ser Editor de Deportes de Diario El Universo de Guayaquil, considerado el matutino de mayor circulación en Ecuador; Director de Revista Estadio (Deportiva) y Editor de Revista Vistazo (Política y Actualidad); presentador de televisión en varios programas deportivos; columnista de deportes y páginas humorísticas bajo el seudónimo de Delado; y guionista empírico en algunos programas de la televisión ecuatoriana. En la función pública fue Director de Comunicación de la Procuraduría General del Estado y en la empresa privada, Director de la Federación Deportiva Nacional del Ecuador.

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