¿EL CÓNYUGE HEREDA AL CAUSANTE?

Esta pregunta puede resultar un tanto densa de entender por la terminología utilizada. Cónyuges son el hombre y mujer que han suscrito el contrato de matrimonio, establecido en el Artículo No. 81 del Código Civil Ecuatoriano.

Cuando una pareja contrae matrimonio, nace una sociedad de bienes; esto es, que todo lo que él o ella compren o las deudas que él o ella adquieren, son de ambos. A menos que establezcan capitulaciones matrimoniales o separación de bienes, sobre lo que hablaremos en un próximo artículo.

Esa sociedad de bienes que nace con el matrimonio hace a él y a ella socios o copropietarios de todo lo que adquieran, sean activos como muebles, inmuebles, vehículos, inversiones, depósitos en bancos, etcétera; también respecto de los pasivos como hipotecas, prendas y deudas en general.

Cuando uno de los cónyuges muere, a quien llamamos causante, esa sociedad de bienes se divide en dos, una parte para cada uno de los cónyuges, el cónyuge sobreviviente se queda con su mitad de la sociedad de bienes, y la otra mitad que le perteneció al causante, se distribuirá entre sus herederos, sus hijos. Si no hubiere descendencia, heredan los padres del causante; sino hubiere padres, heredan sus hermanos; si no hubiere hermanos heredaran los sobrinos; y así sucesivamente.

Entonces, ¿El cónyuge hereda al causante?

La respuesta es NO. El patrimonio con el que se queda el cónyuge sobreviviente siempre le perteneció. Lo que se produce es una división de la sociedad conyugal entre su mitad y la del otro, para aplicar las reglas de la herencia a la mitad del causante.

 

Acerca de Aurelio Paredes

Periodista de Profesión (Licenciado en Comunicación Social, graduado en la Universidad de Guayaquil), ecuatoriano de nacimiento, 59 años de edad y 37 años de experiencia. Empezó en 1982 como reportero radial y escaló posiciones hasta llegar a ser Editor de Deportes de Diario El Universo de Guayaquil, considerado el matutino de mayor circulación en Ecuador; Director de Revista Estadio (Deportiva) y Editor de Revista Vistazo (Política y Actualidad); presentador de televisión en varios programas deportivos; columnista de deportes y páginas humorísticas bajo el seudónimo de Delado; y guionista empírico en algunos programas de la televisión ecuatoriana. En la función pública fue Director de Comunicación de la Procuraduría General del Estado y en la empresa privada, Director de la Federación Deportiva Nacional del Ecuador.