LA MAMÁ DE LA MALA NOCHE

Su vida es el cine, lo vive, lo siente, lo sueña, lo ama y literalmente, la alimenta. Por él vive y por él es feliz.  No importa si en el camino del esfuerzo, nadie lo notaría o le llega La Mala Noche, o si hay que trabajar fuerte con una labranza oculta, o si hay que vivir en espera de cosas que no se dicen, porque el rodaje es su impulso, en el que siempre quiere “Asier” bien las cosas, poniendo su corazón en yambo y poniendo también en jaque, a las situaciones de alerta naranja que le disgustan e incomodan y que requieren de cambiar el rumbo, formando un comité de rebeldías, para que al final de la función, cuando las nubes se despejan, ver que todos somos hijos de la luz, sentir la satisfacción del deber cumplido y vivir la alegría de una vez. Gabriela Calvache Velasco, ecuatoriana de cepa y directora de cine por nacimiento y convicción, destaca por su talento, por su carisma, por el olfato para descubrir en las causas sociales un motivo para mostrar escenas y crear reflexión y por ese intrínseco sentido de hacer lo que le gusta y hacerlo bien., convirtiéndose en figura principal del arte y la cultura nacional, que hoy la tiene en boga por su trabajo más reciente, su ópera prima: La Mala Noche que ya se exhibe en los cines nacionales y que ya ha alcanzado premios y reconocimientos a nivel nacional e internacional, recibiendo buenas críticas, porque, y lo digo porque la he visto, es realmente buena.

Nacida en Ambato, en 1977, no revela el día, ni por más que se le pregunte en un misterio tipo película de suspenso, Gabriela, la menor de los dos hijos del matrimonio formado por el comunicador, industrial y comerciante ambateño Germán Calvache y la ibarreña Lourdes Velasco, proviene de una familia de clase media, trabajadora y pujante que siempre tuvo relación con el arte, por el cual no es extraño que esa vena artística,  legada de su padre haya calado en el fondo de su ser, para ser lo que hoy es, una de las mejores directoras del cine ecuatoriano. “Mi familia es pequeña, muy inclinada al arte, a la música, al folklore latinoamericano y muy vinculada a movimientos sociales. Mi papá era el director de un festival de danzas folklóricas y yo tuve relación con eso toda mi infancia. De hecho mi sueño es algún día hacer una película sobre temas de folklore indígenas que me gusta muchísimo. Mi familia tenía un medio de comunicación que se llamaba Unimax, era una televisora local, chiquita, en la que crecí rodeada de periodismo.  De pequeña, escribía historias, hacia cuentos, jugaba a los teatrinos, digamos que lo artístico siempre estuvo rodeándome. A los 15 años, yo tenía un programa de música y videos, en el cual era presentadora de televisión y a los 17 años me fui a Quito a estudiar periodismo y televisión con una mención de cine en la universidad San Francisco de Quito y ahí hice mi carrera durante cuatro años. El último año, ya salí con tres cortos y un largo metraje, que apenas al graduarme, estaba produciendo.”.

 Muchas de las personas que se dedican al arte, en cualquiera de sus manifestaciones, a veces tienen que lidiar con la desaprobación familiar que tiene el prejuicio de que el arte no da de comer. Gabriela, no vivió esa situación por el contrario, el apoyo familiar fue total, basta decir que su padre en el año que ella nació, fue parte del equipo de rodaje de la película Llucshi Caimanta (Fuera de Aquí) del boliviano Jorge Sanjinés filmada en Los Andes ecuatorianos, filme con un fuerte componente político que expuso la resistencia de las comunidades indígenas de Chimborazo ante la arremetida de la minería, para saber que la cinematografía es parte de su legado. “Siempre tuve el apoyo de mi familia y realmente me permitieron soñar y me acompañaron a filmar mis primeros cortos. Tenían mucha fe en mí. La mayor influencia que yo he tenido en mi vida es mi padre y siento, que los seres nos hacemos en la infancia, como que ahí están nuestros intereses primarios que se convierten en algo instintivo, después, porque en esa primera instancia de tu vida hubo alguien que tuvo un interés de algún tipo y te lo marcó. Así que no fue una lucha  familiar ni mucho menos. Claro que en algún punto, mis padres querían que yo haga algo más, porque como buenos ambateños que somos, trabajadores, apegados al comercio, querían que vaya también por allí. A ellos les gusta el arte, pero tienen además su negocio, no vivían del arte, finalmente vendieron el canal, se dedicaron a los negocios y a una pequeña fábrica de gaseosas y bebidas, pero yo me dedique por entero al cine. Felizmente, mis papas asumieron bastante bien la carrera que decidí  tomar, que al comienzo era televisión y periodismo y que después, cuando yo descubrí el cine documental ya me volqué por entero a eso”.

