SHINE ON YOU CRAZY DIAMOND: CANCIÓN PARA UN AMIGO AUSENTE

SHINE ON YOU CRAZY DIAMOND: CANCIÓN PARA UN AMIGO AUSENTE

Wish You Were Here el álbum de 1975 de Pink Floyd fue el cuarto disco que escuché de la legendaria banda de rock progresivo que es uno de mis grupos favoritos de todos los tiempos, para cuando mi hermano mayor lo llevó a casa ya mi paladar musical había degustado The Dark Side Of The Moon, Animals y Meddle así que ya estaba familiarizado con ese sonido “floydiano” y desde las primeras notas me envolvieron esos acordes con la impronta única e irrepetible de la banda y me dejé llevar a través de ese viaje conceptual que habla de ausencias, añoranzas y críticas a la industria musical y al dinero cuando es en detrimento del espíritu creativo.

La canción que habla de ausencia y añoranzas del amigo que no está más es Shine On You Crazy Diamond compuesta por Roger Waters, David Gilmour y Rick Wright y está dedicada – así como el álbum en su conjunto- a Syd Barret miembro fundador de Pink Floyd y al que habían tenido que separar del grupo siete años atrás porque su cordura y creatividad se habían perdido en la bruma de una incipiente enfermedad mental agravada por el consumo desmedido del LSD y por lo tanto sus actuaciones en vivo se habían convertido en verdaderos papelones por sus actitudes impredecibles y fuera de tono así como sus idas sin retorno en el estudio de grabación se hicieron un pesado lastre para el grupo que les impedía avizorar un futuro exitoso junto a él.

Después del éxito que les significó su anterior trabajo The Dark Side Of The Moon de 1973 que los había catapultado a la fama mundial y literalmente a que les llovieran las libras esterlinas en sus cuentas sintieron que tenían una cuenta pendiente con su amigo ese que había sido fundamental en la consolidación de la propuesta musical del grupo en los primeros años y que había compuesto los primeros éxitos como See Emily Play o Arnold Lane y que ahora no podía disfrutar del éxito y la fortuna que ellos estaban cosechando pero, con Syd habrían encontrado esa impronta musical que les dio el reconocimiento mundial? Seguramente no, aún, así él había sido el líder y compositor principal de Pink Floyd en esos días de sicodelia y experimentación en que llegaron a convertirse en una de las bandas favoritas del movimiento underground londinense, épocas de los primeros conciertos y giras como aquella junto a Jimi Hendrix, tantas añoranzas del amigo que se había ido física y mentalmente para siempre, el diamante loco ya no brillaba más.

Roger Waters escribió la letra imbuyéndola de aquel sentimiento nostálgico y de abandono que provocó haber dejado en el camino al amigo y músico, de la parte musical se encargarían Gilmour y Wright, toda la música salió de cuatro notas que el guitarrista había improvisado a las que se sumó la atmosfera etérea y envolvente de los teclados de Rick, el impecable sonido de la batería de Nick Mason, así como el saxo, coros y los solos de guitarra como lamentos por el hermano perdido, magistral! La canción más larga de la banda con más de 25 minutos en total y compuesta de 9 partes toda una oda a la ausencia y al deseo de que Barret estuviera ahí compartiendo el éxito con ellos que por otro lado había sumido al grupo en el desconcierto por aquella fama que les había caído de sopetón y a vivir en carne propia la realidad de cómo se manejaba la industria de la música por aquellos días. Syd Barret no estaba presente pero vagabundeaba en los recuerdos de sus ex compañeros como sutilmente nos lo hace saber Wright al final de la canción tocando las notas de See Emily Play

Recuerda cuando eras joven, brillabas como el sol…Sigue brillando diamante loco….Ahora hay una mirada en tus ojos, como dos hoyos negros en el cielo…Sigue brillando diamante loco

Estabas atrapado en el fuego cruzado, de la infancia y el estrellato, soplaste la brisa del acero…Vamos, apuntas a una risa lejana, vamos extraño, leyenda, mártir y brilla!

Y volvieron a ver a Syd justo cuando grababan el disco en los estudios Abbey Road, ha quedado desechada la historia de que se presentó sin previo aviso ya que habría sido el propio Gilmour quién le dijo que pase por ahí ya que iban a celebrar porque estaba por casarse con su novia, pero el impacto que causó en Waters y Wright de verlo siete años después diciendo diálogos confusos con sobrepeso, calvo y con las cejas rapadas fue tremendo y algunas lágrimas brotaron de sus ojos, sin embargo al hacerle escuchar la canción dedicada a él, Shine on You crazy Diamond, (SYD), no le agradó mucho y dijo que tenía un sonido viejo, él que había sido un vanguardista en su momento no comprendía la nueva vanguardia que sus ex camaradas estaban creando para deleite de millones en el mundo. Asistió a la boda de Gilmour y luego se fue sin despedirse y no volvieron a saber de él hasta su muerte en 2006.

Todos de alguna manera vivimos con la carga de la nostalgia y los recuerdos por alguna ausencia, por ese alguien que no está más y que quedó en el camino no importando la forma en que era parte de nuestras vidas o qué vinculo tenía con ella tal vez un familiar, una amistad entrañable, un amor que no fue, esa persona que desearíamos volver a tener de cerca aunque sea por un instante y entonces quizá romper en lágrimas como lo hicieron Waters y Wright al ver a su amigo después de tantos años, no podemos volver a vivir la vida que ya dejamos atrás el tiempo no vuelve pero en los recuerdos seguirán brillando aquellas personas que llenaron nuestra vida de alguna u otra manera así como Syd sigue brillando en esa canción. Aquella añoranza que es como una maga que hace magia en nuestros sueños y que ver quisiéramos otra vez en una noche en que en el firmamento brillen los diamantes mientras desde el río nos llega el frío de la brisa de acero, para entonces poder decir wish you were here.

 

 

 

 

 

Rob Dunkley 6/8/2019

 

Acerca de Aurelio Paredes

Periodista de Profesión (Licenciado en Comunicación Social, graduado en la Universidad de Guayaquil), ecuatoriano de nacimiento, 59 años de edad y 37 años de experiencia. Empezó en 1982 como reportero radial y escaló posiciones hasta llegar a ser Editor de Deportes de Diario El Universo de Guayaquil, considerado el matutino de mayor circulación en Ecuador; Director de Revista Estadio (Deportiva) y Editor de Revista Vistazo (Política y Actualidad); presentador de televisión en varios programas deportivos; columnista de deportes y páginas humorísticas bajo el seudónimo de Delado; y guionista empírico en algunos programas de la televisión ecuatoriana. En la función pública fue Director de Comunicación de la Procuraduría General del Estado y en la empresa privada, Director de la Federación Deportiva Nacional del Ecuador.

Check Also

A John Henry

El 31 de mayo hubieses cumplido 71 vueltas si aún estuvieses en este planeta girando …

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *