EL RÍO GUAYAS, CORAZÓN DE GUAYAQUIL

Caminando por el Malecón 2000 es inevitable ver a toda esa gente que se aglutina para dar un paseo familiar y recrearse con las distracciones de la zona, otras personas ganándose la vida como comerciantes, y otras cuantas, ofreciéndole incluso arte al pueblo. Pero casi toda esa marabunta siempre termina mirando hacia el mismo lado, contemplando una maravilla que nos ha brindado la madre naturaleza: el Río Guayas. Este accidente geográfico ha sido la clave de la prosperidad no solo de la ciudad porteña, sino de la República del Ecuador. Y es que los primeros habitantes sabían que esta zona les daba todo lo necesario para poder vivir cómodamente; tenían agua, alimentos y una forma rápida de transporte. Pero para entender esto, hay que saber por qué esta tierra fluvial es tan próspera.

El Río Guayas, tiene su razón de ser por formar parte de la cuenca hidrográfica del Guayas, la más grande de la Costa del Pacífico de América del Sur. El río se forma por la confluencia de los ríos Babahoyo y Daule, que termina en el golfo de Guayaquil. A través de este accidente acuático sale toda la producción de la costa ecuatoriana, la cual representa el 96% de la producción exportable del país, con excepción del petróleo, según el Dr. Rodolfo Pérez. Las haciendas cacaoteras y bananeras aprovechan esta vía acuática para dar salida a su producción agrícola, proveyendo a la ciudad porteña y al país en su conjunto de alimentos. Las riquezas que generan son las fuentes con las que subsisten los dueños de haciendas y, además, ayudan a que la economía del país crezca cada día.

Los primeros pobladores del afluente guayaquileño fueron los pueblos Chonos y Daulis. La facilidad de vida que les proporcionaba el río no la obtenían en ningún otro lugar de la costa ecuatoriana. Las tierras, ricas en frutos gracias a las aguas del río, fueron aprovechadas por los huancavilcas para la producción de estos. Los animales que vivían en las orillas eran parte de su alimentación, pero la base de su dieta estaba compuesta por moluscos y crustáceos que vivían en los manglares. Antiguamente, en el Río Guayas había manglares que estaban ocupados por conchas de ostiones, el alimento principal de los Chonos y los Daulis, pero con el accionar de las camaroneras en el último siglo, han desaparecido.

Posteriormente, los colonos españoles decidieron asentarse en el río, expulsando a los huancavilcas que durante siglos vivieron ahí. Este hecho sucedió porque la zona era estratégicamente excelente, ya que estaba cerca del golfo de Guayaquil con una salida al Pacífico. Gracias a las aguas del río, podían evitar los grandes lodazales que se formaban en los caminos durante la estación húmeda y usar balsas para transportar a sus caballos a otros sectores. Asimismo, podían bañarse cuando la temperatura era alta e incluso apagar los incendios que se producían en consecuencia de los calores extremos.

De igual forma, se sabe que, tanto huancavilcas como colonos, disfrutaban del agua que les ofrecía la cuenca del Guayas. No les hacía falta buscar pozos para poder deleitarse de agua refrescante y potable; simplemente debían tener una vasija a la mano e ir al río para extraerla y almacenarla.

La zona concreta en la que se asentaron los españoles para fundar la ciudad de Guayaquil fue en lo alto del Cerro Santa Ana; tener una buena visión del campo era imperativo porque necesitaban vigilar los alrededores para así poder divisar a los indios con los cuales se encontraban, por aquel entonces, en conflicto. Este punto tan alto también les permitía tener visibilidad plena del río para avistar a los malhechores piratas que tanto daño causaron a la ciudad. No se sabe con exactitud qué día fue fundada Guayaquil.

Hay historiadores, como la Dra. León Borja, que afirman que la ciudad se fundó el 16 de junio de 1547, pero hay otros postulados y el que ha sido aceptado por la historia, que aseguran que fue el día 25 de julio de 1547. El historiador José Antonio Gómez Iturralde (foto) apoya esta última fecha, ya que asegura que el tiempo que tomaba construir las embarcaciones era mayor que ahora, y al tener las mareas del río un oleaje especial, se dificultaba la navegación para surcar las aguas del Guayas con la tecnología de aquella época.

La importancia de Guayaquil y el Río Guayas

Guayaquil era el astillero más importante de la costa del Pacífico durante los siglos de domino de la Corona Española. Este hecho hizo que la ciudad fuese uno de los puntos más importantes para el Reino de España. La zona era rica en la producción de Don José Antonio Gómez Iturralde explicando la fundación de Guayaquil Guayaquil durante el dominio de la Corona Española (s. XVIII) madera de María y Guachapelí, ambas utilizadas para la construcción de fuertes mástiles y poderosos navíos.

