EN EL PODIO DE LA GLORIA

Histórico. Ecuador en el podio de un campeonato mundial de fútbol. El casillero número tres del torneo juvenil Sub 20 de Polonia, tiene al representante del país, en el lado izquierdo del pedestal de la gloria junto a Corea y Croacia. Flamea la Bandera Amarillo, Azul y Rojo. Se honra un país, se celebra el deporte. Festeja desde el más humilde de los ecuatorianos hasta el más poderoso, sin distingo de raza, etnia, condición social, creencia política o religiosa. Hoy, un equipo de jugadores, cuerpo técnico, médico, utilería y dirigentes, nos hace sentir orgullosos y felices.

Ya basta con sufrir y criticar porque no fueron campeones. No pudieron serlo, lo hubiéramos querido todos, pero lo que lograron no es poca cosa. Hace tres días lloraban tendidos en la cancha por el dolor de perder. Hoy, tres días después, lloran y ríen de alegría y orgullo por ser los terceros del mundo. El fútbol da revanchas y ésta es la suya. ¡Disfrútenla! No la tomen como un premio consuelo. Ser los terceros del mundo es un premio al esfuerzo, al trabajo, a la entrega que pusieron. Lo han conseguido. No son más la «Mini Tri». Este viernes 14 de junio de 2019, tras el triunfo de ustedes (1-0) a Italia en la cancha del Stadion Gosir por la disputa del tercer puesto, le han dado al país una conquista triunfal. Han logrado un hito. Su nombre y su gesta será inmortal por siempre. Fueron los primeros. Antes que ustedes, nadie. Tienen dos competencias más para mejorar lo hecho. Trabajen para ello y lógrenla. Se lo merecen. Felicitaciones y ¡gracias!.

Hoy, escribir una crónica del partido que se ganó a Italia (1-0) en tiempos suplementarios con gol de Richard Mina, creo es lo menos importante de lo más importante. Hoy, más allá de relatar la noticia de un juego, cabe resaltar el esfuerzo de un equipo que fue de menos a más, que empezó decepcionando y que cosechó crónicas muy duras, tal vez inmerecidas e injustas, tras el empate (1-1) con Japón en su juego inaugural en el que se falló un tiro penal que pudo haber dado la victoria. Empate que fue hasta motivo de burla por medio de los ya famosos memes que trae la tecnología a través del Internet y las redes sociales. Burla que se incrementó cuando, en su segundo partido, perdió con Italia (1-0), también desperdiciando un penal que hacía que a esas alturas coseche solo uno de los seis puntos posibles y se ponga al borde de la eliminación en primera fase, si no triunfaba en su siguiente juego ante México. Juego que ganó (1-0) y que lo situó como tercero del grupo a espera de una remota clasificación en la que ya no dependían de sí mismos, sino de resultados ajenos que parecían difícil de darse, pero se dieron.

Y ya estando clasificados y en el grupo de los sobrevivientes del Mundial, el resto fue de ascenso. Se ganó en octavos de final a Uruguay (3-1) y se llegó a cuartos, en que se dejó en el camino a Estados Unidos al ganar (3-1) consiguiendo llegar a semifinales, que ya lo situaba entre los cuatro mejores del mundo. Perdió 1-0 con Corea y el sueño de ser campeón, quedaba en eso, en sueños. Pero llegó el partido que, para muchos, es un consuelo, el del tercer puesto y lo consiguió venciendo (1-0) a Italia, equipo al que jamás se le ha ganado en toda la historia del fútbol ecuatoriano. Repito: en toda la historia del fútbol ecuatoriano. Otro hito a señalar. Al mismo equipo que le ganó en la serie de grupos. La revancha estaba tomada. Nunca antes Ecuador había sido tercero en ninguna competencia mundial a nivel de selecciones y en el caso de la Sub 20, su mayor logro había sido llegar a octavos de final. Hoy, esta Selección lo logró y eso hay que valorar y respetar.

