HERMANOS EN EL FÚTBOL ECUATORIANO

Si le preguntara cuantos hermanos han jugado fútbol profesional en el Ecuador, dudo que acierte en su respuesta. ¿Son más o menos de lo que piensa? Descúbralo en una nota de historias y anécdotas de los ñaños del fútbol

¿Se animaría a jugar una trivia deportiva que lleva como ingredientes el fútbol y los lazos sanguíneos?

Si le preguntara: cuántos casos de hermanos han jugado o han estado inscritos en el balompié profesional nacional, ¿cree que acertaría? ¿Se atrevería a dar un número? Probablemente, salvo que sea un aficionado muy conocedor o un estadígrafo deportivo, no daría una respuesta perfecta. La mayoría de aficionados dirán: no son muchos. Quizá  no más de 30 o siendo muy optimista, 50. Pues sorpréndase, según registros no oficiales (ni las Asociaciones Provinciales, ni la Federación Ecuatoriana de Fútbol llevan ese registro), pero sí basados en la revisión de las nóminas de inscripción de los diferentes equipos en los torneos oficiales profesionales y amateur (semi profesional) de distintas décadas, la cifra llega a la friolera de 177 casos de hermanos futbolistas.

Los hay de todo tipo, de diferentes épocas, de distintas razas y nacionalidades, de toda condición social o económica, de diversas cantidades, de dispar tipo de nacimiento pues hay gemelos, mellizos y obvio, mayores o menores;  de padre y madre, de padre o de madre e incluso un caso especialísimo de hermanos no reconocidos y de diferente apellido. Todos ellos con algo en común: son hermanos y futbolistas profesionales. Esta historia de lazos sanguíneos, en el que el fútbol corre como la sangre en las venas, en el que el amor por una pelota traspasa más allá de cualquier sentimiento que tiene como testigo el pasto verde de una cancha, tiene anécdotas y curiosidades que contar.

La primera de ellas, es que  por coincidencia, las primeras personas que introdujeron el fútbol al país y que son los próceres del desarrollo de este deporte en nuestra tierra, fueron dos hermanos: Los Wright: Juan Alfredo y Roberto, quienes hace dos siglos, en agosto de 1899, luego de estudiar en Inglaterra donde conocieron el balompié y de seguir sus estudios en Perú, trajeron desde Lima, el primer balón de fútbol,  formando luego el Club Sport Guayaquil, según lo reseña el libro “El Fútbol Ecuatoriano y su Selección Nacional”, escrito, por el abogado y periodista Mauro Velásquez Villacís.

Hermanos Seleccionados

Esta historia de hermanos en el fútbol tiene muchos hechos y vivencias para entrar al mundo de las anécdotas. Por ejemplo, los primeros hermanos en vestir la camiseta de la Selección Nacional de manera conjunta, fueron los Suárez Rizzo: Alfonso y Euclides que jugaron los Juegos Bolivarianos de Colombia en 1938.

En torneos Sudamericanos, hoy Copa América, los primeros hermanos en vestir la “Tricolor” fueron los mellizos José Luis y Luis Antonio Mendoza Alzamora, ex jugadores de Panamá y Emelec que nacieron en Panamá y que a pesar de ello, siendo aún panameños (se nacionalizaron después), llegaron a integrar el seleccionado nacional que jugó el torneo de Chile en 1941. De ellos hay una anécdota, de la que nunca se supo si fue cierta o fue fábula, pero ganó la calle y se hizo leyenda urbana. Se decía que el día del partido inaugural del torneo jugado en Santiago, el 2 de febrero, ante Chile que ganó 5-0. En el primer tiempo alineó José Luis Mendoza y en el segundo saltó su hermano Luis Antonio sin registrar el cambio. Lo que significa que en una «viveza criolla» se hizo jugar a los dos hermanos como si fuera uno solo. Agrega la leyenda urbana que los rivales y la hinchada estaban asombrados como Mendoza, tenía un estado físico envidiable que le permitió jugar a gran ritmo todo el cotejo. Verdad o no, son las historias de la época romántica del fútbol.

Después de ellos ha habido otros casos como los Capurro Bautista, Luis y Alberto que jugaron las eliminatorias al Mundial Francia 98; los Aguinaga Garzón: Alex y Juan Francisco (foto) y Guerrón Méndez: Raúl y Hugo que jugaron las eliminatorias al Mundial 2002 o los Bolaños Reascos (Alex y Miller) que jugaron las pasadas eliminatorias, los Bone Sánchez, Elvis y Adrián qye fueron convocados para las eliminatorias jugadas en 2014 y los Ibarra Mina: Romario y Renato, que fueron nominados para la última convocatoria de las eliminatorias 2017 y la Copa América, Brasil 2019.