Ya convertida en cineasta, Gabriela exploró el campo de los documentales, y ahora, de la película, con tendencia social, siempre tratando temas de la problemática social, denunciando casos como la trata de mujeres para la prostitución en La Mala Noche; la difícil vida que vive una niña indígena en Ambato y sus alrededores, en su cortometraje En Espera; del trabajo de los albañiles en Labranza Oculta en la construcción de obras en el Centro Histórico de Quito que oculta la trágica historia de las masas indígenas que desde el anonimato y la explotación fueron los verdaderos constructores y -hoy- los restauradores del casco antiguo más grande de Latinoamérica, y así por el estilo. Que Gabriela se incline por ese rumbo, no es coincidencia, ella tiene la influencia familiar que siempre le incentivó esa conciencia social, legada de su padre a quien le debe lo que piensa y cómo piensa su estadía en el mundo. Ella creció muy cercana a la vida indígena de los miles de niños de poncho que en vez de ir a la escuela trabajaban en los mercados.

En mi infancia íbamos los fines de semana a las comunidades indígenas de Tungurahua porque mi papá daba clases ad honorem para enseñarles a leer y a  escribir. Mi padre tuvo un medio de comunicación (Unimax) durante muchos años, en el que se fundó el primer noticiero en kichwa. El tema social es algo recurrente en mi vida y quien realmente marcó esa cosa inconsciente es mi papá. Me molestan las cosas que a mi juicio son discriminatorias en todo sentido. Yo estudié en una escuela fiscal y tengo una anécdota simpática de eso, yo allí comí los alimentos del programa de gobierno de Rodrigo, Borja, Desayunos Escolar y fue muy lindo poder decirle al ministro de entonces  que ahora es mi amigo, yo comía de los desayunos que tu planificaste”.

Gabriela además de cineasta, ha sido maestra, experiencia que le agrada y la enriquece. “Me encanta dar clases, es un espacio desde el cual,  puedo aportar con mis  experiencias a las personas jóvenes. Necesitamos cineastas más creativos, necesitamos unirnos, movernos, así nos fortalecemos”.

Además suele dar charlas o tener conversatorios  con diferentes públicos, a quienes les transmite sus enseñanzas de la cinematografia y su experiencia como cineasta.