 

Los nombres de gloria

El equipo que dirige el Director Técnico Jorge Célico, a quien debe considerárselo como el Padre de este triunfo y al que se le debe brindar el reconocimiento y agradecimiento debido, tiene 21 nombres que hoy engrosan el palmarés de los Mejores Futbolistas de Selección alguna. Ellos son:

Arqueros: Moisés Ramírez (Real Sociedad, España), Pierre Bellolio (Universidad Católica), Johan Lara (Aucas)

Defensas: Jackson Porozo (Santos FC), Jhon Espinoza (Aucas), Gustavo Vallecilla (Aucas), Richard Mina (Aucas), Diego Palacios (Willem II, Holanda)

Volantes: José Cifuentes (América de Quito), Jordy Alcívar (Liga de Quito), Sergio Quintero (Imbabura SC), Gonzalo Plata (Sporting de Lisboa, Portugal), Alexander Alvarado (Aucas), Luis Estupiñán (Mushuc Runa), Jordan Rezabala (Independiente Juniors), Luis Castillo (Puerto Quito), Luis Loor (Independiente Juniors), Jefferson Arce (Liga de Quito)

Delanteros: Stiven Plaza (Real Valladolid, España), Leonardo Campana (Barcelona) y Daniel Segura (América de Quito)

Y a esos nombres hay que sumar otros de importancia, como son los del Cuerpo Técnico que acompaña  a Jorge Célico, como su Asistente, Patricio Lara, el Preparador Físico Diego Cubi, y los miembros del Cuerpo Médico, de Utilería, Coordinación y Prensa.

 

Producto de un trabajo

Lo conseguido, es el producto de un trabajo de dos años, que empezó un 19 de julio de 2017, cuando presidía la Federación Ecuatoriana de Fútbol, el Ingeniero Carlos Villacís. La labor del cuerpo técnico se inició con el recorrido de ellos por las 23 provincias del país, observando y buscando jugadores, llegando a tener una carpeta de 800 potenciales nombres que, tras un filtro minucioso que demandó mucho análisis y pruebas, quedó en 200, que luego se fue depurando hasta quedar en 60 y finalmente en los 23 que asistieron al Campeonato Sudamericano de Chile del que fueron campeones entre enero y febrero pasado.

El trabajo fue exhaustivo en lo referente a la elección de los jugadores en los que se consideró aspectos técnico y científicos como: el biotopo del jugador, que no es otra que el estudio de la forma típica que posee una persona; además de considerar su potencia física, su velocidad, sus capacidades técnicas, y capacidad de adaptación a la disciplina del conjunto que tuvo un reglamento disciplinario innegociable en el que no se aceptaban faltas disciplinarias. Nada de faltar a los entrenamientos, irse de parranda en concentración, irrespetar las normas impuestas, entre otras, porque no había segundas oportunidades. A la formación técnica se añadió la formación cultural, en los que se le enseñó desde cómo acudir a una entrevista con la prensa, cómo dirigirse a ella, qué decir y qué no, hasta enseñarles normas básicas de convivencia, enmarcados en el respeto, la consideración y cumplimiento a principios morales y éticos, que iban desde saber vestirse, saber sentarse frente a una mesa, manejar bien los cubiertos e, incluso, comer.

Se les enseñó a jugar ajedrez para que desarrollen destrezas mentales y de inteligencia. Además, recibieron cursos de inglés, relaciones humanas y normas básicas de protocolo y recibieron enseñanzas de un Coaching Deportivo,  que es una preparación enfocada al deporte como un proceso de desarrollo integral de las personas, que permite la optimización del rendimiento deportivo, tanto personal como colectivo; en palabras morochas y muy a mi estilo: “un trapeo mental”, un lavado de cerebro en el que aprendan a saber que no son menos que nadie, que pueden competir contra cualquiera, a saber explotar sus habilidades y mejorar sus deficiencias y a tener mentalidad, actitud y aptitud ganadora. ¡Excelente!

