BLACK SABBATH Y El MITO SATÁNICO

Black Sabbath es una de las bandas más representativas del rock de todos los tiempos, forjadores de lo que hoy se conoce como heavy metal junto a bandas contemporáneas suyas como Deep Purple, Budgie, Led Zeppelin entre otras, aunque para muchos ellos son los verdaderos creadores del sonido Metal. Su historia que empieza en la ciudad inglesa de Birmingham a finales de la década de los 60s está tejida de leyendas urbanas entre las que destaca que sus miembros originales Ozzy Osbourne, Tony Iommi, Geezer Butler y Bill Ward eran adoradores de satán y que realizaban ritos y misas negras y que por supuesto sus canciones estaban impregnadas de esas prácticas diabólicas.

Pero veamos, por un instante trasladémonos imaginariamente a 1970 año en que The Beatles dejan de ser un grupo y se dicen adiós en términos no tan amigables, la guerra de Vietnam está lejos de terminar, la música que impera es el folk, la sicodelia y la cultura hippie o la no violencia el flower power como la había denominado el poeta estadounidense Allen Grinsberg pocos años atrás y apenas unos meses antes Jimi Hendrix había encabezado el festival de Woodstock que con el tiempo se convertiría en histórico, mientras tanto cuatro chicos ingleses que pasaron de llamarse Polka Tulk a Earth estaban tocando en clubes y pubs de Inglaterra y Alemania haciendo covers del propio Hendrix y Cream, es por entonces que se enteran que hay otra banda con el mismo nombre de la suya por lo que deciden cambiarla otra vez, enfrente del local donde ensayaban había un cine que presentaba una película del director italiano Mario Bava llamada “Black Sabbath: las tres caras del miedo” y protagonizada por Boris Karloff; años más tarde Geezer Butler comentó que se sorprendió de ver a la gente haciendo una cola enorme y gastar su dinero para ver una película que lejos de divertirlos les causaría miedo, inspirado por leer al escritor Dennis Wheatley y por una visión o pesadilla que tuvo una noche de una figura encapuchada y de negro a los pies de su cama escribe la canción a la que titula Black Sabbath título que se convertiría en el nuevo y definitivo nombre de la banda.

Luego de firmar con Phillips Records graban su primer álbum que ve la luz el viernes 13 de febrero de 1970, sí un viernes 13, para los supersticiosos anglosajones una fecha de mal augurio pues 13 eran los comensales en la última cena, el capítulo 13 del Apocalipsis trata del anticristo, la carta número 13 del Tarot es la muerte y un viernes 13 de 1307 el rey Felipe IV de Francia ordena a la Santa Inquisición capturar, juzgar y condenar a los Caballeros Templarios, así que por qué no debutar un viernes 13 con un álbum cuya portada daba miedo ver y que llevaba por nombre Black Sabbath?, seguramente nadie en 1970 esperaba escuchar al poner el disco de vinyl en el tocadiscos, esos primeros sonidos de lluvia y truenos con una campana sonando a lo lejos, una noche tormentosa digna de una película de terror como la que se proyectaba en aquel cine enfrente de la sala de ensayo, luego el sonido portentoso y siniestro de la guitarra de Iommi en la que utiliza (inspirado en la suite Marte de Gustav Holst) el conocido tritono o intervalo del diablo llamado así precisamente por su sonido que evoca tensión y misterio y que en la antigüedad había sido prohibido por la Iglesia pero aun así ha sido utilizado en muchas obras musicales incluso por algunas bandas de rock en años posteriores a la salida de Black Sabbath, entonces Ozzy comienza a cantar con esa voz áspera y desgarradora

What is this that stands before me?

Figure in black which points at me

Turn ‘round quick and start to run

Find out I’m the chosen one

Oh, nooo

El final con un solo de guitarra apoteósico al que se suman el bajo magistral de Butler y la batería cruda de Ward en una sinergia frenética que nos estaba mostrando el lado oscuro de la realidad que el peace & love se había empeñado en no ver, con este disco no había vuelta atrás el rock había cambiado para siempre y se habían puesto los cimientos del Heavy Metal.

La portada era un paisaje con una casa al fondo de apariencia tenebrosa rodeada de árboles otoñales y casi en primer plano la figura de una mujer misteriosa vestida de negro y sosteniendo un gato por supuesto negro, se corrió el rumor que al tomarse la foto ella no estaba ahí y que al revelarse el rollo había aparecido cual figura fantasmal, así mismo y para ahondar en el misterio al desplegarse el álbum aparecía una cruz invertida, quién dijo miedo? Pues los propios integrantes del grupo!, ellos no habían tenido nada que ver con el diseño de la portada del disco que al verlo ya impreso no sabían que decir del schock que les produjo, la disquera había dispuesto aprovechar el sonido y líricas que tenían sus canciones para crear ese aura oscura y de misterio alrededor del grupo, si bien antes de grabar el álbum ellos habían decidido llevar su música por ese camino de sonido denso y oscuro al estilo de la canción Black Sabbath o N.I.B. y tomar distancia de la música popular que se oía a fines de los 60s pero jamás se les cruzó por la cabeza que los identificaran como satánicos.