Gabriela detrás de la Cámara

 Cuando se le pregunta cómo es su mundo individual detrás del cine y que se defina como es, sonríe y contesta: “!Uy!, difícil”. Pero elocuente  y desenvuelta como es, ensaya su autodefinición personal, definiéndose como camaleónica, porque como el camaleón, puede cambiar, según la ocasión: Puedo relacionarme con personas de todos los credos, culturas, colores, inclinaciones y situaciones sociales siempre y cuando sea en términos de respeto mutuo. Soy laica, agnóstica y una curiosa eterna de los porqués del mundo que me rodea, Soy muy risueña me gusta reírme todo el tiempo, con la gente de mi oficina, en el trabajo, en la universidad, me rio todo el tiempo. Soy súper despistada, tengo un problema de memoria inmediata impresionante. Me cuesta mucho acordarme de las cosas. Pero así como me olvido de las cosas inmediatas,  tengo en cambio un control sobre ciertas cosa, como muy enfocado. En el momento que estoy haciendo mi película, estoy muy concentrada y pierdo la llave de la casa, del auto y se me pasan un montón de cosas. Pero tengo un control impresionante y obsesivo, sobre otras cosas, entonces es muy raro, ya la gente me conoce y como que me apoya en mi despiste. Soy además súper curiosa, siempre estoy investigando cosas, lo hago todo el tiempo,  sobre todo lo que pasando en las noticias. Me voy de viaje y estoy en una ciudad y estoy investigando que pasa en esa ciudad, cual es la población, etc. Pero casi siempre mis investigaciones van por el lado social que tiene que ver con la cultura y los temas sociales. No me gustan algunas cosas comunes, como el futbol, por ejemplo, no lo entiendo. Me gusta lo que pasa en el Mundial, la energía que genera, tomarme una cerveza y reírme con la gente, fuera de eso y ciertos partidos importantes, me pasa desapercibido. Hoy siento que la vida me está volviendo poco a poco feminista, demócrata, ecologista, madre e inevitablemente más vieja.

¿Y cómo es en el trabajo? En términos laborales soy excesivamente obsesiva con el trabajo, con la perfección, le busco la pata a todo, soy muy obsesiva en eso, no tengo malgenio, pero si estoy presionando mucho para las cosas salgan bien y para darle un seguimiento a todo, siempre le estoy recordando a la gente lo que tiene que hacer. Me gusta cuidar de cada detalle, de cada movimiento, de estar atenta de todo. Me gusta lo que hago, me hace feliz, me llena.”

Su carrera

Gabriela, es licenciada en artes contemporáneas con especialización en cine, graduada en la Universidad San Francisco de Quito y post graduada de guionista de ficción en la Escuela de Cine y Audiovisual de Cataluña, España (Escac).  El 1-2-3 ¡Accción! del cine, le llegó en edad universitaria, hace 22 años, y hoy es parte de su vida. «Desde niña tenía una inclinación muy fuerte por contar historias y por la imagen. Fui creciendo y esa inclinación se reforzó en el cine y aún ahora sigue motivándome, pues el mundo entero es una película que contar. A veces me encuentro cara a cara con historias que gritan por ser contadas y muchas de esas veces me entristezco de no tener los recursos para contar más que pocas de esas historias. Todavía recuerdo cuando en la universidad dirigí un documental, y mi profesor, Felipe Terán, sugirió a algunos alumnos que participaran en un festival en Portugal. Todos enviamos nuestros trabajos y resultamos aceptadas Fernanda Restrepo, con su corto Mi prima Bruna;  y yo, con el corto Alerta Naranja. Las dos nos fuimos a mostrar las películas, teníamos veinte años. Fue durante ese viaje que descubrí que había nacido para hacer cine. En aquel concurso gané el segundo lugar del Festival de Cine de La Latinidade. Luego empecé a producir películas muy austeras, pues no había ningún fondo de apoyo al cine local”.

A partir de entonces, inició una larga y fructífera carrera como guionista, directora y productora en la que  ha recibido 26 premios como directora y tres como guionista. La Mala Noche es su primera película. Como guionista fue la pluma de los cortometrajes Alerta Naranja, 2001; Hay cosas que no se dicen  y Nadie lo notaría, 2006 y En Espera, 2010; del largo documental: Labranza oculta, 2010 y de los largos de ficción: Impulso, 2009, y La Mala Noche, 2019.

Como directora, ha hecho bajar la tablilla en los cortometrajes: Alerta Naranja, 2001, Hay cosas que no se dicen, 2006 y En espera, 2010; del largo documental, Labranza Oculta, 2010 y el largo ficción, La Mala Noche, 2019.

