EL SARAMPIÓN Y LOS MOVIMIENTOS ANTIVACUNACIÓN

Estoy próximo a embarcarme con rumbo a Atlanta, y mientras espero, comparto con ustedes información que me ha parecido interesante e impactante entre las cosas que he leído estos últimos días.

En los Estados Unidos, hace menos de 20 años, el sarampión fue catalogado como una enfermedad erradicada, existiendo tan solo unos pocos cientos de casos en todo el país, según información proporcionada por la Gaceta de las enfermedades Infecciosas (Journal of Infectious Diseases). Asimismo, datos proporcionados por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (Centers for Disease Control) CDC, muestran que el número promedio de casos desde el año 2010 hasta el 2018 fue de 218. Sin embargo, dentro de los primeros 38 días del 2019, en los EE. UU. se reportaron 101 casos.

Ahora, otro informe grave de los Centros para el Control de Enfermedades (CDC) sobre el brote histórico de sarampión en Estados Unidos, ha causado alarma. Hasta el 10 de mayo, 839 casos de sarampión han sido confirmados en 23 estados, un aumento de 75 casos sólo en la última semana, según la agencia. Al día de hoy, en pleno 2019, existen diez veces más casos confirmados de sarampión que en el 2010, cuando se suponía que la enfermedad altamente infecciosa prácticamente se había eliminado en los Estados Unidos. También, la Organización Mundial de la Salud sostiene que en el año 2018 se registró un número de casos «récord» en toda Europa.

El CDC estadounidense apunta a dos factores. Por un lado, menciona a las personas que viajan al extranjero, contraen la enfermedad y la traen de vuelta. Por otro, alude a un grupo de personas que se oponen a la vacunación, los llamados antivacunación (anti-vaxxer), los cuales afirman que las vacunas son peligrosas y por lo tanto se niegan a permitir que sus hijos reciban el tratamiento. Cabe destacar que, muchos adolescentes preocupados por su salud han buscado vacunas sin sus padres.

Hemos dedicado un espacio para evaluar el daño que los movimientos y grupos de presión antivacunación han hecho a la salud pública, y cómo las plataformas de redes sociales tales como Facebook y Google han facilitado la propagación de información en contra de la vacunación. Dichos mensajes antivacunación se han esparcido desde que un estudio falso finalmente desmentido afirmó una conexión entre el uso de la vacuna y el autismo. Los funcionarios federales se encuentran actualmente presionando a Facebook y Google para abordar la propagación de las teorías de conspiración contra las vacunas.

No obstante, es importante explorar: ¿qué es lo que hace que alguien sea un escéptico de la vacunación o un «anti-vaxxer»? Es una pregunta interesante ya que varios movimientos antivacunación no tienen una relación discernible entre sí. Existen los teóricos de la conspiración, los cuales sospechan que las vacunas son una herramienta gubernamental infame, y que las campañas de inoculación son organizadas por una camarilla sombría de agentes federales y grandes compañías farmacéuticas.

Además, los “anti-vaxxer” se encuentran a lo largo de todo el espectro político. Los hay críticos del gobierno que rechazan lo que este dicta respecto de lo que introducimos en nuestros cuerpos. Los hay liberales anti corporativos que creen que las vacunas son una estafa de parte de las compañías farmacéuticas que viven “a la caza” de dinero.

Ha habido algunas investigaciones sociológicas interesantes que investigan ¿qué une (y divide) a los diversos grupos activistas contrarios a la vacunación? Y son, precisamente este tipo de sutilezas, dramáticamente importantes para el trabajo más amplio de las campañas públicas de vacunación.

Según afirma la epidemióloga y comunicadora científica estadounidense de la Universidad Estatal de Kent (Kent State University), Tara C. Smith, «aunque muchos pueden caracterizar a todos los individuos que evitan las vacunas como ‘anti- vacuna’ o ‘negadores de vacunas’, en realidad hay un amplio espectro de individuos que eligen no vacunarse a sí mismos o a sus hijos».

«Estos van desde personas que son sólidamente antivacunas, a menudo denominadas» rechazadores de vacunas (vaccine rejectors (VRj), por sus siglas en inglés), hasta aquellas que pueden aceptar o incluso abogar por la mayoría de las vacunas, pero tienen inquietudes sobre 1 o más vacunas» añade.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) tiene una guía útil sobre cómo abordar a los “anti-vaxxer”. ¿Algunos de los principales consejos? Conozca exactamente quién es su audiencia (y ajústese en consecuencia), hable respetuosamente y dirija el tema a la ciencia mientras enfatiza el objetivo común de todos de proteger a nuestros niños y prevenir el sufrimiento humano.

¡UY! discúlpenme por favor, los dejo, o me quedo del avión.

James Neale Yerovi Socio
Móvil 593.9.9399.5413
jneale@plan-a-consulting.com

Plan-A Consulting
Estrategia Dinámica, Finanzas Corporativas, y Mercadeo Cuantitativo.

Acerca de Aurelio Paredes

Periodista de Profesión (Licenciado en Comunicación Social, graduado en la Universidad de Guayaquil), ecuatoriano de nacimiento, 59 años de edad y 37 años de experiencia. Empezó en 1982 como reportero radial y escaló posiciones hasta llegar a ser Editor de Deportes de Diario El Universo de Guayaquil, considerado el matutino de mayor circulación en Ecuador; Director de Revista Estadio (Deportiva) y Editor de Revista Vistazo (Política y Actualidad); presentador de televisión en varios programas deportivos; columnista de deportes y páginas humorísticas bajo el seudónimo de Delado; y guionista empírico en algunos programas de la televisión ecuatoriana. En la función pública fue Director de Comunicación de la Procuraduría General del Estado y en la empresa privada, Director de la Federación Deportiva Nacional del Ecuador.

Check Also

LA DESTRUCCIÓN QUE OCASIONA EL TRABAJO REMOTO

El trabajo remoto está destruyendo la economía multimillonaria de las oficinas de “cuello blanco” de …