El disco fue un éxito de ventas tanto en el Reino Unido como en Estados Unidos y se ubicó muy bien en los charts de ambos países, sin embargo la crítica especializada los destrozó sin piedad, irónicamente esa misma crítica hoy considera al álbum debut de Black Sabbath como al que le siguió “Paranoid” como fundamentales en la historia de la música, verdaderas obras maestras del rock.

Cabe mencionar que tiempo después se supo que la famosa mujer misteriosa de la portada era una modelo y que el fotógrafo Marcus Keef había superpuesto el negativo sobre la imagen original para obtener esos colores tétricos. El artificio publicitario dio sus frutos tanto en ventas como en popularidad para la banda pero la popularidad también les trajo algunos problemas ya que verdaderos grupos satánicos los buscaron para que tocasen en su “noche de satán” en Stonehenge a lo que ellos se negaron entonces su mandamás les echó una maldición por lo que Ozzy para alejar a los “demonios” comenzó a usar una cruz que le había hecho su padre que era herrero en una fábrica, al verlo los demás integrantes también quisieron su cruz así que mister Osbourne padre tuvo que hacer tres cruces más.

La banda siguió su camino al éxito y a la inmortalidad musical y en sus trabajos posteriores siguieron valiéndose de esa aura misteriosa asociada al ocultismo y a lo siniestro incluso Ozzy Osbourne una vez comenzó su carrera en solitario se valió de esa imagen cercana a lo satánico, en un hecho que se dio en una reunión con los ejecutivos de CBS/Epic que organizó su esposa Sharon quien es su manager, para que accedan a promocionar su carrera ya que estos dudaban hacerlo por las adicciones de Ozzy, la señora Osbourne tuvo la idea de llevar palomas blancas en señal de paz y armonía pero el cantante que llegó ebrio se sentó en las faldas de la jefa de publicidad y al ver una paloma la mordió y le arrancó la cabeza tiempo después dijo “todo me sabía a Cointreau y a plumas”, fue sacado por la seguridad del lugar. Otra anécdota similar ocurrió en un concierto cuando un fanático lanzó un murciélago al escenario Ozzy lo agarró y pensando que era de goma lo mordió arrancándole también la cabeza, su boca chorreaba sangre de lo que dijo que era el sabor más horrible que había probado, todo esto acrecentó su fama y su apelativo de “Príncipe de las Tinieblas”, pura estrategia comercial y publicitaria que le dio muchos réditos, muchas bandas sobre todo en los 80s siguieron también dicha estrategia.

Sin duda desde aquel 13 de febrero de 1970 la percepción que se tenía del rock como estilo musical se vio alterada por la irrupción de esta banda que dio su último concierto en la ciudad que los vio nacer Birmingham en febrero del 2017, ya no los veremos más tocando juntos o sí? bueno con los Sabbath nunca se sabe, quién quita y por ahí nos regalan alguna sorpresa, mientras si aún no los han escuchado siempre puede adquirir un disco o buscarlos en Youtube y si les gusta las emociones fuertes y hasta sentir un poco de miedo los reto a escuchar Black Sabbath la primera canción del álbum homónimo con unos buenos audífonos en la soledad de una noche sin luna, se atreven?, claro corren el riesgo de tener pesadillas o hacerse fanáticos pero si no tienen también la opción de escuchar una dulce melodía que los hará olvidar que están oyendo a aquel grupo que decían “satánico” la maravillosa Fluff, dulces sueños….o pesadillas.

Acerca de Aurelio Paredes

Periodista de Profesión (Licenciado en Comunicación Social, graduado en la Universidad de Guayaquil), ecuatoriano de nacimiento, 59 años de edad y 37 años de experiencia. Empezó en 1982 como reportero radial y escaló posiciones hasta llegar a ser Editor de Deportes de Diario El Universo de Guayaquil, considerado el matutino de mayor circulación en Ecuador; Director de Revista Estadio (Deportiva) y Editor de Revista Vistazo (Política y Actualidad); presentador de televisión en varios programas deportivos; columnista de deportes y páginas humorísticas bajo el seudónimo de Delado; y guionista empírico en algunos programas de la televisión ecuatoriana. En la función pública fue Director de Comunicación de la Procuraduría General del Estado y en la empresa privada, Director de la Federación Deportiva Nacional del Ecuador.

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