Como productora, ha estado en: los cortometrajes: Alerta Naranja, 2001; Hay cosas que no se dicen, y When Clous Clear, 2006 y  En Espera, 2010; los largometrajes: Alegría de una vez y Jaque,  2004; los largo documentales: Labranza Oculta y Con mi Corazón en Yambo, 2010 y Asier ETA Biok, 2013; el mediometraje documental, Tierra de mujeres, 2016 y el largo ficción, La Mala Noche, 2019, mientras está desarrollando: Hijos de la Luz, largo documental y Capital, corto de ficción (en posproducción, productora asociada).

De premios y galardones

Su extenso y gran trabajo, la ha hecho ganador de más de una docena de premios nacionales e internacionales y más de cuarenta reconocimientos como becas, invitación a talleres, menciones de honor entre otras. Solo su última película, La Mala Noche, le ha dado ya varios premios, entre los que se destacan: Ganador del Premio del Público del Festival Latinoamericano de Cine de Quito 2019. Premio Producción de Proyectos Cinematográficos del Consejo de Cinematografía del Ecuador, 2014 Premio al Desarrollo de Proyectos Cinematográficos del Consejo de Cinematografía del Ecuador, 2012, entre otros. Sus otros trabajos como Labranza Oculta, En Espera, Hay Cosas que No se Dicen, entre otras, también han logrado galardones. Así, por ejemplo, en 2013 se hizo acreedora a la beca Cannes Attendance Support del Mercado de Cine del Festival de Cine de Cannes, Marché du Film, el evento de distribución de cine más importante del mundo, y con su primer largo de ficción La Mala Noche, fue seleccionada en eventos como el Encuentro de Coproducción del Festival de Cine de San Sebastián, el Encuentro Internacional de Productores del Festival de Cartagena de Indias, entre otros.

En la función de directora, ha recibido varios galardones. Así,  por su largometraje de ficción La Mala Noche: Nominada al GameChanger Award del Festival Internacional South by South West, 2019. Nominada al premio Nueva Directora Emergente del Festival Internacional de Minneapolis Saint Paul, 2019. Ganador del Premio del Público del Festival Latinoemericano de Cine de Quito 2019. Seleccionada en el 71 Festival Internacional de Cine de Edimburgo, 2019. Acreedora del fondo de posproducción Foprocine y Fidecine, México 2017. Acreedora del Fondo de Producción de Proyectos de Cine, Programa Ibermedia 2015. Premio Producción de Proyectos Cinematográficos del Consejo de Cinematografía del Ecuador, 2014. Acreedora del Fondo de Desarrollo de Proyectos de Cine, Programa Ibermedia 2013. Proyecto Seleccionado en el Taller de Escritura de Guiones de los Países Andinos de Bertha Navarro, Festival La Orquídea y Carnaval Cine, Ecuador 2013. Acreedora del  Cannes Attendance Support del Mercado del Festival de Cine de Cannes, Francia 2013. Proyecto Seleccionado al Encuentro Internacional de Productores del Festival de Cartega de Indias, Colombia 2013. Proyecto Seleccionado en el Primer Taller de Producción Ejecutiva Bolivia Lab 2013, La Paz 2013. Premio al Desarrollo de Proyectos Cinematográficos del Consejo de Cinematografía del Ecuador, 2012. Proyecto Seleccionado I Foro de Coproducción Europa Latinoamérica Festival de Cine de San Sebastián, España 2012. Becaria de Reescritura de Guiones del Bolivia Lab, Cochabamba 2012.

