EL HOTEL HUMBOLT

En la sección Recuerdos, vamos a rememorar un lugar que en su época causó sensación en su momento: El Hotel Humbolt de Playas. Lujo de belleza arquitectónica y desarrollo del turismo.

El Hotel Humboldt – General Villamil (Playas) – Ecuador.  Don Víctor Emilio Estrada, una vez que se enamoró de este lugar, no escatimó esfuerzo para dar su valiosísimo aporte depositando todo su empeño para hacer del mismo uno de los más atractivos balnearios de la costa ecuatoriana, digno de ser conocido a nivel internacional. Erigió una de las más grandes atracciones turísticas, el «Hotel Humboldt Internacional», en cuya construcción y funcionamiento participaron hombres y mujeres de Playas. En la puerta principal en forma de un arco tallado con piedra existió una placa con la leyenda siguiente: «Los propietarios del Hotel Humboldt Internacional dejan constancia en esta placa de la habilidad y esmero con que el maestro de obra don Miguel Virgilio Sánchez M. dirigió los trabajos de este edificio durante los años que duró su construcción Agosto de 1946 – Agosto de 1948».

Majestuoso y hermoso hotel, que fue inaugurado de 1949, a los acordes de la orquesta Costa Rica Swing Boys, en una de sus terrazas. Se consideraba como uno de los mejores hoteles de la región en el ámbito internacional. Cuenta Luis Bolívar Soria Salazar de 72 años de edad que laboró como guardia de seguridad y encargado de los casilleros: lo más bonito era ver como las olas golpeaban la pared de piedra al frente del hotel que se extendían unos metros de relleno cerca a la piscina del frente. Venía mucha gente de Guayaquil, especialmente los fines de semana. Llegaban turistas extranjeros y otros de gran trayectoria en el Ecuador como don Galo Plaza que asistió con su familia, o el Dr. José María Velasco Ibarra que disfrutaron de la temporada playera de 1952.

El Hotel contaba con cerca de 40 habitaciones, dos departamentos para recién casados, una flamante terraza, la piscina de agua salada que se llenaba con una bomba, el comedor y como olvidar, el romántico patio español. El ambiente era muy agradable ya que su dueño, don Víctor Emilio Estrada, incluyó en su hotel talleres de carpintería, mecánica, gasfitería, y la famosa panadería que daba trabajo a las familias del caserío de la albarrada. Las familias del caserío salían a bañarse con frecuencia en el rompeolas, por lo general eran los pescadores los que al final de su jornada disfrutaban del mar junto a sus familiares.

En temporada este sitio era invadido por miles de personas que deseaban lanzarse un clavado desde la estructura de piedra. Don Pepe Cattán era el recepcionista y cuando se organizaba una fiesta, tenía mucho trabajo; pero quien se llevaba los aplausos era el Chef Alemán que se lucía con el buffet junto a los ayudantes, el Sr. Paredes Sandoval, Carlos Crespín y Doña Vicenta Chalén, cocinera del personal de trabajadores. Doña Benedicta Cruz, Pepa Yagual, y una ayudante más, eran las encargadas de la lavandería.

Las noches de vals, sitio de baile donde las mejores orquestas y cantantes como el maestro Ollague dieron rienda suelta a la diversión; los hombres de caché, como decían los nativos, eran los que tenían preferencia por este sitio. Ya en ese entonces, se construía la ciudadela Victoria. Dado el encanto y popularidad de este sector, fue escenario de las películas «Romance en Ecuador» y «Nuestro Juramento», en la que actuaron Julio Jaramillo, Silvia Pinal, Ernesto Albán, Enrique Guzmán y Alberto Vázquez.

A raíz de la muerte de su fundador se presentaron problemas de índole administrativo y el hotel fue cerrado, en 1979. Posteriormente sus instalaciones fueron demolidas. Hoy no queda ni una piedra ni ladrillo que nos recuerde el edificio en el cual se escribieron tantas páginas de la historia de Playas. Por esta misma época se iniciaron los trabajos de la primera ciudadela del balneario con todas las comodidades y le dio el nombre de Isabel Victoria en homenaje a su esposa, doña Isabel Estrada de Jurado, quien en 1951 cambió sus actividades para gerenciar junto a su esposo el Hotel Humboldt de Playas, propiedad de su padre, hasta la muerte de éste en 1954, cuando la empresa tuvo que cerrar.

Afincada definitivamente en Playas, doña Isabel Estrada de Jurado fue un factor decisivo en el desarrollo de Playas. A pesar de su frágil apariencia, doña Isabel tenía un carácter duro y una clara inteligencia. Como administradora del hotel, atrajo a Playas numerosas personalidades tanto nacionales como internacionales. Huéspedes suyos fueron diplomáticos, científicos, artistas, sacerdotes, industriales, etc. En su libro de registros constan los nombres de personalidades como, don José María Velasco Ibarra, las Dolly Sisters, don Galo Plaza Lasso, Julio Iglesias, entre otros. Doña Isabel enseñó a nuestros albañiles a construir las cisternas redondas y a nuestros carpinteros a fabricar barcos; de hecho hizo cuatro que todavía surcan el mar.

Acerca de Aurelio Paredes

Periodista de Profesión (Licenciado en Comunicación Social, graduado en la Universidad de Guayaquil), ecuatoriano de nacimiento, 59 años de edad y 37 años de experiencia. Empezó en 1982 como reportero radial y escaló posiciones hasta llegar a ser Editor de Deportes de Diario El Universo de Guayaquil, considerado el matutino de mayor circulación en Ecuador; Director de Revista Estadio (Deportiva) y Editor de Revista Vistazo (Política y Actualidad); presentador de televisión en varios programas deportivos; columnista de deportes y páginas humorísticas bajo el seudónimo de Delado; y guionista empírico en algunos programas de la televisión ecuatoriana. En la función pública fue Director de Comunicación de la Procuraduría General del Estado y en la empresa privada, Director de la Federación Deportiva Nacional del Ecuador.

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