También ha habido 16  casos de hermanos que vistieron la Tricolor en distintos torneos, como los Herrera (Enrique y José) en los años 30; los Ronquillo (Eloy y Romualdo) y Molina (Alfredo e Ignacio) de los años 40; Cantos (Jorge y Enrique),  Gando (Gerónimo y Pedro), Garnica (Carlos y César), Pinto (Daniel y Galo), Spencer (Alberto y Jorge) y los Merizalde (José, Colón y Bolívar), entre los 50 y 60; los Zambrano (Mario y Eduardo), Mawyín (Vicente y Harry)  en los 60; los Tapia Navarrete (Jorge y Gustavo) y Tenorio (Juan y José) en los 70; Párraga (Belford y Roque) y Valdez (Jorge y Wellington) en los 80; los Cevallos, Alex y José Francisco (foto), que además coinciden en el puesto de arqueros en la época de los 90 y 2000.

Y si de arqueros se trata hay un caso especialísimo el de los Barreiro Patiño (Francisco, Xavier y Gustavo), tres hermanos que fueron goleros, situación muy difícil de encontrar en otras ligas.  De ellos “Pancho” fue el más destacado, llegando a jugar Copa Libertadores por Barcelona en 1967, además de destacar en Patria y Deportivo Cuenca, los otros hermanos taparon en el equipo “Patricio”.

Otro caso especialísimo es el de los hermanos Legarda Gaete, que jugaron por Emelec en la década de 1950 y heredaron el amor por el fútbol de su padre Otto,  futbolista del mismo equipo en los años 30. Estos “ñaños”, tienen además otra particularidad. Uno de ellos: Galo, practicó dos disciplinas deportivas diferentes. El “Tigrillo”,  catalogado como el mejor billarista ecuatoriano de todos los tiempos, antes de darle al taco y la bola y brillar en la mesa de paño, fue futbolista.

En este rubro, de hermanos que heredaron el fútbol de sus padres, hay otros casos. El más representativo y emblemático, es el de los Merizalde, que junto a los Mawyín (Jorge, Vicente, Harry y Douglas), impusieron un récord, que entró al mundo anecdótico de nuestro fútbol, al ser los hermanos más numerosos en jugar al mismo tiempo en el mismo equipo, que coincidentemente fue el mismo, el Patria. Los Merizalde Cali, hijos de Pedro, el “Zambo”, figura de Norte América en las décadas del 20 y del 30. Colón, Vicente, José y Bolívar, pese a la considerable diferencia de sus edades entre el mayor y el menor, coincidieron en el torneo Local de la Asociación de Fútbol del Guayas y en el Campeonato Nacional de 1960.

Futbolistas y dirigentes

Otro caso muy especial y particular de hermanos que heredaron el fútbol de sus padres, son los Aguirre Cirio y los Cevallos Enríquez (foto), cuyos padres además de ser futbolistas fueron y (en el caso de Cevallos), son, presidentes de un club, por coincidencia del mismo equipo: Barcelona.

Los Aguirre (Rigoberto “Corbatta” (+), Eduardo “Chorrosco (+) y Francisco “Bolita”) son hijos del ex arquero y presidente de “Amarillo” entre las décadas del 30 y 50, Rigoberto Aguirre Coello, más conocido como “Pan de Dulce”; y los Cevallos (José Francisco y José Gabriel) que juegan en la actualidad en Europa y Barcelona, son hijos de José Francisco, ex figura de Filanbanco, Barcelona, Deportivo Azogues, Liga de Quito y ex mundialista con Ecuador en el 2002, quien ahora es presidente de Barcelona, en el que juega su hijo menor José Gabriel, con quien además coincide en el puesto de arquero.

Otro presidente de Barcelona, que tuvo un pasado de dirigente y futbolista profesional y que tuvo a su hermano como colega de profesión, fue Aquiles Álvarez Lértora que irónicamente no jugó profesionalmente en el equipo de sus amores, sino en Olmedo de Riobamba en los años 50, su hermano Agustín, conocido como “Mamita”, campeón con Emelec en 1957, siguió los pasos al ver el ejemplo de su hermano mayor.

Con el fútbol en la sangre

Otro caso especialísimo de herencia futbolística son los hermanos Guevara Paz y Miño (Washington, Paul y Juan Diego), que no solo tienen el fútbol en los genes por su padre,  Washington, apodado “Wacho”, defensa central de Liga de Quito, El Nacional y Técnico Universitario en los años 70 y 80, sino también por la línea consanguínea de su madre Clemencia Paz y Miño, hermana de sus tíos Fabián “El Flaco”, goleador histórico del fútbol ecuatoriano y figura de El Nacional y la Selección y Julio, ex delantero de Liga de Quito y Aucas en los años 70 y 80.

Otros hermanos que recibieron el legado del fútbol de sus padres son: los Achilier Zurita (Oscar “Diablito” y Gabriel “Gabo”) hijos del lateral izquierdo y back central,  Oscar “El Diablo”, ex jugador de Audaz Octubrino, Aucas y Emelec en los 70  y 80; los De Oliveira Solórzano (Alcídes y Gerson) hijos de Alcides, el “Apache” goleador brasileño en la década de los 70 y 80 con Barcelona, Liga de Quito, Emelec, Nueve de Octubre, Delfín, Técnico Universitario, entre otros clubes; Los Escalante Bravo (Luis y Esteban), vástagos de Luis “Cococho”, lateral izquierdo de El Nacional, Católica, Aucas y la Selección; los Gando (Gerónimo y Pedro) ex seleccionados nacionales en los cincuenta y sesenta, hijos de Desiderio Gando figura del Deportivo Italia de Guayaquil en los años 20 y 30; los Noriega Escobar (Juan “Pavo” y Raúl “Pavito”), hijos de Juan, el “Pavo”, ex defensa central y volante de Nueve de Octubre, Barcelona, Emelec y la Selección en los 60 y 70; los Patta Quintero (Henry y Elvis), hijos de José “Pepe”, puntero de El Nacional de Quito en los años 60 y campeón nacional con los “Puros Criollos” en 1967 y los Stacio Bobadilla (Urbano y Gerson), vástagos de Urbano “Mimí”, ex Barcelona, Audaz Octubrino y Nueve de Octubre en los 70 y 80.

Hermanos de cantidad y calidad

Otros casos anecdóticos y singulares de hermanos en el fútbol, se da por el número de ellos en cancha. Al igual que los Merizalde Cali, (foto), hay otros siete casos que pertenecen al clan de los cuatro “ñaños”  en un campo de juego. Aunque no todos llegaron a jugar juntos, están: los Puig (Arturo, Carlos, Eduardo y Alberto) que jugaron en el Racing Club de Guayaquil en la década de los 20; los Guerrero (Gustavo, Efrén, Luis y Guido) que militaron en el fútbol quiteño de los años 50 y 60 en equipos como Gladiador, Aucas, España y Deportivo Quito; En los 60, los  Mawyín Cedeño (Vicente, Harry, Jorge y Douglas) de Patria, Barcelona y Emelec (foto).

En los 70 jugaron los manabitas Párraga Castro (Belford, Roque, Olmedo y José) (foto), que alguna vez coincidieron en Técnico Universitario de Ambato; los Calderón Jaramillo (Rafael, Carlos, Jorge y Diego) los dos  primeros que en los 80 y 90 fueron, ex América de Quito, Emelec, Filanbanco y los segundos, bastante menores en  Espoli en los 90 y 2000; y los imbabureños Campos León (Jairo, Ronald, Byron y Jefferson) jugadores de la actualidad que han militado en Liga de Quito, Emelec, Espoli, Mushuc Runa, Macará, Valle del Chota entre otros cuadros.  Y un caso especial, el de los hermanos maternos Jorge, Víctor y Saturnino Ortíz Lozano que jugaron en Nueve de Octubre en los años 40, hermanos de Rómulo Gómez Lozano, ex figura de Emelec, Barcelona y la Selección en los años 50 y 60.

Hay también el grupo de tres hermanos futbolistas profesionales como los ya citados arqueros Francisco, Xavier y Gustavo Barreiro, a los que se suman los Icaza: Raymundo, Guillermo y Eduardo, futbolistas de los años 20 de Norte América y Racing, que según recuerda el historiador deportivo Ricardo Vasconcellos Rosado, formaron juntos en la línea media de  la Selección de Guayaquil, que fue denominada como La Muralla Icaza. Ellos además tenían la característica de ser polifuncionales, pues Raymundo era arquero, defensa y delantero, Guillermo, al que llamaban Muñeco era centro medio y Eduardo, llamado Buche, era marcador de punta.  Además de ellos están: los Larraz Camardelli (Mariano, Orlando y Jorge) de Emelec; Zambrano Iturralde (Eduardo Mario y Marcelo) de Liga de Quito, Barcelona y Politécnico (foto); Avilés Robinson (Francisco, Alberto y Manuel) del América de Ambato que jugaron en  las décadas 50 y 60;; Tapia Navarrete (Jorge, Gustavo y Clemente) de Liga de Quito, Aucas, U. Católica y Manta; y Benavides (Gonzalo “Chicho”,  Mario y Eduardo) de El Nacional y Aucas de los 60 y 70;  los cuencanos Merchán Cobos (Polibio, Rubén y Luis) que jugaron en Liga de Cuenca y Márquez Montero (Jorge,  Ramón y Richard) de Liga de Portoviejo, Nueve de Octubre, Macará, Técnico Universitario, Manta y Valdez de los 70 y 80;  los Aguinaga Garzón (Alex, Marcelo y Juan Francisco) del Deportivo Quito y Espoli; Batallas Borja (Pedro, Roberto y Jorge +) de Emelec de los 80 y 90, los Vélez Gutiérrez, Kindar, Kelvin y Kenny, de Nueve de Octubre, que tienen como particularidad además llamarse los tres con la letra K como inicial; los ya citados Guevara Paz y Miño y Guerrón Méndez (Raúl, Hugo y Joffre) de Deportivo Quito, Liga de Quito, Aucas de los 90 y 2000. Según refiere el periodista Fausto Zambrano Zúñiga (Fauzz), también jugaron en nuestro fútbol los hermanos Zambrano Zúñiga, que de siete hermanos, dos los hicieron profesionalmente:  Eduardo (fallecido hace 7 años) jugó en Aucas y Aníbal en el Olmedo de Riobamba, mientras que Pablo Antonio, solo jugó en las divisiones menores del Deportivo Quito, porque curiosa y anecdóticamente dejó  de jugar porque tenía pánico de viajar en avión. De los futbolistas actuales, actuales están los: Chérrez Casanova (Johnny, Harry y Kevin) del Manta y Deportivo Quevedo y los Julio (Anderson, Madison y Johan) de Liga de Quito y Clan Juvenil.

Fútbol y prensa

Como casos especiales y anecdóticos se puede contar, el de conocidos periodistas deportivos que jugaron a nivel profesional en el fútbol de antaño, como los de Manfredo Valdez que militó en Patria en el que jugó su hermano menor Benito y el de Manuel Adolfo Varas quien fue juvenil de Nueve de Octubre en el que militaba su hermano mayor Héctor.

Hermanos extranjeros

Otro caso especial es de los hermanos extranjeros que han jugado en el fútbol ecuatoriano. Hay doce casos. Los primeros, los ya mencionados Larraz y “Mellizos” Mendoza, que se suman a los también mellizos Horacio y Raúl Cardone Román que jugaron en la década del ochenta por Liga de Portoviejo. Otros hermanos foráneos son: los uruguayos Bores Duhle (Rodolfo y Eduardo “Zorro”) que jugaron en el fútbol quiteño y en el Patria de Guayaquil en los años 40; Cirilo “Bocha” y Enrique “Motetón” Fernández, de 9 de Octubre, Emelec y Norte América;  Héctor “Pototo” y Hugo De los Santos Rodas del Deportivo Quito (foto), Juan y Alfredo Britos en América de Quito 1974 y Julio y Miguel Angel Titzzios de Liga de Portoviejo en los ochenta y los argentinos José y Oswaldo Di Lorenzi, del Aucas en los sesenta, Alberto Cabaleiro de Emelec, América y Universidad Católica de Quito y su hermano Edgardo, ex América de Ambato en los 70 y Mario e Iván Juárez, quienes pasaron por el Macará de Ambato en los 80 y en esta temporada los Pellerano, Hernán en Liga y Cristian en Independiente del Valle.

Gemelos Chullas

Y así como hubo mellizos, hay un único caso de gemelos en el fútbol ecuatoriano, los Cubero Guerra: Fabián y César que coincidieron en Deportivo Quito en los años noventa y que según recuerda el periodista Gabriel Caicedo, en un dato anecdótico sucedido fuera de las canchas, no solo se juntaron en el fútbol, pues también se juntaron hasta para casarse, pues se casaron el mismo día en la iglesia de Guápulo en Quito. Fabián tuvo mayor destaque, el volante de enlace que militó diez temporadas en el equipo «Chulla», entre 1988 y 1997 siendo varias temporadas capitán, que luego jugó en Espoli y se retiró en Técnico Universitario de Ambato, llegó a jugar en la Selección Nacional en dos eliminatorias mundialistas.

Hermanos con la misma camiseta

En el caso de hermanos que jugaron juntos en un mismo equipo, hay uno muy especial el de los Jauch: Guillermo y Teodoro, que jugaron juntos en tres clubes, Audaz Octubrino de Machala, Nueve de Octubre y Barcelona de Guayaquil. Otros hermanos que jugaron juntos vistiendo la casaquilla de un mismo equipo son: los ya mencionados Mendoza, Legarda y Merizalde, a los que se suman: Carlos Julio y Gustavo Arosemena Monroy del Guayaquil Sporting de los años 20 – 30;  José y Enrique Herrera, campeones del Guayas con Nueve de Octubre en 1940 y 1946, que eran muy populares por el singular apodo de uno de ellos (Enrique) a quien apodaban “Gorra de Paco” porque una vez en un partido de un balonazo sacó la gorra de un policía que custodiaba la cancha.

Otros hermanos compañeros de equipo en Guayas son: Roberto y Felipe Leyton de Everest en los años 40, los Osorio: Plutarco, marcador de punta y Santiago, alero zurdo, que jugaron en Nueve de Octubre en los 50, ya en la época del profesionalismo. De ellos, el periodista e historiador deportivo Ricardo Vasconcellos Rosado, cuenta una anécdota, que señala que en 1955 Santiago pasó a Valdez, mientras que Plutarco que seguía en Nueve, lo marcaba, dándose ambos como enemigos. En los 60, coincidieron en Norte América de Guayaquil, José y Tomas Egas.   De los hermanos que vistieron los mismos colores y se enfundaron  similar camiseta están: En Barcelona: Jorge y Enrique “Pajarito” Cantos, Simón y Clímaco Cañarte  (foto), Hugo y Luciano Macías, Alfonso y Fausto Quijano , Wilson y Friczon George  y Miller y Alex Bolaños de Barcelona. Los Quijano, además coincidieron en Guayaquil Sport. De Everest: Víctor Manuel “Trompito” y Carlos Garzón; Marcos, Jorge y Alberto Spencer; Alfonso y Abdón Echanique y Augusto y Alfredo Poveda. En Patria: los Mawyín Cedeño, los Briones LLona: Edmundo y Roberto (+) y William y Walter Ortega; Español de Guayaquil : Kléber y Dick Torres. Nueve de Octubre, Jorge y César Ayora y Kindar y Kevin Vélez de Nueve de Octubre. Luq San: Eduardo y Antonio Lanatta, que además coincidieron en Emelec.

Otros hermanos en el mismo equipo fueron: Eduardo y Jorge Hurtado Roa (foto) que coincidieron dos veces en un mismo equipo, el Centro Juvenil de Esmeraldas y el Valdez de Milagro.;  Adrián y Alex Mancheno en Ferroviarios y por Emelec, el club que tuvo y tiene más hermanos en sus filas, jugaron juntos: Jorge y Marco Izaguirre, que llegaron de Patria para ser refuerzos “Azules” en la Copa del Pacífico de 1949, José Vicente y Leopoldo Balseca, a fines de los 50; Bolívar y José Merizalde que coincidieron en la Copa Libertadores de 1962, Galo y Manuel Pulido, Gonzalo y Francisco Castañeda y  Félix y Wálter Lasso en 1966; Jaime y Joel Villacís en 1982; Jorge y Wellington Valdez en tres temporadas 1980, 1981 y 1983; Roberto y Jorge Batallas en 1995 (también hermanos de Pedro Pablo “Perico” que no jugó con ellos pues actuó en los 70 y 80); Leyton, y Michael Arroyo y Alcides y Gerson De Oliviera en 2008; y los hermanos maternos Xavier Charcopa Alegría y Cristhian Alemán Alegría campeones nacionales en 2014.

Otro caso único en la historia del “Bombillo” lo constituyen los hermanos Hugo e Iván Robalino que nunca jugaron oficialmente en un campeonato nacional de primera división. Ellos, que jugaron el denominado Torneo Invernal y varios partidos amistosos, a pesar de que fueron inscritos para el Campeonato Nacional de 1973, nunca llegaron a jugar un partido oficial de dicho torneo; como tampoco jugaron este certamen, otros hermanos como: Leopoldo Balseca, hermano de José Vicente; Walter Lasso de Félix el “Pereque”, Manuel Pulido de Galo y Francisco “Dientón” Castañeda de Gonzalo, el “Pachaco”, que no pasaron más allá de estar inscritos en la lista oficial para algún campeonato local o nacional y jugar torneos de reserva o partidos amistosos.

Hermanos futbolistas a nivel nacional

En otras provincias se repitió el mismo fenómeno de hermanos en un mismo equipo. En la sierra, en el fútbol quiteño, vivieron este mismo caso los Chiriboga del Gimnástico de Quito en las décadas del 20 y 30; Eduardo, Mario y Marcelo Zambrano Iturralde, César y Hugo Mantilla Silva, Jorge y Gustavo Tapia Navarrete, José y Mauricio King Benalcázar y hoy los Julio, Johan y Anderson, de Liga de Quito;  José y Francisco “Paco” Almeida  (foto) apodados los “Loros”, punteros derecho e izquierdo del España que luego fue Politécnico y Carlos y Flavio Garzón y Gustavo, Efrén, Luis y Guido Guerrero del mismo equipo; Carlos y César Garnica y Héctor y Ricardo Ferri Borja de Aucas; Fernando y Fabián Baldeón Hartwig, Alex y Marcelo Aguinaga Garzón, Hugo y Joffre Guerrón Méndez y Carlos y Michael Castro Cadena del Deportivo Quito; Henry y Elvis Patta Quintero, Jonathan y Paulo de la Cruz Valverde y los actuales Jeison y Walter Leodán Chala de Universidad Católica y Carlos y Rafael Calderón Jaramillo, José y Oswaldo Páez Vilañez (foto), “los hermanos Coraje” y los uruguayos Juan y Alfredo Britos de América.

En Ambato coincidieron los hermanos Francisco, Alberto y Manuel Avilés Robinson y Antonio y Francisco Chagcha en América; Luis y Miguel Albán, Tarquino y Guillermo Andaluz, Julio y Jaime Villalva, Jorge y Francisco Mosquera y Germán y Fausto Piedrahita en Macará entre los años 40 y 60 y Juan Emilio y Guillermo Pérez, Rodrigo y Galo Jerez y Roque y Belford Párraga Castro en Técnico Universitario; En Cuenca, además de los hermanos Merchán, ya citados en líneas anteriores, están los Jaramillo (Tyron y Guillermo) (foto) en Deportivo Cuenca de mediados de los 70

En la costa, en Manabí: jugaron en Liga de Portoviejo: César y José Mendoza; Jorge, Ramón y Richard Márquez Montero y dos hermanos del mismo nombre Homero Wilmer y Homero John Mendoza Cevallos (caso único de hermanos homónimos) y Pedro y Enrique Gámez Quintero. En Green Cross de Manta jugaron: Ramón y Segundo Betancourt Estupiñán; en El Oro, Holger y Errol Lomas y Armando y Polo Wila que actualmente juegan en Fuerza Amarilla y  Hamilton y Carlos Cubi (foto) en Audaz Octubrino que luego volvieron a juntarse en el Valdez de Milagro y en Los Ríos, Antonio y Luis Chagcha Bedón que coincidieron en el Patria de Quevedo y en la Selección de esa ciudad. De ellos, el ambateño “Antuco” que jugaba de puntero izquierdo es un caso especial pues debe ser uno de los hermanos en jugar en varios equipos de cuatro provincias diferentes. En Tungurahua en la que se inició profesionalmente en 1962 en el Brasil de Ambato al que volvió para el campeonato nacional de 1971 en la única participación de este equipo en el campeonato nacional, además del América ambateño 1969 y 1973;  en Los Ríos militó en el Patria de Quevedo de 1962 a 1965; en Pichincha en el San Lorenzo de Quito 1967 y Deportivo Quito 1968 con el que fue campeón nacional y en Guayas en Patria 1970 y Guayaquil Sport de Guayaquil Sport 1971.

Emelec con más hermanos

Otro caso especialísimo es el de los equipos con más familiares del fútbol ecuatoriano. La estadística la comanda Emelec con 24 grupos de hermanos. A los ya citados Mendoza, Izaguirre, Legarda, Larraz, Pulido, Merizalde, Castañeda, Fernández, Robalino, Lanatta, Valdez, Villacís, Arroyo, De Oliviera, Batallas y los maternos Alemán y Charcopa, que constan en el rubro de los hermanos que jugaron juntos, se suman: Daniel y Galo Pinto Chico, Cruz y Jaime Ávila Baste, Stewart y Jimmy Quintero González; Ítalo y Gerardo Estupiñán Martínez, Ivo y Mario Ron Vivert, Cristhian, y David Noboa Tello, Marco y Gualberto Caicedo Caicedo y Jordan y Steeven Jaime Plata. De lejos lo sigue Patria. Allí jugaron ocho grupos de hermanos, algunos ya citados como los Merizalde, los Mawyín (foto), los Ortega y los Barreiro, a los que se suman: Manfredo y Benito Valdez Zevallos, Mario y Juan Saeteros Ojeda; Roberto y Edmundo Briones Llona y Jorge y Marco Izaguirre.

Los hermanos “niños bien”

El fútbol que no conoce de clases sociales, tuvo también varios casos de hermanos de situación pudiente jugando en diversas canchas, como son los precursores del fútbol los hermanos Wright, los Arosemena Monroy: Gustavo y Carlos Julio que llegó a ser presidente de la República; los Jiménez Díaz Granados (José María y Luis) los Falconí Sotomayor (Ernesto y Juan) y los ya mencionados, Álvarez, Legarda, Wright, Barreiro, Cañarte, Mawyín, Ortega, Briones y Ayora (foto) en Guayaquil y Mantilla y Zambrano en Quito.

Hermanos hasta en la roja

Hay también historias muy singulares de hermanos que han sido escritas en la cancha por vivir circunstancias especiales muy raras que pocas veces se dan en la vida. Tal es el caso de los hermanos Jorge y Wellington Valdez Avendaño, (foto) de Emelec, que tienen una marca única en la historia de los Clásicos del Astillero, pues son los únicos hermanos en ser expulsados en el mismo partido y vistiendo la misma camiseta. Fue el domingo 23 de agosto de 1981 en un partido jugado en el estadio “Modelo” Guayaquil que terminó igualado a dos goles. Por poner la pierna fuerte, el árbitro Adolfo Quirola, expulsó a Wellington a los 61 minutos y a Jorge a los 85, por agredir a un rival, según constó en el informe arbitral. Sanción por la que fueron sabcionados con dos partidos de suspensión por la Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF).

Hermanos soñados

Los pichinchanos, Carlos y Flavio Garzón del Deportivo Quito y España de la misma ciudad tienen en cambio una casualidad rarísima, pues son los únicos hermanos en ser soñados tras el cobro de un tiro libre por un mismo jugador. La anécdota del futbol pichinchano cuenta que en los años 50 en esos partidos del campeonato de Quito que se jugaban en el estadio El Ejido más conocido como el “Arbolito”, el delantero argentino Modesto Salinas que jugaba en Aucas, tras cobrar sendos tiro libre al borde del área de los 16,30 metros contra el arco sur del estadio, noqueó a los dos hermanos en diferentes partidos, mientras ellos conformaban la barrera. A Carlos del D. Quito y a Flavio del Sociedad Deportiva España, los tumbó al impactarlos de un balonazo en la cabeza.

Seis hermanos en cancha

Uno de los hechos más inusuales, sino el único, uno de los muy raros en acontecer, fue el que se dio el 1 de octubre del 2014, cuando en un partido de fútbol por campeonato nacional, jugaron tres parejas de hermanos. Fue en el cotejo entre Mushuc Runa y  Universidad Católica, en el Bellavista de Ambato, que ganaron los locales 2-0, en que jugaron: los hermanos Zura: Edmundo y Romel y los Patta: Henry y Elvis Patta (foto) por  el “Ponchito”  y los Godoy: Wilmer y Jesi por los “Santos”.  La participación de los hermanos, tuvo sus particularidades, porque los dos Godoy, entraron al cambio, mientras que uno de los Zura (Edmundo), también ingreso en la variante. El resto fueron titulares. Así con los cambios, se dio el hecho de los seis hermanos en cancha.

Los actuales

Los hermanos que actualmente juegan en el fútbol ecuatoriano de Primera categoría son los Julio: Johan y Anderson (foto) en Liga de Quito; Pata: Henry en Muihuc Runa y Elvis en Atlético Porteño (Duros del Balón); Bone: Adrían en Emelec y Elvis en Atlético Porteño (Duros del Balón); Chalá: Jeisoy y Walter Leodán en Católica; Cristhian Alemán Alegría en Barcelona y Javier Charcopa Alegría en Fuerzo Amarilla, Estacio: Gorman y Jonahel en Emelec; Godoy: Wilmer en Emelec y Jesee en Macará; Sierra: Jordan en Delfin y Jonathan en Olmedo. Uchuari: Jonny en Deportivo Cuenca y José Luis en Liga de Loja y los wila: Polo y Armando en Liga de Porrtoviejo.

Hermanos de casos especiales

Otros casos especiales son aquellos hermanos que no son de padre y madre. Unos de los primeros con este parentesco fueron los ex Seleccionados Nacionales, Juan Tenorio Valdez y José Tenorio Rosales (foto), que jugaron en la década del 70 y que llegaron a ser seleccionados ecuatorianos. «Don Juan», fue figura de Patria, Emelec, Deportivo Cuenca y Everest y  «Mochila», fue de El Nacional, Barcelona, Manta y Deportivo Cuenca. En los noventa, se dio un caso muy especial en el que jugaron tres hermanos, dos de padre y madre y el otro, por el lado paterno. Son los hermanos Vidal y Valentín Pachito García. El primero, ex Emelec, Deportivo Cuenca, Olmedo, Audaz Octubrino, Macará y Panamá y el segundo ex Panamá, Nueve de Octubre, Santa Rita y Joffre Pachito Bennet, ex Emelec Deportivo Cuenca, Panamá, Olmedo, Aucas, Liga de Loja y Espoli.

En la actualidad, este caso lo viven, los hermanos paternos, Juan Carlos Anangonó Campos y Juan Luis Anangonó León (foto) que juegan en la actualidad en Técnico Universitario de Ambato y Liga de Quito, respectivamente. Juan Carlos que juega de defensa central o lateral derecho tiene un pasado por Aucas, El Nacional y Universidad Católica de Quito y Mushuc Runa de Ambato. Juan Luis, que es centrodelantero y es hoy una de las figuras estelares de Liga de Quito, ha tenido un pasado por clubes nacionales e internacionales. En Ecuador ha jugado en tres de los equipos grandes. Barcelona, El Nacional y Liga, en el exterior militó en Argentinos Juniors de Argentina, Chicago Fire de Estados Unidos y Guadalajara de México. Otro caso similar es el de los hermanos Edison Preciado Bravo del Deportivo Cuenca y Jesús Preciado Fares de Fuerza Amarilla de El Oro.

Hay hermanos maternos como los ya mencionados Ortiz Lozano y Gómez Lozano; Xavier Charcopa Alegría (hermanos) que en la actualidad juega en Fuerza Amarilla y su hermano Cristhian Alemán Alegría, de Estudiantes de la Plata de Argentina;  Fernando Saritama Padilla del Deportivo Cuenca y Gabriel Salcedo Padilla de Liga de Loja; Antes en los setenta y ochenta jugaron: José Villafuerte Tenorio, ex El Nacional, Filanbanco y la Selección y Yandrith Hinojosa Tenorio ex Esmeraldas Petrolero, respectivamente.

Pero sin duda el caso más especial es el de Alfonso Obregón Cansino Y Luis “Bertoni” Zambrano. Su historia fue novela en los años 90. Ellos no sabían que eran hermanos, ninguno de sus cuatro apellidos es igual, hasta que  un día “Bertoni” descubrió que su padre biológico era Alfonso Obregón, un paraguayo que fue figura de Liga de Portoviejo en los 70 y que se había marchado del país al terminar su contrato sin saber que aquí dejaba un hijo que fue reconocido por la posterior pareja de su madre. Cuando “Bertoni” junto a su hermano Alfonso viajaron a Paraguay a jugar Copa Libertadores por Espoli, visitaron a su padre que aclaró la historia y todo fue felicidad.

Hermanos falsificados

En esta historia de hermanos en el fútbol hay un hecho que fue un escándalo nacional, que levantó polvareda  y provocó vergüenza en el fútbol ecuatoriano, por lo ilegal, irregular, tramposo y deshonesto del hecho. Sucedió con los supuestos mellizos Carlos y Rafael Quiñonez Valencia, quienes jugaron por la Selección de Ecuador en el Sudamericano Sub 17 Uruguay 1999 y que por sus buenas actuaciones en ese torneo fueron contratados por Emelec que desconocía el asunto que tiempo después se revelaría. Resulta que por denuncias posteriores que llevaron a una investigación de la Federación Ecuatoriana de Fútbol, se comprobó que los Quiñónez ni siquiera eran hermanos, por lo cual fueron sancionados por la FEF. Cumplida la suspensión Carlos, regresó a Emelec en el que jugó varias temporadas ya con su situación legalizada, mientras que Rafael, desapareció del fútbol. La historia en la que tuvo una corrupta participación el Registro Civil de Esmeraldas es esta: En las copias de nacimiento tomadas del libro 3, página 378, acta 30 de la parroquia Majua de Esmeraldas, Carlos Andrés Quiñónez Valencia había sido inscrito el 12 de marzo de 1985, pero con fecha de nacimiento 18 de agosto de 1985, lo cual es un caso insólito e inaudito que rompió toda regla de la naturaleza pues fue inscrito antes de nacer. En el mismo tomo 3, página 377, que según el informe de la FEF,  estaba corregida, constaba inscrito en el acta 99, el nombre de Andrés Rafael Quiñónez Valencia como nacido el 12 de marzo de 1985, cundo su fecha real de nacimiento fue  el 18 de octubre de 1984.

Hermanos árbitros

Finalmente, hay otro caso especial de hermanos en cancha, aunque no precisamente como futbolistas sino como árbitros. Como es el caso de los seis Torres Murgueitio: Ramiro, René, Edgar, Fausto, Pablo y Raúl, referentes del referato en los 60 y 70.

Así, entre casos especiales se ha dado una singular historia de más de un centenar de grupos de hermanos que jugaron en nuestro fútbol profesional. Y hay muchos más hermanos en divisiones menores que algún día saldrán a la palestra. Cosas del fútbol.

 

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Acerca de Aurelio Paredes

Periodista de Profesión (Licenciado en Comunicación Social, graduado en la Universidad de Guayaquil), ecuatoriano de nacimiento, 59 años de edad y 37 años de experiencia. Empezó en 1982 como reportero radial y escaló posiciones hasta llegar a ser Editor de Deportes de Diario El Universo de Guayaquil, considerado el matutino de mayor circulación en Ecuador; Director de Revista Estadio (Deportiva) y Editor de Revista Vistazo (Política y Actualidad); presentador de televisión en varios programas deportivos; columnista de deportes y páginas humorísticas bajo el seudónimo de Delado; y guionista empírico en algunos programas de la televisión ecuatoriana. En la función pública fue Director de Comunicación de la Procuraduría General del Estado y en la empresa privada, Director de la Federación Deportiva Nacional del Ecuador.

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