Por las aguas del río, los barcos avanzaban a través de la cuenca del Guayas para abastecer de víveres a toda la Real Audiencia de Quito, en especial a la capital, Quito. Antes de llegar a la Sierra, hacían una parada en el poblado Bodegas, lo que hoy se conoce como Babahoyo, para recoger más suministros. Después, continuaban con la travesía hasta llegar a las faldas de las cordilleras serranas y entregar la mercancía. Es por este motivo que Guayaquil fue el mayor benefactor de la serranía para la supervivencia en las cumbres andinas.

Durante la independencia de Guayaquil del yugo español, el río jugó un papel importante debido a que estaba controlado por las milicias guayaquileñas. Este hecho provocó que los españoles no pudieran bajar de la serranía a la costa; el terreno, durante el invierno, estaba lleno de lodo, lo que significó una gran desventaja táctica en el combate.

Ya en época republicana, tras la independización de la Gran Colombia, el río siguió siendo de vital importancia para Guayaquil y el Ecuador. Los comerciantes empezaron a hacer vida en la vera del río, capturando la pesca del día para después venderla en los mercados de la ciudad. Los astilleros empezaron a crecer con los modernos barcos a vapor que llegaban por el Golfo de Guayaquil, aumentando las exportaciones del país, siendo Guayaquil el principal eje económico de la recién nacida República.

Entrado el siglo XX, los guayaquileños decidieron también aprovechar el río como un modo de recreación: el deporte náutico empezó a desarrollarse en las aguas de la Perla Hacienda cacaotera en la orilla del río Guayas del Pacífico. Las carreras de regatas, veleros, canoas, etc., estuvieron en auge. Los más adinerados compraban embarcaciones deportivas para poder disputar estos torneos locales y disfrutar de la competencia se generaba en los guayaquileños.

En la actualidad, el Río Guayas sigue siendo un gran motor para Guayaquil. El Malecón 2000 está lleno de comercio, producido mayormente por el turismo que atrae el sector. Los comerciantes informales aprovechan a los turistas que llegan de todas partes del mundo para visitar el río. De hecho, dichos turistas tienen la posibilidad de sentir el orgullo del guayaquileño surcando las aguas del Guayas a través del barco Pirata Morgan, el cual da paseos por el río para que las personas que acceden a sus servicios puedan presenciar la zona de nacimiento de la maravillosa Perla del Pacífico. Además, mercados que aprovechan su ecosistema, como el Mercado Caraguay, que subsiste gracias a los productos que se extraen de las aguas del río para vendérselos al público, el cual va a deleitar su paladar con los platos típicos que cocinan sus comerciantes. No se concibe a Guayaquil de otra manera que con un río vivo.

El Río Guayas fue, es y será el gran motor impulsor de la urbe porteña, el corazón que mueve a la gran maquinaria guayaquileña, llena de historia, cultura y tradición. El guayaquileño de a pie tiene los motivos suficientes para preservar el río que baña a su ciudad y hablar de él con el orgullo que éste merece. Don José Antonio Gómez Iturralde, al ser preguntado por el significado del río para Guayaquil, sentenció: “El Río Guayas es todo”.


* Foto Apertura (Río Guayas y Malecón 200)

* Foto 2 (Infografía de la producción agrícola de la Cuenca hidrográfica del Guayas)

* Foto 3 (Don José Antonio Gómez Iturralde, explicando la fundación de Guiayaquil)

* Foto 4 (Guayaquil durante el dominio de la Corona Española)

* Foto 5 (Hacienda cacaotera en la orilla del río Guayas)

* Foto 6 (Barco Pirata Henry Morgan)

 


Gianluca Brambilla Emanuel, soy estudiante de comunicación social en la Universidad de Guayaquil. Una de mis grandes aficiones son los deportes, en especial el fútbol y el fútbol americano; también me gustan mucho los temas relacionados con la historia y el arte.

Acerca de Aurelio Paredes

Periodista de Profesión (Licenciado en Comunicación Social, graduado en la Universidad de Guayaquil), ecuatoriano de nacimiento, 59 años de edad y 37 años de experiencia. Empezó en 1982 como reportero radial y escaló posiciones hasta llegar a ser Editor de Deportes de Diario El Universo de Guayaquil, considerado el matutino de mayor circulación en Ecuador; Director de Revista Estadio (Deportiva) y Editor de Revista Vistazo (Política y Actualidad); presentador de televisión en varios programas deportivos; columnista de deportes y páginas humorísticas bajo el seudónimo de Delado; y guionista empírico en algunos programas de la televisión ecuatoriana. En la función pública fue Director de Comunicación de la Procuraduría General del Estado y en la empresa privada, Director de la Federación Deportiva Nacional del Ecuador.

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2 comments

  1. Christian Brambilla-Zornotza

    Recogiste la esencia de Guayaquil en tu escrito, esa esencia es el Guayas, simplemente muy bueno.

  2. José Antonio Borges

    Excelente Gianlucca, felicitaciones, muy buen comentario sobre Guayaqul y el manso Guayas que desde la ALCALDÍA DE FEBRES CORDERO se le cambió la imagen a la ciudad y ahora Guayaqul ya no le da espalda al río, un abrazo.

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