LAS FAMOSAS RELACIONES

Como coach de vida, recibo a muchas personas que pasan por experiencias muy difíciles y muchas de ellas son debido a conflictos ocasionados en sus relaciones. Esto no es de extrañarse ya que, cuando estamos pequeños, las historias que nos cuentan son de relaciones mágicas, perfectas y que siempre tienen un final feliz.

A esto se añaden las consabidas telenovelas que con sus estratégicas letanías repiten la misma historia una y otra vez: érase una vez, una chica pobre, muy dulce de corazón y extremadamente inocente que llega de un pueblo pobre a una gran ciudad. Ahí consigue un trabajo en casa de millonarios donde la hija, una niña rica, bella y mañosa, la detesta, le hace maldades, pero su novio (joven guapísimo, riquísimo y buenísimo) se enamora de la pobre. Luego de meses y meses entre maldades y sufrimientos, se casan la pobre con el rico y casi inmediatamente la pobre se entera que es millonaria. Entonces son felices y ricos para toda la vida.

¡Ah! Bueno, tenía que contarlo para que se entienda que esto es lo que llena la cabeza de los jóvenes desde hace varias generaciones. Porque lo que es leer, ¡eso ya ni se usa!

Continuando con el tema central, quiero expresar en esta nota que las relaciones son uno de los temas más importantes en la vida de un ser humano y no necesariamente son mágicas ni todas terminan en un final feliz. Así que está nota tiene el objetivo de aterrizar la relaciones, bajarlas del cuento y ponerlas en la vida real desde una perspectiva más sana y estratégica.

Los seres humanos somos en esencia seres sociales. No es en vano que nacemos en una familia, nos juntamos en comunidades y sociedades y se puede decir que es característico de la condición humana el tener interacción con otros.

En la familia aprendemos a sentir las diferencias en personalidad, tendencias, hábitos y actitudes de nuestros parientes, a respetarnos y a buscar formas de vivir en armonía. Esto de por si es muy valioso porque saca de nosotros lo mejor. Así, si tenemos hermanos, aprendemos a compartir, a ser pacientes y tolerantes y a aceptarnos tal como somos. Por eso, yo afirmo que las relaciones son una maravillosa escuela para mejorarnos como personas.

Pero, ¿qué sucede cuando las personas con quienes nos relacionamos son muy diferentes y esas diferencias se vuelven muy molestas en el diario vivir? ¿Qué sucede cuando se transgreden los límites y cuando las personalidades “chocan”?

Ahí la cosa cambia, ¿verdad? Entonces, ¿qué se puede hacer? Bueno, ¡simplemente desechamos la relación, el amigo, novio, esposa, compañero de trabajo! Salimos, buscamos a otro y ¡se acabó el drama! Eso lo hacen muchos, es bien sabido. Al respecto de esto, quisiera hacer un comentario: si tienes un carro y a éste se le daña la ventana, ¿botas el carro y te vas a comprar otro? No, ¿verdad? Así mismo, las relaciones no son desechables. Hay que darles un tiempo justo para definir si se pueden o no superar los conflictos. Desde luego, en ciertos casos, hay relaciones que tiene que ser terminadas por tóxicas y malsanas. Pero en este caso, mi invitación es que se entienda que hay que tratar de encontrar maneras de mantener nuestras relaciones lo más armónicas posible.

Si la persona con la que vivimos o compartimos mucho tiempo presenta diferencias muy marcadas, interpretemos esto como una oportunidad para que saquemos lo mejor de nosotros. Tratemos de entender que las personas son como son y que si tenemos que “aguantarlas” entonces es mejor que busquemos la manera de hacer que internamente interpretemos esas diferencias no como ataques personales sino como formas de ser.

Por ejemplo: si a tu esposa le disgusta que veas noticias mientras están en el dormitorio, porque ella quiere leer, entonces, de una forma creativa buscas soluciones, comprendiendo que no es que te odia y te quiere hacer la vida de cuadritos, ella quiere leer, ¡punto! Tan simple como eso. No te quiere fastidiar, no quiere fastidiarse, solo quiere leer. Si interpretas esto así, objetivamente, sin darle paso a la historia de drama que se puede detonar si le das rienda suelta a la cabeza, tienes una oportunidad de ser comprensivo, tolerante y flexible. En el mejor de los casos, consigues unos audífonos y los conectas al televisor y ves tranquilamente tú serie, mientras tu esposa lee su libro. Este por supuesto es un ejemplo simple. Pero cuando uno quiere puede encontrar las maneras.

En PNL (Programación Neurolingüística) decimos que hay que entrar en el mapa de la otra persona, observar desde su punto de vista el territorio, como él/ella percibe la experiencia o situación, aprender de esa persona por medio de esa información y luego regresar a nuestro propio mapa y ya enriquecido con la información del otro, crear un puente para que la comunicación y comprensión mantengan la armonía.

El punto es entender que las relaciones son un modo de aprendizaje para ser cada vez mejor. Por medio de las diferencias, se aprende del material que uno está hecho. No te creías capaz de tolerar mucho hasta que tuviste un hijo adolescente, no creías que eras compasivo hasta que tú madre se enfermó, no te pensabas paciente hasta que tuviste que hacer tareas con tu hija disléxica. Y así, vamos comprendiendo que esto de las relaciones es de verdad una de las cosas más lindas que nos pueden suceder.

Te invito a pensar así. Si tienes a alguien que amas pero que es muy diferente o te causa conflictos, dale las gracias porque esta persona es tu maestro. Te está dando el chance de hacer maestría en alguna cualidad que tú creías no tener.

Y recuerda siempre: si tu carro se daña, ¡arréglalo! Si tu relación es difícil, ¡busca solución! Quien busca, finalmente encuentra.

Con cariño y luz infinita

Cecilia Rendón

PNL Coach de vida y familia


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Cecilia Rendón

Acerca de Aurelio Paredes

Periodista de Profesión (Licenciado en Comunicación Social, graduado en la Universidad de Guayaquil), ecuatoriano de nacimiento, 59 años de edad y 37 años de experiencia. Empezó en 1982 como reportero radial y escaló posiciones hasta llegar a ser Editor de Deportes de Diario El Universo de Guayaquil, considerado el matutino de mayor circulación en Ecuador; Director de Revista Estadio (Deportiva) y Editor de Revista Vistazo (Política y Actualidad); presentador de televisión en varios programas deportivos; columnista de deportes y páginas humorísticas bajo el seudónimo de Delado; y guionista empírico en algunos programas de la televisión ecuatoriana. En la función pública fue Director de Comunicación de la Procuraduría General del Estado y en la empresa privada, Director de la Federación Deportiva Nacional del Ecuador.

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5 comments

  1. Angela Rocio Mendez

    Buen tema Celia. Gracias. Felicidades..

  2. Tan cierto. Las relaciones son maestras, espejos y guias. Gracias ?

  3. María Rosa Míguez

    Excelente artículo Cecilia y hay que aplicarlo especialmente cuando entras al mapa de la otra persona! Te felicito.

  4. Definitivamente es el mas grande de los desafios que enfrentamos los seres humanos en la vida.
    Gracias Ceci, estupendo artículo!

  5. Esperanza Rendón

    Excelente artículo, muy claro y asertivo. Las diferencias en las relaciones interpersonales nos permiten un gran crecimiento personal si sabemos enfrentarlas con objetividad, tolerancia y empatía.

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