Por su cortometraje En Espera obtiene: Selección en el programa NATIVe del Festival Internacional de Cine de Berlin BERLINALE 2015. Premio al Mérito Cultural, Ministerio de Cultura del Ecuador 2012. Premio al Mejor Cortometraje Latinoamericano TAL TV Brasil 2012. Premio a la Mejor Película Internacional, Festival Internacional de Cine Arica nativa, Chile 2011. Premio Mujeres de los Pueblos Originarios, Concurso Iberoamericano de Cortometraje La Mujer y El Cine. Buenos Aires, Argentina 2011. Mención Mujer Creadora del Festival de Derechos Humanos CINEPOSIBLE de Extremadura, España 2011. Premio del Público del Festival de Cortos Con-Can de Tokio, Japón 2010. Premio de Producción de Cortometraje del Consejo de Cinematografía del Ecuador, 2007. Primer corto ecuatoriano aceptado en la Selección Oficial del Festival Internacional de Cine de Rotterdam, 2011, y el primero en la Competición Oficial del Festival Internacional de Cortos de Oberhausen de Alemania, 2011. Exhibición en Kawasaki city Museum, Japón. Noviembre de 2011.

Por su largometraje documental Labranza Oculta, un documental que cuenta la historia de los albañiles que restauran la casa del Alambado en el Centro Histórico de Quito y sus vidas atrapadas entre los muros de la historia, que recreó con humor e inteligencia sus vidas y aspiraciones en su rutina diaria como moldear los adobes, cortar caña, reviciendo los rituales de construcción del siglo XVII, obtuvo varios galardones, como: Premio de Post producción de Cine del Consejo de Cinematografía del Ecuador, 2010. Premio de Distribución de Cine del Consejo de Cinematografía del Ecuador, 2011. Mejor Edición y Mejor Investigación del Festival Nacional de Cine Kunturñahui de Riobamba, 2010.

Por su cortometraje Hay cosas que no se dicen (2006),  en que coquetea ya con una discusión pública sobre la homosexualida femenina, obtuvo  varios galardones : Primer corto ecuatoriano aceptado en la Selección Oficial del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, Argentina 2006, Festival  Internacional de Cine de Guadalajara, México 2006, Festival Internacional de Cine Cinema Jove, España 2006.Exhibición del corto en el National Museum of Women in the Arts, Washington D.C. 2006. gabrielacalvache.com.

Por su cortometraje Alerta Naranja, el primero que hizo, cuando aun era estudiante universitaria, ambientada en Baños en septiembre de 1999, que trata sobre una comunidad en Tungurahua que estaba siendo expulsada porque se había activado el volcán, obtuvo: Segundo lugar en el Festival de Cortos Estudiantiles de la Latinidade, Ponte de Lima, Portugal 2001. Segundo lugar del Festival de Cine y Video de la Universidad Católica de Quito 2001. La película que recoge testimonios de científicos, coordinadores del campamento de refugio y gente del pueblo afectado por la problemática, narra su deseo de querer volver a su casa, sin importarles morir en la explosión, lo cual  a la directora, le pareció muy digno, estimando que es una decisión profunda de lo que es la vida y dónde quieres estar.

Como guionista, varios de sus guiones han sido galardonados nacional e internacionalemnte. Así, por el guion del largometraje de ficción La Mala Noche, fue Seleccionada al Taller de Guión La Orquídea del Festival de Cuenca organizado por la productora Bertha Navarro (Oscar Mejor película extranjera, El Laberinto del fauno 2006) y Carnaval Cine, 2013. Beca de guión en el II Taller Internacional de Guión, Bolivia Lab 2012. Por el guión del largometraje de ficción Impulso: Grand Prix Festival  Encuentros Latinoamericanos de Cine de Toulouse, Francia 2009. Por el guión del largometraje de ficción Impulso: Grand Prix Festival  Encuentros Latinoamericanos de Cine de Toulouse, Francia 2009

Como productora, ha estado en: los cortometrajes: Alerta Naranja, 2001; Hay cosas que no se dicen, y When Clous Clear, 2006 y  En Espera, 2010; los largometrajes: Alegría de una vez y Jaque,  2004; los largo documentales: Labranza Oculta y Con mi Corazón en Yambo, 2010 y Asier ETA Biok, 2013; el mediometraje documental, Tierra de mujeres, 2016 y el largo ficción, La Mala Noche, 2019, mientras está desarrollando: Hijos de la Luz, largo documental y Capital, corto de ficción (en posproducción, productora asociada).