Se trabajó en 22 micro ciclos, en los que se contó con el apoyo de los clubes que facilitaron los jugadores, desde el primer día en que se inició este proceso, que tuvo como primer tubo de ensayo a los Juegos Sudamericanos 2018 que, en lo concerniente a fútbol, se realizó entre el 27 de mayo al 5 de junio en Bolivia y en que la Selección fue eliminada en primera fase al ubicarse en el tercer lugar de su grupo, que lo conformaron además Colombia, que fue primera y les ganó (1-0), Uruguay, que fue segundo y al que se le ganó (3-2) y Paraguay, que fue tercero y los derrotó (1-0). Al final, sumaron tres puntos que los dejaron al margen, pues los colombianos ganaron todos sus juegos alcanzando nueve puntos y los uruguayos igualaron en puntaje con la tricolor, pero tuvo mejor gol diferencia. Esta caía no fue tomada como el acabose. Se trabajó para mejorar, se mejoró y hoy se ven los resultados.  Resultados que son producto de una planificación, pues -incluso- para viajar a Polonia al Mundial, se lo hizo con la debida anticipación: varios días para entrenar, jugar amistosos que, en honor a la verdad, no fueron muchos ni los suficientes y para facilitar la adaptación del equipo a temas como alimentación, adaptación al clima, al cambio de horario y su recuperación inmediata, entre otros factores.

Esto no es un triunfo del azar. Se trabajó y mucho.

 

Lo que se viene

El triunfo de la Selección no debe quedar aquí. Aquí no acaba todo, hay que concienciar que este equipo es y debe ser la base de las futuras selecciones de menores y que, además, tiene competencias importantes por venir, por lo que debe mantenerse el grupo, fortificarlo, seguir entrenando, seguir trabajando, jugando partidos comprobatorios en la cantidad necesaria, seguir formando al futbolista y al ser humano.

Se vienen dos retos importantes: los Juegos Panamericanos 2019, que se realizarán en un mes. Ya están cerca, están de la ceja al ojo, está fresca su participación en el Mundial para ir bien preparados a esta competencia que se desarrollará en Lima-Perú, entre el 26 de julio y 11 de agosto. Torneo que sirve de clasificación a los Juegos Olímpicos del 2020,  que se realizarán entre el 24 de julio al 9 de agosto en Tokio-Japón.  Esa debe ser la meta. Ya son terceros del mundo, sueñen con ser campeones panamericanos para llegar a la Olimpiada y allí ser campeones olímpicos y tomarse la gran revancha de situarse primeros en un podio, algo que ya conquistaron dos veces, con ser primeros en el Suramericano y terceros en el Mundial.

Hasta tanto, disfruten de su triunfo, sigan trabajando y sigan imponiéndose metas. Por ahora, tienen la admiración y respeto de un país al que hicieron felices. Y la admiración de este servidor de las letras, que los reconoce como grandes en el fútbol. ¡Gracias, muchachos!, que digo «muchachos»: ¡Gracias, Señores!

Hoy son el orgullo y el ejemplo de un país.

Acerca de Aurelio Paredes

Periodista de Profesión (Licenciado en Comunicación Social, graduado en la Universidad de Guayaquil), ecuatoriano de nacimiento, 59 años de edad y 37 años de experiencia. Empezó en 1982 como reportero radial y escaló posiciones hasta llegar a ser Editor de Deportes de Diario El Universo de Guayaquil, considerado el matutino de mayor circulación en Ecuador; Director de Revista Estadio (Deportiva) y Editor de Revista Vistazo (Política y Actualidad); presentador de televisión en varios programas deportivos; columnista de deportes y páginas humorísticas bajo el seudónimo de Delado; y guionista empírico en algunos programas de la televisión ecuatoriana. En la función pública fue Director de Comunicación de la Procuraduría General del Estado y en la empresa privada, Director de la Federación Deportiva Nacional del Ecuador.

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