Sobre los premios, Gabriela resalta que lo más importante en el cine no son los premios. “Lo más importante es reconocer lo que se hace y cómo se trasciende con ello, es decir, ir construyendo una metodología de trabajo personal, y a partir de ello, aportar al trabajo colectivo, en el que ser generosos con los demás, implica comprender lo dificultoso que es ser cineasta, para organizarnos mejor en el futuro, y no depender demasiado del estado, pero sí tener la capacidad de exigir que este cumpla con la generación de mejores políticas para la creación y promoción de lo que se hace en Ecuador en cuanto a cine”, sostiene Gabriela que reconoce que los que más aprecia son los premios del Consejo de Cine, porque estos son los que ayudan a financiar e iniciar los proyectos en concreto.

Ante tan exitosa carrera, salta una pregunta obvia. ¿Por qué hace películas? “No tengo mucha idea de qué es lo que me empuja a realizar películas pero es muy poderoso. Simplemente sé que lo tengo que hacer porque para mí es como respirar, es lo que me brota del cuerpo y lo que me regresa. Tal vez la búsqueda no es el cine como tal, sino la oportunidad que el cine me da de descubrir el mundo y la esencia humana para interpretarla con mi mirada, con mi intuición y con mi razón. Pocas cosas se comparan a la experiencia de escribir un guion, de dirigir una escena, de editar una película. El cine me permite vivir en la piel de otros, observar desde sus ojos, amar con su corazón. ¿Cómo no atravesar este duro proceso una y otra vez?”.

Y así, una y otra vez, quiere seguir haciendo cine y dejar un legado para cuando tenga que bajar el telón, en el que aspira al menos dirigir cinco películas y producir otras diez más, porque está “en la búsqueda que todas mis películas me permitan conocer otros mundos lejanos al mío, pero profundamente cercanos a mi humanidad, a mis emociones más inexploradas. Porque el arte me parece vital, es una arma de paz, una herramienta de sanación, es un tesoro del cual nosotros los artistas somos responsables«.

Como responsables somos los “cinevidentes”, de que el arte ecuatoriano florezca y eso se hace apoyando, las películas nacionales, asistiendo a las salas de cine cuando se las exhibe, recomendándola en el boca a boca para que otros las vean, que sintamos esa identificación con lo nuestro, porque nada más gratificante que ver buen cine en una deliciosa “Mala Noche”.


JUGANDO PINPÓN

UNA MALA NOCHE CON GABY 

¿Ha pasado una Mala Noche?

Sí.  La última fue después de los preestrenos de mi película. Literalmente nunca dormí, me fui a atender a los medios directamente con el mismo peinado y maquillaje de la noche anterior.

¿Qué mala noche le gustaría vivir?

Todas las malas noches que vengan con mi pareja las quisiera vivir.

¿Y qué mala noche no le gustaría vivir?

No quisiera tener que pasar por una mala noche de alguna tragedia, o algo así, de veraz no quisiera.

¿Qué viene después de una mala noche?

La paz. En mi caso,  la posibilidad de descansar. Ha sido complejo esta película, también viene el momento de madurar, de poner todas las cosas buenas que están pasando, en el lugar donde deben estar, de asumir con humildad todos los logros, buscar cuales fueron los errores, que los hubo, por supuesto, mantener los pies en la tierra, encontrar los errores para que maduren en uno y se conviertan en aciertos del futuro, porque los errores pueden ser unos buenos consejeros si uno logra verlos.

¿Cuál es la diferencia de mala noche y noche mala?

El orden de las palabras.

¿Qué tanto cansan o fracasan las Malas Noches?

Hay que encontrarle el punto de no cansarse y de encontrarle la belleza al fracaso. Mi energía no está en el ganar o perder, está enfocada en lo que aprendes en el proceso.

¿Qué camino tiene la Mala Noche?

No es un camino fácil, está lleno de obstáculos, pero es un camino que vale la pena transitar.

¿Qué perspectivas brinda la mala Noche?

Hay variedad de perspectivas. Mis experiencias vitales se han alimentado tanto de vivencias en sectores populares, como en espacios acomodados, lo que me ha permitido situarme desde múltiples lugares de enunciación desde los cuales nombro todo aquello que me rodea sin complejos. Son tal vez esas perspectivas diversas las que me han permitido crear.

¿La Mala Noche es sinónimo de libertad. Y el cine, que elementos de libertad tiene?

El cine contiene elementos liberadores y transformadores de su propia vida, es una necesidad de hablar de aquello que conmueve. El cine brinda la posibilidad de conseguir experiencias nuevas y sus temáticas no pierden su perspectiva personal.

¿La Mala Noche desarrolla emociones, que emociones vive la artista de Mala Noche?

El artista debe desarrollar emoción e intuición para captar lo que el mundo real le entrega, para realizar sus creaciones. Las películas me llegan a mí y luego les doy vida.

VIENDO UNA PELÍCULA CON SU DIRECTORA

¿Es la vida una película?

No. La vida no es una película. No es tan razonada, pensada, no tienes los puntos de giros tan racionales como una película. La vida es la vida y nada se le compara

Qué película de la realidad de la vida nunca quisiera dirigir

No sé. Alguna así súper violenta. Rápido y furioso.

¿En la realidad de la vida que libreto le gustaría escribir?

Me gustaría escribir una película sobre la igualdad social, que las grandes diferencias no existan. Una película de personas que se respetan y terminan ganándole a las circunstancias

¿Y cuál no le gustaría escribir?

No me gustaría escribir nada que esté relacionado con el cambio climático. Que de hecho me interesa, pero no quisiese que en la realidad de la vida tuviéramos que escribir lo que está pasando ahora, el planeta entero quemándose, teniendo una consecuencia tan grande, que se le viene para toda a la humanidad por es miopía del ser humano

¿Si tuviera que dirigir la vida, que dirigiría?

No me interesa para nada dirigir la vida. Eso es como jugar a Dios y para eso ya tenemos los políticos. Aunque los Bolsonaros me dan terror.

¿Qué gustaría que pase cuando le bajen el telón?

Me encantaría irme a la playa, asolearme bastante y no tener que pensar en muchas cosas y eso va a pasar después de los Oscar y los Goya y no que nos vayan a seleccionar, pero hay que seguir con el trabajo y sueño con ese día.

 

 

 

 

 

 

 

 

Foto: Cineatica; goldenglobes.com;  heroinas.net; Juliette Trujillo; Revista Hola; youtube.com; elpais.com; cinemecuador.com; eltelegrafo.com.ec; ww2.elmercurio.com.ec; Radio Cocoa; elcolemercio.com; es-es.favebook.com; elotorcineblogspot.com; intgramdm.com; gramma.net; elperiodicoextremadura.com; boletines.einstein.k12.com; imdb.com; prensa-latina.cu

Acerca de Aurelio Paredes

Periodista de Profesión (Licenciado en Comunicación Social, graduado en la Universidad de Guayaquil), ecuatoriano de nacimiento, 59 años de edad y 37 años de experiencia. Empezó en 1982 como reportero radial y escaló posiciones hasta llegar a ser Editor de Deportes de Diario El Universo de Guayaquil, considerado el matutino de mayor circulación en Ecuador; Director de Revista Estadio (Deportiva) y Editor de Revista Vistazo (Política y Actualidad); presentador de televisión en varios programas deportivos; columnista de deportes y páginas humorísticas bajo el seudónimo de Delado; y guionista empírico en algunos programas de la televisión ecuatoriana. En la función pública fue Director de Comunicación de la Procuraduría General del Estado y en la empresa privada, Director de la Federación Deportiva Nacional del Ecuador.

Check Also

UN ACTOR MULTIFACÉTICO

El libreto de la obra llamada vida trae un viejo refrán que dice que hay …

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *